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La falsa suposición de que, bajo el socialismo, todo el mundo cobra el mismo salario

 

 

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Existe una falsa suposición circulando entre la gente poco instruida e incluso entre algunos que se consideran cultos, de que el Estado socialista se construye sobre el fundamento de la igualdad de salarios para todos los trabajadores, manuales o intelectuales, con el pretexto de que todos los hombres son iguales, con un derecho inherente a los servicios públicos y servicios producidos por la comunidad en la que viven, se agitan y tienen su entorno. Jamás existió semejante idea entre los marxistas. De manera completamente opuesta a esto, Karl Marx y Lenin, después de él, estigmatizaron siempre la concepción de una igualdad abstracta del hombre para el hombre, ya fuese en el recién nacido o en el adulto amoldado a las circunstancias. En el caso de algunos comunistas que, de forma individual, se entregan a pensamientos en cuanto a la forma en que se deberían dividir entre los miembros de la comunidad los bienes de esta, la consigna ha sido siempre de desigualdad. De hecho, es lo que se expresa constantemente en la frase “de cada cual según su capacidad y a cada cual según sus necesidades“, que, por supuesto, es diametralmente opuesta a una igualdad entre los individuos, en el sentido de identidad de recompensas o de sacrificios.

Esta máxima fue elaborada con precisión por Stalin en su discurso en el XVII Congreso del Partido Comunista, en enero de 1934: “Esas personas (esos “izquierdistas cabezones”, como se les llama en otros lugares) piensan, por lo visto, que el socialismo exige el igualitarismo, la igualación, la nivelación de las necesidades y de la vida personal de los miembros de la sociedad. Huelga decir que tal suposición no tiene nada en común con el marxismo, con el leninismo. El marxismo entiendo por igualdad, no la nivelación de las necesidades y del modo de vida de cada uno, sino la abolición de las clases, es decir: a) la liberación, igual para todos los trabajadores, de la explotación, una vez derrocados y expropiados los capitalistas; b) la abolición, igual para todos, de la propiedad privada sobre los medios de producción, después de que estos últimos han pasado a ser propiedad de toda la sociedad; c) el deber, igual para todos de trabajar según sus capacidades, y el derecho, igual para todos los trabajadores, de ser remunerados según sus necesidades (sociedad comunista). Además, el marxismo parte del hecho de que los gustos y las necesidades de los hombres no son ni pueden ser unos y los mismos en cantidad o en calidad, ni el período del socialismo ni en el período del comunismo. Ahí tenéis la concepción marxista de la igualdad“.

Esto en cuanto a los ideales perseguidos por el marxismo ortodoxo. El propio Lenin, sin embargo, era práctico por encima de todo. Se negaba a tomar en consideración un estado de la sociedad que aún no había nacido. Tuvo que construir el Estado socialista con el material humano representado por 160 millones de trabajadores y campesinos, a los que había enseñado durante siglos de opresión política y económica, a coger todo lo que pudiesen, a diestro y siniestro, y a utilizar en el servicio del terrateniente y del capitalista el mínimo esfuerzo que la osadía les dictase. Además de eso, Lenin reconocía que los impulsos implantados en el hombre común para la búsqueda de la comodidad y de la seguridad, así como en muchos hombres con el fin de mejorar sus condiciones habituales de vida, eran impulsos que, si fuesen orientados hacia el interés público y desviados de la intención de obtener algo a cambio de nada, serían incentivos útiles y deberían ser estimulados a través de medios apropiados de remuneración por los servicios prestados, Esto podría hacerse, bajo el comunismo soviético, sin el peligro de crear nuevas clases sociales, En los países donde el capitalismo reemplazó al feudalismo por la plutocracia -especialmente en Gran Bretaña y en los EE.UU.-, los diferentes niveles de ingresos, especialmente cuando son por diferentes fortunas particulares, con diversas herencias, dan resultado, sin duda, a la creación de clases sociales nítidamente diferentes entre sí. Con la abolición de los ingresos particulares provenientes de rentas y beneficios, la remuneración individual por servicios prestados podría ser suficientemente variada sin perjudicar aquella condición general de igualdad social, que es fundamental tanto para el socialismo como para el comunismo.
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El dinero en la economía de la URSS

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El sistema monetario de todos los países del mundo está estructurado de la siguiente manera: alrededor del 90% de la masa monetaria en los países occidentales está constituida por valores nominales y sólo el 10% en dinero en efectivo; en la Federación Rusa esta relación es de aproximadamente 70 a 30.

Como es sabido, el dinero en efectivo son los billetes emitidos por los bancos centrales, más una cierta cantidad de monedas para intercambio. Los valores nominales (inscritos en papel y hoy en día casi exclusivamente a través de medios electrónicos) son también llamados depósitos. Su emisión es llevada a cabo por los bancos comerciales en forma de créditos, sobre la base de cuentas bancarias (depósitos). De este modo, tanto el dinero en efectivo puede pasar a la forma nominal, como el nominal puede convertirse en dinero en efectivo. Es decir, en el sistema monetario actual (de “mercado”), estos dos circuitos están conectados entre sí.

Ahora intentemos comparar este sistema con el sistema soviético que estuvo en vigor desde los años 30 a los años 60 del siglo pasado, período en el que fue alcanzado el crecimiento industrial máximo de la economía, de la que hoy tanto se habla.

En el período anterior, en los años 20, cuando estaba en curso la “Nueva Política Económica” (NEP), el sistema monetario era de “mercado” y, como en la actualidad, también incluía el dinero en efectivo y las transacciones en valores nominales. Pero cuando se decidió iniciar la industrialización de la economía, quedó claro que el sistema monetario de “mercado” no podía garantizar la realización del plan quinquenal, aprobado en 1928.

Incluso en el período de la NEP se llevaron a cabo discusiones sobre las fuentes de financiación y las etapas de realización de la industrialización. La “Nueva Oposición” (protagonizada por su principal ideólogo N. Bujarin), saboteó el plan de Stalin de industrialización acelerada, proponiendo una vía “natural” “orgánica” de desarrollo de la economía del país. El algoritmo entonces propuesto era, en trazos generales, el siguiente:

a) Apoyo a la pequeña producción mercantil, lo que permitiría elevar el nivel de vida y el poder adquisitivo de la población;

b) Aumentar el consumo de bienes y servicios de los ciudadanos, permitiendo que los productores acumulasen ganancias y gradualmente las aplicasen en la construcción y modernización de las empresas;

c) Incentivos al ahorro de la población; la parte ahorrada de las ganancias sería transformada a través del sistema de crédito en préstamos a largo plazo para la construcción y modernización de las empresas industriales;

d) Crear así, después de un cierto período de tiempo, una economía industrial en el país.
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Elaboración de un plan quinquenal (Parte 2 y última)

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E. Estructura de la población activa

 

Para la elaboración del esquema que sigue, referente a la estructura prevista de la población activa, han sido adoptadas las siguientes hipótesis directrices:

a) durante el segundo plan quinquenal será posible incorporar a la población activa un incremento de la población en edad de trabajar de 10 a 11 millones;

b) la importancia relativa de la población agrícola podrá ser reducida, permaneciendo su importancia absoluta estacionaria.

c) lo esencial del crecimiento de la población activa deberá ser dirigido hacia la industria (en el sentido amplio), la educación y los servicios sociales y médicos.

Sobre esta base ha sido elaborado el esquema siguiente relativo al movimiento y a la estructura de la población activa:

 

 

CUADRO 4. Estructura de la población activa

 

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Observaciones sobre los cambios considerados:

1) El incremento posible del número de trabajadores en la gran industria durante un periodo de 5 años está limitado por los siguientes hechos:

a) en la industria, y especialmente en la industria moderna, la intensidad del capital por trabajador es relativamente elevada. En consecuencia, teniendo en cuenta el fondo de inversión previsto, no es posible suministrar en 5 años, a un número de trabajadores que representa la totalidad del crecimiento de la población industrial, los medios de producción modernos;

b) una multiplicación muy rápida del número de trabajadores de la industria moderna tropezaría, además, con la insuficiencia de cuadros industriales -cuadros que deberán ser formados durante el periodo del segundo plan, a fin de estar disponibles para el tercero, que deberá ser el de la industrialización rápida;

c) la expansión industrial exige el desenvolvimiento de las ciudades y, por consiguiente, un esfuerzo considerable de construcción urbana, esfuerzo que debe apoyarse en una base material cuyos fundamentos tendrán que ser colocados durante el segundo plan.

En consecuencia, sólo una pequeña parte del incremento de la población industrial podrá ser absorbida por la gran industria; admitimos en este esquema un crecimiento de 3 millones (esta cifra, como las otras, no tiene más que valor indicativo; una cifra fundamentada no puede ser formulada más que sobre la base de una evaluación de las necesidades de mano de obra de la gran industria -necesidades que resultan de los objetivos concretos del plan-, de las inversiones por efectuar en la gran industria y de las posibilidades de formación profesional).
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Elaboración de un plan quinquenal (Parte 1)

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Este esquema redactado en 1954, mientras el autor (Charles Bettelheim) trabajaba en el Indian Statistical Institute, utiliza cifras hipotéticas destinadas solamente a ilustrar al razonamiento.

 

 

Esquema de un modelo de razonamiento para la elaboración de un plan quinquenal

 

EL PRESENTE estudio está destinado a esclarecer los análisis esenciales que se han de efectuar y los razonamientos que se han de seguir para elaborar en forma racional un plan de desarrollo económico. Antes de pasar al tema principal de este estudio, es indispensable precisar cómo puede ser abordado, desde el punto de vista práctico, el problema de la elaboración de un plan de 5 años.

La elaboración sistemática de un plan económico debe atravesar cierto número de fases, de las cuales ninguna puede ser olvidada, so pena de encontrar, en la etapa de la ejecución, dificultades económicas graves, o de no sacar partido de todas las posibilidades de desarrollo económico y de elevación del nivel de vida, por no haber tenido en cuenta tales posibilidades en el momento de la elaboración del plan. Éste, en efecto, debe resolver a priori los problemas que una economía que se desarrolla según las fuerzas del mercado resuelve a posteriori, a costa de un desperdicio considerable de esfuerzos, de trabajo y de inversiones.

La primera fase de la elaboración del plan está constituida por la selección de las normas que fundamentarán esta elaboración. La selección de las normas tiene una importancia decisiva, puesto que orientará todo el trabajo futuro de elaboración. El resultado de este trabajo de selección debe ser un proyecto detallado de normas para la elaboración del plan, proyecto cuya adopción depende del gobierno.

Una vez adoptadas por el gobierno las normas, se abre la fase de elaboración del plan. Esta elaboración debe orientarse a la búsqueda de las condiciones óptimas de realización de los objetivos fijados por el gobierno. Debe conducir a un documento detallado en el que serian fijados los objetivos de producción y de consumo, y los medios concretos para alcanzar estos objetivos: técnicas por aplicar, medios de producción precisos, necesidades financieras, necesidades de mano de obra, incluyendo las de mano de obra calificada, de ingenieros, de cuadros, etcétera. y medios por los cuales estas necesidades serán satisfechas oportunamente.
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La economía soviética vista por los analistas de la CIA

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Este documento está elaborado a partir de extractos del libro escrito por James H. Noren, “Watching the Bear: Essays on CIA’s Analysis of the Soviet Union“, (Capítulo II), editado por Gerald K. Haines y Robert E. Leggett, Center for the Study of Intelligence, Central Intelligence Agency, 2003, 290 págs. (Ver nota del Editor al final).

Hace 50 años, Max Millikan, el primer director del Gabinete de Investigación e Informes de la CIA (ORR(1)) definió la orientación de la Agencia respecto al análisis económico de la Unión Soviética, demostrando una notable capacidad de previsión de los 40 años siguientes. En la directiva sobre El papel del ORR en los Servicios de Información Económica, de agosto de 1951, escribió que la información económica tiene por lo menos cinco objetivos:

– Ayudar a evaluar la magnitud de las amenazas militares presentes y futuras mediante el análisis de los recursos económicos a disposición del potencial enemigo, en el presente y en el futuro;

– Evaluar el carácter y la localización de posibles amenazas militares de potenciales enemigos, determinando cómo invertirán sus recursos;

– Ayudar a preveer las intenciones de los potenciales enemigos: la forma como actúan en la esfera económica probablemente revelerá sus intenciones;

– Ayudar a los políticos a tomar decisiones para reducir posibles o probables amenazas militares a través de medidas que causen daños al potencial económico del enemigo;

– Ayudar a la creación y al desarrollo de la correlación de fuerzas entre Oriente y Occidente.

Los potenciales enemigos eran, así, vigilados como por un rayo láser. En aquella época y durante la “guerra fría”, estes potenciales enemigos eran la URSS y otros países del bloque soviético. Aproximadamente dos tercios de los analistas económicos y geográficos del ORR fueron dirigidos al objetivo soviético. La mayor parte del tercio restante cubría Europa del Este y los países comunistas de Asia. Pronto, sin embargo, el análisis económico de la CIA pasaría a cubrir la mayor parte del mundo. (…)
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El milagro económico soviético

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En 1913, la participación de Rusia en la producción industrial mundial era alrededor del 4%. En 1937 ya representaba el 10%. A mediados de los años 70 este indicador aumentó al 20% y se mantuvo en este nivel hasta el inicio de la perestroika. En historia de la Unión Soviética, los períodos más dinámicos fueron los años 30 y los años 50. El primer período fue el de la industrialización, llevada a cabo en las condiciones de la “economía de movilización”. A mediados de los años 30, la Unión Soviética se convirtió en el primer país de Europa y el segundo del mundo en términos de producción industrial, justo detrás de los Estados Unidos, pero muy por delante de Alemania, Gran Bretaña y Francia. En tres planes quinquenales incompletos fueron construídas 364 nuevas ciudades, erigidas y colocadas en funcionamientos nueve mil grandes empresas, lo cual es un número colosal: ¡sobre dos grandes empresas por día!

Naturalmente, la economía de movilización exigió sacrificios y la máxima utilización de todos los recursos. Sin embargo, en vísperas de la guerra, el nivel de vida del pueblo era sustancialmente más alto que en el inicio del primer plan quinquenal. Todos recordamos la famosa frase de Stalin de que la URSS sufría un retraso de 50 a 100 años en relación a los países industrializados y que la historia nos concedía una década recuperar este retraso, de lo contrario seríamos aplastados. Estas palabras, pronunciadas en febrero de 1931, son sorprendentes por su rigor histórico: el desfase es de apenas cuatro meses.

El segundo período es el del desarrollo económico en la base del modelo que se formó después de la II Guerra Mundial, en cuya definición Stalin participó activamente. Por inercia, este modelo económico continuó funcionando durante años después de su muerte (hasta el momento en que se iniciaron las “experiencias” de cierto modo de N. S. Jruschov). En el período de 1951-1960, el Producto Interior Bruto de la URSS creció dos veces y media, la producción industrial más de tres veces y la producción agrícola cerca del 60%. Si en 1950 el nivel de producción industrial de la URSS representaba el 25% en comparación con los Estados Unidos, en 1960 constituía ya el 50%. El Tío Sam daba señales de nerviosismo, dado que estaba a punto de perder definitivamente la competición económica con la Unión Soviética. El nivel de vida de los soviéticos crecía de manera ininterrumpida, a pesar de que el país destinaba para inversión una parte del PIB mucho más importante que los Estados Unidos y otros países occidentales.

El período de 30 años de nuestra historia (comienzos de los años 30 a comienzos de los años 60) puede ser calificado como “milagro económico” soviético. En este período se incluyen los años de la II Guerra Mundial y de la posterior reconstrucción de la URSS. Nuestro país fue capaz de vencer a Hitler y a todo su coalición. Esto no fue sólo una victoria militar, sino también económica. Después de la guerra, en el período de la reconstrucción del país, fuimos capaces de recuperar el nivel anterior a la guerra más rapidamente que los países europeos, así como para crear un “escudo nuclear”, que tenía una importancia vital para el país en las condiciones de la “guerra fría” declarada por Occidente. En los años 60 comenzamos a perder la dinámica económica que había sido creada durante el período precedente. Y, a mediados de los años 70, comenzaron a hacerse visibles las señales del llamado “estancamiento”, con pérdidas en la fuente de desarrollo interno que eran camufladas con petrodólares que inesperadamente entraron en nuestro país. A partir de mediados de los años 80 comenzó a ser destruido lo que aún quedaba del modelo económico creado en los años del “milagro económico”.
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La economía sumergida en la URSS: cómo comenzó todo

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Por Valentine Katassonov (1)

 

La cuestión sobre el derrocamiento y la destrucción de la URSS está lejos de ser inútil. Incluso hoy, 22 años después de la desaparición de la URSS, no ha perdido su actualidad. ¿Por qué? Por que en base a este acontecimiento, algunos sacan la conclusión de que el modelo económico capitalista es más competitivo, más eficiente y no tiene alternativa. Después del colapso de la URSS, el politólogo estadounidense Francis Fukuyama, se apresuró incluso a proclamar el advenimiento del “fin de la historia”: la humanidad habría llegado a la etapa superior y última de su desarrollo en forma de capitalismo universal, global.

 

 

La actualidad del estudio de la economía sumergida en la URSS

 

En la opinión de politólogos, sociólogos y economistas de este tipo, el debate del modelo económico socialista no merece ninguna atención. Es mejor concentrar todos los esfuerzos en perfeccionar el modelo económico capitalista, es decir, el modelo que dirige a todos los miembros de la sociedad al enriquecimiento, y que este enriquecimiento (obtención de ganancia) se realiza a través de la explotación de una persona por otra. Es cierto que de este modo surgen las características “naturales” del modelo capitalista, como la desigualdad social y material, la competencia, las crisis cíclicas, las quiebras, el desempleo, y todo lo demás. Todas las mejoras que se proponen tiene como objetivo sólo aliviar las consecuencias inhumanas del capitalismo, lo que recuerda como son los vanos intentos de limitar el apetito de un lobo que está a punto de devorar a una oveja.

Partiremos del supuesto de que las principales características sociales y económicas del modelo socialista son la garantía del bienestar de todos los miembros de la sociedad (objetivo), la propiedad social de los medios de producción (medio principal), la obtención de ingresos exclusivamente del trabajo, el carácter planificado de la economía, la centralización de la gestión de la economía nacional, la detención por parte del Estado de las palancas de control, los fondos sociales de consumo, el carácter limitado de las relaciones monetario-mercantiles, etc.

Entendemos por bienestar no sólo el acceso a productos y servicios que aseguran la satisfacción de las necesidades vitales (biológicas) humanas. Aquí debemos también incluir la seguridad social y la protección, la educación, la cultura, las condiciones de trabajo y de descanso. Está claro que el socialismo no es sólo economía y relaciones sociales. Presupone también un determinado tipo de poder, de ideología y de un alto nivel de desarrollo espiritual y moral de la sociedad, entre otros. Las elevadas necesidades espirituales y morales deben presuponer las más altas aspiraciones en relación con los objetivos sociales y económicos. Es precisamente en el aspecto social y económico del modelo socialista en el que nos vamos a concentrar.

Pues bien, la erosión del modelo socialista comenzó mucho antes de los acontecimientos trágico de diciembre de 1991, cuando se firmó el vergonzoso acuerdo de la división la URSS en el bosque de Bieloveja(2). Este fue el acto final del régimen político. No es sólo la fecha la muerte de la URSS, sino de la completa legalización del nuevo modelo social y económico, llamado “capitalismo”. Sin embargo, el capitalismo oculto maduró en el seno de la sociedad soviética durante casi tres décadas. La economía soviética hacía mucho tiempo que había adquirido, de hecho, rastros de una economía multiforme. En ella se conjugaban estructuras socialistas y capitalistas. De hecho, algunos investigadores y políticos extranjeros consideraron que la completa restauración del capitalismo en la URSS tuvo lugar en los años 60 y 70. Al comienzo de los años 60, Willi Dickhut(3), miembro de la Partido Comunista alemán, escribió una serie de artículos en los que señalaba que, con la llegada al poder de N.S. Jruschov, fue cuando se llevo a cabo (¡no comenzó, pero si se llevo a cabo!) la restauración del capitalismo en la URSS(4).

La economía sumergida funcionaba bajo principios diferentes de los socialistas. De una forma u otra, estaba vinculada a la corrupción, la lapidación de bienes del Estado, la obtención de ingresos no laborales, la violación de las leyes (o la utilización de “agujeros” en la ley). Pero no se debe confundir la economía sumergida con la economía “no oficial”, que no entraba en conflicto con las leyes y principios de la sociedad socialista, sino que sólo complementaba la economía “oficial”. Esto se refiere primeramente a la actividad laboral individual, por ejemplo, el trabajo del kolkhoziano en su parcela personal o del ciudadano en el patio trasero de su casa. Y en la mejor época (bajo Stalin), las cooperativas de producción, que se dedicaban a la producción de artículos de consumo y a los servicios, experimentaron un gran desarrollo.

En la URSS, las autoridades estatales y del partido prefirieron no hacer frente al fenómeno de la economía sumergida. Está claro que los órganos judiciales descubrieron y desmantelaron diferentes operaciones en el ámbito de la economía sumergida. Pero los dirigentes de la URSS, enfrentados con tales episodios, huían del tema con frases como “insuficiencias aisladas” “deficiencias”, “errores”, etc. Por ejemplo, a principios de los años 60, el entonces vicepresidente primero del Consejo de Ministros de la URSS, Anastas Mikoyan, definió el mercado negro en la URSS como “un puñado de espuma sucia que flota en la superficie de nuestra sociedad”.
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Logros sociales y económicos de Mao

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Constantemente nos bombardean con el mensaje de que “el comunismo ha muerto”, que no funcionó y no puede funcionar, y que las revoluciones que conquistan el poder llevan a la tiranía. Un elemento de esta cruzada ideológica es tergiversar sistemáticamente las experiencias revolucionarias de la Unión Soviética y China, sobre todo la Gran Revolución Cultural Proletaria. Muchas veces, a esas mentiras y calumnias les ponen un barniz de objetividad.

La revolución socialista de China de 1949-76 generó enormes mejoras en la vida del pueblo chino. De 1949 a 1975 la esperanza de vida se duplicó: de 32 a 65 años. ¡A comienzos de los años 1970, Shanghai tenía una tasa de mortalidad infantil menor que Nueva York!(1) Estos datos manifiestan una gran reducción de violencia en la vida cotidiana. En una generación, la tasa de alfabetización subió de 15% en 1949 a 80-90% a mediados de los años 1970(2).

Analicemos un poco los profundos cambios que el socialismo llevó a cabo en beneficio de la mayoría de la población. Antes de la liberación de China en 1949, las potencias imperialistas la dominaban. Según todo índice disponible, la economía estaba en el último peldaño de la escala de desarrollo mundial. Reinaban brutales condiciones para los campesinos. China tenía la inflación más galopante de la historia contemporánea, un vasto submundo de gángsteres y sociedades secretas y casi 90 millones de adictos al opio. La vida de las mujeres era un infierno: con los pies vendados, matrimonios de niñas arreglados y prostitución generalizada en las ciudades.

La revolución eliminó estos males y los extremos de riqueza que existían antes de 1949, y la conquista del poder estatal por el proletariado creó un orden social y económico justo que desencadenó y benefició a las masas.
Solamente una revolución podía arrancar de raíz el sistema económico feudal en el campo, y lo logró. La reforma agraria y la cancelación de las deudas de los campesinos llevadas a cabo con la dirección del Partido Comunista a fines de los años 1940 y comienzos de los 1950 son la mayor expropiación y redistribución de riqueza de ricos a pobres en la historia(3).
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La Revolución Cultural: Salud y economía

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Salud

Echemos un vistazo a los servicios de salud durante la Revolución Cultural. En pocas palabras, la China maoísta, que no era un país rico, pudo crear lo que Estados Unidos no ha podido: un sistema de asistencia médica para todos. Los servicios de salud eran gratis o a un costo bajo, y se regían por principios de cooperación e igualitarismo.

La China maoísta daba prioridad a la prevención, la higiene y otras medidas colectivas de salud pública. Durante la Revolución Cultural, el foco de la salud pública se trasladó de la ciudad al campo, pero también mejoraron los servicios de salud en las ciudades. Incluso llevaron servicios básicos a las zonas remotas.

En el campo, cada comuna gozaba de una red de servicios de salud que tenía una clínica grande o un hospital, dispensarios y consultorios médicos en las aldeas. En promedio, los campesinos pagaban en servicios médicos de uno a dos dólares al año. Uno de los avances más emocionantes de la Revolución Cultural fue el movimiento de los “médicos descalzos”: jóvenes campesinos o de las ciudades que recibían cursos médicos rápidos para dar asistencia médica básica en las aldeas y trataban la mayoría de las enfermedades comunes. También iban médicos de la ciudad a las zonas rurales; en cualquier momento dado, un tercio de los médicos urbanos prestaban servicios en el campo.
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Principios del marxismo-leninismo

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Curso de estudio escrito por William B. Bland.

 

 Introducción

El objetivo del National Committee for Marxist-Leninist Unity (Comité Nacional para la Unidad Marxista-Leninista) es construir en Gran Bretaña un partido político que pueda llevar a la clase obrera a establecer su propio poder político y una sociedad socialista planificada.

El partido que lleve a cabo esta misión histórica sólo puede estar basado en los principios políticos descubiertos y desarrollados principalmente por Karl Marx, Friedrich Engels, Vladimir Lenin y Josef Stalin.

En años recientes, las sociedades socialistas que fueron construidas en una parte considerable del mundo han sido sustituidas por sociedades capitalistas. En consecuencia, a menudo leemos la afirmación de que ‘el socialismo ha fracasado’ o de que ‘el Marxismo ha muerto’.

De hecho, la sociedad socialista establecida en la Unión Soviética era tan fuerte y popular que sólo pudo ser liquidada desde dentro, por obra de los revisionistas que se hicieron pasar por ‘modernizadores’ del marxismo-leninismo pero que en realidad deformaron de tal modo el socialismo que, al cabo de muchos años, fue posible una contrarrevolución abierta sin que hubiera una gran oposición pública.

La lección es clara: CADA MIEMBRO DEL PARTIDO MARXISTA-LENINISTA DEBE ESTAR TAN SÓLIDAMENTE FORMADO EN LOS PRINCIPIOS DEL MARXISMO LENINISMO, QUE CUALQUIER DIRIGENTE QUE EN EL FUTURO INTENTE DESVIARSE DE ESTOS PRINCIPIOS QUEDE INMEDIATAMENTE EXPUESTO ANTE DICHOS MIEMBROS COMO UN RENEGADO Y UN TRAIDOR.

Sin duda, en el proceso de organización de los apartados de este programa la experiencia sugerirá mejoras en su contenido, y la Communist Party Alliance (Alianza por un Partido Comunista) estará encantada de recibir sugerencias con el fin de mejorar las futuras ediciones del curso,

CLASE UNO: EL DESARROLLO DE LA SOCIEDAD

1. ¿QUÉ ES LA ECONOMÍA?

La ciencia de las formas en que la gente satisface sus necesidades materiales (alimento, ropa, refugio, etc.).

2. ¿QUÉ ES LA POLÍTICA?

La ciencia de las formas en que la gente se organiza en sociedad.

(NOTA: Esta definición es más amplia que la de ‘ciencia del gobierno’. Los pueblos primitivos, sin estado ni gobierno, cuentan ya con una organización política).

3. ¿QUÉ ES LA PRODUCCIÓN?

La transformación de las materias primas en cosas que la gente puede utilizar, p. ej. en productos.

(NOTA: El producto de un proceso productivo, p.ej. el hierro, puede formar la materia prima de otro proceso productivo, como la ingeniería).

4. ¿QUÉ SON LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN?

Los instrumentos que utilizan las personas para llevar a cabo la producción –desde el hacha de piedra hasta la planta industrial automatizada.

5. ¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES SISTEMAS SOCIALES CONOCIDOS DE LA HISTORIA?

1. Comunismo primitivo, como en la sociedad africana tribal;

2. Esclavitud, como en el Imperio Romano;

3. Feudalismo, como en la Europa medieval;

4. Capitalismo, como en la Gran Bretaña contemporánea;

5. Socialismo, como el que existió en la Unión Soviética en tiempos de Lenin y Stalin.

6. ¿QUÉ ES LA EXPLOTACIÓN?

El acto de vivir, parcial o totalmente, del trabajo de otros.
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La fiesta de los ladrones: el saqueo de la URSS

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En 1987, la deuda exterior de los EE.UU. se elevó a los 246 mil millones. Y el 19 de octubre de 1987, Wall Street se estrelló. Sólo un milagro podría salvar a los EE.UU.. El milagro ocurrió, y su salvador fue Gorbachov.

Gorbachov salvó la economía de los EE.UU. arruinando la URSS.

¿Sabes cómo sucedió esto?

En enero de 1987 las restricciones sobre el comercio exterior fueron derogadas. Estas restricciones protegían el mercado interno de la Unión Soviética del colapso. Sin ellas, el mercado interno de la Unión Soviética -con sus precios ridículamente bajos para los alimentos y los bienes esenciales de consumo, en comparación con los mercados extranjeros- no se pudo mantener ni un solo día.

Y, de repente, empresas e individuos fueron autorizados a exportar alimentos al exterior, materias primas, electrónica, energía, productos químicos, simplemente… ¡de todo!

Era como si un poderoso huracán hubiese pasado sobre el vasto territorio de la URSS. En solo un instante arrastró fuera del país todos los productos de valor. Productos alimenticios y objetos manufacturados desaparecieron de las tiendas.

El saqueo de las reservas de oro

El 21 de julio de 1989, nuevas regulaciones aduaneras derogaron todas las restricciones sobre la exportación de oro y piedras preciosas.

El trabajo de las aduanas soviéticas de los últimos 70 años fue inmediatamente lanzado a la basura.

Oro, en cantidades hasta entonces inéditas, fue lanzado al mercado interno, para ser comprado a un precio interno, y luego exportado.

En esa época, el diario “The Moscow Komsomol” describió así el comercio de joyas:

Una brillante imagen de especulación desenfrenada, la cuota de ventas de la Tesorería del Estado (Gokhran) para joyas fue fijada más y más… Los tesoreros estaban bajo ataque, el Tesoro Público fue bombardeado con cartas solicitando nuevos suministros de oro y piedras preciosas…“.

El diario “Izvestia” solicitó como medida de control contra las colas para el oro y los diamantes “ser colocada en el mercado una extraodinaria cantidad de oro, tales como las reservas de oro del Estado“.

El diario “Cultura soviética” llamó a la eliminación permanente de las barreras aduaneras para la exportación de oro.

Después de un tiempo, G.Yavlinsky (responsable de la economía en el gobierno en ese momento) alarmó a la prensa con una declaración acerca de la desaparición de las reservas de oro. Pero todo se calmó rápidamente.
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