¿Quién reeduca a quién?

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El siguiente documento es de gran valor histórico, político y, sobre todo, ideológico, ya que expresa la lucha de las masas chinas por hacer la revolución en la educación, contribuyendo a la construcción del comunismo en China. Se trata de una crítica realizada por las masas chinas, dirigidas por el Partido Comunista de China y guiadas por el Presidente Mao Tse-tung, al revisionismo soviético jruschevista en el campo de la educación, a partir de un exhaustivo análisis científico de la obra “Pedagogía” de N.A. Kairov, verdadero tratado de educación revisionista en la URSS, editado después del XX Congreso del PCUS.

 

 

“¿Quién reeduca a quién?”

(Crítica al libro de N.A. Kairov, “Pedagogía”)

 

La “Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria“, elaborada por medio de la dirección personal del Presidente Mao Tse-tung, dice: “Reformar el antiguo sistema educativo, así como los antiguos principios y métodos de enseñanza, es una tarea extremadamente importante para la Gran Revolución Cultural Proletaria actualmente en marcha“. En este momento debemos proseguir esta tarea “extremadamente importante” formulada por el Presidente Mao.

Una tarea importante de la revolución proletaria en la educación, es la necesidad de persistir en la crítica revolucionaria de las masas, a través del pensamiento de Mao Tse-tung, con el fin de liquidar la perniciosa influencia de la línea revisionista contrarrevolucionaria introducida en la enseñanza por el renegado Liu Shao-chi, agente del enemigo y traidor de la clase obrera. Los fundamentos teóricos de esta línea se encuentran en el tratado “Pedagogía“, escrito por N.A. Kairov, “eminente” obra de la educación revisionista en la URSS. El primer capítulo de la edición de 1956 muestra que tal tratado contribuyó a la realización de las “nuevas tareas en el ámbito de la educación definidas por el XX Congreso” de los revisionistas soviéticos y que todas apuntan al mismo objetivo: la restauración del capitalismo. Poco después del comienzo de la revolución socialista en China, Liu Shao-chi y sus agentes en el ámbito de la cultura y la educación -Lu Ting-yi y sus secuaces- designaron tal obra de Kairov como un manual de enseñanza para las escuelas de formación docentes del país .

Buscaban, de esta manera, oponerse a la línea proletaria del Presidente Mao. En 1957 enviaron al mismo Kairov a Pekin y Shanghai, especialmente para permitirle difundir su absurda teoría. En esta ocasión, Liu Shao-chi lo recibió personalmente y tuvo una entrevista “a pecho descubierto” con él. En 1958, nuestros profesores y alumnos revolucionarios, siguiendo la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao, promovieron la revolución en la enseñanza y criticaron despiadadamente a Kairov y su “Pedagogía“. Lu Ting-yi salió en defensa de Kairov y trató de sabotear este potente movimiento revolucionario, afirmando, en un gran estallido, que “Pedagogía” era un “libro socialista“. Al exponer la ley de la lucha de clases durante el período socialista, el Presidente Mao dijo: “El proletariado quiere transformar el mundo según su propia concepción del mundo y la burguesía según la suya. Por lo tanto, en este sentido, no está decidido quién prevalecerá, si el socialismo o el capitalismo“. ¿Quién reeduca a quién? ¿Debemos transformar las viejas escuelas burguesas según la concepción del Presidente Mao sobre la educación proletaria o permitir que el sistema educativo de Kairov reine en nuestras escuelas? Se trata de una encarnizada lucha entre el proletariado y la burguesía al frente de la educación. Por lo tanto, es esencial analizar y criticar la obra “Pedagogía” de Kairov, con la ayuda del marxismo, del leninismo y del pensamiento Mao Tse-tung para desarrollar en profundidad la revolución en la educación.

 

 

Dos puntos de vista diametralmente opuestos sobre la educación

 

¿Qué es la educación?

En el primer capítulo de su tratado Kairov responde claramente: “la educación es un fenómeno puro de la humanidad“. Esta definición anula completamente una realidad fundamental, a saber, que en la sociedad de clases la educación es un fenómeno de la lucha de clases. No se trata en absoluto de “recibir una educación apropiada para ser un hombre”. La educación responde siempre a la necesidad de una clase de mantener su dominio. Es una necesidad de la lucha de clases y no del hombre como noción abstracta. Una clase, sea la que sea, educa siempre a los jóvenes según su propia concepción del mundo y su línea política, con el obejtivo de formar a sus sucesores y consolidar su dominio. Después de conseguir el poder, el proletariado debe transformar la educación, instrumento de dominación de la burguesía, en un instrumento para suprimir este dominio y eliminar de una vez por todas a la burguesía y demás clases explotadoras y transformarla en una posición importante, por medio de la que “el proletariado debe ejercer en todos los sectores su dictadura sobre la burguesía en el nivel de la superestructura, incluso en los diversos sectores de la cultura“. A través de la educación proletaria debemos formar entre los trabajadores, los campesinos pobres y medios, y los combatientes del Ejército Popular de Liberación, trabajadores instruídos que tengan conciencia socialista, para consolidar la dictadura del proletariado y llevar hasta el fin la revolución y la construcción del socialismo. No permitiremos nunca destruir, por medio de ningún pretexto, el claro carácter de clase de esta educación.

Kairov, elevado a las nubes por Lu Ting-yi, que lo califica de pedagogo “socialista”, definió de esta manera la esencia de su educación: es la “vieja generación que transmite sus conocimientos y sus experiencias a la generación joven“. Por lo tanto, las escuelas socialistas tienen como tarea primordial enseñar a sus alumnos conocimientos generales, profundos y exactos, sobre la naturaleza, la sociedad y el desarrollo del pensamiento humano.

Al igual que un loro, Lu Ting-yi repetía: “la definición de educación es muy clara: transmitir conocimientos y asimilar conocimientos. Esto es lo que entiendo por educación“.

¿Se trata verdaderamente de esto?

El conocimiento y la enseñanza de los conocimientos no pueden estar disociados de las clases ni de la política. No es cierto que “todo los niños son iguales” en este sentido, como pretende Kairov.

El conocimiento y la cultura son el reflejo del ser social. El Presidente Mao nos enseña que: “En la sociedad de clases sólo hay dos tipos de conocimiento: uno viene de la lucha por la producción y el otro de la lucha de clases“. Dado que la educación es un instrumento de lucha y de la dictadura de clase, los conocimientos que transmite están, evidentemente, impregnados de un profundo carácter de clase. En las escuelas fundadas por los “dueños de esclavos” para sus hijos, los alumnos aprenden a disparar y a matar, teniendo a los esclavos como “objetivo”. Ahí se transmite la cultura de los dueños de esclavos. Hitler proclamó bien alto: “Formaremos fascistas que harán temblar el mundo“. Esta era también una transferencia de conocimientos, de conocimientos fascistas. El socialimperialismo se jactaba hace poco de ser capaz de formar “cuadros jóvenes” capaces de tomar decisiones sin dudar y de cumplir con su tarea agresora “sin vacilar lo más mínimo“. Se trata de conocimientos socialimperialistas.

En “Pedagogía“, Kairov cita mucho a los exploradores y viajeros de la época zarista y trata de animar a los estudiantes a desarrollar su espíritu de aventuras. ¿No se ve claramente que tipo de conocimiento quiere transmitir Kairov? Como dijo Lenin: “La vieja escuela declaraba querer formar un hombre con una cultura general completa y enseñar las ciencias en general. Sabemos que esto es completamente falso. Cada palabra (de toda la vieja escuela) está adapta a los intereses de la burguesía“.

¿Es cierto que todos los niños son iguales cuando se trata de adquirir conocimiento? Este tipo de oportunismo que dice: “educación nacional igual para todos” al estilo de Lassalle, hace mucho que fue refutado por Marx. Después de la aparición de las clases, todas las clases explotadoras en el poder tienen monopolizada la cultura en su beneficio, privando a las clases explotadas su derecho a la educación. En la antigua India, típico país esclavista de Oriente, las leyes preveían la pena de muerte para todo aquel que permitiese a la clase depreciada de Sonedras tener acceso a la educación. En la antigua China, Confucio, representante de la aristocracia decadente de los dueños de esclavos, recomendaba mantener al pueblo en la ignorancia, decía: “Se puede dejar al pueblo actuar, sin dejarlo entiender“. Esta política fue aplicada durante más de 2.000 años por los propietarios feudales. La educación burguesa nace con el surgimiento de las relaciones burguesas de producción y está totalmente sujeta a las leyes del beneficio, reflejo del carácter reaccionario de la burguesía. Su “sistema de dos fases” tiene un carácter de clase aún más claro: esclavitud y explotación. A los niños de la burguesía se les enseñan “conocimientos” que permiten explotar y oprimir a los trabajadores y llevarlos a convertirse en futuros gobernantes. A los niños nacidos en familias trabajadoras, o se les rechaza, o se les educa con el único propósito de formar “siervos útiles” a la burguesía, “susceptibles de proporcionar beneficios sin turbarles su tranquilidad y ociosidad“. (Lenin)

Todas las teorías que insisten en ocultar el carácter de clase de la la educación son, por lo tanto, un puro engaño político. “Pedagogía” de Kairov, libro impregnado por el carácter de clase burgués, es en realidad un ataque de la burguesía contra el proletariado. Es este mismo Kairov el que, alabando al “principio director” de su “Pedagogía“, dice en 1957: “En este momento, las escuelas tienen una doble tarea: formar entre los alumnos, una parte para los centros de educación superior y otra para el trabajo productivo“. Una “doble tarea” recomendada por Kairov es equivalente a las “dos salidas del sistema educativo” que preconizaba Liu Shao-chi, siendo idéntica también a la carrera hacia la cima de la “pirámide”, invención de Lu Ting-yi: sólo una minoría puede llegar a la cima y convertirse en elementos burgueses, mientras que la mayoría queda desplazada en la base. En el caso de la restauración del capitalismo, a esta gran mayoría le caerá el trabajo productivo. Kairov, Liu Shao-chi y Lu Ting-yi dan nombres distintos sus absurdos, por ejemplo, la “educación accesible para todos”, la “doble tarea”,  “dos tipos de sistema educativo”, carrera hacia la cima de la “pirámide”, pero el objetivo es siempre el mismo: transformar el proletariado al gusto de la burguesía y restaurar el capitalismo.

Kairov declara abiertamente que las teorías de la educación anticipadas por Comenius, pedagogo burgués checo del siglo XVII y Ushinsky, pedagogo burgués ruso del siglo XIX, son “contrarias a los principios dominantes del sistema social de la época” y que constituyen para nosotros, “la experiencia más valiosa en materia de educación“.

Las teorías burguesas sobre la educación concebidas sobre la base de la economía capitalista “se oponen”, no sólo al sistema social del capitalismo, ¡sino que son presentadas como “la experiencia más valiosa en materia de educación” para el sistema socialista! Esto muestra simplemente que en esencia, la teoría Kairov no se diferencia en nada de la educación tradicional burguesa y que esta educación se opone al sistema socialista, no al capitalista. “Sin destrucción, no hay construcción; sin represa, no hay corriente; sin reposo, no hay movimiento“. El ejemplo negativo dado por Kairov nos ha permitido comprender que el proletariado no puede establecer su propio sistema de educación sin criticar a fondo el sistema de educativo burgués, sus teorías y sus ideales. “La educación debe estar al servicio de la política del proletariado y debe estar combinada con el trabajo productivo“. “Nuestra política en el campo de la educación debe permitir que aquellos que la reciben se formen en el plano moral, intelectual y físico para convertirse en trabajadores cultos con una conciencia socialista“.

Sobre esta cuestión debe ser trazada una línea de demarcación entre la educación proletaria y la educación tal como la concibe la burguesía y las demás clases explotadoras.

 

Dos teorías del conocimiento diametralmente opuestas

 

Partiendo de la concepción pedagógica reaccionaria mencionada anteriormente, Kairov agrupa principios pedagógicos de Comenius, la teoría de la educación moral de Ushinsky y también el “método de la enseñanza de los cuatro grados” del pedagogo alemán reaccionario Herbart y los incorpora a su pomposo “sistema” de enseñanza donde trata cosas como: los “cinco principios de la enseñanza“, las “seis fases de una lección“, “el sistema de calificación en cinco“, así como una montaña de “doctrinas”, “estructuras” y “métodos”. Este sistema es en realidad un modelo de la filosofía escolástica. Sin embargo, Lu Ting-Yi y sus seguidores han elogiado su carácter “científico” y ha ordenado a los maestros de todo el país aplicarlo al pie de la letra.

¿Es verdad que, en este momento, este sistema es científico? No. Se trata, en realidad, de un sistema pseudo-científico situado al lado opuesto de la ciencia.

El Presidente Mao dijo: “En las escuelas, todas las actividades deben transformar la ideología de los alumnos“. El proceso de enseñanza es parte del proceso del conocimiento. No existe ningún conocimiento humano que no lleve la marca de una clase. Por lo tanto, este proceso es parte de la lucha entre las dos ideologías, de la lucha por la victoria de las ideas proletarias sobre las no proletarias, del establecimiento progresivo de la concepción proletaria del mundo entre los alumnos, a través del estudio y de la aplicación creadora del marxismo, leninismo y del pensamiento Mao Tse-tung y a través de las tres principales prácticas revolucionarias: lucha de clases, lucha por la producción y experimentación científica.

Para que el proceso de enseñanza puede efectuarse correctamente, hace falta una teoría de conocimiento justa. El proletariado dispone de la teoría materialista dialéctica del conocimiento y la burguesía de la teoría idealista y metafísica del conocimiento. “¿Cuál de estas ha sido utilizada por Kairov para alcanzar sus innumerables “principios” y “métodos”?

Después de citar algunas palabras de Lenin sobre la teoría del conocimiento, Kairov afirma deliberadamente: “el proceso de enseñanza no es y no puede ser exactamente igual al del conocimiento científico“. Lo que equivale a declarar que la teoría marxista-leninista del conocimiento no es válida para el proceso de enseñanza.

Después de rechazar categóricamente la teoría marxista del conocimiento, Kairov presenta su teoría: todo irá bien si los alumnos pueden “asimilar lo ya conocido“, “los conocimientos ‘existentes’ acumulados por los hombres a lo largo de los siglos“, pues constituyen “un tesoro científico, sólido y seguro, una verdad absoluta e inmutable“.

Mediante el uso de expresiones tales como “acumulados”, “existentes” “sólido” y “seguro”, Kairov es digno de llamarse ¡”capitalista de los conocimientos”! Capitalista que no entiende nada del conocimiento materialista histórico de la lucha de clases.

Debido a la concepción reaccionaria del mundo que tienen las clases explotadoras, los “conocimientos acumulados” por estas implican muchos errores que distorsionan la realidad objetiva. Tomemos como ejemplo la historia. Aquella difundida por las clases explotadoras es una alteración de los hechos: los campesinos que hicieron avanzar la historia con sus insurrecciones contra la sociedad feudal son calumniosamente etiquetados de “bandoleros” y “bandidos”. Por el contrario, los emperadores, reyes, generales y ministros, son presentados como conductores de la historia, la cual sólo puede desarrollarse gracias a su “política de concesiones”. Sin criticar tal punto de vista reaccionario es imposible adquirir cualquier conocimiento histórico “existente” y científico. ¿Cómo podríamos considerar todos estos absurdos reaccionarios predicados durante siglos por los terratenientes y la burguesía como un “tesoro” “existente”, “sólido y seguro”, para que fuesen aceptados? ¿No es eso incentivar abiertamente a los estudiantes a “asimilar” dócilmente cualquier veneno espiritual? ¿No equivale esto a formar lacayos de la burguesía, contrarios a toda verdad revolucionaria? ¿No es esta una teoría de la restauración cultural?

El Presidente Mao nos enseña: “En el proceso general, absoluto, del desarrollo del universo, el desarrollo de cada proceso particular es relativo, y (…), por tanto, en el infinito fluir de la verdad absoluta, el conocimiento que tienen los hombres de un proceso particular en cada grado de su desarrollo, no es más que una verdad relativa. La suma de las verdades relativas constituyen la verdad absoluta“. Los “conocimientos” que encierran una parte de la verdad relativa, deben ser examinados, transformados y desarrollados a la luz de la práctica revolucionaria actual del proletariado, no deben ser considerados como inmutables. Cuando se quiere dominar rápidamente los conocimientos más recientes de las ciencias de la naturaleza, es decir, las verdades relativas descubiertas en una nueva etapa de desarrollo, no siempre es necesario evaluar su evolución a lo largo de los “siglos”. Es fundamental comenzar hablando de los últimos descubrimientos científicos y de las creaciones más nuevas de la clase obrera. Hay que resaltar que los viejos manuales se caracterizan por la repetición y por la compilación inútil en su contenido y que una de las razones de esto es la influencia nefasta del “tesoro” sólido y seguro de Kairov. La petrificación de los conocimientos por Kairov no es debido solamente a su ignorancia, sino sobre todo, debido a su naturaleza reaccionaria burguesa. La burguesía, que hace mucho tiempo desciende como la puesta de sol por detrás de las montañas del oeste, no se atreve a enfrentar la cara ardiente de la lucha del proletariado y de los pueblos revolucionarios, ni la situación revolucionaria caracterizada por el desarrollo acelerado de la lucha clases, de la lucha por la producción y de la experimentación científica. No se puede hacer retroceder la rueda de la historia y vivir en función del pasado. Considerar la ideología tradicional de los esclavistas, terratenientes y burgueses, que son reaccionarios y corruptos, como “conocimientos sólidos y seguros” es buscar evitar que se revolucione, crítique y desarrolle el conocimiento y todo con la vana esperanza de oponerse a la difusión del marxismo, del leninismo y del pensamento Mao Tse-tung. ¿Acaso Lu Ting-yi no ha proclamado siempre: “Hay muchas universidades que se han dedicado a la reforma de la educación y cómo debemos hacerla”?. El verdadero propósito perseguido por la burguesía, al “consolidar” los conocimientos, era consolidar su posición dominante y así perpetuar la explotación de los trabajadores, es decir, consolidar su “tesoro”.

Las leyes de la teoría marxista del conocimiento son las siguientes: “de la práctica a la teoría y luego otra vez de la teoría a la práctica“, “el punto de vista de la práctica es el punto de vista primordial, fundamental, de la teoría materialista-dialéctica del conocimiento“. Kairov declara haber encontrado el “camino más corto“, es decir, pasar directamente de los libros de los profesores a los de los alumnos. Según su propias palabras: “lo que determina la calidad de los conocimientos de los alumnos es la enseñanza que tienen en clase“, mientras afirma que, “la fuente de los conocimientos son los hechos concretos, la descripción de los objetos, fenómenos, procesos y acontecimientos, así como los materiales impresos (los manuales en primer lugar) y el lenguaje de los profesores, etc“.

 

GRCP
Enseñar en clase, dentro de los marcos restrictivos de los “cinco principios” y las “seis fases” de Kairov, algunos “materiales impresos”, equivale sobretodo a afligir las mentes de los alumnos con tantos manuales “clásicos” y materiales de enseñanza reeditados de la burguesía. Sólo hay que echar un vistazo a aquellos editados por Li Ting-yi, entre otros producidos a partir de las exigencias de Kairov y su “Pedagogía“. La concepción del mundo es antimarxista, el contenido político responde a las necesidades de la burguesía y no a las de la revolución y la construcción socialista en marcha. Las medidas adoptadas para la enseñanza son completamente metafísicas, los numerosos cursos, complicados y separados unos de los otros, de forma que el mundo objetivo, vivo y dinámico, acaba fragmentado. Terminado el año escolar, concebido por Kairov como una caja herméticamente cerrada, los estudiantes son forzados a engullir cosas indigestas que datan de los siglos XVIII y XIX. Durante 16 o 17 años no tienen oportunidad de ver el arroz, sorgo, trigo o maíz, de ver cómo trabajan los obreros, cómo cultivan los campesinos y cómo es el intercambio de bienes. ¿No es esto una deliberada transformación en seres estúpidos?

Cabe señalar que no nos oponemos a que los estudiantes adquieran conocimientos indirectos en clase o en los libros. La enseñanza, en parte, está constituida por conocimientos indirectos. Como dice el Presidente Mao: “Todo conocimiento auténtico nace de la experiencia directa. Sin embargo, el hombre no puede tener experiencia directa de todas las cosas y, de hecho, la mayor parte de nuestros conocimientos proviene de la experiencia indirecta, por ejemplo, todos los conocimientos de los siglos pasados y de otros países“. Los conocimientos indirectos adquiridos por los estudiantes deben integrarse a la práctica revolucionaria y sólo entonces se transformarán en “saber auténtico”. “Que lo viejo sirva a lo nuevo, que lo extranjero sirva a lo nacional” y “sustituir lo viejo por lo nuevo” significa que para responder a las necesidades de la revolución en marcha, debemos crear lo nuevo y destruir lo viejo. El Presidente Mao nos enseña: “hay muchas cosas que no se aprenden sólo en los libros, hay que aprenderlas a través de los productores, los trabajadores y los campesinos“. Por eso, los estudiantes deben salir de sus escuelas para conocer la verdadera lucha y tener como maestros a los trabajadores, campesinos y soldados, “dedicarse principalmente a sus estudios y esforzarse para estar formados en otras materias, es decir, no sólo en el plano cultural, sino también en el plano industrial, agrícola y militar, además de que deben también criticar a la burguesía“. En las facultades de ciencias y de educación profesional es necesario crear fábricas, mientras que las facultades de letras deben tomar la sociedad entera como su fábrica.

Algunas personas preguntan: ¿los niños pequeños deben también instruirse según esta ley? ¿No es a través de los libros ilustrados que aprenden a distinguir los “buenos” de los “malos”? Para adquirir la comprensión sobre una cierta clase de cosas o fenómenos, es evidente que los niños pequeños deben conocer primero muchas cosas, fenómenos particulares, concretos. Antes de entrar en la escuela, los niños toman la sociedad como su escuela e imitan a los adultos trabajando y luchando. De esta forma, reciben una educación viva. Pero en el pasado, como resultado de la interferencia de la línea revisionista en materia de educación, el horizonte de los niños era limitado, también en este campo era necesaria una reforma.

Con su teoría antimarxista del conocimiento, Kairov quiere mantener el reinado de un puñado de “iluminados” reaccionarios burgueses y de intelectuales burgueses en el campo de la pedagogía y escuelas. Con el objetivo de favorecer la restauración del capitalismo, busca también transformar a los jóvenes en elementos burgueses, temerosos de la revolución y de las masas resistentes a las cosas nuevas, socialistas. En este punto declara, aún con mayor arrogancia: “cada palabra, cada directriz del director se reviste del carácter de ley”, “lo que es discutible o que aún no está confirmado en el campo de la ciencia debe ser excluido de los cursos“.

¿Qué clase social dicta esta ley? En el caso de que los estudiantes la obedezcan, acabarán todos siendo esclavos de la educación burguesa y su cerebro no servirá más que para retener de memoria las palabras de los maestros. Los estudiantes revolucionarios deben unirse a los profesores revolucionarios para derrocar la “dignidad del profesor” predicada por los terratenientes y por la burguesía y evitar que los estudiantes sean tratados como enemigos. Es necesario, al mismo tiempo, desacreditar la supuesta “educación por el cariño” y no tolerar que los estudiantes sean envenenados por la teoría burguesa de la naturaleza humana.

La educación revolucionaria es una obra gloriosa, al igual que el trabajo de los maestros revolucionarios. Es un error decir que “los maestros son unos desgraciados“. A través del impulso de la revolución proletaria en la educación, aparecen relaciones absolutamente nuevas entre estudiantes y profesores en varias escuelas. Son relaciones entre camaradas, compañeros de armas revolucionarios y no relaciones entre gobernantes y gobernados. Los profesores debe ayudar y amar a los estudiantes, sirviéndose del pensamiento de Mao Tse-tung, para elevar su conciencia política, para poner plenamente en juego su espíritu de iniciativa, su entusiasmo y su espíritu creativo y buscar que los propios estudiantes sean capaces de analizar y resolver los problemas. A su vez, los estudiantes deben respetar a los maestros, observar estrictamente la disciplina y el orden revolucionario, estudiar constante y dinámicamente por la revolución y tener un espíritu proletario revolucionario.

La verdad tiene un carácter de clase. En el campo de las ciencias sociales no existe jamás una verdad que sea reconocida como “indiscutible” por todas las clases. “El régimen socialista sustituirá al régimen capitalista“. Esta verdad objetiva es “indiscutible” para el proletariado y el pueblo revolucionario, ¿pero lo es también para la burguesía? El marxismo, el leninismo y el pensamento Mao Tse-tung se desarrollarán en la lucha y solamente por la lucha es posible asimilarlo. Oponerse a los debates revolucionarios en las escuelas es oponerse al espíritu revolucionario del proletariado, al uso del marxismo, del leninismo y del pensamiento Mao Tse-tung para criticar y ocupar las posiciones controladas por la burguesía. Por eso, se puede entender que el verdadero objetivo de Kairov es permitir el crecimiento, en todos los lugares, de las malas hierbas de la burguesía y no tolerar la transformación de la verdad proletaria. “Nuestra tarea esencial consiste, entre otras, en oponer nuestra verdad e imponerla como contrapunto a la “verdad” burguesa” (Lenin). Los estudiantes y profesores revolucionarios deben utilizar el marxismo, el leninismo y el pensamiento Mao Tse-tung para ocupar todas las posiciones y luchar para consolidar la dictadura del proletariado y realizar a la gran verdad del proletariado: “la supresión bajo la tierra del sistema de explotación del hombre por el hombre, que llevará a toda la humanidad a su emancipación“.

 

 

Todo gira alrededor del egoísmo burgués

 

¿Habría Liu Shao-chi inventado la célebre teoría de la “fusión entre el interés público y el interés privado“? Tal teoría tiene su réplica en Kairov: “la transformación del interés público en interés privado“, dicho de otra forma, “el interés público, bien entendido, es mi interés personal“. Aunque anunciadas de diferentes maneras, estas dos teorías persiguen un mismo objetivo, la “transformación” del interés público en interés privado, del socialismo en capitalismo. La teoría y práctica defendidas por Kairov en su “Pedagogía” son el punto de partida de la teoría de la “transformación de interés público en privado“. Lu Ting-Yi y sus secuaces han utilizado esta siniestra teoría para divulgar la obra de Kairov.

Este último afirma, particularmente, que entre todos los innumerables principios que anuncia, hay uno que recorre todas las fases del proceso de enseñanza y este principio máximo es la “conciencia e iniciativa de los estudiantes“. Pero, ¿cuál es la naturaleza de esta conciencia y de esta iniciativa? ¿Cómo estimularlas? “La obtención de buenas calificaciones es el motor en la vida de los estudiantes” y el “estímulo para su estudios“. Esto es lo que responde Kairov. ¿Qué hacer para animarlos en este camino? Cuando “los científicos y los grandes artistas“, así como los personajes históricos, “se conviertan en lo ideal de los estudiantes“, “estos encontrarán entre los mismos un estímulo “espiritual”“. Esta es la respuesta Kairov.

Con la punta de lanza a la que denomina “conciencia e iniciativa”, quiere en el fondo, llevar a los estudiantes a estudiar intensamente, de acuerdo con el “criterio” encarnado por los representantes de la burguesía y de los terratenientes.

No es suficiente decir que el proletariado debe asimilar los conocimientos científicos. Lenin dice: “los trabajadores aspiran al conocimiento porque les es indispensable para la victoria“. Por otra parte, el proletariado, al llevar a cabo la victoria de la que habla Lenin, comprende la necesidad de materializar realmente el conocimiento, apoyándose principalmente en la poderosa dictadura del proletariado. En consecuencia, como nos indica el Presidente Mao: “los jóvenes deben conceder el primer lugar a una orientación política justa e inquebrantable“. Se estudia, es para la revolución, la consolidación de la dictadura del proletariado y la continuación de la revolución a través de esta dictadura. Kairov no escatima esfuerzos en animar a los estudiantes a considerar sus conocimientos como un “tesoro”, crear un capital personal que les permita adquirir riqueza y celebridad, dedicándose a la competición. Las clases feudales dicen: “la competencia en las letras y en el arte militar proporcionará una riqueza comparable a los reyes y emperadores“, la burguesía, a su vez, dice: “no hay que temer estar desempleado, si se estudia bien las matemáticas, la física y la química“. ¿Cuándo no han sido engañados los jóvenes por esta charlatanería?

En caso de que conviertan los conocimientos en bienes personales, ¿pueden los estudiantes, como predica Kairov, formar una “concepción del mundo y una concepción moral sublime“? ¡Esto es absolutamente imposible! Dos mil trescientos años antes de Kairov, Sócrates, pedagogo de dueños de esclavos en Grecia, difundía en todas las direcciones semejante tontería: “el conocimiento es la virtud“. Más tarde los filósofos burgueses proclamaron la máxima: “el conocimiento es la fuerza“. Pero no hay ni “concepción del mundo”, ni “concepción moral”, ni “fuerza” que esté por encima de la lucha de clases. ¿A qué clase pertenece la “concepción del mundo” y la “concepció moral” que Kairov recomienda a sus alumnos? ¿Para qué clase prepara las “fuerzas” de reserva?

Echamos un vistazo al sistema educativo que defiende, es decir, el sistema educativo denominado como “línea recta”. Desde que entra en la escuela, el estudiante dirige sus esfuerzos a ascender. Al terminar la escuela primaria, espera ser admitido en la escuela secundaria, al terminar la escuela secundaria, espera entrar en la universidad y después de sus estudios en un instituto académico llegar a los exámenes de doctorado. Cuando esta minoría de estudiantes obtengan los títulos de licenciados o de doctores, estarán capacitados para ascender al “paraíso” de la élite privilegiada de la burguesía, mientras que la mayoría, después de terminar la escuela primaria o secundaria, trabajará en la industria o en el campo y tendran que sufrir la explotación y la opresión de la burguesía.

Pasemos ahora a los más altos criterios establecidos por Kairov: “perfeccionamiento interior“, “perfeccionamiento exterior“, “desarrollo general“. Pasar del “perfeccionamiento interior” (“garantizar la necesidades personales” y “garantizar un lugar en la sociedad”) al “perfeccionamiento exterior” (“elegancia al vestir”, “buenos modales”) es también desarrollarse de una forma general para ser una “fuerza” con “concepción moral” burguesa, para ser hipócritas, políticos y aristocráticos del espíritu burgués. En el país del social-imperialismo, los líderes que trabajan para la vía capitalista son los que “se desenvuelven de forma general” y pasan del “perfeccionamiento interior” al “perfeccionamiento exterior”, dominan a los trabajadores y hacen las leyes. ¿Qué es, por lo tanto, la “línea recta”? Es una línea que crea la diferenciación de clases con miras a la restauración del capitalismo. ¿Qué desarrollo general es este? ¡Es una evolución general al capitalismo! La revolución proletaria, en la enseñanza, apunta precisamente a romper esta siniestra línea contrarrevolucionaria en materia de educación y hacer fracasar esta “evolución pacífica” llevada a cabo por la burguesía. Debemos, conforme a la directrices del Presidente Mao, tomar la vía seguida por la fábrica de máquinas-herramientas de Shanghai(6), con el fin de formar trabajadores instruidos y con conciencia socialista, hombres nuevos, comunistas, como el gran combatiente comunista Lei-Feng(7) y Kig Hsiun-hua, modelo para los jóvenes revolucionarios.

¿No afirma Kairov en varias ocasiones que “el estudio de numerosos problemas de la pedagogía” implica “la necesidad” de escoger “estimulantes” para “alentar“, tanto los estudiantes como los maestros? Para los estudiantes estos “estimulantes” son los personajes “célebres” y “notables” de las clases explotadoras, utilizados para “alentar” a los estudiantes a buscar la celebridad, la riqueza y la alta posición de los aristócratas de espíritu. Respecto a los profesores afirma que “el maestro es la encarnación de todo lo que es bueno y es un ejemplo a seguir“, con el fin de alentar su entusiasmo en llegar a ser aristócratas de la burguesía y aprisionarlos de forma segura en ese callejón sin salida que es el sistema burgués de educación y los convierte en contrarios a cualquier transformación ideológica. Recurriendo a este “medio de estímulo”, Liu Shao-chi, Lu Ting-yi y sus compinches han logrado reclutar, entre las élites burguesas reaccionarias, miles de profesores y estudiantes burgueses y corromper a parte de los profesores y alumnos del pueblo, lo que tiene garantizado en el plan de organización la aplicación de su línea pedagógica y su línea política revisionista y contrarrevolucionaria. Sin embargo, la brillante victoria de la Gran Revolución Cultural Proletaria ha anunciado el fracaso total del “sistema del estímulo” de Kairov a los ojos de los intelectuales revolucionarios.

En el curso de la actual revolución proletaria en la enseñanza, los estudiantes y alumnos revolucionarios deben romper con tal “sistema de estímulos” reaccionario de las clases explotadoras, deben “luchar contra el egoísmo y criticar el revisionismo“, deben transformarse ante los ojos de la clase obrera en combatientes que continúan haciendo la revolución a través de la dictadura del proletariado, sin temer las pérdidas o la muerte y luchar toda su vida para consolidar esta dictadura y evitar la restauración del capitalismo.

 

 

Una experiencia histórica que merece atención

 

Me opongo a la “educación moderna” burguesa. Este es el triunfo de Kairov. De hecho, al afirmarse como seguidor de la corriente pedagógica burguesa de la “educación tradicional”, naturalmente que se “opone”, aunque solamente en apariencia, a Dewey, representante de la corriente pedagógica burguesa de “la educación moderna” e intelectual pagada por el imperialismo norteamericano. La “educación tradicional” pone el acento en la “transferencia de conocimientos”, mientras que la “educación moderna” insiste en la formación profesional, pero esto sólo refleja una disputa en el seno de la burguesía. En última instancia, estas dos escuelas sirven para formar a los seguidores de la burguesía, proteger el capitalismo o restaurarlo. En realidad, en la medida en que el marxismo, el leninismo y el pensamiento Mao Tse-tung se expanden a escala universal, las diferentes corrientes pedagógicas reaccionarias, en el seno de la burguesía, tienden a aliarse para resistir conjuntamente al proletariado. Veamos si son, de hecho, diferentes las dos tesis de Kairov (la de las “semillas de los conocimientos en los niños“, y la que dice que la educación es “organizar la vida de los niños“) y la educación pragmática de Dewey que pone a “los niños en el centro” y donde “la educación es la vida”. En una frase, Lu Ting-yi nos revela este secreto: “Pedagogía” de Kairov “tiene el mérito de sustituir a la de Dewey“. Es precisamente por esto que, actualmente, un puñado de discípulos chinos de Dewey, protegidos por la línea revisionista contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi en materia de educación, se han convertido en expertos de la llamada “Pedagogía” de Kairov. Algunos de ellos han tomado los puestos de dirección en los departamentos de enseñanza y otros, dispersos por todos los rincones del país, se dedican a la traición. Esta es una manifestación de la lucha de clases, que nos debe llevar a la reflexión. Lo que merece particularmente nuestra atención es que en los años 60, Kennedy, líder de los imperialistas estadounidenses, al constatar que la educación pragmática de Dewey ya, desde hacía algún tiempo, no podía engañar a los jóvenes progresistas estadounidenses, insistió en que pasaría a poner en primer plano “el sublime criterio” del conocimiento. Así, ha llamado, oficialmente, a su rescate la “educación tradicional”.

En su época, Kairov y sus compinches, con el pretexto de “estrechar los lazos entre la escuela y la vida” se acercaron aún más a la educación pragmática de Dewey. Incluso la prensa occidental estimaba que estas dos corrientes se “fusionarían” e “irían por la misma vía“.

El “supuesto sistema” de Kairov es absurdo, pero nos ha permitido descubrir un importante problema: la burguesía, después de la toma del poder por el proletariado, busca, gracias a su dominio cultural y sobre todo en la educación, recuperar el poder y someter de nuevo al proletariado a la represión y a su dominio. Esta experiencia histórica de la lucha entre la burguesía que busca la restauración y el proletariado que se opone a la misma merece toda nuestra atención.

En los tres últimos años de la Gran Revolución Cultural Proletaria hemos utilizado esta gran arma que es el pensamiento de Mao Tse-tung, derrotando a Li Shao-chi, ese renegado agente del enemigo y traidor de la clase obrera, así como sus agentes en el campo de la enseñanza. En la etapa de la lucha-crítica-reforma, el Presidente Mao nos dio a tiempo la siguiente directriz: “hay que acortar el período de estudio, hacer una revolución en la educación, poner la política proletaria al mando y seguir el camino de preparar personal técnico entre los obreros, camino tomado por la fábrica de máquinas-herramientas de Shanghai. Hay que seleccionar estudiantes de entre los obreros y campesinos, que tienen experiencia práctica. Ellos deben volver a la práctica de la producción después de estudiar varios años en los centros docentes“. Al calor de esta importante directriz, la revolución proletaria en la educación se ha desarrollado por todo el país.

Estableceremos por todo el país, gradualmente, un sistema de educación al servicio de la política proletaria, estrictamente ligado a la práctica de los tres grandes movimientos revolucionarios (lucha de clases, lucha por la producción y experimentación científica) y estamos formando un ejército de maestros dispuestos a luchar por la realización de la revolución proletaria en la educación. Pero la lucha de clases en la enseñanza no ha terminado y mucho menos la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía por la formación de los jóvenes. Es necesario estar lúcido, aún queda mucho por hacer en el campo de la crítica revolucionaria de la enseñanza. Solamente condenando a fondo la concepción burguesa del mundo será posible transformar radicalmente los viejos sistemas, principios y métodos de la enseñanza y establecer firmemente un nuevo sistema proletario basado en el pensamiento de Mao Tse-tung. Saludemos el nuevo desarrollo de la revolución proletaria en la educación, que levanta aún más alto la bandera roja del pensamiento Mao Tse-tung.

 

 

Notas:

(1) Exitosa experiencia que sirvió de modelo para el desarrollo de la revolución en la educación durante la Revolución Cultural.

(2) Soldado del Ejército Popular de Liberación fallecido en 1962. Se convirtió en un verdadero icono de la ideología proletaria durante la Revolución Cultural debido a su entera dedicación al servicio de la causa del socialismo y del internacionalismo proletario.

 

 

Traducido por “Cultura Proletaria”. Documento llevado a cabo por el “Grupo de Redacción de Crítica Revolucionaria de Shanghai” durante el auge de la Gran Revolución Cultural Proletaria

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3 pensamientos en “¿Quién reeduca a quién?

  1. horacio

    Poderoso documento, aqui tiene para mas de un revolucionario que su conciencia le este exiguiendo trabajar para transformar, herramienta para trabajar con los cuadros maoistas y acelerar la guerra popular guiadas por partidos militarizados MLM principalmente maoistas.
    Gracias companeros por excelente publicacion!!!.

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  2. Jesusa Laguna Escudero

    Es un buen documento que orienta el carácter de clase de la educación, para estar cuidadosos con los contrabandos ideológicos de la burguesía hay que estudiar a los clásicos analizarlos a la luz de los tiempos actuales, y teniendo presente siempre el MLM.

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  3. Pingback: 50º Aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria | Cultura Proletaria

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