Estudio de “Sobre la práctica” de Mao Tse-Tung

ImagenUna introducción al artículo del camarada Mao Tse-Tung sobre el papel de la práctica en el desarrollo del conocimiento humano, y la relación entre la teoría y la práctica.

Mao Tse-Tung comenzó su famoso artículo sobre la práctica afirmando que “las actividades del hombre en la producción determinan todas las otras actividades”. La humanidad, según explicó, se define por su relación, a través de la actividad, con los medios de producción. En la sociedad actual somos proletarios o burgueses, explotados o explotadores, etc.

“En una sociedad sin clases, cada individuo, como miembro de la sociedad, uniendo sus esfuerzos a los de los demás miembros y entrando con ellos en determinadas relaciones de producción, se dedica a la producción para satisfacer las necesidades materiales del hombre. En todas las sociedades de clases, los miembros de las diferentes clases sociales, entrando también, de una u otra manera, en determinadas relaciones de producción, se dedican a la producción, destinada a satisfacer las necesidades materiales del hombre.”

De acuerdo con la visión marxista del mundo, es la actividad humana, la interacción con nuestro entorno, la que inspira el pensamiento y por lo tanto es la base de todo el conocimiento. Esto, a su vez, da forma a nuevas actividades. Nuestras teorías sobre el mundo se confirmarán cuando alcancemos los resultados esperados después de su aplicación como una guía para nuestra actividad. Este proceso se conviertirá en refinado y perfeccionado a medida que sigamos practicando y pensando en nuevas formas.

De acuerdo con el marxismo, el mundo material es primordial, las ideas son secundarias, y el conocimiento debe cambiar de acuerdo con lo que aprendemos de nuestra práctica social. No es que los marxistas rechacen la teoría o hagan un fetiche de la práctica, sino que simplemente reconocen que la práctica lleva a la teoría, la práctica es primario.

El materialismo dialéctico sostiene que la teoría depende de la práctica. Para apreciar esto tenemos que tener en cuenta el desarrollo del conocimiento.

Inicialmente, el conocimiento del hombre fue desarrollado mientras observaba (o era consciente de) el mundo a su alrededor. Era consciente de que el refugio le mantenía seco, la comida evitaba su hambre, etc. Esto se conoce como la etapa de “fenómeno”: sabemos que el fuego es caliente.

La segunda etapa viene con reflexiones sobre nuestras observaciones. ¿Qué podemos hacer con el calor? Podemos utilizarlo para mantenernos calientes, para cocinar y conservar los alimentos, etc. Como esta adaptación requiere reflexionar, se le llama la etapa de “cognitivo”.

Mao explicó: “el conocimiento lógico difiere del conocimiento sensorial en que éste concierne a los aspectos aislados, las apariencias y las conexiones externas de las cosas, mientras que aquél, dando un gran paso adelante, alcanza al conjunto, a la esencia y a las conexiones internas de las cosas, pone al descubierto las contradicciones internas del mundo circundante y puede, por consiguiente, llegar a dominar el desarrollo del mundo circundante en su conjunto, en las conexiones internas de todos sus aspectos”.

Esto lleva al final “lógico” (etapa). La capacidad de predecir el resultado de las propias acciones. Si las teorías desarrolladas en la etapa cognitiva son correctas, los resultados de las acciones guiadas por tales teorías serán las esperadas. Si no es así, las teorías tendrán que ajustarse a través de la luz de la experiencia. Por lo tanto, la práctica desarrolla aún más la lógica.

Las tres etapas en el desarrollo del conocimiento requieren de la participación humana en la producción de cambio.

Mao toma como ejemplo la manera en que los soldados se convierten en cuadros del partido. Inicialmente, los soldados no están seguros de sus habilidades, sino que dudan de si pueden llevar a cabo actividades políticas, hablar en público o incluso entender el marxismo. A través de la práctica en las actividades del partido, logrando resultados y corrigiendo errores, la confianza crece. Con el tiempo, los cuadros cogen confianza y el cambio tiene lugar. Este proceso, a su vez contribuye a intensificar la lucha de clases.

Decir que la práctica es lo principal y las ideas secundarias no, es sugerir que la teoría no es relevante o necesaria. Nada más lejos. Como señaló Lenin hace mucho tiempo: “sin teoría revolucionaria no puede haber tampoco movimiento revolucionario”.

Al afirmar esto, Lenin reconoció que la teoría sólo es válida a través de la práctica. Es decir, la teoría revolucionaria aplicada a la práctica revolucionaria. ¡La teoría es la comprensión del mundo, mientras que la práctica es el cambio de él!  Como dijo Stalin: “la teoría deja de tener objeto cuando no se halla vinculada a la práctica revolucionaria.”

¿Significa esto que la teoría combinada con la práctica conduce al cambio? Al más puro estilo dialéctico, Mao respondió: “Si y no. Si hay cambio, entonces la respuesta es sí, si no hay cambio no. Debemos volver a la práctica. El mundo no es perfecto”.

Para ilustrar estos puntos, y mostrar el análisis marxista-leninista, Mao consideraba una de las cuestiones más candentes del movimiento comunista internacional en 1937: el oportunismo.

Definió el oportunismo de derecha como “pensamiento que no avanza con la realidad”. Los portunistas de derecha, dijo, sólo se centran en la práctica y “siempre terminan quejándose detrás de los cambios sociales, nunca están al corriente y se muestran prudentes después del evento“.

Es evidente que Mao se dirigía a Bujarin y a sus seguidores dentro del Partido Comunista de la Unión Soviética. Es una descripción apropiada de los oportunistas de derecha dentro del movimiento de la clase obrera británica de hoy.

Por el contrario, Mao vio el oportunismo de izquierda como “sin práctica”. Se caracteriza, dijo, por “teorías a la cabeza de los cambios sociales que nunca se encuentran en la realidad”. Tales teorías nunca tienen pruebas objetivas. Hablan de cómo deberían ser las cosas, en lugar de cómo se debería llegar allí.

Mao claramente dirigió esto al trotskismo y a la teoría de sillón de la “revolución permanente”. Muchos en la izquierda hoy en día todavía defienden esta teoría, a pesar del hecho de que ninguna organización trotskista o individuo ha llevado a cabo alguna vez una sola revolución, ya que la realidad siempre ha enseñado el camino. Tal vez por eso Lenin describió la teoría de la revolución permanente de Trotsky como “un hermoso sueño del señor Trotsky”.

Mao calificó los dos lados del oportunismo como contrarrevolucionarios, y definió el marxismo-leninismo como la correcta combinación de teoría y práctica. Utilizó el estudio de la teoría y la práctica como una oportunidad para exponer el oportunismo izquierda y derecha, mientras que mostraba la corrección del marxismo leninismo.

Mao demostró que no había sustituto para la aplicación del materialismo dialéctico y desafió al movimiento comunista mundial a aplicarlo a nuestra comprensión de la teoría y la práctica.

Tales artículos del camarada Mao Zedong han ayudado a formar a las sucesivas generaciones de cuadros y combatientes revolucionarios en China y en todo el mundo. Éstos mantienen su plena vigencia en la actualidad.

Traducido por “Cultura Proletaria” de “cpgbml.org”

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