Huey P. Newton sobre la liberación femenina y homosexual

tumblr_n15mv5zocz1r2d38bo1_500

 

En los últimos años se han desarrollado fuertes movimientos entre las mujeres y los homosexuales que buscan su liberación. Ha existido cierta incertidumbre sobre cómo relacionarse con tales movimientos.

Cualesquiera que sean vuestras opiniones e inseguridades acerca de la homosexualidad y los distintos movimientos de liberación que han surgido entre los homosexuales y las mujeres (y hablo de los homosexuales y de las mujeres en cuanto grupos oprimidos), deberíamos intentar unirnos con ellos de forma revolucionaria. Digo “cualesquiera que sean vuestras inseguridades” porque, como muy bien sabemos, nuestro primer impulso es querer pegarle a un homosexual en la boca y que las mujeres se estén calladitas. Queremos pegarle a un homosexual en la boca porque nos asusta que pudiéramos ser homosexuales; y queremos golpear a una mujer o hacerla callar porque tememos que pudiese castrarnos o arrebatarnos esas pelotas que acaso no tengamos.

Debemos ganar confianza en nosotros mismos y así tener respeto y sensibilidad por toda la gente oprimida. No debemos tener la misma actitud racista que los racistas blancos tienen con nuestra gente por el simple hecho de ser negros y pobres. Muchas veces, el más pobre de los blancos es el más racista porque teme perder algo o descubrir algo de lo que carece. Por eso sois una forma de amenaza para él. Esta forma de psicología opera también cuando consideramos a los oprimidos y nos ponen furiosos por su peculiar forma de comportamiento, o por su peculiar forma de desviarse de la norma establecida.

Recordad: aún no hemos establecido un sistema de valores revolucionarios; solo estamos metidos en el proceso. No recuerdo que jamás hayamos establecido un valor que diga que un revolucionario debe ofender a los homosexuales, o que un revolucionario debe asegurarse de que las mujeres no hablen acercan de su particular forma de opresión. De hecho, es justo lo contrario: afirmamos que reconocemos el derecho de las mujeres a ser libres. No hemos dicho gran cosa acerca de los homosexuales, pero debemos establecer relaciones con el movimiento homosexual porque es algo real. Y yo sé, gracias a mis lecturas y a mi experiencia vital y mis observaciones, que a los homosexuales nadie les ha concedido libertad y reconocimiento en esta sociedad. Tal vez sea la gente más oprimida de la sociedad.

¿Y qué es lo que los convierte en homosexuales? Es tal vez un fenómeno que yo no acabo de comprender del todo. Algunos dicen que es la decadencia del capitalismo. No sé si éste es el caso; la verdad es que lo dudo. Pero sea como sea, sabemos que la homosexualidad es un hecho que existe y debemos comprenderla en su forma más pura: es decir, que una persona debe tener la libertad de usar su cuerpo de la manera que quiera.

Esto no significa aprobar ciertas cosas que no consideramos revolucionarias en la homosexualidad. Pero nada hay que diga que un homosexual no pueda ser también un revolucionario. Y tal vez esté inoculando parte de mis prejuicios al afirmar que “incluso un homosexual puede ser un revolucionario”. Bien al contrario, tal vez un homosexual pueda ser el mayor de los revolucionarios.

Cuando tengamos conferencias, mítines y manifestaciones revolucionarias, el movimiento de liberación homosexual y el movimiento de liberación de las mujeres deberían participar plenamente. Tal vez haya grupos que sean más revolucionarios que otros. Pero no debemos utilizar las acciones de unos pocos para decir que son todos reaccionarios o contrarrevolucionarios, porque no lo son.

Deberíamos tratar con las facciones exactamente igual como tratamos con cualquier otro grupo o partido que dice ser revolucionario. Pero deberíamos intentar juzgar si actúan de forma sinceramente revolucionaria y desde una situación realmente oprimida (Y podemos garantizar que, si se trata de mujeres, probablemente lo estén). Si hacen algo que es no revolucionario o contrarrevolucionario, entonces criticaremos la acción. Si percibimos que el grupo pretende ser revolucionario de corazón en la práctica, pero incurren en errores de interpretación de la filosofía revolucionaria, o que no comprenden la dialéctica de las fuerzas sociales en funcionamiento, deberemos criticar esto y no al grupo por estar compuesto por mujeres que quieren ser libres. Y lo mismo vale para los homosexuales. No debemos afirmar que todo un movimiento es deshonesto cuando está tratando de ser honesto. Simplemente, están cometiendo errores honestos. A los amigos se les permiten los errores. Al enemigo no, porque toda su existencia es un error, y sufrimos por ello. Pero el frente de liberación de las mujeres y el frente de liberación homosexual son nuestros amigos; son aliados potenciales y necesitamos tantos aliados como sea posible.

Deberíamos estar dispuestos a analizar las inseguridades que mucha gente tiene respecto de los homosexuales. Cuando digo “inseguridades”, me refiero al miedo a que suponga cierto tipo de amenaza contra nuestra virilidad. Puedo entender este miedo. Porque en el largo proceso de condicionamiento que conforma la inseguridad del varón americano, la homosexualidad puede producirnos ciertos complejos. Yo mismo tengo ciertos complejos con respecto a la homosexualidad masculina. Pero, por otro lado, no tengo complejo alguno con respecto a la homosexualidad femenina. Y esto en sí mismo constituye un fenómeno. Supongo que, probablemente, la homosexualidad masculina supone una amenaza para mí, mientras que la homosexualidad femenina no lo es.

Debemos tener cuidado de no emplear esos términos que podrían alejar a nuestros amigos. Debemos borrar términos como “maricón” y “guarro” de nuestro vocabulario, y sobre todo no deberíamos asociar nombres normalmente utilizados para designar a los homosexuales con hombres como Nixon o Mitchell. Los homosexuales no son enemigos del pueblo.

Deberíamos intentar formar una coalición de trabajo con los grupos de liberación homosexual y de liberación femenina. Siempre debemos tratar a las fuerzas sociales de la forma más apropiada.

 

 

Discurso realizado por Huey P. Newton el 15 de Agosto de 1970

Anuncios

Un pensamiento en “Huey P. Newton sobre la liberación femenina y homosexual

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s