La vida, la materia, el universo.

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Presentación

 

 

El hombre no está formado de un barro más precioso, pues la naturaleza no ha empleado más que una sola y misma pasta, de la que únicamente ha variado los fermentos(…).

¿Hace falta más (y por qué iba a perderme en la historia de las pasiones, todas explicables a través del llamado enormon de Hipócrates), para probar que el hombre no es más que un animal o un conjunto de resortes, que se montan unos sobre otros, sin que pueda decirse por qué punto del círculo humano empezó la naturaleza?(…)

Así es la uniformidad de la naturaleza que se empieza a sentir, y la analogía del reino animal y vegetal, o entre el hombre y la planta”. (Julien Offray de La Mettrie, “El Hombre máquina” 1748)

Para nosotros, como materialistas dialécticos, la vida es materia en movimiento dialéctico, con saltos cualitativos. Esta no sólo es la base del pensamiento de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tse-Tung, sino también la de los grandes precursores, como Epicuro, Lucrecio o Spinoza.

¿Significa esto que nuestro materialismo es el mismo que el de la burguesía, en este inicio del siglo XXI? Por supuesto que no.

El materialismo “burgués”, al comienzo de este siglo, es la expresión ideológica del modo capitalista de producción a una época de decadencia total. Esta decadencia se refleja en las concepciones de los “científicos” burgueses.

Uno de estos conceptos debe ser completamente comprendido, ya que es una barrera ideológica para la revolución socialista.

Es una concepción profundamente arraigada en las masas, a través de todas las armas ideológicas en manos de la burguesía, desde películas a libros de texto, desde la literatura a las relaciones con los animales y la naturaleza en general.

Esta concepción, este enemigo de primera importancia, es el neo-darwinismo.

Charles Darwin, el gran científico, jamás utilizó el término “evolución” (usó la expresión “descendencia con modificación”); el pensamiento que es presentado como el de Darwin es en realidad una construcción ideológica formada durante la época imperialista: durante la guerra, durante los años 30-40, y también después de la segunda guerra mundial imperialista.

El neo-darwinismo es un enemigo muy importante, porque es un arma ideológica utilizada para rechazar la unidad de la naturaleza y su evolución dialéctica.

La naturaleza es presentada como un “campo de batalla”; en una reflexión total del modo de producción capitalista, la naturaleza es mostrada como una sangrienta lucha entre las especies, o mejor dicho, entre cada individuo, uno contra otro.

Esta concepción es totalmente ideológica, y no expresa la realidad. Es un arma ideológica contra la composición, la combinación… la simbiosis.

De la misma manera que la burguesía está intentando hacer de la energía una forma no natural, mediante la división de átomos, en vez de que el pensamiento humano se concentre en la energía producida por la fusión atómica desarrollada por el sol, trata de celebrar la división, yendo en la dirección de una  ideología “genética”, donde habría una “selección” de líderes aristocráticos, a través de mutaciones aleatorias.

Nuestros artículos “La vida, la materia, el universo” tratarán de presentar el punto de vista del materialismo dialéctico en este campo.

Rechazando la concepción burguesa del caos y su método de estudio con “estadísticas” (al igual que con la mecánica cuántica en la física), estudiaremos lo que es la simbiosis.

Rechazando el mito del individuo independiente (como la microeconomía en la economía) nosotros nos centraremos en la vida existente en un sistema -la biosfera-, donde cada cosa y cada vida están interconectadas, en un equilibrio que evoluciona.

La combinación, la alianza, la simbiosis -produciendo un salto dialéctico-, son conducidas a nuevos seres, seres que son evolucionados de la materia, con sentidos, con pensamiento. Y en este proceso, nació la humanidad como una especie capaz de ver la biosfera como un sistema global.

Este es el siglo XXI.

 

 

La vida como materia en movimiento

No es casualidad que el primer científico moderno sobre el origen de la vida sea un científico soviético. Al mismo tiempo que Vernadsky entiende la vida como un sistema planetario -la biosfera- Alexander Oparin desarrolló la concepción materialista dialéctica sobre el origen de la vida.

A su lado, nos encontramos a la gran bolchevique Olga Lepeshinskaya, quien se convirtió después de la revolución en una gran bióloga, liderando el departamento de la materia viva en el Instituto de Biología Experimental, Academia de Ciencias Médicas de la URSS.

De hecho, para nosotros, los materialistas dialécticos, preguntar qué es la vida, es encontrar el origen de todas las células vivas de la materia inerte. La vida es la materia en movimiento, es “solamente” una forma altamente desarrollada de la materia en movimiento.

No existen diferencias fundamentales, a niveles químicos, entre la materia “muerta” y la materia “viva”. Por supuesto, la dignidad de la realidad hace que moralmente debamos hacer una diferencia, la que el pensamiento burgués es incapaz de hacer con todos sus experimentos con animales.

Pero para comprender el proceso que hace que la vida aparezca, no se puede colocar una muralla china entre la materia “muerta” y la materia “viva”.

La vida aparece como materia en movimiento, un movimiento que es conducido por la necesidad. Al convertirse en profesor de bioquímica en Moscú en 1927, Oparin entiende cómo la vida es producto de una evolución química gradual a base de moléculas de carbono en una “sopa primordial”. Como él dijo:

La estructura interna de la pequeña gota determina su capacidad de absorber con mayor o menor velocidad e integrar así mismo sustancias orgánicas disueltas en el agua circundante.

Esto dio lugar a un aumento del tamaño de la gota, es decir, que adquirieron el poder de crecer (…).

Un proceso particularmente selectivo tuvo que entrar en juego, el cual finalmente condujo al origen de los sistemas coloidales con una organización físico-química altamente desarrollada, es decir, la más simple de las organizaciones de base“.

Esto está en clara contradicción con la concepción burguesa, desarrollada particularmente por Pasteur, como la “Omne vivum ex vivo“: sólo la vida puede dar vida.

Y curiosamente, el descubrimiento del ADN y el ARN no terminaron en el materialismo dialéctico, por el contrario, es una prueba de que la vida es, como dijo Oparin: “una descarga, un intercambio, una unidad dialéctica”.

321.jpg / Olga Lepeshinskaya

Esto nos explica también por qué el pensamiento burgués no es capaz de comprender la vida. El pensamiento burgués es incapaz de comprender la materia en movimiento, y por lo tanto, la dirección de la materia en movimiento según sea necesario. Así, la ciencia burguesa puede tratar de producir algún “Frankenstein”, pero no hay razón para que Frankenstein vuelva a la vida en el movimiento dialéctico de la materia, así Frankenstein no puede existir, y eso es exactamente lo que el pensamiento burgués no puede entender.

Si la vida hoy en día no puede ser sintetizada en el laboratorio, es porque el movimiento en sí no puede ser reproducido sin las condiciones exactas que hacen que la materia se mueve en la dirección de la vida.

Sólo una sociedad socialista será capaz de entender esa dirección, y así comprender la materia en movimiento, y así la vida en sí misma. Entonces se comprenderá la diferencia entre los compuestos de carbono y las células se auto-mantendran ellas mismas, ya que son capaces de reproducirse.

Y está claro también, ya que debemos seguir a Vernadsky, que la materia viva ha dado forma a la tierra y así modificó las condiciones iniciales que hicieron que la vida apareciera.

Y está claro también, que el movimiento (de la materia) en sí produce el instinto de supervivencia, lo que Spinoza llama el “conato” (“El esfuerzo con que cada cosa intenta perseverar en su ser no es nada distinto de la esencia actual de la cosa misma”, Ética, Parte 3, Prop. VII).

Y está claro también que los seres vivos están hechos principalmente de átomos de hidrógeno, y que estos átomos producidos por las estrellas están bien organizados en un nivel más alto que antes: la vida no está hecha por Dios, sino por la construcción de la materia (en movimiento) en sí.

Y está claro también, que el movimiento puede ser visto como materia en contínua existencia, a pesar de la muerte de los seres vivos, como dijo Giordano Bruno, quemado en la hoguera en 1600:

¿No ves que aquello que aquello que fue sembrado obtendrá hierba verde?, y la hierba se convertirá en oído y en pan. El pan se convertirá en líquido nutritivo, que produce la sangre, el semen, el embrión, el hombre, el cuerpo, la tierra, la roca, los minerales y entonces la materia cambiara su forma siempre y jamás será capaz de tomar ninguna forma natural”.

 

 

Hijos del sol

De acuerdo con el materialismo dialéctico, los sistemas vivos, es decir, los sistemas biológicos, son directamente emitidos desde los sistemas químicos, siempre de sistemas químicos. Su movimiento corresponde al movimiento de la materia y por ello, la cuestión es: ¿por qué existe ese tipo de movimiento?

En tanto que somos materialistas dialécticos, la pregunta “¿por qué ésta existe?” es la misma que “¿Cómo es que ésta existe?”, porque de acuerdo a la ley de transformación, lo que existe es una conclusión lógica de un proceso; no existe materia que se transforme “por casualidad”.

Si la vida y la muerte de los elementos biológicos existe, es debido a la transformación de los sistemas químicos en elementos biológicos en sí mismos; una prueba de ello es que los componentes químicos continúan existiendo, en transformación.

Cuando un sistema biológico muere, los compuestos de hidrógeno-carbono de los cuerpos regresan directamente al sistema global.

Por lo tanto, los sistemas biológicos son una forma especial de los elementos químicos, una forma especial de la materia. El aspecto principal es la materia, no el elemento biológico, ya que los elementos biológicos son una forma especial que, lógicamente, existen dentro de un sistema global general de la materia.

Por supuesto, esto no es lo que aparecerá en primer lugar cuando se mira directamente la vida. Las formas de vida aparecen como aisladas, únicas, parecen ser entidades distintas, separadas de su entorno.

Sin embargo, tal visión no es acertada, ya que siempre hay un proceso de transformación de la materia-energía; no hay elementos que puedan vivir separados de su entorno.

De hecho, incluso los sistemas biológicos son una recopilación de bacterias, una síntesis de diferentes fusiones. No solamente las bacterias han dado forma al mundo, pero ellas se combinaron, tomaron diferentes formas, cada vez más complejas.

Los primeros elementos de este proceso son en primer lugar las bacterias que empezaron a utilizar el proceso de fotosíntesis.

En este proceso, un electrón en una molécula de clorofila es excitado por un fotón de luz solar. Hay un exceso de energía, que va a una molécula de ATP (Adenosina-5′-trifosfato) que es la primera forma de transporte de energía en las células.

La vida es lo que hace que todos los seres vivos sean los hijos del sol.

Es el sol el que proporciona energía, una energía que permite que la materia esté en movimiento. La vida en la biosfera sólo puede existir por un aporte equivalente de energía, y estas son las radiaciones solares.

El color verde es también un símbolo de vida, porque es la forma básica para realizar la conversión de la energía solar. Al no comprender esto y tomar la energía de la propia Tierra, la humanidad modifica la biosfera que la llevó a existir.

Vernadsky

Lynn Margulis, en “¿Qué es la vida?” expresa esta concepción, explicando lo que Vernadsky entiende:

El geólogo austriaco Eduard Suess (1831-1914) había acuñado (en el sentido de inventar) el término “biosfera”, pero Vernadsky lo puso en marcha. Al igual que la litosfera es una esfera rocosa, y la atmósfera aire, la esfera donde la vida existe es una “biosfera”.

En su libro de 1926, “La Biosfera“, Vernadsky demostró cómo la superficie de la Tierra era una transformación ordenada de la energía del sol.

“La biosfera”, escribió Vernadsky, “es tanto una creación del sol como resultado de los procesos terrestres. Las viejas instituciones religiosas que consideraban que las criaturas terrestres, especialmente el hombre, eran hijos del sol, estaban mucho más cerca de la verdad de lo que pensaban, porque los que ven a los seres vivos en la tierra como simples creaciones efímeras desde la interacción ciega y accidental de la materia y de las fuerzas…

La materia viva en su conjunto… es como un único sistema, que acumula energía química libre en la biosfera mediante la transformación de la radiación solar”.

De manera sorprendentemente, Vernadsky desmanteló la rígida frontera entre la organismos vivos y no vivos de un medio ambiente, representando la vida globalmente antes de que el primer satélite hubiese enviado fotografías de la Tierra desde la órbita.

De hecho, Vernadsky hizo por el espacio lo que Darwin había hecho por el tiempo: al igual que Darwin demostró que toda vida desciende de un antepasado lejano, Vernadsky ha demostrado que toda vida habita un lugar unificado materialmente, la biosfera.

La vida era una sola entidad, conviertiendo en materia terrestre las energías cósmicas del sol. Vernadsky describió la vida como un fenómeno global en la que energía del sol es transformada.

Destacando el crecimiento fotosintético de las bacterias rojas y verdes, de algas y plantas, él vio estas expresiones de la materia viva como “fuego verde”, cuya expansión, alimentada por el sol, persionó a otros seres a ser cada vez más complejos y más dispersos.

Vernadsky estableció dos leyes.

Con el tiempo, según él, más y más elementos químicos se involucrarán en los ciclos de la vida.

En segundo lugar, la tasa de migración de átomos en el medio ambiente ha aumentado con el tiempo. Una manada de gansos migratorios fueron para Vernadsky un sistema de transporte biosférico para el nitrógeno.

Los enjambres de langostas, registrados en la Biblia, atestiguaban cambios masivos en la distribución del carbono, del fósforo, del azufre y de otras sustancias químicas biológicamente importantes hace dos mil años.

Mientras han ido aparecido las presas, las fábricas, las minas, la maquinaria de construcción, los servicios públicos, los trenes, los aviones, las comunicaciones globales, y los sistemas de entretenimiento, más y más elementos químicos que nunca se han convertido y organizado en partes funcionales de los sistemas autopoiéticos.

La tecnología, desde una perspectiva vernadskyana, es una parte importante de la naturaleza. La carne de la ternera cortada en cubos dentro de las brochetas y el tronco de un árbol de pino convertido en madera, pasan por las manos de trabajadores y por las máquinas, que emergen, transformándolos en kebab y suelo.

Los plásticos y los metales incorporados en la industria pertenecen a un antiguo proceso vital de cooptación de nuevos materiales para un flujo de superficie geológica que se hace aún más rápido.

Y con la síntesis efímera en los laboratorios de físicos de los isótopos radiactivos, la noosfera comienza a dirigir y organizar átomos que nunca antes habían existido en la Tierra“.

Lynn Margulis expresa aquí una verdad, sólo que con una falsa apariencia: los trabajadores no deciden qué hacer en la tierra y que no, y ellos no quieren necesariamente convertir la ternera en cubos dentro de brochetas, como el Capital quiere, al igual que quiere dar forma completamente a la tierra siguiendo la necesidad de acumulación del capital.

Sin lugar a dudas, la clase obrera ha de recordar aquí las palabras del materialista Lucrecio, en “De rerum natura”:

Los animales son tan conscientes como los hombres.
Delante de los magníficos templos, en el altar                                  
donde el humo del incienso, a menudo un toro cae muerto,
exhalando de su pecho un aire ensangrentado y cálido.
Pero la madre desolada viaja por el campo,
busca reconocer la huella de tierra de los cascos,
explora todos los lugares que puedan ser aventuras
para encontrar a su pequeña,
se detiene de repente en el borde de la madera gruesa
que rellena sus quejas
y vuelve constantemente a visitar el granero,
el corazón preforado se lamenta de su pequeña.
Ni el tierno sauce, ni el rocío de la hierba alta,
ni los ríos familiares fluyen completos
no puede el feliz, desviar su condena“.

 

 

Konstantin Tsiolkovsky, de la Biosfera a la Vía Láctea

Si Vernadsky estaba en lo correcto al decir que nosotros, los humanos, somos “los hijos del sol”, entonces, tenemos que pensar en la naturaleza de la humanidad en el planeta Tierra. Si pensamos acerca de la materia como vida – como humanos que somos – ¿a qué nivel debemos comprender este proceso? ¿Al nivel de de la Tierra? ¿Al del sistema solar? ¿Al de la Vía Láctea? ¿Al del mismo universo?

Para resolver esta difícil cuestión, tenemos una figura histórica que siguió el mismo camino que Vernadsky en Rusia: un científico que saludó la Revolución de Octubre de 1917 y se convirtió en parte de la URSS, como un gran científico.

Konstantin Tsiolkovsky (1857-1935), es el fundador de la cosmonáutica (equivalente a la astronaútica pero en versión soviética); él es el único que expresó por primera vez los principios del cohete espacial.

En “Espacio libre” (1883) ya había formulado el principio de una nave espacial en un campo de gravedad cero, en “La investigación del Espacio a través de Dispositivos Reactivos” (1903), publicado en “The Science Review” n ° 5, impreso en San Petersburgo, teorizó vuelos espaciales y el principio del cohete para salir de la Tierra (lo que hoy se conoce como ecuación de Tsiolkovsky).

Konstatin

En 1926 -en la Rusia soviética- elaboró el plan para la colonización del universo en 16 etapas, en  “Plan de exploración espacial”, los puntos son los siguientes:

1) Creación de aviones cohete con alas.

2) Aumento progresivo de la velocidad y de la altitud de estos aviones.

3) Producción de cohetes reales sin alas.

4) Capacidad para aterrizar en la superficie del mar.

5) Alcanzar la velocidad de escape (sobre unos 8 Km / segundo), y el primer vuelo en órbita terrestre.

6) Prolongación de periodos de vuelo de los cohetes en el espacio.

7) Utilización experimental de plantas para hacer una atmósfera artificial en las naves espaciales.

8) Utilización de trajes presurizados para la actividad en el exterior de las naves espaciales.

9) Hacer invernaderos en la órbita para las plantas.

10) Construcción de grandes hábitats orbitales alrededor de la Tierra.

11) Utilización de la radiación solar para producir alimentos, dar calidez a la estación espacial, y para el transporte a través del Sistema Solar.

12) Colonización del cinturón de asteroides.

13) Colonización de todo el Sistema Solar y más allá.

14) Realización de la perfección individual y social.

15) Hacinamiento del sistema solar y colonización de la Vía Láctea (la galaxia).

16) El Sol comienza a morir y las personas que permanecen en la población del Sistema Solar van a otros soles.

En 1929, explica en “Trenes de cohetes espaciales” el principio de un cohete con un refuerzo (cuerpo y propulsores extra).

En 1932, publicó “La filosofía cósmica”, donde explica que todos los seres vivos estamos buscando la “Felicidad Universal”. El sufrimiento sería eliminado con el uso de la energía de las estrellas.

No es difícil para nosotros ver que esto es el comunismo. La visión de Konstantin Tsiolkovsky es exactamente la nuestra.

Y como vemos, el viaje espacial no es un pensamiento que se “cayó del cielo”, no es un subproducto de la tecnología. Es un pensamiento producido por el comunismo.

Konstantin Tsiolkovsky cree que los humanos colonizarán la Vía Láctea como una expresión lógica de su situación en la tierra, como resultado del proceso de la materia en movimiento.

Era un materialista, se definía a sí mismo como un “ciudadano del universo”; al igual que Vernadsky, sabía que los humanos estaban jugando un rol importante en la formación de la Tierra, y por lo tanto, es necesario pensar en esto, no a pequeña escala, sino a nivel de la Vía Láctea:

Los hombres ahora son débiles, y sin embargo, transforman la superficie de la Tierra. En millones de años su fuerza aumentará en la medida en que cambien la superficie de la tierra, sus océanos, la atmósfera, y ellos mismos.

Controlarán el clima y el Sistema Solar como controlan la Tierra. Irán más allá de los límites de nuestro sistema planetario; alcanzarán otros soles, y utilizarán energía fresca en lugar de la energía de su astro moribundo”.

Si nuestra web es “Voie Lactée”, es precisamente debido a esta comprensión. Tsiolkovsky, desarrollando el concepto de vuelo espacial, incluyendo el movimiento de la vida, la materia en movimiento, explicó que “La Tierra es la cuna de la mente, pero no podemos vivir para siempre en una cuna”.

En 1931, publica “El monismo del Universo”, donde explica el principio por el cual el universo es uno. Esta es la tesis de Spinoza y Einstein, de todos los materialistas:

Nosotros predicamos el monismo del universo, y nada más. Todo este proceso de la ciencia consiste en este esfuerzo hacia el monismo, hacia la unidad, hacia la fuente primaria. El éxito de la ciencia está determinado por el nivel de aproximación a la unidad.

El monismo en la ciencia viene de la estructura del universo… Es imposible negar la unidad o el tipo de monotonía en la estructura y la formación del universo: la unidad de la materia, de la luz, de la gravedad, de la vida, y así sucesivamente”.

¿Qué quiere decir Tsiolkovsky con la unidad del universo? Fundamentalmente, que el salto cualitativo nos impulsa a la unidad del universo, exactamente como Asimov, en sus novelas de la saga “Fundación“, nos explica el viaje desde Gaïa a Galaxia (y luego por supuesto a Universalia).

Así lo explica Konstantin Tsiolkovsky, en la sinopsis de “La filosofía cósmica“:

No hay sustancia que no pueda adoptar la forma de un ser vivo. El ser más simple es el átomo. Por lo tanto, todo el universo está vivo y no hay nada en él salvo la vida.

Pero el nivel de sensibilidad es infinitamente distinto, y depende de la combinación de aquel átomo que forma parte (…).

No reconozco nada que no sea material. En física, en química y en biología veo únicamente la mecánica. El Universo no es más que un mecanismo infinito y complejo. Su complejidad es tan grande que roza el azar, dando la ilusión de libre albedrío”.

Aquí tenemos exactamente el punto de vista del materialismo dialéctico de Oparin y Vernadsky sobre la vida. Las enseñanzas de estos grandes cientificos nos muestran como fue de maravillosa la Unión Soviética bajo la dirección de Stalin.

Por supuesto, con el rechazo del antropocentrismo, Konstantin Tsiolkovsky explicó que, lógicamente, existían otras civilizaciones en otros planetas, porque trillones de soles tienen ciertos planetas en la misma situación que la Tierra, y entonces los mismos aspectos químicos jugarían (de nuevo, o incluso de forma diferente) en situaciones diferentes.

Miles de millones de planetas han existido después de mucho tiempo, y sus animales han llegado a una madurez que nosotros alcanzaremos en millones de años de nuestra vida futura en la Tierra. Esta madurez se manifiesta a través de una inteligencia perfecta, de una profunda comprensión de la naturaleza, y del poder técnico que hace que otros cuerpos celestes sean accesibles a los habitantes del cosmos”.

Konstantin Tsiolkovsky también explicó por qué las civilizaciones de otros planetas podrían elegir no tomar contacto de momento. ¿Por qué iban a querer tomar contacto con los humanos, que se matan entre ellos y maltratan a los animales?

Esto es lo que dice, en caso de que existiesen estos seres y visitasen la Tierra:

Somos hermanos, pero nos matamos unos a otros, comenzamos guerras, y tratamos a los animales brutalmente.

¿Cómo podemos hacer frente a los absolutos extraños? ¿No los consideramos nuestros rivales por la posesión de la tierra, y no nos arruinaríamos en esta lucha desigual?

Tal vez no quieran esta lucha y esta destrucción. La humanidad, en su desarrollo, está tan lejos de los perfectos seres celestiales como los animales inferiores lo están de las personas. No nos visitarían los lobos, las serpientes o los gorilas. Sólo los mataríamos. Los perfectos animales celestiales no quieren hacernos esto a nosotros. ¿Podemos realmente tener relaciones racionales con los perros y los monos? De la misma manera, los seres superiores no son actualmente capaces de comunicarse con nosotros”.

Aquí tenemos un pensamiento maravilloso, lo que explica con su pequeño error, por que nosotros en Voie Lactee estamos a favor del respeto a los animales. Konstantin Tsiolkovsky está aquí en posición contradictoria: él explica que el animal más desarrollado no mata, pero no llega al punto donde debe decir: “Vamos a dejar de matar lobos, serpientes y gorilas“.

Es interesante ver esto, porque significa que él entiende a los humanos como un subproducto de la Biosfera, cuando, en realidad, los humanos son una parte de la biosfera.

Vernadsky fue muy claro aquí. Si el pensador católico Teilhard de Chardin utilizó el concepto de “noosfera” de Vernadsky, era para ponerlo “sobre” la biosfera, como si el pensamiento humano fuese una entidad espiritual sobre la materia.

Según Vernadsky, que era materialista, la “noosfera” -el pensamiento humano- era una parte de la biosfera, lo cual es totalmente diferente.

Konstantin Tsiolkovsky llega aquí a un punto de vista idealista. Sólo podemos estar de acuerdo con él en la colonización espacial, porque no entendió que nuestra primera misión es la de proteger la biosfera.

Esto es muy claro cuando dice:

El hombre debe a toda costa vencer la gravedad de la Tierra y tiene, en reserva, el espacio del Sistema Solar. Todo tipo de peligros esperan a la Tierra… Estamos hablando de una catástrofe que podría destruir la humanidad entera o una gran parte de ella… Por ejemplo, una nube de bólidos [meteoros] o un pequeño planeta de pocas decenas de kilómetros de diámetro podrían caer en la Tierra, con tal impacto que el estallido de sólidos, líquidos o gases producido por él podrían hacer desaparecer de la superficie de la tierra todo rastro del hombre y de sus edificios.

El aumento de la temperatura que lo acompaña podría quemar o matar a todos los seres vivos… Además, estamos obligados a mantener la lucha contra la gravedad para la utilización del espacio celestial y toda su riqueza, debido a la superpoblación de nuestro planeta.

Otros peligros terribles esperan a la humanidad en la Tierra, lo cual significa que el hombre debe buscar un camino en el cosmos. Hemos hablado mucho acerca de los beneficios de la migración en el espacio, pero no todo puede ser dicho o siquiera imaginado”.

Los riesgos son realmente reales, por esta razón los humanos deben proteger toda la vida en la biosfera. Tienen la capacidad para hacerlo, así que deben hacerlo. Aquí, Tsiolkovsky cometió un error al separar a los humanos del resto de la materia en transformación, un error idealista, pero un error que no debe eclipsar el enorme valor de su trabajo para el materialismo dialéctico.

 

La importancia histórica del experimento de Miller-Urey y el “mundo del ARN”

La molécula que vino en primer lugar es una molécula que puede ser tanto un gen como una enzima. La respuesta al dilema de la evolución es el ARN…

Si comprendemos que somos los hijos del sol, tenemos que comprender cómo se realiza este proceso en sí . ¿Cómo llegamos a la materia en movimiento? ¿Y qué son los seres vivos?

Comencemos con el compuesto orgánico. Una primera consideración que lógicamente se podría hacer es que, sin la vida, no existiría ningún compuesto orgánico. Pero esto no sería dialéctico. Esto significaría que los seres vivos existirían inmediatamente con sus características, sin ningún proceso. Esto, entonces, sería idealista.

Alexander Ivanovich Oparin entendió esto. Él vislumbró cómo debía haber sido la Tierra al principio. La atmósfera primitiva de la Tierra, para él, estaba llena de hidrógeno, combinado con oxígeno en vapor de agua. El carbono existía en el compuesto metano, el nitrógeno estaba presente en forma de amoníaco.

MillerUrey

Y, en relación a esta cuestión, existía la energía, procedente del sol como radiación ultravioleta, proveniente de relámpagos como descargas eléctricas, proveniente de volcanes en forma de calor.

El estadounidense Harold Urey (1893-1981) siguió a Oparin. También pensaba que la atmósfera original de la Tierra era de carbono, nitrógeno, oxígeno y azufre, en sus formas más reducidas: el carbono como metano, el nitrógeno como amonio, el oxígeno como agua y el azufre como sulfuro de hidrógeno.

De este modo, intentó un experimento: el famoso experimento de Miller-Urey de 1952, llevado a cabo con Stanley Miller (1930-2007).

Este experimento es de suma importancia para el materialismo dialéctico. Rompe, de hecho, con el pensamiento idealista de que los compuestos orgánicos son más que materia, que existen sólo como “vida”.

Ambos científicos tomaron agua (H2O), metano (CH4), amoníaco (NH3) e hidrógeno (H2). Metieron el agua en un recipiente pequeño donde hervía, el vapor pasaba hasta un recipiente superior, donde se mezclaba con metano, amoníaco e hidrógeno. A esta mezcla se le conectaba un par de electrodos, las cargas eléctricas se daban en la mezcla durante una semana, pero con algo de refrigeración para producir un sistema: lo que se simuló fue la evaporación (con la ebullición del agua), el relámpago (a través de los electrodos) y la condensación (con el enfriamiento).

El resultado después de una semana fue la aparición de moléculas orgánicas en una “sopa” que contenía también unos 9 aminoácidos, 2% de los más sencillos, la glicina y la alanina, y rastros de otros 7.

Esta tabla compara los resultados del experimento de Miller-Urey con lo que se encontró en el meteorito Murchison, un meteorito de 100 kilogramos que cayó en Australia en 1969.

Tabla

No es casualidad que fuera Harold Urey quien acuñó el término “Cosmoquímica”. Lógicamente, esto hizo comprender que la Tierra pertenece al cosmos; la abundancia de los elementos químicos en la Tierra y las estrellas pertenecen a un proceso cósmico.

Veamos las abundancias cósmicas de los elementos más abundantes:

Tabla2

Aquí, esta otra versión para dejarlo claro (los diez elementos más comunes en la Vía Láctea, calculados espectroscópicamente y la fracción de masa en partes por millón):

Hidrógeno 739.000
Helio          240.000
Oxígeno       10.400
Carbón           4600
Neón               1340
Hierro             1090
Nitrógeno         960
Silicio               650
Magnesio        580
Azufre              440

Citemos aquí a Clifford Matthews:

Lo más sorprendente es el hecho de que en este ambiente rico en hidrógeno [de la Vía Láctea] los primeros elementos más abundantes (sin contar los gases inertes: helio, neón, y argón) son el oxígeno, el carbono y el nitrógeno.

Los híbridos de estos elementos, el H2O [agua], el NH3 [amoníaco] y el CH4 [metano], son algunas de las muchas moléculas detectadas hasta ahora en las densas nubes moleculares entre las estrellas y alrededor de estas, un gran número de éstos habiéndose formado por reacciones fotoquímicas alrededor del polvo interestelar que poseen los componentes inorgánicos y orgánicos.

Estos mismos cuatro elementos -H, O, C y N- son los principales componentes de los organismos vivos, comprendiendo el 99,5% de la biosfera”, (Chemical Evolution in a Hydrogen Cyanide World, in: Environmental evolution)

La dimensión cósmica de la materia está muy clara aquí. La vida no puede ser considerada simplemente como un fenómeno terrestre.

El experimento de Miller-Urey también allanó el camino a muchos otros experimentos, como el realizado por Joan Oró en 1961, que reveló que los aminoácidos podían ser fabricados a partir de cianuro de hidrógeno (HCN) y el amoníaco de una solución de agua, con la producción además de la base nucleótida adenina, una de las cuatro bases del ARN y del ADN, y un componente del ATP (una importante molécula de liberación de energía molecular en las células).

Por lo tanto, no hay compuesto “misterioso”, sino el resultado del proceso dialéctico de la materia.
Pero, ¿qué pasa con la vida? Contamos con los compuestos orgánicos, pero la vida existe con ciertas características: primero, es un sistema cerrado, separado de su entorno por una interfaz o una membrana. En segundo lugar, es capaz de metabolizar, de mantenerse químicamente. En tercer lugar, es capaz de reproducirse.

Entonces, ¿cómo pasa de la sopa primordial a la vida?. Esta es la cuestión principal, pero sabemos cuáles son las claves: ADN, ARN y proteínas.

¿Y por qué es así? Hoy en día, en los seres vivos, el ADN contiene la información genética, por lo que al trascribirla al ARN, este luego traduce el código en proteínas.

Aquí, el ARN es el informador clave, permitiendo la formación de proteínas para las células vivas. El código especifica las secuencias de aminoácidos de las proteínas necesarias por un organismo específico.

Así, uno podría pensar que llegó antes que el ADN, el ADN es el “seguro” para el código, igual que el ARN es frágil (absorbe radiación ultravioleta con el riesgo de dañar la información genética; sin corrección de pruebas…).

MUexperiment-es

El ARN, además, llegó en primer lugar, ya que es capaz de catalizar reacciones, el ADN viene después como un mecanismo de seguridad. El ARN puede existir por sí mismo, reproduciéndose y catalizando. El ADN necesita al ARN. El ADN también necesita desoxirribosa, derivado de la ribosa, mientras que el ARN sólo necesita ribosa.

Todo esto constituye la base para la hipótesis del “mundo del ARN”, utilizado por primera vez en 1986 por Walter Gilbert (nacido en 1932, premio Nobel de Química).

La molécula que llegó en primer lugar es una molécula que puede ser tanto un gen como una enzima. La respuesta al dilema de la evolución es el ARN. La teoría de la evolución del mundo del ARN es que la vida se originó a partir del ARN”. (Walter Gilbert: The RNA World. Nature, 1986).

La primera etapa de la evolución procede, entonces, por moléculas de ARN realizando las actividades catalíticas necesarias para ensamblarse a partir de una sopa de nucleótidos.

Las moléculas de ARN evolucionaron en modelos de autorreplicación, usando la recombinación y la mutación para explorar nuevos nichos. (…) Luego se desarrollaron toda una gama de actividades enzimáticas.

En la etapa siguiente, las moléculas de ARN comenzaron a sintetizar las proteínas, primero mediante el desarrollo de moléculas adaptadoras de ARN que pueden unir los aminoácidos activados y luego disponerlos como con una plantilla de ARN usando otras moléculas de ARN, tales como el núcleo del ARN ribosomal.

Este proceso crearía las primeras proteínas, que serían simplemente mejores enzimas que sus equivalentes de ARN. (…) Estas enzimas son proteínas (…) construídas de mini-elementos de estructura.

Por último, el ADN apareció en escena, el propietario final de la información copiada a partir de las moléculas genéticas del ARN por transcripción inversa. (…) El ARN es entonces relegado al papel de intermediario que tiene hoy en día, ya no es el centro del escenario, desplazado por el ADN y las enzimas protéicas más eficaces”. (Walter Gilbert: The RNA World. Nature, 1986).

Citemos también a James D. Watson sobre el pensamiento de Francis Crick (ambos son los co-descubridores de la estructura del ADN en 1953):

Ha llegado el momento de preguntar cómo comenzó el flujo de información de ADN -> ARN -> proteína. Aquí, Francis [Crick] fue de nuevo muy por delante de su tiempo. En 1968, argumentó que el ARN debe haber sido la primera molécula genética, sugiriendo que el ARN, además de actuar como un modelo, también puede actuar como una enzima y, con ello, catalizar su propia autorreplicación”. (Prólogo: Early Speculations and Facts about RNA Templates)

Pero entonces, ¿por qué no pensar que las proteínas fueron primero? Porque las proteínas son producidas bajo las instrucciones del ADN, y la replicación del ADN está basada en proteínas.

Por lo tanto, el ARN, es una llave. Saber de quién es la llave es es la cuestión, y ésta es de la célula y la bacteria.

 

 

La cosmología de Mao Tse-Tung en la GRCP (el universo como la cebolla)

Antes de avanzar, vamos a ver cómo Mao Tse-Tung explica y comprende esto, y sobre todo, de qué manera.

Mao Tse-Tung presentó la cuestión de la siguiente manera:

Debemos estudiar el origen de las células. La célula dispone de su núcleo, una masa de protoplasma, y una membrana. La célula es orgánica, por lo que debe haber existido formas no celulares antes de que existiera la célula. ¿Qué había antes de la formación de la célula? ¿Cómo cambió la forma no celular a una celular? Hay una mujer científica en la Unión Soviética que estudió este problema, pero los resultados no fueron divulgados”. (Discusiones sobre el artículo de Sakata, 24 de agosto de 1964)

La mujer es, obviamente, Olga Lepeshinskaya y vamos a ver cómo los seguidores de esta perspectiva nos ayudan a comprender el papel de las bacterias.

Pero antes de esto, debemos comprender cómo Mao Tse-Tung entiende esta cuestión, cómo la promovió durante la Gran Revolución Cultural Proletaria.

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Mao Tse Tung fue un verdadero discípulo de Marx, Engels, Lenin y Stalin. Por esta razón, enarbolaba el materialismo dialéctico contra el revisionismo. Esto es lo que dijo en su discurso en la conferencia de representantes de partidos comunistas y obreros del mundo,que se celebradó en Moscú, el 18 de noviembre de 1957:

Fíjense, el átomo encierra todo un complejo de unidades de contrarios. El es una unidad de dos contrarios: núcleo atómico y electrones. El núcleo atómico, a su vez, es una unidad de contrarios: protones y neutrones. Dado que existen protones, hay también antiprotones, y dado que existen neutrones, hay también antineutrones.

En una palabra, la unidad de los contrarios es omnipresente. Respecto al concepto de la unidad de los contrarios, respecto a la dialéctica, es necesario hacer una amplia propaganda” .

Esta cita, en la lucha contra el revisionismo soviético, muestra la verdadera naturaleza revolucionaria de Mao Tse-Tung. La Gran Revolución Cultural Proletaria (GCRP) será el punto culminante de la propagación del materialismo dialéctico.

Debemos, en este contexto, ver cómo un documento ha atraído la atención de Mao Tse-Tung. Fue en 1963, un artículo del físico japonés Shoichi Sakata, de la Universidad de Nagoya, que fue publicado en China en el Boletín de los estudios de la dialéctica en la naturaleza.

En aquella época, la China Roja se enfrentaba a una fuerte línea oportunista de derecha, que propuso la unión de los opuestos. Una importante figura teórica de esta fue Xianzhen Yang; el movimiento puesto en marcha en aquella época permitió el nacimiento de la Revolución Cultural y la concepción revisionista de Yang Xianzhen (por ejemplo, en el gran documento de 1971: “Integrar dos en uno filosofía reaccionaria de la restauración capitalista).

Mao Tse-Tung celebró una reunión interna a mediados de agosto 1964 en respuesta a las posiciones de Yang Xianzhen en Beidaihe, cerca del Mar de Bohai. Luego, el 23 de agosto, se reunió con Shoichi Sakata en Pekín, donde hubo un simposio científico. Imposible no ver que los dos eventos estaban ideológicamente vinculados.

La prueba de esto es que se llevó a cabo una nueva edición del documento de Sakata en una mejor traducción (es decir, directamente del japonés y no una versión rusa).

En primer lugar, fue reeditado bajo el título “Un diálogo sobre nuevos puntos de vista de partículas elementales” en el Hongqi (Bandera roja), de nuevo en el Renmin Ribao (Diario del Pueblo) y en el Guangming Ribao (Diario Guangming). En la versión del Hongqi, la presentación se centraba en el valor del documento, mientras que al final había dos artículos que explicaban las teorías a la gente que no estaba familiarizada con los conceptos científicos.

Tres meses más tarde apareció otra serie de seis artículos sobre “Las ciencias naturales y el materialismo dialéctico: el examen de la quiebra del idealismo y de la metafísica desde la perspectiva del desarrollo de la física moderna” (por Zhu Hongyuan) , “Algunos puntos de vista sobre la aplicación del materialismo dialéctico en la investigación de la teoría de la estructura molecular” (por Xu Guang Xuan), “El materialismo dialéctico es el arma para explorar la naturaleza” (Ai Siqi), “Estudiar los pensamientos de Mao Tse-Tung como los mejores métodos para la investigación científica” (por Yu Guangyuan), y “Sobre la divisibilidad de la materia” (por Gong Yuzhi).

Esto no es todo. Fue fundado un grupo de partículas elementales en Pekín, con 39 científicos, que estudiaron la obra de Sakata y ofrecieron su propia versión en 1966 (llamada straton) del modelo estándar de la física de partículas, el mismo año que la teoría opuesta, la del quark, se había desarrollado en los países imperialistas.

Como se ve, la China Roja competía directamente con la Escuela de Copenhague de la física cuántica. El proyecto fue incluso considerado un “Zhan lui” (una gran batalla). ¿Por qué? ¿Cómo entender esto?

Es fácil: Mao Tse-Tung se dio cuenta de que si la dialéctica es universal, entonces hay que entender el macromundo y el micromundo como dos procesos dialécticos…Y el origen de la vida, exactamente como la estructura de partículas elementales, también debe entenderse como un proceso dialéctico….Y así, no hay nada que sea indivisible… Cada vez, los científicos quitan otra capa, como si el universo fuese una cebolla infinita.

El punto de vista de Mao llegó así a una comprensión materialista dialéctica del universo como un proceso dialéctico. Esto ya estaba presente en Marx, Engels, Lenin y Stalin, pero jamás comprendido de una forma tan brillante. Esta necesitaba ser defendida contra la concepción burguesa de la física.

Mao tuvo conversaciones con los científicos sino-estadounidenses Chen Ning Yang y Tsung-Dao Lee, Premio Nobel de Física en 1957.

Sheldon Lee Glashow, un estadounidense que ganó el Premio Nobel de Física en 1979 (¡y que está casado con una hermana de Lynn Margulis!), propuso en la 7º conferencia temática de Hawaii sobre la física de partículas, en 1977, que “los hipotéticos bloques de construcción de toda la materia se llaman “MAONS” en honor al ex-presidente Mao  que hizo incapié en la unidad subyacente de la naturaleza”.

Y, lógicamente, ese era el terreno perfecto para la Gran Revolución Cultural Proletaria. En todas las áreas, la GRCP se fundamente sobre esta base: nada es indivisible.

Como se afirma en el “Diario de la Dialéctica de la Naturaleza”, que se publicó durante 10 números (100.000 ejemplares cada uno) durante los años 1973-1975, en el artículo “El universo es la unidad de lo finito y lo infinito”:

El fin de cada cosa concreta, el sol, la Tierra y la humanidad, no es el fin del universo. El fin de la tierra aportará un cuerpo cósmico nuevo y más sofisticado.

En ese momento, la gente mantendrá reuniones y celebrará la victoria de la dialéctica y dará la bienvenida al nacimiento de nuevos planetas. El fin de la humanidad también dará lugar a nuevas especies que heredarán todos nuestros logros. En este sentido… la muerte de lo viejo es la condición del nacimiento de lo nuevo

Esta comprensión general dialéctica del universo es la base real de la GRCP; todos las concepciones de la GRCP, como núcleos, se basan en esta comprensión de la dialéctica. Uno se divide en dos, nada es indivisible.

Siguiendo este principio, dos bases se preocuparon de cuestiones específicas de la astrofísica. Uno de ellas fue fundada en 1968 como “Grupo de critica de los puntos de vista contrarrevolucionarios burgueses en las ciencias naturales y en el estudio del pensamiento Mao Tse-Tung”.

Esta publicó en julio de 1968 “Sobre el principio de la velocidad de la luz, base de la teoría de la relatividad”, y en agosto de 1969, “Critica sobre la teoría de la relatividad”.

En julio de 1969, la prestigiosa Universidad de Fudan en Shanghai, también fue fundada por Zhang Chunqiao y Yao Wenyuan, el grupo de la crítica revolucionaria de las ciencias naturales, que firmaba sus papeles como “Li Ke” (jugando con la homofonía de los dos caracteres chinos que significan ”ciencias naturales”).

GRCP

Reconocemos los nombres de Zhang Chunqiao y Yao Wenyuan, cercanos colaboradores de Mao Tse-Tung y condenados como miembros de la “Banda de los Cuatro” por los revisionistas después de la muerte de Mao. Esto muestra la importancia de la cosmología de Mao durante la GRCP.

Li Ke produjo particularmente un documento titulado “Introducción a las principales escuelas y pensamientos de las ciencias naturales occidentales modernas”, en dos partes (1.- La física de partículas elementales; 2.- Cosmología).

Consecuentemente, la cosmología de Mao no fue una visión simple de la astrofísica. Esto fue considerado como un enorme y nuevo paso, una nueva comprensión de la ciencia que había que hacer y aplicar como consecuencia de la Revolución Cultural.

Newton fue superado por Einstein, y Einstein fue superado por los nuevas lecciones presentadas por las masas en la GRCP.

De hecho, el rechazo de la Escuela de Copenhague de tipo aleatorio no significa que las concepciones de Einstein (que se oponen a las de la Escuela de Copenhague), fuesen simplemente aceptadas, por el contrario, se consideraron insuficientes y no dialécticas.

En el “Diario de la Dialéctica de la Naturaleza”, se explicó, en 1974, en el artículo “El punto de vista de Einstein sobre el universo”:

A medida que los hechos históricos de las últimas décadas se han ido demostrado, los debates sobre la teoría de la relatividad y la crítica fueron más allá del campo académico.

Esto no sólo sea asocia con el desarrollo de la ciencia física, sino también con la lucha ideológica y política… Debemos seguir en la dirección de criticar y reformar todo el sistema de la teoría de la relatividad”.

En todas las áreas de la astrofísica, se defendió y desarrolló la cosmología de Mao. El título del artículo sobre los agujeros negros habla por sí mismo: “El movimiento no puede ser exterminado – Una crítica de la “hipótesis” del agujero negro” (Diario de la Dialéctica de la Naturaleza, 1973).

De la misma manera, la China Roja luchó contra la concepción imperialista de un universo moribundo por la ausencia de calor. Aquí, la segunda ley de la termodinámica es muy importante porque muestra cómo el equilibrio es relativo y cómo prevalece el movimiento.

Pero también es un pretexto para la burguesía para explicar que el calor se expande en el universo y que, finalmente, una muerte fría será el resultado de este proceso.

Así, en 1975 se publicó en el “Diario de la Dialéctica de la Naturaleza”, un artículo titulado “Sobre la conservación y la no conservación del movimiento – una crítica a la primera y segunda ley de la termodinámica”, donde la concepción burguesa fue rechazada porque no entiende que el movimiento está todavía muy extendido.

En este documento, leemos: “El proletariado siempre mira hacia el futuro con confianza y optimismo. Pero la burguesía… siempre ve una perspectiva triste con un humor sombrío. Este pesimismo sólo refleja su destino histórico”.

En el mismo sentido, también hubo un artículo sobre el “desplazamiento hacia el rojo”, que se presentó en los países imperialistas como evidencia de que las galaxias se alejan en un universo en movimiento producido por un “Big Bang”, y que, al final, todo muere: ¿Qué implica el descubrimiento de la radiación de fondo de microondas de 3K? Una crítica de la hipótesis del “Big Bang”.

En 1975, todavía en el “Diario de la Dialéctica de la Naturaleza”, el punto de vista del físico revisionista Fang fue denunciado, y éste entregó para su publicación un artículo llamado “desplazamiento hacia el rojo de cuerpos cósmicos más allá de la galaxia como cognoscible”. Fue publicado con un artículo crítico de Li Ke titulado “¿Qué implica el “desplazamiento hacia el rojo”? Re-crítica de la teoría del Big Bang”.

La derrota de la línea roja detuvo este proceso de comprensión. Pero surgió el maoísmo como una etapa ideológica. La GRCP no era solamente una iniciativa contra la restauración del capitalismo, si no que era una etapa para generalizar el materialismo dialéctico en todos los niveles.

Y la ciencia, tomada por las masas, fue comprendida como que no hay principio ni fin. Buscar en el origen de la vida no dejaba lugar para un “ladrillo”,una célula, o cualquier otra cosa. Esto no se dejaría nunca, porque cada nivel es la producción es una etapa cualitativa. Una etapa de una capa de nuestro universo, que puede ser comparado a una cebolla.

La ciencia actual ha encontrado que, en la naturaleza, hay dos “niveles” cualitativos diferentes : la forma de movimiento, por ejemplo una serie de niveles tales como las partículas elementales, núcleos, átomos, moléculas, masas, cuerpos celestes, nebulosas.

Estos niveles forman varios puntos nodales que restringen los diversos modos cualitativos de existencia de la materia en general. Y, por lo tanto, no son unidos simplemente de manera directa como se ha descrito más arriba.

Los “niveles” están también conectados en una dirección como las moléculas, coloides, células, órganos, individuos, sociedades. Incluso en masas similares existen “niveles” correspondientes a los estados sólido, líquido y gaseoso.

Dicho de manera metafórica, estas circunstancias pueden ser descritas como una especie de estructura multidimensional del tipo de una red de pesca, o sería mejor decir que tienen una estructura del tipo de la cebolla, en fases sucesivas. Estos niveles no están en absoluto aislados e independientes, sino que están conectados mutuamente, siendo dependientes y transformándose constantemente los unos en los otros.

Un átomo, por ejemplo, se construye a partir de partículas elementales y una molécula se construye a partir de átomos y, por el contrario, se puede hacer la descomposición de una molécula en átomos, de un átomo en partículas elementales.

Estos tipo de transformaciones se hacen constantemente, con la creación de una nueva calidad y la destrucción de otras, en cambios incesantes” (Shoichi Sakata, ”Física teórica y dialéctica de la naturaleza”, junio de 1947).

 

 

¿Qué es un pensamiento?

La consecuencia directa en el campo de la comprensión de la materia que se explicó anteriormente puede que sea una especie de sorpresa. De hecho, una mejor comprensión general de Mao Tse-Tung del movimiento de la materia dio origen al principio conexo de “pensamiento”.

Está bastante claro que el principio del “pensamiento de Mao Tse-Tung” destacado durante la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP) está directamente conectado a esto, y también es una clave muy importante para entender la vida.

Veamos por qué.

La cuestión del pensamiento es una de los más importantes en el materialismo dialéctico. Es, por ejemplo, un típico error mecanicista concebir el mundo oponiendo la materia y las ideas, porque hacer esto significa reconocer la existencia de “ideas”. Entonces existiría algo más que la materia, y esto no sería materialismo.

Lenin explica en “Materialismo y empiriocriticismo”:

Si la realidad objetiva no es dada, es preciso atribuir un concepto filosófico: y este concepto está establecido hace tiempo, hace muchísimo tiempo, este concepto es precisamente el de materia. La materia es una categoría filosófica que sirve para designar la realidad objetiva, que es dada al hombre en sus sensaciones, que es copiada, fotografiada, reflejada por nuestras sensaciones, existiendo independientemente de ellas”.

Esto es muy claro. Pero hay un aspecto mucho más difícil: si la materia es lo que existe fuera de nuestra conciencia, entonces, ¿qué es nuestra conciencia? ¿qué son nuestros pensamientos?

Es difícil. Si consideramos los pensamientos como materia, entonces esto es obviamente erróneo e idealista, porque los pensamientos no son “reales”; nuestros sentidos no pueden sentir los pensamientos, los pensamientos no se pueden conectar directamente con la materia, excepto en las películas de ciencia ficción y cómics, con superpoderes como la telequinesis, etc.

Los pensamientos no son aparentemente materia y necesitan ser realizados en esta área, por ejemplo, un beso como expresión de amor.

Pero si no los consideramos como materia, entonces significa que toda la realidad no es materia, y esto es idealista.

Podemos ver la dificultad de esto en la definición de Lenin en “Materialismo y empiriocriticismo”:

Porque la única “propiedad” de la materia con cuya admisión está ligado el materialismo filosófico, es la propiedad de ser una realidad objetiva, de existir fuera de nuestra conciencia”.

Sobre el terreno práctico, Lenin tiene razón, pero ¿cómo definir el pensamiento? Por lo tanto, incluso si aceptamos la definición de Lenin cuando habla sobre el “concepto de materia”, la pregunta sigue siendo: ¿quién o qué decidió formar ese concepto?

Así, tuvimos que esperar a que Mao Tse-Tung comprendiera esto de una manera correcta, y nos ayudara a comprender lo que es la vida.

La razón es la cosmología de Mao Tse-Tung. La cosmología de Mao y el pensamiento Mao Tse-Tung destacados en la GRCP son un mismo momento (hay que señalar que el concepto del pensamiento Mao Tse-Tung ya existía antes, sin embargo, Mao ya tenía una concepción de la cosmología, y esta necesitaba ser escrita).

MaoLibro

El concepto es fácil de entender: los pensamientos son el reflejo de la materia. Pero dicho de esta forma, es solamente un materialismo real lo que se expresa aquí. Lo que falta es el movimiento de los pensamientos. Aquí, el materialismo dialéctico explica que los pensamientos reflejan el movimiento global de la materia misma. El pensamiento de Mao, como todos los los pensamientos, de hecho, reflejan el movimiento de la materia. Como la materia se mueve a saltos, las mentes reflejan este movimiento. Y si bien es cierto que todas las mentes reflejan esto, es notable que, sintetizado en su forma superior, se forma un “pensamiento” en un cuerpo que indica el camino a seguir, como es el sendero de la materia.

Los pensamientos no son simplemente el reflejo de un individuo, de la realidad personal; ya que la realidad es un todo, el reflejo depende también de la dirección del conjunto.

He aquí lo que dice Engels sobre la conexión de cualquier cuestión con el movimiento global de la materia, en el Anti-Dühring:

El movimiento es el modo de existencia de la materia. Jamás y en ningún lugar ha habido materia sin movimiento, ni puede haberla. Movimiento en el espacio cósmico, movimiento mecánico de masas menores en cada cuerpo celeste, vibraciones moleculares como calor, o como corriente eléctrica o magnética, descomposición y composición químicas, vida orgánica: todo átomo de materia del mundo y en cada momento dado se encuentra en una u otra de esas formas de movimiento, o en varias a la vez. Todo reposo, todo equilibrio es exclusivamente relativo, y no tiene sentido más que respecto de tal o cual forma determinada de movimiento. Por ejemplo: un cuerpo puede encontrarse en la Tierra en equilibrio mecánico, puede estar mecánicamente en reposo; pero esto no impide que participe del movimiento de la Tierra y del de todo el sistema solar, del mismo modo que tampoco impide a sus mínimas partículas físicas realizar las vibraciones condicionadas por su temperatura, ni a sus átomos atravesar un proceso químico. La materia sin movimiento es tan impensable como el movimiento sin la materia”.

Esto deja claro por qué aquí hablamos de la Biosfera: toda materia en la tierra, incluso una piedra, está vinculada con el movimiento global de la materia.

Y como los pensamientos reflejan el movimiento, se ven afectados de la misma manera. La cosmología de Mao Tse-Tung explica así cómo los pensamientos reflejan la tendencia general cósmica al comunismo.

El pensamiento Mao Tse-Tung, por ejemplo, fue la expresión del movimiento de la materia en China. Sin embargo, tuvimos que esperar a Gonzalo en Perú para que esta tesis se expresase abiertamente. El pensamiento Gonzalo fue presentado por el Partido Comunista de Perú como Marxismo-Leninismo-Maoísmo en las condiciones del Perú.

¿Esto es correcto? Ciertamente, esto es perfectamente científico.

Es verdad que a menudo fue mal entendido, de dos maneras:

-Fue considerado como una forma práctica, política y local de hacer una revolución local (como, por ejemplo en Nepal, fue presentado el “Camino Prachanda”, pero un “camino” no es un “pensamiento”). Esto, simplemente, no está acorde con el materialismo dialéctico.

-Fue mal interpretado de una manera subjetivista: el pensamiento no fue entendido como una reflexión, la cual es correcta y sigue el movimiento de la materia, sino como un entendimiento de que puede cambiar todo de todas las maneras posibles. Esto es hegelianismo.

Pero eso no cambia en nada la exactitud de la definición del pensamiento Gonzalo, que concierne no sólo su pensamiento, o al pensamiento del líder, sino a todo el pensamiento, a diferentes niveles de síntesis de la realidad. Tal como el PCP dijo en el documento “El pensamiento Gonzalo”:

“Las revoluciones generan un pensamiento que las guía, resultado de la aplicación de la verdad universal de la ideología del proletariado internacional a las condiciones concretas de cada revolución; pensamiento guía indispensable para alcanzar la victoria y conquistar el Poder y, más aún, para continuar la revolución y mantener el rumbo siempre hacia la única grandiosa meta, el comunismo”.

Por lo tanto, ¿qué son los pensamientos? El pensamiento es un sentido. Los pensamientos son, como las sensaciones, materia conectada a materia.

En “El sistema de Epicuro“, publicado en 1750 por el autor de “El Hombre Maquina“, Julien Offray de la Mettrie, leemos lo siguiente:

Los elementos de la materia, a base de moverse y de mezclarse entre sí, fueron capaces de crear los ojos, era como imposible no ver, ya que era imposible verse a sí mismo en un espejo, ya fuera natural o artificial.

El ojo pasó a ser el espejo de los objetos que a  su vez actúan como un espejo para este.

La naturaleza no sólo pensaba en crear el ojo para ver, también pensaba en hacer agua para actuar como un espejo para la simple pastora.

El agua pasó a ser apropiada para el envío de imágenes; la pastora vio su cara bonita con placer. Así es como piensa el autor de “El Hombre Máquina”.

Por lo tanto, el pensamiento es un desarrollo muy alto de materia interconectada; la mente es el lugar donde se refleja el movimiento de la materia, a través de la materia gris. Spinoza y La Mettrie tenían razón, como materialistas, de concebir el cuerpo humano como una máquina natural.

No hay libertad de pensamiento o del tipo que sea; son sólo expresiones de la materia en diferentes situaciones. Si los fundamentos del movimiento de la materia eran conocidos por los seres humanos, todos estaríamos de acuerdo en lo que es correcto y no. Este es el sentido de la sociedad comunista.

El pensamiento consiste en movimientos moleculares y químicos en el cerebro, movimientos que son materia y que son la consecuencia del movimiento de la materia fuera del cuerpo, el movimiento exterior es percibido.

En este movimiento de percepción, la materia gris se desarrolla así misma. Se trata de la comprensión sintética del movimiento dialéctico de la materia. Entonces, ésta se vuelve abiertamente una expresión de la materia en movimiento.

¿En qué escala? En primer lugar, en la Tierra, que debe ser considerado como una Biosfera donde la materia viva debe vivir de una manera feliz, sin ninguna muerte de cualquier materia viva, respeto con el movimiento de la materia.

En ese momento, en la Vía Láctea, por la colonización espacial como consecuencia de la conclusión lógica que es: la vida debe ser extendida.

 

 

 

Traducido por “Cultura Proletaria” de lesmaterialistes.com

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7 pensamientos en “La vida, la materia, el universo.

  1. Drunkharps

    Creo que es el análisis más completo que he leído, es un puñetazo directo a la ciencia burguesa, un gran trabajo.

    Responder
      1. Servir ao Povo de Todo Coração (blog - Brasil)

        Este texto necessita ser traduzido para o português.

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