La economía sumergida en la URSS: cómo comenzó todo

URSS 1980

 

Por Valentine Katassonov (1)

 

La cuestión sobre el derrocamiento y la destrucción de la URSS está lejos de ser inútil. Incluso hoy, 22 años después de la desaparición de la URSS, no ha perdido su actualidad. ¿Por qué? Por que en base a este acontecimiento, algunos sacan la conclusión de que el modelo económico capitalista es más competitivo, más eficiente y no tiene alternativa. Después del colapso de la URSS, el politólogo estadounidense Francis Fukuyama, se apresuró incluso a proclamar el advenimiento del “fin de la historia”: la humanidad habría llegado a la etapa superior y última de su desarrollo en forma de capitalismo universal, global.

 

 

La actualidad del estudio de la economía sumergida en la URSS

 

En la opinión de politólogos, sociólogos y economistas de este tipo, el debate del modelo económico socialista no merece ninguna atención. Es mejor concentrar todos los esfuerzos en perfeccionar el modelo económico capitalista, es decir, el modelo que dirige a todos los miembros de la sociedad al enriquecimiento, y que este enriquecimiento (obtención de ganancia) se realiza a través de la explotación de una persona por otra. Es cierto que de este modo surgen las características “naturales” del modelo capitalista, como la desigualdad social y material, la competencia, las crisis cíclicas, las quiebras, el desempleo, y todo lo demás. Todas las mejoras que se proponen tiene como objetivo sólo aliviar las consecuencias inhumanas del capitalismo, lo que recuerda como son los vanos intentos de limitar el apetito de un lobo que está a punto de devorar a una oveja.

Partiremos del supuesto de que las principales características sociales y económicas del modelo socialista son la garantía del bienestar de todos los miembros de la sociedad (objetivo), la propiedad social de los medios de producción (medio principal), la obtención de ingresos exclusivamente del trabajo, el carácter planificado de la economía, la centralización de la gestión de la economía nacional, la detención por parte del Estado de las palancas de control, los fondos sociales de consumo, el carácter limitado de las relaciones monetario-mercantiles, etc.

Entendemos por bienestar no sólo el acceso a productos y servicios que aseguran la satisfacción de las necesidades vitales (biológicas) humanas. Aquí debemos también incluir la seguridad social y la protección, la educación, la cultura, las condiciones de trabajo y de descanso. Está claro que el socialismo no es sólo economía y relaciones sociales. Presupone también un determinado tipo de poder, de ideología y de un alto nivel de desarrollo espiritual y moral de la sociedad, entre otros. Las elevadas necesidades espirituales y morales deben presuponer las más altas aspiraciones en relación con los objetivos sociales y económicos. Es precisamente en el aspecto social y económico del modelo socialista en el que nos vamos a concentrar.

Pues bien, la erosión del modelo socialista comenzó mucho antes de los acontecimientos trágico de diciembre de 1991, cuando se firmó el vergonzoso acuerdo de la división la URSS en el bosque de Bieloveja(2). Este fue el acto final del régimen político. No es sólo la fecha la muerte de la URSS, sino de la completa legalización del nuevo modelo social y económico, llamado “capitalismo”. Sin embargo, el capitalismo oculto maduró en el seno de la sociedad soviética durante casi tres décadas. La economía soviética hacía mucho tiempo que había adquirido, de hecho, rastros de una economía multiforme. En ella se conjugaban estructuras socialistas y capitalistas. De hecho, algunos investigadores y políticos extranjeros consideraron que la completa restauración del capitalismo en la URSS tuvo lugar en los años 60 y 70. Al comienzo de los años 60, Willi Dickhut(3), miembro de la Partido Comunista alemán, escribió una serie de artículos en los que señalaba que, con la llegada al poder de N.S. Jruschov, fue cuando se llevo a cabo (¡no comenzó, pero si se llevo a cabo!) la restauración del capitalismo en la URSS(4).

La economía sumergida funcionaba bajo principios diferentes de los socialistas. De una forma u otra, estaba vinculada a la corrupción, la lapidación de bienes del Estado, la obtención de ingresos no laborales, la violación de las leyes (o la utilización de “agujeros” en la ley). Pero no se debe confundir la economía sumergida con la economía “no oficial”, que no entraba en conflicto con las leyes y principios de la sociedad socialista, sino que sólo complementaba la economía “oficial”. Esto se refiere primeramente a la actividad laboral individual, por ejemplo, el trabajo del kolkhoziano en su parcela personal o del ciudadano en el patio trasero de su casa. Y en la mejor época (bajo Stalin), las cooperativas de producción, que se dedicaban a la producción de artículos de consumo y a los servicios, experimentaron un gran desarrollo.

En la URSS, las autoridades estatales y del partido prefirieron no hacer frente al fenómeno de la economía sumergida. Está claro que los órganos judiciales descubrieron y desmantelaron diferentes operaciones en el ámbito de la economía sumergida. Pero los dirigentes de la URSS, enfrentados con tales episodios, huían del tema con frases como “insuficiencias aisladas” “deficiencias”, “errores”, etc. Por ejemplo, a principios de los años 60, el entonces vicepresidente primero del Consejo de Ministros de la URSS, Anastas Mikoyan, definió el mercado negro en la URSS como “un puñado de espuma sucia que flota en la superficie de nuestra sociedad”.

 

 

La economía sumergida en la URSS: algunas evaluaciones

 

Hasta finales de los años 80 no existía ninguna investigación seria en la URSS sobre la economía sumergida. Las primeras se llevaron a cabo en el extranjero. Desde luego, hay que referirse al trabajo del sociólogo norteamericano, Gregory Grossmann (Universidad de California), titulado “La autonomía destructora: El papel histórico de las tendencias reales en la sociedad soviética“. Este trabajo fue muy difundido cuando se publicó en 1988, en “La luz al final del túnel” (Universidad de Berklay, bajo la coordinación por Stephen F. Cohen). Sin embargo, el primer artículo de Grossman sobre este tema apareció en 1977 con el título “La segunda economía de la URSS” (revista “Problemas del Comunismo“, septiembre/octubre de 1977).

También se puede indicar el libro del jurista soviético, emigrado en los EE.UU., Konstantine Simissa, “Corrupción en la URSS: El mundo secreto del capitalismo soviético“, publicado en 1982. El autor tenía estrechos vínculos en los años 70 con algunos elementos de la economía sumegida de los cuales fue abogado en procesos judiciales. Sin embargo, K. Simiss, no hizo ninguna evaluación cuantitativa de la economía sumergida.

Más tarde aparecieron trabajos de sociólogos y economistas estadounidenses de origen ruso, Vladimir Treml y Mikhail Alekséiev. A partir de 1985, Gregory Grossmann y Vladimir Treml editan periódicamente colecciones sobre la economía sumergida en la URSS. La edición se mantuvo hasta 1993, habiendo sido publicadas 51 investigaciones realizadas por 26 autores. Muchas investigaciones se basaban en encuestas sociológicas realizadas a familias de emigrantes de la URSS (en total fueron entrevistadas 1061 familias). También fueron utilizadas algunas encuestas a emigrantes de otros países socialistas, estadísticas oficiales de la URSS, materiales publicados en la prensa generalista y en las revistas científicas de la Unión Soviética. A pesar de que las evaluaciones cuantitativas variaban dependiendo de los autores, las diferencias no eran fundamentales. Las diferencias se debían al hecho de que algunos autores analizaban la “economía no oficial” y otros la “economía sumergida”. De este modo, las evaluaciones de unos y otros no podían coincidir.

Veamos algunos resultados de estas investigaciones:

1.- En 1979, la producción ilegal de vino, cerveza y otras bebidas alcohólicas, así como la reventa especulativa de bebidas alcohólicas producidas en la economía “oficial”, generaba ingresos equivalentes al 2,2% del PIB (Producto Interior Bruto).

2.- A finales de los años 70, el mercado negro de la gasolina prosperaba en la URSS. Entre el 33% y el 65% del suministro para vehículos particulares, en las zonas urbanas del país, era hecho con gasolina vendida por los conductores de empresas y organizaciones del Estado (la gasolina era vendida a precios inferiores a los establecidos por el Estado).

3.- En las peluquerías soviéticas, los ingresos no declarados excedían la cantidad que pagaban los clientes en efectivo. Este es uno de los ejemplos de que algunas empresas del Estado pertenecían, de hecho, a la economía sumergida.

4.- En 1974, el trabajo en terrenos particulares representaba casi un tercio de las horas de trabajo gastado en la agricultura, que constituían casi el 10% de todo el tiempo de trabajo en la economía de la URSS.

5.- En los años 70, alrededor de un tercio de la producción agrícola provenía de las parcelas particulares, y una parte significativa de esta producción era drenada en los mercados de kolkhoses.

6.- A finales de los años 70, alrededor del 30% de los ingresos de la población urbana eran obtenidos de diferentes tipos de actividades privadas, tanto legales como ilegales.

7.- A finales de los años 70, la “economía sumergida” ocupaba entre el 10% y el 12% de la fuerza de trabajo total de la URSS.

A finales de los 80 surgieron en la URSS una serie de trabajos sobre la economía sumergida. En primer lugar tenemos las publicaciones de la economista soviética, Tatiana Koriaguina, y del director del Instituto de Investigación Científica del Gosplan, Valeri Rutgueizer. Algunos datos de la investigación de T. Koriaguina:

A principios de los años 60, el valor anual de los bienes y servicios producidos y vendidos ilegalmente representaban 5.000 millones de euros, mientras que a finales de los años 80 ya alcanzaba unos 90.000 millones de rublos. En 1960, el PIB de la URSS (precios corrientes) era de 195.000  millones de rublos y, en 1990, de 701.000 millones de rublos. Por lo tanto, la economía de la URSS en 30 años creció 3,6 veces, mientras que la economía sumergida creció 14 veces. Si en 1960, la economía sumergida representaba el 3,4% del PIB oficial, en 1988 esta proporción era ya del 20%. Y si su valor se redujo al 12,5% en 1990, esto se debió a la alteración de la legislación soviética que legalizó una serie de actividades económicas privadas, antes consideradas ilegales.

De acuerdo con la evaluación de Koriaguina, la economía sumergida empleaba a 6 millones personas, una cifra que se elevó a los 17-20 millones de personas en 1970 (6-7% de la población), y llegó a los 30 millones en 1989, osea, el 12% de la población de la URSS.

 

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Peligros y consecuencias del desarrollo de la economía sumergida en la URSS

 

Los investigadores, tanto soviéticos como estadounidenses, analizaron algunas especificidades de la economía sumergida y su influencia en la situación general de la URSS.

1.- La economía sumergida, como fenómeno notable, surgió a finales de los años 50, principios de los 60. Todos los investigadores relacionan este fenómeno únicamente con la llegada al poder de Jruschov, que además de otras decisiones poco meditadas, hizo salir de la botella al genio de la economía sumergida. Cabe señalar que incluso aquellos autores que hacían una apreciación bastante negativa de la figura de Stalin, están obligados a reconocer que en el período en que Stalin estaba en el poder, no había prácticamente economía sumergida o clandestina. En cambio había una pequeña producción mercantil, incluyendo las cooperativas artesanales e industriales en las ciudades. Jruschov liquidó la pequeña producción mercantil, y su lugar fue ocupado por la economía sumergida.

2.- La economía sumergida estaba más desarrollada en las regiones centrales de la URSS que en la periferia del país. Grossmann estimó que, a finales de los años 70, los ingresos con origen en la economía sumergida representaban alrededor del 30% de los ingresos de población urbana de la URSS. En la República de Rusia, estas ganancias estaban en línea con el promedio nacional, pero en Bielorrusia, Moldavia y Ucrania ascendieron cerca de un 40%, y en Transcaucasia y Asia Central llegó a casi el 50% de los ingresos de la población urbana. En Armenia, entre los nacionales armenios, esta indicador se disparaba al 65%. La hipertrofia de la economía sumergida en una serie de repúblicas de la Unión creaba la ilusión de que tales repúblicas eran “autosuficientes”. Dado que parecía que tenían un nivel de vida más alto que el nivel de vida en Rusia, podrían entonces sobrevivir y desarrollarse al margen de la URSS. Todo esto creó un terreno propicio para los movimientos nacionales separatistas en las repúblicas.

3.- La economía sumergida existía a expensas de los recursos del Estado. Una parte significativa de sus actividades sólo podía se desarrollada a través de la lapidación de los recursos materiales y organizaciones estatales. Sin embargo, se creó la ilusión de que la economía sumergida complementaba las deficiencias de la economía oficial. Lo que pasaba en realidad, es que se trataba de una “redistribución” de los recursos del sector estatal (y kolkhosiano) para la economía sumergida.

4.- La economía sumergida generaba corrupción. Los propietarios de las estructuras clandestinas sobornaban dirigentes y funcionarios de las empresas y organizaciones del Estado. ¿Para qué? Para que por lo menos no perturbasen los negocios oscuros; como máximo, se volvían cómplices, colaborando en el suministro de materias primas, bienes, medios de transporte, etc. Este era el primer nivel, microeconómico, de la corrupción. Luego vino el nivel regional, que estaba vinculado al soborno de los órganos judiciales y, en general, de los órganos regionales del poder del Estado. Se creó así un sistema de protección regional de los negocios ilegales. Por último, la corrupción alcanzó el tercer nivel en el Estado central. Los hombres de la economía sumergida comenzaron a presionar a favor de sus intereses económicos en los ministerios y departamentos. La economía sólo continuaba desarrollándose formalmente de forma planificada y las decisiones económicas importantes comenzaron a ser tomadas a nivel central bajo la influencia de los hombres de la economía sumergida.

5.- Los dueños de los negocios ilegales acumularon un capital tan importante que pudieron comenzar a presionar junto con el poder político del país. Pero los límites del modo de producción socialista, aunque ya son en muchos aspectos normales, se volvieron apretados para los empresarios de la economía sumergida. Entonces comenzaron a preparar la restauración completa del capitalismo. Esto sucedió en el período en el que Gorbachov estaba en el poder, bajo el pretexto de falsas consignas lanzadas en la perestroika. Esta perestroika, en última instancia, no fue iniciada por Gorbachov o Yakovlev. Fue organizada por el capital clandestino, por orden de quienes actuaban los “reformadores” de PCUS.(5)

 

 

Notas:

(1) Valentine Iúrievitch Katassonov (1950) se licenció en el Instituto Estatal de Relaciones Internacionales – MGIMO (1972), donde siguió la carrera académica convirtiéndose en profesor de Cátedra de Financias Internacionales. Doctorado en Ciencias Económicas, dirigió entre 2001 y 2011 la Cátedra de Relaciones Internacionales de Crédito y Divisas de MGIMO, adscrita al Ministerio de Negocios Extranjeros de Rusia. Entre 1991 y 1993 fue consultor de la ONU, en el departamento de Problemas Económicos y Sociales. Entre 1993 y 1996 se unió a la junta asesora del Presidente del Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo (BERD). Autor de decenas de obras sobre temática económica, y actualmente es presidente de la Asociación Rusa de Economía S.F.Charapov. Serguei Fiodorovitch Charapov (1855-1911) fue un economista y político ruso, aristócrata eslavófilo, que abogaba por un modelo de desarrollo “genuinamente ruso”, en oposición al capitalismo occidental, basado en la autocracia, en la Iglesia ortodoxa y en las características específicas de la población rusa. Inspirada en las ideas de Charapov, la referida Asociación se mostró en contra de la adhesión de Rusia a la Organización Mundial de Comercio y alertó de los peligros de la transformación del país en una mera colonia de la oligarquía financiera mundial. Como se puede leer en su web (reosh.ru), la Asociación pretende “dar un impulso a la unión de empresarios rusos para llevar a cabo proyectos conjuntos, ayudar a todos los rusos a liberarse de los concepciones económicas liberales y a formar su visión nacional de economía“. Por lo expuesto anteriormente, es evidente que el autor no parte de conceptos marxistas para analizar aspectos relevantes de la historia de la URSS, como aquellos que son tratados en este texto, publicado el 3 de febrero, así como otras obras, que creemos oportuno difundir. (N. Ed.)

(2) El acuerdo de Bieloveja (en Bielorrusia) sobre la creación de la Comunidad de Estados Independientes y la extinción de la Unión de Repúblicas Soviéticas Sociatistas (URSS), fue firmado el 8 de diciembre de 1991, por los líderes de las repúblicas soviéticas de Rusia (RSFSR), de Bielorrusia y de Ucrania, Boris Yeltsin, Stanislav Shushkevich y Leonid Kravchuk, respectivamente. (N. Ed.)

(3) Willi Dickhut (1904-1992), cerrajero y tornero, se unió al Partido Comunista de Alemania en 1926. Vivió 8 meses en la URSS (1928-1929), donde trabajó como obrero especializado. Regresó a Alemania y fue elegido en marzo de 1933 miembro de la Asamblea Municipal de la ciudad de Soligen (región administrativa de Dusseldorf, Renania del Norte- Westfalia), pero se ve obligado a pasar a la clandestinidad poco después, a raíz de la llegada de Hitler al poder. Detenido en 1938, es condenado a 21 meses de prisión. Es nuevamente detenido en agosto de 1944, pero los bombardeos de los aliados le dan la oportunidad de escapar en noviembre del mismo año. Después de 1945, se incorpora a la dirección del Partido como responsable adjunto en la sección de cuadros. En 1966, después de haberse manifestado de manera crítica sobre la situación en la URSS, es expulsado del partido (DKP). Se une más tarde, al Partido Comunista de Alemania (Marxista-Leninista). En 1972 participa en la fundación de la Liga Comunista de los Trabajadores de Alemania, que integra el Partido Marxista-Leninista de Alemania, fundado en 1982. Su obra principal, y la base teórica de las formaciones políticas que dirige, es el libro “La restauración del capitalismo en la Unión Soviética” publicado en varias partes entre 1971 y 1988 (N. Ed.)

(4) La tesis sobre la restauración del capitalismo en la URSS en los años 50, 60 o 70 plantea objeciones fundadas. No para contradecir al autor, que nos aporta información importante sobre la URSS, no obstante, vale la pena citar a este respecto un pasaje del artículo “La restauración del modo de producción capitalista en la Unión Soviética“, publicado por la revista italiana “Rapporti Sociali“:

Es inconsistente la tesis que afirma que la restauración del modo de producción capitalista en la URSS se realizó en los años 50 (…) A pesar de numerosos intentos y experimentos, Jruschov, Kossíguine y Brezhnev nunca llegaron a introducir, a escala general, la gestión de la economía mediante el “cálculo económico”, como se le llamaba, o la “autonomía financiera” de las unidades de producción; es decir, a través del rendimiento en dinero resultante de la actividad de cada unidad de producción. Por eso nunca llegaron a convertir el mercado (o, como se decía, “los contactos directos entre las unidades productivas”) en regulador general de la actividad económica. El comercio exterior continuó siendo monopolio del Estado. La fuerza de trabajo se redujo, sólo marginalmente, a condición de mercancía (la libertad de compra y venta es una característica esencial de su carácter de mercancía). La planificación económica de los países socialistas, incluso cuando se mostraba ineficaz, la única cosa que tenía en común con el monopolio que existía en los diferentes sectores de los países imperialistas en apariencia. De hecho, lo que es específico del monopolio en la sociedad burguesa es la obtención de súper-ganancias en relación a otros sectores del capital, que continúan funcionando en condiciones competitivas. El hecho de haberse olvidado de todo esto y hablar de restauración del capitalismo condujo inevitablemente a una crítica idealista de los revisionistas modernos, es decir, a una crítica que ponía en primer plano la superestructura (la política y la cultura) y en segundo plano la estructura económica (…)

(5) El tema de la economía sumergida en la URSS es tratado con gran profundidad en el libro de Roger Keeran y Thomas Kenny, “El socialismo traicionado: Detrás del colapso de la Unión Soviética“, Ed. Avante!, Lisboa 2004 (N. Ed.)

 

 

Traducido por “Cultura Proletaria” de hist-socialismo.net

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Un pensamiento en “La economía sumergida en la URSS: cómo comenzó todo

  1. Germán Piuma Justo

    EL PUEBLO BIEN!!”?? TODOS COMEN LECHUGA…..Y EL LOBO MAYOR DONDE ESTÁ.?..EN EL JARDÍN DEL EDÉN COMIENDO CANGREJO,RABAS,CAVIAR,..VIAJAR..JO-JO- EL LOBO MAYOR!!….DE LIBERTAD…NI HABLAR…SAPOS AL POR MAYOR..ESPIAR.. APARTAR..MATAR.. “RUSIA POR DENTRO” TERROR..(POR LAURO CRUZ GOYENOLA…UN COMUNISTA QUE BAJÓ DEL ALTAR….SI EL PODER ES HUMILLAR…EL COMUNISMO TE VA A GUSTAR…SOLO TIENES QUE SER UNO DE LOS ELEGIDOS…TE ASEGURO RODILLAS FLAGELADAS…USAR FAJA..SI VAS POR DEBAJO DEL 10….SI 10 O ALGO MAS ….SOBRE MILLONES QUE …COMO ESTABAN? AH,SI..BIEN…JODIDOS…COMO EN LOS TIEMPOS REMOTOS…..TE ACORDÁS ESPARTACO…

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