Archivo de la etiqueta: Guardias Rojos

Reunión de Mao Tse-tung con los 5 grandes líderes de los Guardias Rojos de Pekín (1968) (Documentos sobre la GRCP) (3 de 3)

33635594_2

 

Chen Boda: En la primera mitad de 1966 las cosas estaban un poco mejor. La Universidad de Pekín tuvo gran influencia en todo el país, pero eso generó pocos enfrentamientos, fue una tormenta sin incendios, hacer tormentas durante la Revolución es bueno. Ahora los cerebros crecieron, pero no son capaces de pensar por sí mismos. Parece que quieren controlar todo el país. Kuai Dafu y Han Aijing quieren intervenir en todo, pero no tienen el conocimiento ni la cultura suficiente.

El Presidente Mao: Tienen sólo veinte y tantos años. No desprecies a las personas de veinte años. Zhou Yu antes era un soldado de caballería, con 16 años ya era canciller del reino de Wu. No se debe pasar por alto su edad, ni hacerle el juego al veterano.

Chiang Ching: Nosotros, con menos de veinte años, comenzamos a ser parte de la Revolución.

El Presidente Mao: No estén tan llenos de sí mismos. Quien está lleno de sí mismo simplemente acaba hinchado, lleno de edemas.

Chen Boda: Han Aijing no ponderó lo suficiente sobre el maoísmo y sobre las declaraciones del Comité Central. Siguió adelante con chismes, hizo reuniones secretas. Si una persona quiere estar al frente de todo, puede caminar por caminos muy peligrosos.

El Presidente Mao: La primera cuestión es mi propio burocratismo, no os he podido ver ni una sola vez antes de hoy. Si no quisieseis capturar la mano oculta, no os habría invitado. Kuai Dafu, necesitas despertar.

Chen Boda: Kuai Dafu, tienes que despertar, estás en el borde de un precipicio. ¡Baja del caballo antes de caer en picado! ¡Admite tus errores!

El Presidente Mao: No ordenes “admite tus errores”.
Sigue leyendo

Reunión de Mao Tse-tung con los 5 grandes líderes de los Guardias Rojos de Pekín (1968) (Documentos sobre la GRCP) (2 de 3)

132755750_201n

 

Lin Biao: Ayer estaba conduciendo y fue a echar un vistazo a algunos carteles. Pregunté: “¿Cómo no tienen ninguno las universidades de Pekín y Tsinghua?”, Y la gente me dijo: “Están luchando con las armas”. ¿Habéis visto? Os alejásteis del pueblo, entonces el pueblo gritó pidiendo acabar con los conflictos.

El Presidente Mao: El pueblo no quiere una guerra civil.

Lin Biao: Vosotros mismos os habéis aislado del pueblo, de los obreros, de los campesinos y de los soldados.

El Presidente Mao: Hay gente que dice que las circulares oficiales publicadas en Guangxi sólo valen para Guangxi, y las publicadas en Shanxi sólo para Shanxi… Pero esta declaración es para el país entero: si alguien viola la ley, ataca al Ejército Popular de Liberación, roba el equipo del Ejército, daña el sistema de transporte, mata a gente o incendia cualquier cosa, será visto como un criminal. Si una minoría desobedece esta directiva, insiste en no corregirse, será vista como un grupo de bandidos, como agentes del Partido Nacionalista. Estas personas serán aisladas o detenidas, y en caso de que luchen y continúen resistiendo temerosamente, usaremos la pena de muerte.

Lin Biao: Actualmente hay los que son rebeldes(2) de verdad, y otros que son bandidos y nacionalistas utilizando nuestra bandera para oponerse. En Guangxi, fueron incendiadas mil casas.

El Presidente Mao: Este aviso debe ser escrito de manera clara y directa para que los estudiantes la estudien bien. Si insisten en no corregirse, serán detenidos. En los casos leves serán detenidos, en los más graves sufrirán la represión militar.

Lin Biao: En Guangxi incendiaron más de mil casas y no dejaron que la gente apagase el fuego.

El Presidente Mao: Los nacionalistas hicieron lo mismo. Este es el tipo de ataque que hace un enemigo de clase cuando está a punto de ser derrotado. Quemar casas es un error gravísimo.
Sigue leyendo

Reunión de Mao Tse-tung con los 5 grandes líderes de los Guardias Rojos de Pekín (1968) (Documentos sobre la GRCP) (1 de 3)

20130619030557205

 

Este documento fue publicado originalmente bajo el título “召见 首都 红 代 会 负责 人 的 谈话” (“Zhaojian Shoudu Hong dai hui fuzeren Tanhua“, “Conversación entre los responsables y representantes de los Guardias Rojos de la capital“), en las páginas 687-716 del libro titulado “毛泽东思想 万岁” (“Mao Zedong Sixiang Wangsui“, “Larga vida al pensamiento de Mao Tse-tung“), publicado en 1969. El volumen “Larga vida al pensamiento de Mao Tse-tung” es una publicación no oficial atribuida a una organización de Guardias Rojos no identificada, que contiene la mayoría de los textos de Mao de la época de la Revolución Cultural. El texto utilizado como base para esta traducción integra una edición electrónica del libro “Larga vida al pensamiento de Mao Tse-tung“, y fue comparado con otras versiones del documento transcritas en archivos electrónicos de documentos de la Revolución Cultural. El documento es una transcripción de una reunión celebrada el 28 de julio de 1968.

 

Encuentro con los cinco principales líderes de los Guardias Rojos, ocurrido el 28 de julio de 1968, a las 3 de la madrugada, en la Sala Hunan de la Gran Sala del Pueblo. En este día, el Presidente Mao celebró una reunión con los representantes de los Guardias Rojos de Pekín, los “cinco principales líderes”: Kuai Dafu, de la Universidad de Qinghua, Nie Yuanzi, de la Universidad de Pekín, Han Aijing, del Insituto de Aeronáutica de Pekín, Tan Houlan, de la Universidad de Magisterio [Shifan] y Wang Dabing, del Instituto de Geología de Pekín. La reunión duró más de cinco horas. En la reunión estuvieron presentes otros dirigentes del Comité Central: el Vice-Presidente del Comité Central del Partido Comunista y Ministro de Defensa, el Mariscal Lin Biao; el Primer Ministro Chou En-lai; el Presidente del Grupo Central de la Revolución Cultural (GCRC), Chen Boda; el Asesor del GCRC, Kang Sheng; la Vicepresidenta del GCRC y esposa del Presidente Mao, Chiang Ching; el miembro del GCRC, Yao Wenyuan; la esposa de Lin Biao, Ye Qun; el líder del Grupo Central del Regimiento de la Guardia Roja, Wang Dongxing; el Vice-Primer Ministro, Jefe de Seguridad Pública, responsable del Comité Revolucionario de Pekín y Comisario Político Regional de Pekín, Xie Fuzhi; el Jefe del Estado Mayor del Ejército Popular de la Liberación, Huang Yongsheng; el Comandante de la Fuerza Aérea, Wu Faxian; el Comandante de la Guarnición de Pekín y Vice-Jefe del Estado Mayor, Wen Yucheng; el Comisario Político de la Guarnición de Pekín, Huang Zuozhen; el Co-Responsable del Comité Revolucionario de Pekín, Ren Wude.(1)

El tema principal de la reunión fueron las consecuencias del agotamiento político de los guardias rojos. En agosto de 1966, habían sido aclamados como “nuevas formas de organización creadas por el pueblo”, lo que tendría un “carácter permanente” de innovación institucional y política (como se indica en la decisión del PCCh del 8 de agosto de 1966, también llamada “Documentos de los dieciséis puntos”, el principal documento programático de la Revolución Cultural). Sin embargo, especialmente durante el último año, los Guardias Rojos se habían descompuesto en pequeños grupos paramilitares carentes de toda distinción política, metidos de lleno en peleas cada vez más grotescas para establecer la supremacía absoluta de sus propias facciones.

En los meses anteriores, la mayoría de los militantes, confusos con la crisis política de sus organizaciones, habían abandonado cualquier forma de activismo y engrosaron las filas de la llamada facción de los desconectados (逍遥 派 xiaoyaopai), que en realidad no era una verdadera facción. Por otra parte, cuanto más disminuía el número de militantes, más violentos se convertian los enfrentamientos en algunos de los campus de Pekín, en particular en el de la Universidad de Tsinghua, donde las líneas duras de dos facciones (unos pocos miles de personas, en total) continuaban luchando con armas rudimentarias, pero mortales.

El día anterior, el 27 de julio, por iniciativa de Mao y llevando a cabo un seguimiento de las principales reuniones en diversas fábricas, decenas de miles de trabajadores desarmados ocuparon pacíficamente el campus de Tsinghua y, gritando consignas opuestas del conflicto armado, se pusieron entre las dos facciones de Guardias Rojos para que cesase la lucha. Los trabajadores fueron atacados violentamente por los estudiantes (cinco trabajadores murieron y cientos resultaron heridos), pero, con un extraordinario sentido de la autodisciplina, su única reacción fue continuar gritando las consignas contra el conflictos armados. Finalmente, los trabajadores lograron desarmar a las dos facciones y tomar los lugares clave del campus. En el momento de esta reunión, la batalla acababa de terminar.
Sigue leyendo

El papel desempeñado por los guardias rojos (Documentos sobre la GRCP)

112784765_31n

 

La actividad de la Guardia Roja respondió a dos objetivos principales: el primero de tipo psicológico y el segundo de carácter político. Ambos tenían como finalidad aumentar el número de participantes voluntarios en la realización de la Revolución Cultural proletaria.

En agosto de 1966, dicha participación presentaba un desarrollo muy desigual. Había suscitado debates y efervescencia en las universidades y bachilleratos, pero en menor medida en las fábricas y oficinas. Por otra parte, la Revolución Cultural se desarrollaba y concentraba sobre todo en Pekín y, en una escala menos, en Cantón y Shangai, que habían sufrido también su influencia. En consecuencia, era necesario modificar esta situación.

Para empezar, era preciso golpear las conciencias por medio de manifestaciones espectaculares y aportar pruebas palpables de que la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía no había desaparecido todavía. Una vez que se hubiese logrado crear atmósfera, se podría incorporar más fácilmente a la población en el movimiento. Bruscamente, y con toda la fuerza que puede demostrar, el aparato de propaganda del Partido enfocó sus baterías sobre los guardias rojos de Pekín que, al salir de los recintos de sus escuelas, se esparcían por la ciudad. Una de sus primeras acciones consistió en rebautizar las caIles y los nombres de las tiendas que evocaban a la antigua China imperial y recubrir con Pintora blanca las efigies de los mandarines pintadas en los pórticos de madera del parque del Palacio de verano. Este paso tenía como objeto hacer resaltar, partiendo de un ejemplo muy simple y comprensible para todo mundo, la persistencia de las influencias feudales en el seno del régimen socialista. Esta acción provocó que los guardias rojos fueran calificados, de manera demasiado exagerada, de iconoclastas fanáticos por la prensa occidental. Sin embargo, la destrucción y el vandalismo fueron fenómenos muy limitados, porque las autoridades habían tomado la precaución de cerrar los museos y proteger los monumentos desde los primeros días de la Revolución Cultural. (1)

La segunda acción emprendida por los guardias rojos fue indagar y perquirir las casas de los antiguos capitalistas y propietarios de bienes y raíces. En sus casas confiscaron oro, joyas, pipas y reservas de opio que los antiguos propietarios conservaban, así como armas y viejos títulos de propiedad. Estos hechos fueron dados a conocer por la prensa china y los objetos requisados fueron expuestos al público y presentados como pruebas de que la burguesía seguía existiendo y que aún no habla perdido la esperanza de que volverían los “buenos tiempos”. Estas acciones de los guardias rojos fueron acompañadas en algunas ocasiones por inútiles violencias que contribuyeron a crear la imagen poco halagüeña que de ellos trazó la prensa occidental, aunque deformando y exagerando siempre los hechos y su verdadera magnitud.
Sigue leyendo

La Guardia Roja, jóvenes y estudiantes revolucionarios (Documentos sobre la GRCP)

BEIJING, CHINA:  A picture released by the Chinese official news agency shows a propaganda squad of Red Guards, high school and university students, brandishing the copies of Chairman Mao Zedong's "Little Red Book," staging a rally in September 1966 in Beijing's street to spread Mao's thought during the Great Proletarian Cultural Revolution. Since the May 1966 launch of the Cultural Revolution at Beijing University, the Red Guards were instrumental in Mao's recapture of power after the failure of the Great Leap Forward. The movement was directed against "party leaders in authority taking the capitalist road." The Red Guards went on rampage in Chinese towns, terrorizing people, particularly older ones. (Photo credit should read AFP/Getty Images)

 

La decisión del partido “acerca de la Revolución Cultural” exhortaba a los revolucionarios a poner la audacia por encima de todo lo demás y a agitar valientemente y movilizar las masas de obreros, campesinos, soldados, así como a los intelectuales revolucionarios y los jóvenes, para destruir lo antiguo y fundar lo nuevo.

Los primeros en responder a este llamado fueron los jóvenes estudiantes revolucionario; los Guardias Rojos. La Guardia Roja hizo su primera aparición en junio de 1966 y se componía de un reducido número de estudiantes jóvenes, inmediatamente atacados como “organización reaccionaria”. Poco después de publicada la Decisión empezaron a aparecer los Guardias Rojos en Pekín. Después del 18 de agosto de 1966, en que el propio Mao se adhirió a los guardias rojos, la organización se extendió por todo el país. Animados por el gobierno, los miembros de ella empezaron a acudir a Pekín para ver a su líder y proceder al intercambio de experiencias revolucionarias. En ocho ocasiones, entre el 18 de agosto y el 26 de noviembre, Mao recibió a más de 11 millones de guardias rojos en Pekín.

En el artículo titulado “Los guardias rojos destruyen lo viejo y construyen lo nuevo” se describían las actividades de esos guardias rojos después del 20 de agosto en las ciudades principales: Pekín, Shanghai, Tientsin, Jangchou, Sining y Lhasa, del Tíbet.

Se animaba a los guardias rojos a acudir al pueblo y a hacer una revolución de masas. Se les apremiaba también a que aprendieran el espíritu revolucionario del Ejército Rojo. Con el fin de emular el espíritu revolucionario de la Larga Marcha de aquella hueste, quince guardias rojos del Instituto de Transporte Marítimo de Talien decidieron caminar 1000 kilómetros; de Talien a Pekín, para intercambiar experiencias revolucionarias. En un artículo titulado “Los guardias rojos no temen la prueba de una larga marcha“(*) se alababa la hazaña de aquella Larga Marcha de los guardias rojos y se animaba a todos los demás miembros a hacer otro tanto.
Sigue leyendo

Los Guardias Rojos: Hong Wei Bing

Red_Guards

 

Cuando Bill Clinton fue a China pidió “respetar los derechos humanos y abrazar la democracia“, pero Estados Unidos ha apuntalado una larga serie de dictadores por todo el mundo y la CIA ha viciado montones de elecciones. Condenó al gobierno chino por “arrestar disidentes”, pero en Estados Unidos hay muchos presos políticos, como Mumia Abu-Jamal, y hay un boom de construcción de cárceles para enterrar vivos a miles de jóvenes negros y latinos.

Clinton quiere que el pueblo chino se trague que el mercado libre capitalista llevará “libertad y democracia”. Pura mentira. Para las masas, la penetración imperialista y los mercados libres han causado una mayor brecha entre los ricos y los pobres, y más inestabilidad económica.

Es el socialismo, no el capitalismo, lo que verdaderamente libera a las masas.

Cuando el gran líder revolucionario Mao Tse-tung murió en 1976, los contrarrevolucionarios tomaron el poder político y restauraron el capitalismo. Pero durante 25 años China fue un país socialista.

Bajo la dirección de Mao, las masas participaron en la lucha revolucionaria para transformar la sociedad y deshacerse de las clases, las desigualdades y la opresión. Durante la Gran Revolución Cultural Proletaria de los años 60, millones de estudiantes, trabajadores y campesinos participaron en la lucha para denunciar y tumbar a autoridades de alto nivel y dirigentes del partido que querían embarcar el país por el camino capitalista.

Mao señaló que a pesar de las nuevas relaciones socialistas, persistían vestigios de la sociedad burguesa y la base material para las desigualdades. Señaló que en la sociedad socialista siguen existiendo divisiones básicas: entre el trabajo manual e intelectual, entre campo y ciudad, entre obreros y campesinos. Dijo que bajo el socialismo surge una nueva burguesía centrada en los niveles superiores del Partido Comunista mismo, y que la lucha de clases continúa hasta que todas las clases hayan sido eliminadas y se haya establecido el comunismo en todo el mundo.
Sigue leyendo