Declaración sobre mi salida del Partido

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Mi nombre es Zhang Lushi, nacido en abril de 1928 en una familia campesina común, en la Península Gaozhou, provincia de Shandong. A los 14 años de edad, como líder de una brigada de jóvenes, entré en la guerra de resistencia a la agresión japonesa y, en medio de la Campaña Huaihai, cuando tenía 20 años, ingresé en el Partido Comunista de China. Esto tiene ya más de medio siglo.

A los ojos de la nueva generación, puedo ser considerado un viejo revolucionario.

Después de la Campaña Huaihai, participé en la Campaña del Cruce del río Yangtze (contra las fuerzas del Kuomintang). En esta ocasión era cabo.

En la Guerra de Corea, serví en el 68º Ejército como cabo en las comunicaciones, fui herido, trasladado a la Provincia Occidental de Henan, un municipio montañoso, para ser Director del Departamento de Correos y Teléfono y Secretario del Partido. Serví en el cargo durante veinte años y me retiré como un cuadro técnico especializado. Las varias décadas de vida en la revolución y en la guerra me permitieron hacer un poco de trabajo para el pueblo y para el Partido. El Partido y el pueblo me dieron ese honor. Durante la Guerra de Liberación y la Guerra de Corea, en varias ocasiones, serví con distinción y méritos, recibí condecoraciones y medallas militares que adornaron el pecho de mi uniforme. Incluso ahora estoy orgulloso del uniforme de guerra, siempre lo tengo en el armario para entregarme a los recuerdos con profunda emoción.

Digo esto sin ninguna autosatisfacción o autobombo, pensando en mis camaradas de armas, mitad de los cuales fueron sacrificados. Sus rostros aún se mantienen vivos en mis ojos, haciéndose cada vez más fuertes con el tiempo. Erbi, Anxum, Yuedi y otro que llamábamos Hermano Mayor se fueron para siempre, para nosotros en una acción menor. La Campaña Huiahai tuvo éxito, pero esa acción menor fue muy trágica y nuestro sacrificio enorme. Durante la Guerra de Corea, en la batalla de la montaña Tigre Volador, nuestra unidad fue aislada de la división principal a causa de la intensa artillería y tomó una dirección equivocada, sufriendo más de la mitad de las pérdidas. Fui herido en esta batalla. En comparación con los compañeros sacrificados, fuí mucho más afortunados. He vivido 50 años más. En comparación con ellos me siento avergonzado de no estar a su lado. Qué feliz sería mi vida si estuviese con mis camaradas que murieron, hablar de nuestras aspiraciones, nuestras creencias y nuestras luchas. ¿Qué más quiero para estar satisfecho? Sólo lamento que haya contribuído tan poco al Partido y al pueblo, indigno del sacrificio de los camaradas que se fueron. Así que, ¿por qué me voy del Partido?

En el pasado, ¿cómo entré en el Partido? Con el corazón roto y con un profundo pesar escribo esta sentida declaración. En la vida, no todo son flores de colores, también hay oscuridad y tormentas. Algunos de nuestros camaradas de la Guerra de Corea son ahora generales. Hay incluso un teniente llamado Zhang que es vicepresidente de la Comisión Militar del Partido Comunista de China. Pero ellos son ellos y yo soy yo. Sigo siendo una diminuta pieza en el Departamento. Pero también sirvo al pueblo. En las últimas décadas no he estado en contacto con ellos. ¿Para qué? En comparación con los camaradas muertos llevo más de 50 años de una larga vida.

Mi esposa ya se retiró. Mi hijo mayor trabaja en el departamento Municipal de Electricidad y mi segundo hijo en el departamento de Correos y Teléfonos. Afortunadamente, mis tres hijas están todas casadas y participan de la fuerza laboral. Tengo nietos y disfruto de una vida familiar feliz. Así que, ¿no tengo nada que me satisfaga?

Pero hoy en día, a pesar de las repetidas y severas advertencias de la organización, a pesar de los avisos de los camaradas amigos, de las desesperadas súplicas de los familiares, he decidido abandonar el Partido. ¿Por qué me voy del Partido? Primero tengo que hablar de cómo entré en el Partido.

Durante la campaña Huiahai, el pueblo de Shandong, mujeres, ancianos y niños, procedentes de todas las direcciones, empujando pequeños carros, cargando palos, encima de camiones, todos rumbo al “frente”, siguiendo el sonido de los cañones, distribuyendo comida, balas, curando heridos como una imagen de las olas en el mar de la guerra popular. Algunas personas comunes se desmayaban de hambre a lo largo del camino, ya que no podían comer un simple puñado de alimentos destinados a los soldados en el “frente”. Esta escena me hizo llorar como un niño. Este era el retrato del pueblo, del Ejército Popular de Liberación y del Partido, unidos como uno solo. El Partido Comunista es el salvador del pueblo; el pueblo lo apoya y a los propios soldados del pueblo como para llegar al corazón de sus vidas. El Partido Comunista está profundamente arraigado en el seno del pueblo. Tal partido popular, sin duda, puede vencer al reaccionario y corrupto Kuomintang.

En aquella época decidí unirme al Partido Comunista. Juré que iba a dar todo lo que tenía para trabajar por la independencia del pueblo chino, por su liberación. Juré que todo el mundo debe tener casa, comida y ropa, sin gente que explote y oprima a otros, y que para crear una nueva sociedad lucharía durante toda mi vida. Me uní al Partido poco antes de que se me asignase la tarea de observador en el frente. Varios de nosotros nos unimos en una especie de ceremonia grupal. El compromiso era simple: “Me comprometo a unirme al Partido Comunista de China voluntariamente, obedecer a la organización del Partido, seguir las normas del Partido, luchar por el comunismo y nunca traicionar al Partido“. Estaba muy emocionado. Desde entonces yo, Zhang Lushi, nacido en Shandong, me convertí en miembro del Partido.

Dondequiera que el Partido me ponga, yo estaré allí. “Me comprometo a luchar por el comunismo, nunca traicionar al Partido“. Este es el compromiso de mi vida. Tuve mis momentos de confusión. Durante la Guerra de Corea, me trasladaron de lugar de trabajo. Gente como nosotros, aunque tuviesen que morir nueve veces, participarían con gran entusiasmo en la contrucción de su patria, en la construcción de la revolución. Existían mucho movimientos y luchas: “Reforma rural”, “Anti-tres y Anti-cinco”, “Campaña de Rectificación y Anti-derecha”, El Camino a casa, el Gran Salto Adelante, Comunas Populares, Las Tres Banderas Rojas, Las Cuatro Purificaciones y la Década Soviética. Cantábamos de todo corazón, con valentía, buscando a los enemigos con un coraje invencible. Nuestra patria socialista marchaba firme a la prosperidad y a un futuro brillante. Pero en toda esta revolución fuí una fuerza natural, revolucionando otras vidas, hasta la Revolución Cultural, cuando me convertí en un objetivo de la revolución, criticado por las masas revolucionarias.

Un día me puse mi viejo uniforme militar con todas mis medallas y asistí a una reunión crítica. Dije:

-“En el pasado corrí el riesgo de morir en la lucha por el socialismo. Muchos de mis camaradas murieron por el socialismo. Si ustedes me dicen quien es un seguidor capitalista, pelearé con él hasta la muerte“.

El presidente del Grupo Revuelta que dirigía la reunión me sonrió y dijo:

-“Camarada Zhang, no es necesario que muestre sus medallas. No estamos criticando sus medallas. Dentro del Partido hay simpatizantes del capitalismo que desean seguir el camino capitalista. Eso es un hecho. Quieren revivir la vieja sociedad. Cuando la revolución socialista toca sus cabezas, se resisten y se oponen. Quieren promover una nueva etapa democrática y pacífica, oprimir a las masas y promover la burocracia para convertirse en los dominadores. El Partido Comunista está siendo subvertido. El Presidente Mao inició la Gran Revolución Cultural Proletaria para oponerse e impedir el revisionismo y para evitar el error soviético del retorno al capitalismo. Usted tiene que tener una actitud correcta ante los movimientos de masas“.

Desde ese día no he sido nunca más criticado. Me fui a casa para seguir estudiando la teoría de Mao de la continuación de la revolución en la dictadura del proletariado.

La Revolución Cultural terminó hace 25 años. La doctrina de la dictadura del proletariado fue triturada en pedazos.

Nuestro, antes, gran, glorioso y justo Partido Comunista de China, después de derramar su sangre por el pueblo y ser dirigido por el pueblo, ha sufrido transformaciones radicales. Ahora su corrupción es la peor del mundo. Nuestra nación está dividida en dos clases y la divergencia entre las clases es también la peor del mundo. ¿Será por eso que mi entrada en el Partido y en la Revolución no es más que una ironía? ¿Las lecciones de hace veinticinco años no prueban que la Revolución Cultural era correcta y oportuna? ¿Esto no prueba que la demanda del presidente Mao, de continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado, es correcta? ¿No prueba esto que el presidente de la reunión del Grupo Revuelta estaba en lo correcto?

 

uniforme

 
Para el país, para la nación, para el pueblo, para los innumerables mártires revolucionarios, ¿hemos sufrido personalmente, fuímos acusados falsamente, juzgados, condenados injustamente, enviados a la Escuela de Reforma de Cuadros 7 de Mayo? ¿qué es esto? Esto sólo demuestra el verdadero amor por el Presidente Mao y su cuidado hacia los cuadros revolucionarios.

Varios cuadros excelentes fueron falsamente acusados y murieron. Vi con mis propios ojos, durante la Revolución Cultural, a algunos miembros del Grupo del Poder que, debido a problemas personales, y no pudiendo hacer frente al movimiento de masas, distorsionaron la atención para dividir a las masas en facciones, para poner a la masa en contra de ella misma, llevándola a la lucha armada y luego echándole la culpa al Grupo Revuelta.

Ahora disculpo formalmente al presidente del Grupo Revuelta debido a que durante las investigaciones testifiqué contra él. Es una pena que ahora ya no viva, ya que no puedo decir personalmente:

-“Su juicio era correcto“.

Para la estabilidad del país a largo plazo, para la grandeza y felicidad del pueblo, para el gran futuro del comunismo nuestro honor y vergüenza personal no es nada. En este momento, la situación de nuestro país es verdaderamente deplorable.

Las comunas populares y la economía colectiva están meticulosamente desmanteladas. Los campesinos y los agricultores están arruinados. Las empresas estatales también están desapareciendo. El desempleo masivo es una realidad para los trabajadores. La corrupción del Partido Comunista es horrible. En cierto sentido, es peor que el corrupto Kuomintang. Debido al divisionismo, los trabajadores y los agricultores sufren dos veces y están dos veces condenados. La revuelta se extiende en secreto, la sociedad está llena de inestabilidad y agitación.

Aunque mi nivel cultural no sea muy alto, aunque tenga solamente una sola educación escolar y no tenga una comprensión teórica de alto nivel, sé que el comunismo es la propiedad colectiva de los medios de producción, lo que significa una distribución equitativa de la riqueza. El camino que estamos atravesando es capitalismo puro.

¿Dónde está la raíz de todo esto? ¿Esto no es el resultado de que el Partido Comunista haya promovido el revisionismo? Si continuamos así, ¿esto no va en contra de mi compromiso de unirme al Partido? Mi compromiso con el Partido aún resuena en mis oídos, la condición que me hizo unirme al Partido sigue viva ante mis ojos. Por lo tanto, no puedo permanecer impasible. Por otro lado, durante una centena de años, observaré a nuestros mártires del pasado con vergüenza. Soy miembro del Partido hace más de 50 años. Negarme a mí mismo es muy doloroso. Pero sin este rechazo no puede haber un renacimiento. No quiero traicionar mi compromiso en el ocaso de mis años.

En la actualidad, mi salud no es buena. El doctor dijo que mis riñones tienen problemas. En el hospital, escuché el discurso de Jiang Zemin el 1 de julio:

Los capitalistas, así como los trabajadores, partidarios del socialismo con características chinas, permitirán unir el Partido“. También dijo que el comunismo es una fantasía impracticable. No necesitamos proyectar esto. La teoría marxista de la plusvalía necesita ser minuciosamente analizada. Los fundamentos del marxismo no tuvieron la posibilidad de conocer las condiciones tras sus muertes.

Escuchando el discurso de Jiang, escupí sangre. Está claro que el revisionismo de Jiang es ahora una doctrina oficial. Su discurso oficial hizo fantasías todas mis esperanzas.

Este revisionismo, en el pasado, sólo actuó clandestinamente. Ahora es oficial. Por lo tanto, querido capitalista, entre en el Partido. Hoy, enfermo en mi cama, mientras que todavía puedo escribir, solemnemente declaro que:

1) En el día de hoy renuncio a mi antiguo puesto de Secretario y me voy del Partido Comunista.

2) Sigo creyendo firmemente en el comunismo. Soy un marxista-leninista-maoísta y seguiré luchando a lo largo de mi vida por la realización del comunismo en China.

3) Estando enfermo y viejo y teniendo poco tiempo de vida, lloro porque, después de mi muerte, China pueda ver el resurgimiento de la verdadera Revolución Prolongada de Mao Tse-tung, bajo una organización partidaria de la dictadura del proletariado y por mi readmisión como miembro de pleno derecho del Partido con dicha organización.

No soy rico, pero estoy íntegro. Sólo tengo un pequeño ahorro. Tengo 30.000 RMB destinados a mi cuota del Partido, en caso de ser admitido en tal organización.

La declaración anterior fue hecha el 1 de julio 2001.

 

 

Traducido por “Cultura Proletaria” de anovademocracia.com.br

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