Marya, la bolchevique

rusu1253

 

Marya Grishagina fue una gran mujer. Su marido, Prokofi, también llamado “la cabra”, era mucho más bajo que ella y tenía un temperamento muy caliente. Siempre estaba golpeando la mesa “como un herrero en un yunque”, gritando y amenazando con matar a su esposa. Marya actuaba tranquilamente, le mimaba como una criada, le alimentaba, le daba agua, una pipa con tabaco, etc. “La cabra” también insistía en la cama.

Entonces los bolcheviques llegaron al poder, y Marya perdió toda vergüenza. Salió corriendo para escuchar a los oradores e incluso invitó a un orador a su casa y se puso de pie para dar un discurso propio. Los habitantes del pueblo se rieron de ella, y “la cabra” la golpeó por esto. Marya advirtió a “la cabra” que no le golpeara de nuevo, o se defendería.

Marya se fue a dormir lejos de él rechazando sus abrazos. Había dado a luz a dos hijos y ambos habían muerto, por lo que se negó a las demandas de “la cabra” de tener un tercer hijo. “No soy una vaca para darte terneros cada año“, declaró.

“La cabra” estaba desesperado, sin saber qué hacer. Si la golpeaba, ella probablemente le arrastrase frente a los bolcheviques y lo encerrarían. Ese era el estilo de los bolcheviques, dejar que las mujeres decidan su camino. Dejarlas disfrutar de su libertad, a pesar de que tenían miedo de lo que la gente decía.

Marya comenzó a traer libros y periódicos a casa para leer. Entonces comenzó a “torpedear” los negocios de los mujiks, lo que les enfureció. “Marya, vaya a cocinar repollo,” le decían. Entonces Marya tuvo la idea de crear el Departamento de la Mujer y, para sorpresa de los mujiks, una mujer tras otra vino a unirse a ella. Tenían sesiones de estudio en la casa de “la cabra”. El comisario local llegó para ayudarlas. Si “la cabra” intentaba decir algo, todas las mujeres le decían que se callase. En su corazón, “la cabra” estaba preparado para romper toda esta revolución en dos, pero tenía miedo hacerlo por las represalias.

El comisario trajo libros para Marya y pasó mucho tiempo con ella. Le dijo que su marido era insignificante y que debía dejarlo. El comisario la abrazó y tira de ella hacia sí. “La cabra” vió esto y se enfrentó a ellos. Le dijeron que sabían que lo estaba viendo y que sólo se burlaban de él.

Llegó el momento de elegir a un miembro del Soviet. Todas las mujeres apoyaban a Marya. Los hombres pensaron que todo era una broma. Pero ninguno de ellos realmente quería el trabajo y las mujeres les fastidiaban tanto que Marya fue elegida la primera mujer en el Soviet de diputados campesinos. El nuevo trabajo cambió a Marya, convirtiéndola en un modelo de eficiencia profesional. Para horror de muchos de los habitantes del pueblo, comenzó a llamar a todos “Camarada”. Comenzó a usar la blusa de mujik y un sombrero puntiagudo con una estrella clavado en ella.

“La cabra” no podía soportarlo más y le pidió el divorcio. Marya se lo dio de buena gana. Trabajó entre los aldeanos durante cinco meses, y luego se marchó en un vagón de bolcheviques a lugares desconocidos. Alguien dice que la vieron en otro pueblo. Pero tal vez era sólo otra mujer que se parecía a ella. Hay una gran cantidad de este tipo de mujeres hoy en día.

 

 

Por Aleksandr Neverov (1921)

 

 

Traducido por “Cultura Proletaria”

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