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Winston Churchill, un maníaco genocida

 

Es adulado en Gran Bretaña y considerado un héroe de la nación. También fue votado como “el mejor británico” de todos los tiempos. Pero en las siguientes líneas contaremos la verdadera historia de Churchill, la historia de un supremacista blanco cuyo odio a los indios llevó a cuatro millones de personas a morir de hambre. Un hombre que odiaba tanto al pueblo irlandés que ideaba diferentes maneras de aterrorizarlo. Un matón racista que atacaba al pueblo negro en África y en Gran Bretaña. Este es el verdadero juicio de Winston Churchill, el enemigo de toda la humanidad.

 

Afganistán:

Churchill descubrió su amor por la guerra durante la época que pasó en Afganistán. Allí dijo que “todos aquellos que se resistan serán asesinados sin piedad” porque los pashtunes necesitan “reconocer la superioridad de la raza“. Creía que los pashtunes necesitaban ser escarmentados, en sus escritos recordaría cómo participaba en los incendios de las aldeas y las casas del pueblo:

Hemos procedido sistemáticamente, aldea por aldea, y hemos destruimos las casas, vaciamos los pozos, derribamos las torres, cortamos los grandes árboles que daban sombra, quemamos las cosechas y destrozamos los embalses” – Churchill sobre cómo los británicos actuaron en Afganistán, y cómo estaba de feliz por participar en ello.

Churchill también escribiría sobre cómo “cada miembro de la tribu capturado fue torturado o asesinado“. Orgulloso del terror que ayudó a infligir al pueblo de Afganistán, Churchill estaba encaminado a convertirse en un maníaco genocida.

 

Grecia:

El ejército británico, bajo la dirección de Churchill, perpetró una masacre en las calles de Atenas en diciembre de 1944. 28 manifestantes fueron asesinados y 128 heridos. Los británicos exigieron que todos los grupos guerrilleros fueran desarmados el 2 de diciembre de 1944. Al día siguiente, 200.000 personas salieron a las calles, y fue entonces cuando el ejército británico, bajo las órdenes de Churchill, volvió sus armas contra el pueblo. Churchill consideraba que el ELAS (Ejército de Liberación del Pueblo Griego) y el EAM (Frente de Liberación Nacional) eran unos “miserables bandidos” (hay que recordar que éstos fueron los mismos que expulsaron a los nazis). Sus acciones se basaban en su odio y paranoia por el comunismo.
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El progreso sólo es posible con la teoría de “uno se divide en dos”

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El siguiente artículo, que “Cultura Proletaria” ha traducido, ha sido escrito por Wang Ching-fan, empleado del Banco Agrícola de Pin Hsien, de Shensi, en China. (Publicado en “Ta-kung Pao“, Pekín, 24 de enero de 1965).

 

 

En la actualidad, existe un gran debate en el frente filosófico entre “uno se divide en dos” e “integrar dos en uno”. Creo que este debate es una manifestación de la agudización de la lucha de clases, una seria lucha de clases en el ámbito ideológico. Esta lucha es una defensa para proteger la dialéctica del Marxismo-Leninismo y llevar la revolución socialista hasta el final. Como soy un joven revolucionario, debo interesarme y tomar posición en este debate.

Aquí, voy a utilizar mi propia experiencia para discutir mis ideas sobre esta cuestión.

Después de graduarme en la escuela media superior en 1963, y guiado por mis maestros, me instaron a acudir al examen oral para la entrada de cuadros de la Escuela de Shensien en Comercio y Finanzas. Como no entendía correctamente el comercio y las finanzas, y me habían influenciado los hábitos de la vieja sociedad, sentí que este trabajo era demasiado simple, de poco interés y que si lo realizaba toda la vida, perdería todo el interés para mí. Pensé: “Si cojo este tipo de trabajo, habré perdido 13 años de estudio“. Al mismo tiempo, estaba cada vez más y más molesto, ya que después de haber crecido en la ciudad, temía que tuviera que dejar Sian si asistía a esta escuela. En ese momento, el individualismo ya había corroído todo mi pensamiento, era un miope que sólo veía las cosas que estaban cerca de mi casa, en Sian. No podía distinguir los niveles básicos, ni el norte ni el sur. No entendía que, para el desarrollo del socialismo y del frente comercial y financiero, se necesitaba urgentemente un gran número de personas con cierta conciencia política y conocimientos especializados. Menos aún comprendí que los niveles básicos requerían que los intelectuales jóvenes aportaran toda su fuerza y que fuera en lugares especiales. Por lo tanto, cuando fuí a rellenar un formulario para la prueba oral, y me preguntaron si estaba dispuesto a aceptar una asignación en concreto o cualquiera, rellené la casilla de “Cualquier asignación”.

Más tarde, a través de la educación en la escuela de la organización del partido, con las sinceras regañinas de los profesores, la paciente ayuda de los compañeros, y particularmente, después de estudiar las obras del presidente Mao, se libró una lucha en mi mente. Poco a poco me di cuenta de que la causa de mi error fue que me había relajado en la reforma ideológica.

Cuando vi que mis compañeros estaban dispuestos a aceptar cualquier asignación, que estaban decididos a ir a los niveles básicos a forjarse y soportar tormentas y pruebas, que eran luchadores revolucionarios proletarios dispuestos a asumir cargas pesadas y sufrir dificultades, me mostraron el heroísmo de la juventud en la era de Mao Tse-tung. Me sentí avergonzado y durante varias noches no pude dormir. Fiuras heroicas como Norman Bethune, Chang Szu-te y Lei Feng venían continuamente a mi mente.
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En refutación de la falacia de “gato blanco o gato negro”

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El siguiente artículo ha sido escrito por Chin Chi-po y publicado en “Pekín Informa“, nº16, 21 de abril de 1976.

 

 

En la lucha por contragolpear el viento derechista destinado a revocar los veredictos justos, el Presidente Mao ha desenmascarado y criticado penetrantemente la naturaleza de Teng Siao-ping, seguidor del camino capitalista reacio a corregirse, que negaba tomar como clave la lucha de clases y practicaba el revisionismo. El Presidente Mao ha señalado: “Esta persona no se empeña en la lucha de clases; nunca ha mencionado esta clave. Sigue todavía con su ‘gato blanco o gato negro’, sin hacer distinción entre el imperialismo y el marxismo“. Estudiar a conciencia esta importante instrucción del Presidente Mao, criticar a fondo la reaccionaria falacia de “gato blanco o gato negro” y trazar una clara línea demarcatoria entre el marxismo y el revisionismo y entre el socialismo por una parte y el capitalismo y el imperialismo por la otra, es de enorme significación para que nos adhiramos a la línea fundamental del Partido y llevemos hasta el fin la revolución socialista.

 

 

El fondo de la aparición del absurdo “gato blanco o gato negro” y su esencia

 

La reaccionaria falacia de “un gato, blanco o negro, es bueno con tal que cace ratones” apareció en 1961. En aquel tiempo, debido al sabotaje de la renegada camarilla soviética de Jruschov y a las graves calamidades naturales, China se encontraba con dificultades económicas temporales, y la lucha entre las dos clases, los dos caminos y las dos líneas era muy aguda y enconada. Los enemigos de clase de dentro y fuera del país, que se sentían regocijados por nuestras dificultades temporales, nos calumniaban diciendo que la economía china se hallaba “al borde del colapso” y creían que la China socialista se arruinaría pronto. Cantando a coro con ellos, los cabecillas de la linea revisionista dentro de nuestro Partido hicieron todo lo posible por distorsionar la causa real de esas dificultades temporales atribuyéndola al sistema socialista y a la linea, principios y medidas politicas del Partido, sin mencionar en absoluto el sabotaje del revisionismo soviético ni las graves calamidades naturales. Hicieron una valoración errónea de la situación y, pensando que ya estaba en sazón la oportunidad de restaurar el capitalismo, lanzaron furiosos ataques contra el socialismo. El renegado agente enemigo y vendeobreros Liu Shao-chi se desgañitó gritando que “la industria debe retroceder hasta un grado suficiente y la agricultura también debe hacer lo mismo. Esto incluye fijar las cuotas de producción en base a la familia campesina y trabajar individualmente“. También pregonó celosamente que entre los diversos tipos de relaciones de producción en el mundo, “debemos escoger uno que pueda elevar la producción”. Lo que intentaba realmente era restaurar las relaciones de producción capitalistas. Fue en estas circunstancias que Teng Siao-ping salió ala palestra para preconizar con gran fervor su “gato blanco o gato negro”. Temiendo que la gente no lo entendiera explicó: “iCuál tipo de relaciones de producción es mejor? Parece que tenemos que tomar esta actitud: adoptar en cualquier lugar cualquier tipo que facilite la restauración y el desarrollo de la producción“. Dijo además: “También se permite el trabajo individual siempre que aumente la producción“. Evidentemente, a sus ojos, el sistema socialista ya no sirve y no es capaz de “cazar ratones“‘ mientras el sistema capitalista es bueno porque puede hacerlo. Se esforzó al máximo por convertir la economía colectiva en individual y desviar del camino socialista a la Nueva China para conducirla de nuevo al capitalista.
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Enver Hoxha refutado

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[El siguiente artículo ha sido escrito por N. Sanmugathasan, Secretario General del Partido Comunista de Ceilán y está tomado de la primera edición preliminar de “Un mundo que ganar“, publicada antes de que la revista se convirtiera en la voz oficial del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI). El tema es etiquetado como N º1, con fecha de mayo de 1981. El texto de este artículo se ha comprobado y corregido de acuerdo con la forma en que originalmente apareció allí.]

 

 

Desde su origen, el marxismo ha sido internacionalista en su forma y contenido. Por eso Marx y Engels pusieron fin a su famoso “Manifiesto Comunista” en 1848 con la llamada agitación: “¡Trabajadores del mundo, uníos!” También dieron forma organizativa a este concepto mediante la formación de la Asociación Internacional Trabajadores, que ha llegado a ser conocido como la Primera Internacional. Fue esta organización la responsable de la difusión de las semillas del marxismo entre los obreros avanzados de Europa y América del Norte.

Cuando la mano dura de la represión cayó sobre Europa, después de la derrota de la Comuna de París en 1871, e hizo imposible el funcionamiento de la Internacional en Europa, su sede se trasladó a América del Norte, donde murió de muerte natural. Después de la muerte de Marx, la Segunda Internacional fue formada bajo la dirección de Engels. Este fue el período de emergencia de los partidos socialistas y laboristas de masas en Europa, muchos de los cuales existen en la actualidad.

Engels no vivió para ver su degeneración al oportunismo burgués al comienzo de la Primera Guerra Mundial. Lenin libró una lucha titánica contra los dirigentes revisionistas de la II Internacional, Kautsky y Bernstein, que habían reclamado el manto de Marx y Engels como líderes del partido socialdemócrata más fuerte de Alemania.

El éxito de la Revolución de Octubre en Rusia en 1917 y el fin de la Primera Guerra Mundial acabó con la exposición del oportunismo por parte de los dirigentes de la Segunda Internacional. Lenin, laboriosamente, reunió lo bueno de la vieja Internacional y en 1919, en Moscú, formó la Tercera Internacional, que, a pesar de albergar muchos defectos y errores, desempeñaría un papel histórico en el establecimiento de los partidos comunistas en casi todo el mundo. Se impusieron algunos acuerdos por diversas razones, sobre todo, la necesidad de facilitar la entrada de los partidos comunistas locales en coaliciones antifascistas nacionales que incluían, incluso, fuerzas no proletarias, que fueron disueltas en 1943.

La corrección de esta decisión continúa siendo una fuente de controversia. Lo que quizás sea más difícil de entender es el hecho de no volver a establecer la unidad del movimiento comunista internacional bajo la forma de una organización al final de la Segunda Guerra Mundial. Es cierto que el Kominform jugó el rol de eje durante un breve período. Pero no era un organismo internacional y su papel fue limitado.
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Por qué apoyamos a China

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El siguiente texto ha sido escrito por Raymond Jennings en el periódico del partido “The Black Panther”, 20 de abril de 1969.

 

 

Parece muy poco probable que la participación deliberada de la fuerza aérea de los Estados Unidos en la intrusión y en el control territorial ejercido sobre partes de Laos, conocida como la ruta de Ho Chi Minh, sea un movimiento aleatorio.

Esta participación está diseñada para que coincidan los Estados Unidos con los cerdos encubiertos de la Unión Soviética. La inclinación de este país a formar vínculos más estrechos y recíprocos con la URSS y sus científicos soviéticos son otras indicaciones del revisionismo que llevó al pueblo de Rusia y a otros pueblos bajo su control, es decir, Hungría, Polonia, Checoslovaquia, Rumania, Alemania Oriental y Yugoslavia, más cerca de las mandíbulas abiertas del colonialismo y de los afilados dientes del capitalismo y que produjo los movimientos agresivos de las tropas rusas y disputas diplomáticas contra nuestros hermanos de China.

Este movimiento debe ser tomado como un respaldo a la guerra de Vietnam, de lo contrario ¿cómo podrían las campañas actuar de forma simultánea?. Son tan diametralmente opuestas como el día y la noche. O podrían los tontos codiciosos que dictan la política exterior de ambos países decidir que, a pesar de tener algunas diferencias, están tratando con un “país civilizado”, lo que no significa nada cuando se es de color blanco o un títere de la ideología blanca, cuando se trata de lidiar con países no opresivos o no blancos, tales diferencias dejan de existir.

La teoría marxista-leninista indica que debemos unirnos con los verdaderos amigos para distinguirlos de los verdaderos enemigos, y todos sabemos que el capitalismo es nuestro verdadero enemigo. La práctica marxista-leninista demuestra que jamás debemos separarnos de la práctica, demostrando que la teoría de que cualquier ataque del enemigo contra nosotros no es malo, y que todo aquello que no ataque el enemigo no puede ser bueno para nosotros, y esto en la mayoría de los casos nos beneficia más que nos perjudica. Sabemos que el capitalismo es nuestro enemigo. El capitalismo es el gobierno de los Estados Unidos y el gobierno de los Estados Unidos es el capitalismo. Los Estados Unidos se preparan para, directa e indirectamente, atacar la República Popular de China; y aún no está atacando la Unión Soviética. Unirse con los verdaderos amigos para derrotar a los verdaderos enemigos.
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Nuestro estudio y la situación actual

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De 1942 a 1944, el organismo dirigente central y los cuadros superiores del Partido Comunista de China realizaron discusiones sobre la historia del Partido, especialmente respecto al período que va de principios de 1931 a fines de 1934. Estas discusiones contribuyeron enormemente a la unidad ideológica dentro del Partido sobre la base del marxismo-leninismo. La reunión ampliada del Buró Político del Comité Central del Partido, celebrada en enero de 1935 en Tsunyi, provincia de Kuichou, rectificó la errónea línea de “izquierda” que había prevalecido desde principios de 1931 hasta fines de 1934, cambió la composición del organismo dirigente central, estableció una dirección encabezada por el camarada Mao Tse-tung y encauzó la línea del Partido por el correcto camino marxista-leninista. Con todo, muchos cuadros del Partido no comprendían a fondo la naturaleza de las líneas erróneas del pasado. Para elevar más el nivel ideológico marxista-leninista de los cuadros del Partido, el Buró Político llevó a cabo en 1942 y 1943 varias discusiones sobre la historia del Partido y, más tarde, en 1943 y 1944, condujo discusiones semejantes entre los cuadros superiores de todo el Partido. Todas estas discusiones fueron una importante preparación para el VII Congreso Nacional del Partido, realizado en 1945, pues contribuyeron a lograr en él una unidad ideológica y política sin precedentes en la historia del Partido. El presente artículo fue una conferencia a propósito de esas discusiones, dada por el camarada Mao Tse-tung en una reunión de los cuadros superiores en Yenán.

 

 

Desde el invierno pasado, los cuadros superiores de nuestro Partido han venido estudiando la cuestión de las dos líneas en la historia del Partido, lo cual ha elevado considerablemente el nivel político de numerosos cuadros superiores. En el curso del estudio, los camaradas han planteado muchos problemas; respecto a algunos de los importantes, el Buró Político del Comité Central ha llegado a las siguientes conclusiones:

1) Sobre la actitud que se debe tomar en el estudio de nuestra experiencia histórica. El Comité Central considera que se debe ayudar a los cuadros a adquirir, en lo ideológico, una comprensión perfectamente clara de los problemas surgidos en la historia del Partido, y, al mismo tiempo, adoptar una política de clemencia al tomar decisiones sobre aquellos camaradas que cometieron errores en el pasado, de modo que, por un lado, los cuadros conozcan a fondo la experiencia histórica de nuestro Partido y eviten la repetición de errores, y, por el otro, se pueda unir a todos los camaradas para el trabajo común. La historia de nuestro Partido registra las grandes luchas contra las erróneas líneas de Chen Tu-siu y de Li Li-san; estas luchas fueron absolutamente necesarias. Pero los métodos empleados adolecieron de defectos: por una parte, no se condujo a los cuadros a adquirir, en lo ideológico, una comprensión cabal de las causas de aquellos errores, las circunstancias en que se produjeron y las medidas precisas para corregirlos, de suerte que más tarde volvieron a cometerse errores de la misma naturaleza; por la otra, se subrayó demasiado la responsabilidad individual, por lo cual no se logró unir para el trabajo común a un mayor número de camaradas. Estos dos defectos deben servirnos de lección. En la presente ocasión, al tratar los problemas surgidos en la historia del Partido, se debe hacer hincapié no en la responsabilidad individual de algunos camaradas, sino en el análisis de las circunstancias en que se cometieron los errores, en el contenido de éstos y en sus raíces sociales, históricas e ideológicas, y seguir la orientación de “sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro, y tratar la enfermedad para salvar al paciente”, con el fin de lograr los dos objetivos: aclarar en lo ideológico los problemas y unir a los camaradas. Una actitud cuidadosa al resolver los casos individuales, sin tratar a la ligera los errores ni tampoco perjudicar a los camaradas, constituye uno de los signos de la vitalidad y el florecimiento de nuestro Partido.
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Los logros del primer plan quinquenal chino

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En el primer plan quinquenal, aprobado por el gobierno popular chino, para los períodos de 1953 a 1957, se fijó como objetivo lograr la industrialización socialista y la transformación socialista de la agricultura y la artesanía, sentar las bases de la transformación socialista de la industria privada y del comercio.

En noviembre de 1956, el 96,1% de todas las explotaciones campesinas individuales habían ingresado en las cooperativas de producción (el 83% del total consistía en cooperativas de tipo avanzado, granjas colectivas); en junio de 1956, el 99% de las empresas industriales privadas ya eran empresas mixtas, estatales-privadas. A finales de 1956, el 75% de los negocios particulares habían sido transformados en comercio estatal-privado y en junio de 1956, el 90% de la artesanía ya estaba agrupada en diversas formas de cooperativas.

En 1957, la producción industrial en China revela un incremento del 98,3% respecto a 1952. Un promedio anual de aumento de un 14,7%. Y el valor de la producción industrial ya había superado en 1956, en un 4%, el índice previsto para 1957.

Estos datos revelan que los objetivos determinados para el 1º Plan Quinquenal serán logrados y las cuotas fijadas facilmente superadas.

 

 

La lucha en los frentes político e ideológico

 

El pueblo chino obtuvo un magnífica victoria en 1956, en lo que se refiere a la transformación de la propiedad de los medios de producción. Ahora ha intensificado, también, la lucha en los frentes político e ideológico.
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Las tesis de Carrillo sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria

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El siguiente texto ha sido extraído de la revista “Bandera Roja” (Órgano Central de la OMLE). Número Suplementario de 1972.

 

 

Nos dicen:
La Revolución Cultural es una revolución política en el seno de un sistema socialista“. Parece un buen comienzo. Lógicamente, cabría esperar que de ahí se seguiría el reconocimiento de la persistencia de la lucha de clases después de la toma del poder por la clase obrera, los intentos de la burguesía de reconquistar el poder, tantas veces prevenidos por Lenin, Stalin y Mao, y consecuencia de lo cual ha sido esta revolución en la superestructura. Nada de eso. A este comienzo relativamente bueno, Carrillo no duda oponer lo que llamaremos su primera tesis:

El carácter de la GRCP ha sido el de “una lucha entre los intereses de las grandes masas del pueblo y del desarrollo del socialismo, y las superestructuras creadas hasta entonces“. (pág. 11 del nº 68 de “Nuestra Bandera“, revista teórica y política del partido “comunista” de España).

Es decir, que las “superestructuras heredadas hasta entonces”, “en el seno de un país socialista” terminan oponiéndose al desarrollo del socialismo. Así nos explica Carrillo la causa de la GRCP.

Si tenemos en cuenta que las superestructuras (culturales, políticas e ideológicas) no son más que instituciones a través de las cuales se asegura el dominio de una clase sobre las demás, imponiendo las relaciones de producción y sociales que convienen a los intereses de esa clase, la tesis de Carrillo significaría que la clase obrera (la clase dominante de un país socialista) crearía superestructuras contrarias a sus propios intereses (lo que es un contrasentido) o bien que las superestructuras, de una manera misteriosa, se desarrollarían por sí mismas escapando al dominio de la clase obrera y oponiéndose a ésta. Tal es precisamente la concepción, burguesa de las leyes, el Estado, etc.., como cosas autónomas, que representan intereses abstractos, al margen de las clases y por encima y al margen de la lucha de clases, con lo cual, naturalmente, pudieran llegar a oponerse a la clase dominante. Hace tanto tiempo que Marx y Engels enviaron semejantes teorías al basurero de la ideología burguesa que se hace increíble oir tales sandeces a estas alturas.

Por otra parte, ¿cómo puede pretenderse que una clase sea dominante si los medios por los que ejerce su dominio no responden a sus intereses? ¿cómo puede pretenderse que una clase desarrolle superestructuras opuestas a sus intereses y, por tanto, favorables a los de sus enemigos?
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¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado! (1966) (Documentos sobre la GRCP)

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El día 24 de junio de 1966 apareció el “primer documento” de la existencia de los guardias rojos, en forma de dazibao, que reproducimos a continuación:

 

La revolución es rebelión y el alma del pensamiento de Mao Tse-tung es la rebelión. Decimos que se debe prestar gran atención a la palabra “aplicación”, es decir, principalmente a la palabra “rebelión”. Atreverse a pensar, hablar, actuar, abrirse camino y a hacer la revolución, en una palabra, atreverse a rebelarse es la cualidad más fundamental y más preciosa de los revolucionarios proletarios. ¡Este es el principio fundamental del espíritu del partido proletario! ¡No rebelarse es revisionismo, ciento por ciento!

El revisionismo ha tenido bajo su control la escuela durante 17 años, ¿si no nos levantamos en rebelión hoy, cuando lo vamos a hacer?

Algunas personas osadas que estaban contra la rebelión, ahora se han vuelto repentinamente tímidas y cautelosas, murmurando y balbuceando incesantemente que somos demasiado unilaterales, demasiado arrogantes, demasiado bruscos y de que vamos demasiado lejos.

¡Todo esto es absurdo! Si están contra nosotros díganlo. ¿Para qué ser tan tímido?

Puesto que nosotros queremos la rebelión, ¡las cosas ya no están en manos de ustedes! Queremos precisamente hacer muy pesado el aire con el acre olor de la pólvora. Lanzarles granadas y bombas, empezar una gran pelea y una gran batalla.
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La prostitución en China (Documentos sobre la GRCP)

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El 20 de sepiembre (1966), conversé con una mujer de 48 años, casada, con una hija de 10 años y que trabaja de secretaria en el Departamento Administrativo de la Municipalidad de Shanghai. Se llama Yang Tsi-chen. Desde el invierno de 1949 hasta 1957, había sido jefa del Departamento contra la Prostitución de la Municipalidad de Shanghai.

Y la prostitución es un problema que uno no puede evitar como tema en China. Por una razón muy sencilla: no hay prostitución. Para un occidental, acostumbrado a vivir en sociedades donde la prostitución es un fenómeno normal, que va desde la modesta hija de cesantes hasta la dama de alta sociedad, en que la primera se prostituye para poder comer, y la segunda para divertirse, lo que ocurre en China es simplemente extraordinario.

La ciudad de Shanghai era, antes de 1949, la base utilizada por los imperialistas norteamericanos, ingleses, franceses y japoneses para invadir China, y era también el centro de acción del Kuomintang. Como resultado de esta situación, Shanghai era la ciudad china que más problemas sociales tenía. Entre ellos, las prostitutas y los bandidos.

Había más de 30.000 prostitutas y más de 90.000 bandidos, los que tenían organizaciones de gangsters a todo nivel, como se estila en Chicago, en los Estados Unidos, ahora. Esta delincuencia era notoria principalmente en los centros públicos y comerciales. Cada distrito de Shanghai tenía su propio “capo”, jefe de banda de gangsters, y se repartían la ciudad equitativamente.

Había más de 800 burdeles públicos, es decir, con registro del Gobierno. Pero había miles más que funcionaban al margen de la ley del Kuomintang.

El mayor número de centros de prostitución estaban en el Nanking Road, alrededor del Gran Mundo (edificio de cuatro pisos, cuyas características señalaré más adelante). Allí estaba el 90% de los burdeles. Le llamaban el Barrio Rojo, conocido en toda la tierra como el lugar más corrompido del orbe.

Las mujeres comenzaban su comercio sexual a partir de las nueve de la mañana, desde la calle Tibetana hasta la Plaza del Pueblo. El Gran Mundo era el centro de toda esta actividad. Este sitio era regentado por Yuan Chin-yun, hombre fuerte de los bajos fondos, con enormes conexiones políticas, al punto de que Chiang Kai-shek lo llamó una vez “mi padre adoptivo“. Por eso, Yuan, coludido con las autoridades, manejaba el negocio de la prostitución y amparaba a los gangsters que en el Gran Mundo tenían algo así como su cuartel general, y un local para firmar “tratados de paz” o “declaraciones de guerra” entre las pandillas.
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Reunión de Mao Tse-tung con los 5 grandes líderes de los Guardias Rojos de Pekín (1968) (Documentos sobre la GRCP) (3 de 3)

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Chen Boda: En la primera mitad de 1966 las cosas estaban un poco mejor. La Universidad de Pekín tuvo gran influencia en todo el país, pero eso generó pocos enfrentamientos, fue una tormenta sin incendios, hacer tormentas durante la Revolución es bueno. Ahora los cerebros crecieron, pero no son capaces de pensar por sí mismos. Parece que quieren controlar todo el país. Kuai Dafu y Han Aijing quieren intervenir en todo, pero no tienen el conocimiento ni la cultura suficiente.

El Presidente Mao: Tienen sólo veinte y tantos años. No desprecies a las personas de veinte años. Zhou Yu antes era un soldado de caballería, con 16 años ya era canciller del reino de Wu. No se debe pasar por alto su edad, ni hacerle el juego al veterano.

Chiang Ching: Nosotros, con menos de veinte años, comenzamos a ser parte de la Revolución.

El Presidente Mao: No estén tan llenos de sí mismos. Quien está lleno de sí mismo simplemente acaba hinchado, lleno de edemas.

Chen Boda: Han Aijing no ponderó lo suficiente sobre el maoísmo y sobre las declaraciones del Comité Central. Siguió adelante con chismes, hizo reuniones secretas. Si una persona quiere estar al frente de todo, puede caminar por caminos muy peligrosos.

El Presidente Mao: La primera cuestión es mi propio burocratismo, no os he podido ver ni una sola vez antes de hoy. Si no quisieseis capturar la mano oculta, no os habría invitado. Kuai Dafu, necesitas despertar.

Chen Boda: Kuai Dafu, tienes que despertar, estás en el borde de un precipicio. ¡Baja del caballo antes de caer en picado! ¡Admite tus errores!

El Presidente Mao: No ordenes “admite tus errores”.
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Reunión de Mao Tse-tung con los 5 grandes líderes de los Guardias Rojos de Pekín (1968) (Documentos sobre la GRCP) (2 de 3)

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Lin Biao: Ayer estaba conduciendo y fue a echar un vistazo a algunos carteles. Pregunté: “¿Cómo no tienen ninguno las universidades de Pekín y Tsinghua?”, Y la gente me dijo: “Están luchando con las armas”. ¿Habéis visto? Os alejásteis del pueblo, entonces el pueblo gritó pidiendo acabar con los conflictos.

El Presidente Mao: El pueblo no quiere una guerra civil.

Lin Biao: Vosotros mismos os habéis aislado del pueblo, de los obreros, de los campesinos y de los soldados.

El Presidente Mao: Hay gente que dice que las circulares oficiales publicadas en Guangxi sólo valen para Guangxi, y las publicadas en Shanxi sólo para Shanxi… Pero esta declaración es para el país entero: si alguien viola la ley, ataca al Ejército Popular de Liberación, roba el equipo del Ejército, daña el sistema de transporte, mata a gente o incendia cualquier cosa, será visto como un criminal. Si una minoría desobedece esta directiva, insiste en no corregirse, será vista como un grupo de bandidos, como agentes del Partido Nacionalista. Estas personas serán aisladas o detenidas, y en caso de que luchen y continúen resistiendo temerosamente, usaremos la pena de muerte.

Lin Biao: Actualmente hay los que son rebeldes(2) de verdad, y otros que son bandidos y nacionalistas utilizando nuestra bandera para oponerse. En Guangxi, fueron incendiadas mil casas.

El Presidente Mao: Este aviso debe ser escrito de manera clara y directa para que los estudiantes la estudien bien. Si insisten en no corregirse, serán detenidos. En los casos leves serán detenidos, en los más graves sufrirán la represión militar.

Lin Biao: En Guangxi incendiaron más de mil casas y no dejaron que la gente apagase el fuego.

El Presidente Mao: Los nacionalistas hicieron lo mismo. Este es el tipo de ataque que hace un enemigo de clase cuando está a punto de ser derrotado. Quemar casas es un error gravísimo.
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Reunión de Mao Tse-tung con los 5 grandes líderes de los Guardias Rojos de Pekín (1968) (Documentos sobre la GRCP) (1 de 3)

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Este documento fue publicado originalmente bajo el título “召见 首都 红 代 会 负责 人 的 谈话” (“Zhaojian Shoudu Hong dai hui fuzeren Tanhua“, “Conversación entre los responsables y representantes de los Guardias Rojos de la capital“), en las páginas 687-716 del libro titulado “毛泽东思想 万岁” (“Mao Zedong Sixiang Wangsui“, “Larga vida al pensamiento de Mao Tse-tung“), publicado en 1969. El volumen “Larga vida al pensamiento de Mao Tse-tung” es una publicación no oficial atribuida a una organización de Guardias Rojos no identificada, que contiene la mayoría de los textos de Mao de la época de la Revolución Cultural. El texto utilizado como base para esta traducción integra una edición electrónica del libro “Larga vida al pensamiento de Mao Tse-tung“, y fue comparado con otras versiones del documento transcritas en archivos electrónicos de documentos de la Revolución Cultural. El documento es una transcripción de una reunión celebrada el 28 de julio de 1968.

 

Encuentro con los cinco principales líderes de los Guardias Rojos, ocurrido el 28 de julio de 1968, a las 3 de la madrugada, en la Sala Hunan de la Gran Sala del Pueblo. En este día, el Presidente Mao celebró una reunión con los representantes de los Guardias Rojos de Pekín, los “cinco principales líderes”: Kuai Dafu, de la Universidad de Qinghua, Nie Yuanzi, de la Universidad de Pekín, Han Aijing, del Insituto de Aeronáutica de Pekín, Tan Houlan, de la Universidad de Magisterio [Shifan] y Wang Dabing, del Instituto de Geología de Pekín. La reunión duró más de cinco horas. En la reunión estuvieron presentes otros dirigentes del Comité Central: el Vice-Presidente del Comité Central del Partido Comunista y Ministro de Defensa, el Mariscal Lin Biao; el Primer Ministro Chou En-lai; el Presidente del Grupo Central de la Revolución Cultural (GCRC), Chen Boda; el Asesor del GCRC, Kang Sheng; la Vicepresidenta del GCRC y esposa del Presidente Mao, Chiang Ching; el miembro del GCRC, Yao Wenyuan; la esposa de Lin Biao, Ye Qun; el líder del Grupo Central del Regimiento de la Guardia Roja, Wang Dongxing; el Vice-Primer Ministro, Jefe de Seguridad Pública, responsable del Comité Revolucionario de Pekín y Comisario Político Regional de Pekín, Xie Fuzhi; el Jefe del Estado Mayor del Ejército Popular de la Liberación, Huang Yongsheng; el Comandante de la Fuerza Aérea, Wu Faxian; el Comandante de la Guarnición de Pekín y Vice-Jefe del Estado Mayor, Wen Yucheng; el Comisario Político de la Guarnición de Pekín, Huang Zuozhen; el Co-Responsable del Comité Revolucionario de Pekín, Ren Wude.(1)

El tema principal de la reunión fueron las consecuencias del agotamiento político de los guardias rojos. En agosto de 1966, habían sido aclamados como “nuevas formas de organización creadas por el pueblo”, lo que tendría un “carácter permanente” de innovación institucional y política (como se indica en la decisión del PCCh del 8 de agosto de 1966, también llamada “Documentos de los dieciséis puntos”, el principal documento programático de la Revolución Cultural). Sin embargo, especialmente durante el último año, los Guardias Rojos se habían descompuesto en pequeños grupos paramilitares carentes de toda distinción política, metidos de lleno en peleas cada vez más grotescas para establecer la supremacía absoluta de sus propias facciones.

En los meses anteriores, la mayoría de los militantes, confusos con la crisis política de sus organizaciones, habían abandonado cualquier forma de activismo y engrosaron las filas de la llamada facción de los desconectados (逍遥 派 xiaoyaopai), que en realidad no era una verdadera facción. Por otra parte, cuanto más disminuía el número de militantes, más violentos se convertian los enfrentamientos en algunos de los campus de Pekín, en particular en el de la Universidad de Tsinghua, donde las líneas duras de dos facciones (unos pocos miles de personas, en total) continuaban luchando con armas rudimentarias, pero mortales.

El día anterior, el 27 de julio, por iniciativa de Mao y llevando a cabo un seguimiento de las principales reuniones en diversas fábricas, decenas de miles de trabajadores desarmados ocuparon pacíficamente el campus de Tsinghua y, gritando consignas opuestas del conflicto armado, se pusieron entre las dos facciones de Guardias Rojos para que cesase la lucha. Los trabajadores fueron atacados violentamente por los estudiantes (cinco trabajadores murieron y cientos resultaron heridos), pero, con un extraordinario sentido de la autodisciplina, su única reacción fue continuar gritando las consignas contra el conflictos armados. Finalmente, los trabajadores lograron desarmar a las dos facciones y tomar los lugares clave del campus. En el momento de esta reunión, la batalla acababa de terminar.
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Entrevista al blog “Cultura Proletaria” sobre las experiencias revolucionarias de China

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Entrevista realizada por Óscar Díaz (colaborador de RedPress) a nuestro blog, acerca de las experiencias revolucionarias que se dieron en China. También podéis verla en su blog mecaienunbarril.blogspot.com.es/

 

 

1.¿Qué fue la revolución de Xinhai y quienes la apoyaron?

La Revolución de Xinhai (la Revolución China de 1911) fue una revolución burguesa antimonárquica liderada por Sun Yat-sen, que derrocó a la dinastía manchú y proclamó la República. Fue apoyada por terratenientes, chinos ricos que estaban cada vez más enfrentados a la monarquía. Pero esta revolución no fue capaz de solucionar los dos grandes problemas históricos planteados (el problema de la tierra y la liberación) y fue traicionada.

 

2.¿Como vivía la población China con la última dinastía de emperadores chinos, los Manchu?

Los manchúes basaban su poder en la represión, sobretodo contra las minorías étnicas (llevaron a cabo una segregación étnica). Les obligaban a vender sus tierras a los terratenientes y trabajar para ellos. También les humillaban afeitándoles la cabeza, dejando en la nuca una ridícula coleta. Hubo varias rebeliones, pero no llegaron a buen puerto ya que fueron rápidamente aplastadas.

 

3.¿Quienes eran los señores de la guerra y que papel tenían en la nueva República China?

Los señores de la guerra eran camarillas de militares y terratenientes apoyados por potencias imperialistas. Su papel no era otro que explotar las riquezas locales, reclutar a campesinos y llevar a cabo una cruenta guerra civil.

 

4.¿Quién era Sun Yat-sen y qué papel tenía en la nueva República China?

Sun Yat-sen fue un intelectual nacionalista chino que se vio obligado a huir varias veces del país, perseguido por las autoridades, debido a sus conatos de insurreción. Fue el fundador de la República China y presidente del Kuomitang hasta su muerte en 1925. Tenía como objetivo luchar contra la dominación imperialista y mantener la unión del país, y para ello contribuyó a la cooperación entre el PCCh y el Kuomitang desarrollando los “Tres Principios del Pueblo”.
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La lucha entre las dos lineas en el Instituto de Ingenieria Mecánica de Shanghai refleja la revolución educacional en las universidades cientificas y de ingenieria (Informe de investigación) (1968) Documentos sobre la GRCP)

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Nota de la redacción de “Hongqi” (Bandera Roja): El siguiente es otro informe de investigación del municipio de Shanghai que publicamos ahora como referencia. ¿Cuál es la situación del personal técnico y de ingeniería de las fábricas en las ciudades industriales grandes, medianas y pequeñas de todo el país? ¿Cómo va la revolución educacional en las universidades y escuelas secundarias científicas y de ingeniería? Deseamos que los comités revolucionarios de todos los lugares envíen personas para realizar algunas investigaciones de carácter típico e informen de los resultados al Comité Central del Partido. Nuestra revista seleccionará informes de importancia para su publicación. Aquí se plantea el siguiente problema: Hay que prestar atención a la reeducación de la gran cantidad de graduados universitarios y secundarios que iniciaron su trabajo ya hace mucho o que acaban de empezar a trabajar, para que se integren con los obreros y campesinos. Con seguridad algunos de ellos han alcanzado con éxito esta integración y han hecho invenciones e innovaciones. Hay que informar sobre estas personas a fin de alentarlas. Aquellos que son realmente irremisibles, es decir, los recalcitrantes seguidores del camino capitalista y las autoridades técnicas burguesas, extremadamente odiados por el pueblo y que deben ser derrocados son sólo un número exiguo. Incluso a ellos hay que darles una salida. La política de no dar salida no es política del proletariado. Las medidas políticas arriba mencionadas deben ser aplicadas indistintamente a los intelectuales nuevos y viejos, tanto de ciencias humanísticas como de ciencias naturales.

 

 

Es realmente bueno seleccionar estudiantes de entre los obreros y campesinos que tienen experiencia práctica

 

En el informe de investigación, “La Fábrica de Máquinas-Herramientas de Shanghai muestra el camino para preparar personal de ingeniería y técnica” (véase Pekín Informa, N.° 31, pág. 9, 1968), se mencionó la Escuela de Construcción de Maquinaria de Shanghai, predecesora del Instituto de Ingeniería Mecánica de Shanghai. Dicha escuela fue fundada en 1952 y estaba directamente subordinada al Primer Ministerio de Construcción de Maquinaria del Gobierno Popular Central. Más tarde, pasó a ser un instituto de ingeniería mecánica, para formar parte del “sistema de centros de enseñanza regular”. El proceso de cambios de esta escuela proporciona mucha materia para reflexionar.

Cuando se creó la escuela, admitió 2.181 principiantes que fueron todos seleccionados de entre los obreros, campesinos o cuadros a nivel de base en el campo, a fin de preparar técnicos de entre los trabajadores para satisfacer las necesidades de la construcción económica de la patria en gran escala. Estos estudiantes, procedentes de obreros y campesinos, se habían templado en la lucha de clases durante los movimientos san fan y wu fan y la reforma agraria, y tenían cierta experiencia práctica en la producción. Seleccionados de entre los obreros y campesinos con experiencia práctica, dichos estudiantes mostraban las siguientes cualidades:

Primero, los estudiantes obreros y campesinos estudiaban con un objetivo bien definido: Decían: “Los intelectuales burgueses nos denigran diciendo que ‘los obreros y campesinos tienen bajo nivel cultural. Ya que no han aprendido el ABC, ¿cómo pueden estudiar el diseño?’ Debemos seguir la enseñanza del Presidente Mao. Nosotros, los trabajadores, debemos ser dueños de la ciencia y la cultura“. Después de entrar en la escuela, los estudiantes obreros y campesinos formularon estas consignas combativas: “Debemos ser dignos del Presidente Mao”. “No dejemos quedarse atrás a un solo hermano de clase“. Organizaron por propia iniciativa grupos de ayuda mutua y establecieron el sistema del “estudiante-maestro”. Cada grupo estaba formado por tres estudiantes. El que sabía más enseñaba a otros dos, y los tres se ayudaban y aprendían mutuamente. Por ejemplo, al estudiar química, muchos estudiantes encontraban dificultad en memorizar los símbolos de los elementos químicos, entonces compusieron una canción con los elementos químicos que facilitó la memorización.
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Sobre la lucha de los Proletarios Revolucionarios para tomar el poder (Documentos sobre la GRCP)

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Publicamos algunos fragmentos de este texto tan importante dentro del proceso de la Revolución Cultural China, que fue parcialmente escrito y enérgicamente promovido por el propio Mao Tse-tung, para condensar en él las lecciones principales de la experiencia inicial de los obreros de Shangai dentro de dicha revolución, experiencia que Mao proponía generalizar a toda China. Fue publicado originalmente en el diario “Bandera Roja“, nº3, 1967 y traducido al español e incluido en el libro de D. Milton, N. Milton y F. Schurmann, “China Popular“, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1977, tomo 1, pp.455-465.

 

 

Los revolucionarios proletarios se unen para quitar el poder al puñado de miembros del Partido con autoridad que han tomado la vía capitalista. Esta es la tarea estratégica para la nueva fase de la Gran Revolución Cultural Proletaria. Es la batalla decisiva entre el proletariado y las masas del pueblo trabajador, por una parte. y la burguesia y sus agentes en e! Partido por la otra.

Esta poderosa tormenta revolucionaria comenzó en Shangai. Las masas revolucionarias de Shangai la han llamado la”‘Gran Revolución de Enero”. Nuestro gran líder, el presidente Mao, le dio inmediatamente su apoyo más resuelto. El presidente Mao pidió a los obreros, campesinos, estudiantes revolucionarios, intelectuales revolucionarios y cuadros revolucionarios que estudiaran y analizaran la experiencia de los rebeldes revolucionarios deShangai, y asimismo ordenó al Ejército de Liberación que apoyara activamente y ayudara al proletariado revolucionario en su lucha por la toma del poder. La experiencia de Shangai, de la provincia de Shansi y otros lugares nos enseña que, en el curso de la lucha por la toma del poder, hemos de prestar especial atención a las siguientes cuestiones:

 

 

I

 

(…) El presidente Mao nos enseña: “Estratégicamente, debemos despreciar a todos nuestros enemigos. pero tácticamente debemos tomarlos muy en serio“. El puñado de miembros del Partido con autoridad que han tomado la vía capitalista nunca verá realizados sus proyectos, que están destinados irremediablemente al fracaso. Debemos despreciarlos. No obstante, hemos de tratar con ellos seriamente y nunca trivialmente o a la ligera.

Los revolucionarios proletarios han de comprender enteramente que la lucha por la toma del poder y la contralucha de éste, entre nosotros y el puñado de miembros del Partido con autoridad que han tomado la vía capitalista, es una batalla a vida o muerte entre el proletariado y la burguesía. Es una contradicción entre nosotros y nuestros enemigos.

La orientación general para los revolucionarios proletarios es la de formar una alianza y quitarles el poder que retienen los miembros del Partido con autoridad que han tomado la vía capitalista. Todos los camaradas revolucionarios deberán proceder de acuerdo con esta orientación general y atenerse a ella al considerar y manejar todos los asuntos. De no hacerlo así, tomarán el camino equivocado, que puede conducidos al lado opuesto.
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Discurso del jefe de la delegación china en las Naciones Unidas (1971) (Documentos sobre la GRCP)

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Como es sabido por todos, China es uno de los miembros fundadores de las Naciones Unidas.

En 1949 el pueblo chino derrocó el régimen reaccionario de la camarilla de Chiang Kai-shek y estableció la República Popular China.

Desde entonces, los derechos legítimos de China en las Naciones Unidas deberían haber pasado como cosa natural a la República Popular China.

Fue sólo debido a la obstrucción del gobierno de los Estados Unidos que los legítimos derechos de la República Popular China en las Naciones Unidas fueron arrebatados durante largo tiempo y que la camarilla de Chiang Kai-shek, desde hace mucho tiempo repudiada por el pueblo chino, pudo usurpar el puesto legítimo de China en las Naciones Unidas. Esta fue una grosera interferencia en los asuntos internos de China, así como una premeditada violación de la carta de las Naciones Unidas. Ahora ha sido finalmente corregido tan injustificables estado de cosas…

Han transcurrido 26 años desde la fundación de las Naciones Unidas. 26 años son un abrir y cerrar de ojos en la historia de la humanidad. Sin embargo, durante este período han tenido lugar profundos cambios en la situación mundial. Cuando se fundaron las Naciones Unidas había 51 Estados miembros y ahora el número de miembros se ha elevado a 131. De los 80 miembros que ingresaron posteriormente, la abrumadora mayoría son países que alcanzaron la independencia después de la Segunda Guerra Mundial.

En los últimos 20 años y tanto, los pueblos de Asia, Africa y América Latina han librado decididas luchas para conquistar y salvaguardar la independencia nacional y oponerse a la agresión y la opresión extranjeras.

También en Europa, Norteamérica y Oceanía están surgiendo movimientos de masas y corrientes sociales a favor del cambio del actual estado de cosas.

Un creciente número de países medianos y pequeños se están uniendo para oponerse a las políticas de hegemonía y poder practicadas por una o dos superpotencias y para combatir por el derecho a resolver sus propios asuntos como países independientes y soberanos, y por un status de igualdad en las relaciones internacionales.
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“La verdad sobre la Revolución Cultural”. Un artículo del “Grupo Stalin”. (1968) (Documentos sobre la GRCP)

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El “Grupo Stalin”, una organización revolucionaria en la Unión Soviética que se opone a la camarilla de revisionistas jruschovistas, ha distribuido recientemente un artículo en el cual elogia con gran entusiasmo la gran revolución cultural proletaria china, iniciada y dirigida personalmente por el Presidente Mao, y condena severamente a la camarilla de renegados revisionistas soviéticos por realizar la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y calumniar vilmente la gran revolución cultural proletaria china.

El artículo, titulado “La verdad sobre la Revolución Cultural”, ha dado expresión del heroísmo del proletariado soviético y su decisión de llevar a cabo la revolución proletaria. El artículo dice:

La época de la dictadura del proletariado es una época de tenaz y aguda lucha de clases, de lucha entre los dos caminos: el camino del proletariado y el del capitalismo. La restauración y la lucha contra ella constituye el contenido fundamental de la lucha de clases a largo de todo el período histórico de la dictadura del proletariado, del período de transición del capitalismo al comunismo“.

El artículo señala que en un país socialista existen tres vías para la restauración del capitalismo:

Primero, hasta la victoria del socialismo es todavía posible que las clases explotadoras derrocadas, pero no liquidadas, retornen al poder.

Segundo, la restauración puede producirse como resultado de una agresión imperialista.

Tercero, por la vía de la evolución pacífica.

Luchar contra las dos primeras vías de restauración es mucho más fácil porque en ambos casos tenemos ante nosotros al enemigo plenamente identificado y claramente visible y sabemos con precisión hacia dónde dirigir nuestro golpe. Otra cosa es la evolución pacífica. Este es el camino más peligroso y pérfido.

¿Por qué la evolución pacífica es especialmente peligrosa para la clase obrera y todos los trabajadores? Primero, porque tenemos que enfrentarnos a un enemígo disfrazado, enemigo que se encuentra en nuestras filas, que se encubre con nuestras consignas, y que, por consiguiente, es sumamente difícil de descubrir. Segundo, porque se subestima, por regla general, la amenaza de la evolución pacífica.

La evolución pacífica significa el cambio gradual del carácter y de la esencia del estado socialista y del Partido Comunista, como resultado de la degeneración de la dirección del partido y del estado. El resultado final de la evolución pacífica es la restauración del capitalismo“.
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¿Qué significa la Gran Revolución Cultural Proletaria?

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Robinson Rojas resume, en 6 puntos, lo que significa la Gran Revolución Cultural Proletaria:

1) En términos políticos, significa arrebatarles el poder a aquellos dirigentes comunistas y técnicos que se han “aburguesado”; es decir, en una frase chilena, a aquellos dirigentes comunistas y técnicos que le han tomado gusto al poder, y se quieren quedar allí, cumpliendo una especie de destino “de dirigentes”, aunque para ello tengan que renunciar a los planteamientos teóricos y morales de la revolución. Es decir, dejar de ser comunistas. Esta gente es la que ha formado un germen de costra dirigente en China, del mismo modo como se formó en Yugoslavia y en la Unión Soviética, que constituye, en términos de estructura económico-social, una “nueva clase”. Una nueva clase burócrata y tecnócrata que va olvidando los términos del juego revolucionario, y se encuentra, de improviso, con que está conspirando para continuar como clase dirigente, disfrutando del trabajo del pueblo al cual gobierna; en este caso, el pueblo chino.

2) En términos ideológicos, la revolución cultural es un intento de resolver en la práctica el problema que se les ha presentado a todos los países socialistas: la aparición de una nueva clase burócrata y tecnócrata. Los chinos intentan resolver el problema de eliminarla y de crear “sucesores” revolucionarios, que queden al margen de caer en el mismo círculo vicioso del “aburguesamiento”. Concurren factores muy variados para este fenómeno, como el hábito de siglos, la diferencia de salarios, la obligación de utilizar a la burguesía anterior, de intelectuales e industriales, para el desarrollo económico del país, y los factores de presión externa (en este caso el cerco militar norteamericano y soviético). Todo esto va gestando un proceso de creación de un tipo de dirigente corrompido, que acude al soborno y al engaño para mantenerse en su nivel o escalar mejores posiciones. (Es el caso de los actuales dirigentes soviéticos y de la camarilla china que pretendía un golpe de estado). Fundamental para combatir esto es la sublimación de los valores morales de la revolución.

3) Como este proceso es continuo y paralelo al desarrollo económico del pais, los chinos plantean la necesidad de una revolución que no se detiene con el acceso al poder del Partido Comunista, porque las clases siguen existiendo después. La necesidad de educar políticamente a las masas para, llegado el momento, insurreccionarlas en la ciudad y el campo, para dislocar esta nueva clase, y romper los diques creados por ella para impedir la corriente de poder de abajo hacia arriba, que es la clave teórica del sistema comunista futuro, generando así un cauce sin escollos para la ocurrencia de la línea de masas. Es decir, de la democracia real y efectiva.
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Rasgos particulares del Ejército Popular de Liberación (Documentos sobre la GRCP)

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Para comprender el papel del EPL en la Revolución Cultural es necesario precisar algunas de sus características. También hay que tener cuidado con los relatos fantasiosos de los acontecimientos de febrero de 1967 aparecidos en los diarios occidentales. Después de pintar con toda exageración el cuadro semiapocalíptico de un país camino al caos, donde las fábricas casi habían cerrado sus puertas mientras los obreros querellaban o viajaban en ferrocarril, presentaron la intervención del ejército como la de capataces venidos para obligar a los huelguistas a que volviesen a tomar sus herramientas. Es de notar que en Francia el periódico “comunista” L’Humanité se distinguió particularmente en este respecto.

Una característica del ejército chino es que es el único que admite explícitamente la primacía de lo político sobre lo militar. La primacía del hombre sobre lo material y de la ideología sobre la técnica son los principios fundamentales que dirigen su acción. Aquí no puedo entrar en detalles sobre la  sigficación de estos principios, su aplicación y su alcance: basta recordar que los soldados del EPL son militantes políticos tanto como hombres armados encargados de defender las fronteras chinas. Los soldados del EPL son formados para desempeñar un papel político en la sociedad, y este papel no es secundario a sus tareas militares sino que es considerado igualmente importante. La intervención del EPL en la Revolución Cultural, en lo esencial, ha correspondido al ejercicio de su papel político. ¿Cómo comprender éste si se lo representa con los rasgos de una soldadesca que se entrega a la represión?

Al contrario, es un triunfo del régimen comunista chino el haber podido edificar un ejército que goza de gran confianza y prestigio entre la población cuando se conoce hasta qué punto los excesos seculares de los feudales de todo tipo y las innumerables exacciones de los diversos clanes militaristas que asolararon a China hasta 1949 habían hecho odiar hasta la palabra misma de soldado. Los comunistas chinos no pudieron triunfar más que manteniendo en su ejército un estilo de vida sencillo y de trabajo desinteresado, haciendo desempeñar a sus militares un papel social muy desarrollado y estableciendo relaciones de critica y autocrítica, tanto entre los cuadros del ejército y las tropas como entre el ejército y la población.
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La Revolución Cultural llega hasta las fábricas (Documentos sobre la GRCP)

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Al invitar a los obreros a imitar a los guardias rojos y a lanzarse a la impugnación de sus cuadros, las autoridades centrales ccorrían un riesgo: el de afectar a la producción. Las fábricas no podían pararse como se habían suspendido las clases. Inclusive, hay que señalar que las primeras visitas de los guardias rojos a las fábricas trajeron consigo un cierto desorden: los guardias rojos llegaban a cualquier hora, entraban en los talleres, lanzaban proclamas y volantes y organizaban mítines improvisados allí mismo.

Cuando los primeros grupos de obreros se organizaron, también se lanzaron a ejercer la critica y elaboraron igualmente carteles manuscritos, celebraron reuniones de discusión que trastornaron un poco los planes de trabajo. Se vio entonces aparecer en la propaganda del Partido una consigna que se repetiría muy a menudo desde entonces: la libertad de reunión y de asociación de masas. Este tema se concretó aún más en una consigna especílica tomada de la Declaración en dieciséis puntos, en la que ya se había previsto el problema: “Hacer la revolución y estimular la producción“. Esta cuestión fue abordada posteriormente por Chou En-lai durante la 3ª asamblea de los guardias rojos, el 15 de septiembre de 1966. (“Pekín Informa“, nº39, 26 de septiembre de 1966.)

A partir de ese momento, las autoridades dirigentes de la Revolución Cultural harían diversas recomendaciones a los guardias rojos y a los nacientes grupos obreros para orientar sus actividades y su organización.

La primera recomendación fue la de respetar en las fábricas las medidas que fueron adoptadas como consecuencia del movimiento de los “cuatro saneamientos”, parte integrante del Movimiento de Educación Socialista. La finalidad esencial de estas medidas era la conservación y mantenimiento del material, la organización de los equipos de producción y su funcionamiento, así como el mantenimiento de las reservas, de los aprovisionamientos y las ventas.

La segunda recomendación fue la de hacer la revolución en los propios centros de trabajo. De ella se desprendía que los guardias rojos y los obreros deberían establecer sus contactos políticos fuera de las fábricas y fuera de las horas de trabajo. La tercera recomendación, que resultaba de la precedente fue la de no trasladarse a otras unidades de producción y organizarse en función de las subdivisiones administrativas utilizadas para la repartición del trabajo. Dicho de otra manera, los obreros de un taller criticaban a los cuadros de su taller y no a los de los talleres vecinos, de los que no conocían a fondo los problemas. Por el contrario, en cuanto a la critica de cuadros de niveles superiores, en la escala de la dirección, el conjunto del personal conservaba el derecho de critica.
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Sobre la reforma de los exámenes de admisión a los centros de enseñanza superior (Documentos sobre la GRCP)

Unirse para denunciar y criticar la autopromoción de Liu Shao-chi como miembro del PC

 

El oleaje de la Revolución Cultural produjo un impacto inmediato en los estudiantes jóvenes. El 6 de junio de 1966, la cuarta clase del tercer grado del segundo ciclo de la Escuela Secundaria Femenina No. 1 de Pekín, en una carta enviada al Comité Central del Partido Comunista de China y al presidente Mao(*), proponía que el antiguo sistema de matriculación de estudiantes en las instituciones docentes superiores fuera abolido, debido a la naturaleza feudal del examen de admisión, que a las alumnas de esa clase les parecía podía ser fácilmente controlado por los elementos reaccionarios. También proponían que las graduadas de la escuela mediana de último año fueran entre los obreros, los campesinos y los soldados para identificarse más con las masas y obtener un “diploma ideológico” de la clase trabajadora proletaria. El ingreso en las instituciones de enseñanza superior debería basarse en la recomendación de los obreros, los campesinos y los soldados. En respuesta a esta petición, el Comité Central y el Consejo de Estado publicaron una noticia conjunta el 13 de junio en que anunciaban la toma de una decisión para abolir el antiguo sistema de exámenes de ingreso y de matriculación de los estudiantes en las instituciones de enseñanza superior, y posponían por medio año la matriculación de estudiantes nuevos en los colegios superiores y las universidades. Esta decisión animaba a los jóvenes graduados de escuelas secundarias de segundo ciclo a participar en las tareas de la producción en el campo y las fábricas.

El Comité Central del Partido Comunista de China y el Consejo de Estado dieron a conocer una nota el 13 de junio anunciando que, para asegurar que la revolución cultural se realice exitosamente hasta el fin, y para efectuar una reforma radical del sistema educacional, han decidido cambiar el antiguo sistema de exámenes de admisión de estudiantes a los centros de enseñanza superior y posponer este año, durante seis meses, la admisión de nuevos estudiantes a los institutos y universidades.
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La pedagogía impugnada (Documentos sobre la GRCP)

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La reorganización de la enseñanza se convirtió en un punto esencial de la Revolución Cultural. Se empezaron a escuchar en las escuelas numerosas críticas contra un sistema que no había rebasado, en lo sustancial, las fórmulas y métodos consagrados por la burguesía. Desde antes, el 12 de abril de ese mismo año (1966), se había celebrado en Tsinán una conferencia de cuadros de la enseñanza superior durante la cual se subrayó vigorosamente la necesidad de colocar en primer plano a la política. También en la calle se habían expresado numerosas críticas, así como en los establecimientos de enseñanza, contra el sistema de exámemenes, los programas escolares y los métodos utilizados. Los estudiantes declaraban que la enseñanza, tal como era practicada, estaba separada de la realidad; que los estudiantes estaban aislados de la vida del pueblo y no tenían contacto con la práctica política y científica ni con la producción; que los hijos de burgueses gozaban de ventajas respecto de los hijos de obreros y campesinos, que a menudo eran molestados o ignorados; que el sistema alentaba una emulación de tipo capitalista y una selección de estilo burgués, que favorecía el servilismo y el carrierismo y en realidad formaba nuevos letrados y no servidores del pueblo. En resumen, esta enseñanza aparecía ante sus ojos como extremadamente marcada por la vestigios del pasado. La necesidad de transformarla y renovarla completamente era imperiosa.

En una carta dirigida al Comité Central, reproducida en la prensa, los alumnos de enseñaran media exigieron asimismo que se transformase esa enseñanza que aumentaba la diferencia entre el trabajo manual y el trabajo intelectual, entre los obreros y los campesinos, la ciudad y el campo, lo que era contrario al socialismo, cuyo objetivo es reducir las desigualdades para hacer posible el paso de toda la sociedad al comunismo.

Otros alumnos de enseñanza media de la capital, en una carta en que daban apoyo a la precedente, acusaron al sistema pedagógico en vigor de colocar la política en segundo plano, de favorecer la formación de tecnócratas y, en consecuencia, propiciar la restauración del capitalismo. Evocando la necesidadad para el socialismo de formar intelectuales de tipo nuevo, ligados al pueblo, con conciencia proletaria, estos estudiantes declaraban en su carta: “Lo que nosotros destruimos no es sólo un sistema de exámenes, sino el yugo cultural que soporta desde hace miles de años el pueblo chino; destruimos el nido en que se criaron la aristocracia intelectual y las capas sociales con salarios elevados; destruimos el trampolín que conduce al revisionismo moderno“.
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La extensión de la Revolución Cultural (Documentos sobre la GRCP)

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Al invitar a la población a que expresara libremente sus opiniones acerca de la actividad de los cuadros de las ramas locales del Partido, los órganos centrales de la capital trataban de aclarar los abusos burocráticos por una parte y las actividades oposicionistas por la otra. Las organizaciones locales del Partido debían aceptar las críticas, hacer un balance de todas ellas, corregir sus erroers y al mismo tiempo identificar a los responsables y, de acuerdo con la naturaleza de su falta, destituirlos o invitarlos a rectificar su trabajo.

El movimiento de masas debería actuar como un revelador, al mostrar cuáles eran los cuadros a los que la población otorgaba su confianza y cuáles los que rechazaba. Mao Tse-tung sabía bien, después de lo ocurrido durante el Movimiento de Educación Socialista y durante el episodio de los grupos de trabajo, que la oposición presente en las filas del Partido se esforzaría por frenar o limitar la libertad de crítica proveniente del exterior del Partido. También sabía que las tendencias burocráticas y rutinarias actuarían en el mismo sentido. El movimiento de masas podía hacer aparecer estos dos factores, y éste era precisamente el propósito que se buscaba. Después habría que tratar por separado y sin confundirlas las manifestaciones del simple burocratismo y las de la oposición política.

Nunca es sencillo el trabajo de movilizar a toda una población para comprometerla en actividades políticas.

Es preciso explicarle lo que se espera de ella, suscitar el surgimiento de sus iniciativas, encontrar militantes que la guíen. Todo esto era aún más complicado en China, debido a la pesadez del aparato del Partido y a la presencia de opositores en las filas de la organización. Evidentemente con el propósito de evitar esta dificultad y acelerar el proceso deseado la juventud estudiantil y universitaria había sido organizada y lanzada a lo largo del país para que realizara los cambios revolucionarios. Se confiaba en su espontaneidad y en su espíritu de impugnación, y el tiempo demostró la justeza de estas previsiones.
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