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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 32: Después de la muerte de Mao)

Capítulo 32

 

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.

 

 

Capítulo 32: Después de la muerte de Mao

 

A finales de los años 60 -el período de la GRCP y el establecimiento del Maoísmo como una nueva etapa del Marxismo-Leninismo- fue un período de fermentación revolucionaria en muchas partes del mundo. La guerra revolucionaria en Indochina (el área que cubre Vietnam, Kampuchea y Laos) se enfrentaba a fuertes golpes debido a la tremenda potencia militar de los imperialistas norteamericanos. Al mismo tiempo, los revolucionarios rompieron con el revisionismo moderno e iniciaron luchas armadas bajo la guía del Maoísmo, especialmente en muchas partes del Tercer Mundo. Las luchas armadas en las Filipinas y en la India continúan desde entonces. También se llevaron a cabo, en muchos lugares, guerrillas de liberación nacional, así como luchas armadas bajo la ideología Guevarista (ideología que sigue las ideas y las prácticas del Che Guevara, que desempeñó un rol principal en la lucha revolucionaria de Cuba y de Bolivia) en partes de América Latina.

La guerra de Indochina, las afiladas luchas en el Tercer Mundo y la GRCP fueron algunos de los principales factores para la gran ruptura de los movimientos estudiantiles y antiguerra con el mundo capitalista a finales de los años 70. La revuelta estudiantil de París en mayo de 1968 fue la más importante, pero no la única, ola de revueltas estudiantiles que iban desde EE.UU. a Italia, pasando por Polonia, Checoslosvaquia y Yugoslavia. Esta ola también tuvo su impacto en diversos lugares del Tercer Mundo. Al mismo tiempo, las protestas contra la guerra de Vietnam comenzaron a ganar adeptos en Estados Unidos y en otras partes del mundo, con grandes movimientos por la paz, contra la guerra y la carrera armamentística nuclear en las principales ciudades europeas. Los imperialistas estadounidenses fueron efectivamente aislados, ya que ni siquiera sus aliados se pusieron de acuerdo para enviar tropas a combatir en Vietnam. Tras los movimientos estudiantiles, hubo también un importante aumento de las luchas de la clase obrera industrial en el Este de Europa, particularmente en Italia y Francia, a pesar de que las demandas sólo eran económicas. Enormes olas de huelgas por mayores demandas salariales paralizaron muchas veces toda la economía de los países imperialistas.

A mediados de los años 70, tras largas guerras de guerrillas, se vio la caída final de muchos viejos regímenes coloniales. De este modo, los EE.UU. y sus marionetas fueron expulsados de Vietnam, Kampuchea y Laos en 1975. En África, las repúblicas de Mozambique, Angola, Etiopía, Congo y Benin fueron formadas durante este período. Sin embargo, la mayoría de estos países estuvieron en manos de títeres o satélites del nuevo imperialismo, es decir, el socialimperialismo soviético. La destacable excepción fue Kampuchea, donde los auténticos revolucionarios comunistas -los Jemeres Rojos- se mantuvieron independientes hasta que fueron invadidos en 1978 por Vietnam, bajo las órdenes de los imperialistas soviéticos.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 31: La Gran Revolución Cultural Proletaria)

Capítulo 31

 

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.

 

 

Capítulo 31: La Gran Revolución Cultural Proletaria

 

La Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP) fue la respuesta del Marxismo a los obstáculos y al sabotaje del proceso de construcción socialista creado por los kruschevistas y los seguidores de la vía capitalista. Después del ascenso del revisionismo en la Unión Soviética, particularmente, Mao se dio cuenta de que uno de los mayores peligros de restauración del capitalismo venía desde dentro del propio Partido. A lo largo del Gran Debate, Mao, mientras luchaba contra el revisionismo, trató de encontrar la respuesta a la cuestión de cómo prevenir la restauración del capitalismo. Al mismo tiempo, estaba profundamente involucrado en la lucha contra los kruschevistas chinos como Liu Shao-chi y Deng Xiao-ping. Así, concluyendo el Gran Debate en el último documento del PCCh, que fue llamado “Acerca del falso comunismo de Kruschev y sus lecciones históricas para el mundo“, Mao hizo incapié en algunos puntos sobre la cuestión de la prevención de la restauración del capitalismo.

Mao señaló, en primer lugar, el reconocimiento de la necesidad de continuar con la lucha de clases durante todo el período de la sociedad socialista, hasta el final. Explicó que el cambio en la propiedad de los medios de producción, es decir, la revolución socialista en el frente económico, no es suficiente por sí mismo. Insistió en que tenemos que hacer una revolución socialista profunda en los frentes políticos e ideológicos, con el fin de consolidar la revolución. Y esta revolución debe continuarse bajo la dictadura del proletariado.

Otro punto que Mao subrayó en repetidas ocasiones fue que, para llevar a cabo esta revolución, era necesario perforar la línea de masas, despertar audazmente a las masas y desplegar los movimientos de masas a gran escala. Para ello, el partido tendría que confiar, conquistar y unirse a las masas del pueblo, que constituyen el 95% de la población, en una lucha común contra los enemigos del socialismo. Mao también hizo hincapié en la necesidad de “llevar a cabo amplios movimientos de educación socialista repetidamente en las ciudades y en el campo“. En estos movimientos continuos para educar a la población, Mao volvió a insistir en la necesidad de organizar las fuerzas de clase revolucionarias, y de “librar una aguda lucha contra el anti-socialismo, el capitalismo y las fuerzas feudales“. De esta forma, Mao vio claramente que la amplia participación de las masas era un requisito previo esencial para prevenir la restauración del capitalismo. Esto surgió de la experiencia de Mao de que eran los revisionistas de dentro de la dirección del propio Partido los principales elementos que traían la restauración del capitalismo.

Sin embargo, dentro del propio PCCh hubo una fuerte resistencia en los niveles más altos, liderada por Liu Shao-chi, contra la aplicación de estas teorías y del programa concreto que estaba proponiendo Mao. De esta forma, aunque la “revolución cultural socialista” fue aceptada oficialmente en la X Reunión Plenaria del VIII Comité Central en 1962, su ejecución fue hecha a medias y en una dirección opuesta a la línea dada por Mao. De hecho, la burocracia del Partido, bajo el control de Liu, comenzó a criticar a Mao por las acciones que estaba tratando de llevar a cabo y se opusieron al tratamiento dado a los seguidores de la vía capitalista, como Peng Dehuai. Esta crítica se realizó a través de artículos en la prensa, obras de teatro y otros foros culturales que estaban bajo su total control. Su control era tal, que Mao no conseguía ni siquiera publicar un artículo defendiéndose a sí mismo en la prensa en Pekín. Tal artículo defendiendo a Mao y sus políticas, fue finalmente publicado en noviembre de 1965 en la prensa de Shanghai, que era un centro mucho más radical que el de Pekín. Esto fue lo que Mao llamo, más tarde, la “señal” para la Gran Revolución Cultural Proletaria, que comenzó un flujo de crítica a la burocracia del Partido y de soporte a la línea de Mao en los medios y en el ámbito cultural. También surgieron demandas de autocrítica por parte de los principales culpables. La burocracia del Partido, sin embargo, hizo todo lo posible para impedir este movimiento de asumir un carácter de masas. El Grupo de la Revolución Cultural, que debía iniciar y dirigir la Gran Revolución Cultural Proletaria, acabó intentado controlar la disidencia y canalizarla a través de líneas académicas.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 30: El Gran Debate: La lucha de Mao contra el revisionismo moderno de Kruschev)

Capítulo 30

 

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.

 

 

Capítulo 30: El Gran Debate: La lucha de Mao contra el revisionismo moderno de Kruschev

 

En 1953, tras la muerte de Stalin, una camarilla revisionista encabezada por Kruschev, llevó a cabo un golpe de Estado y tomó el control del PCUS, el entonces partido dirigente del proletariado internacional. Purgaron y mataron a los revolucionarios en el Partido, iniciaron el proceso de restauración capitalista en el primer país socialista y pasaron a desarrollar lazos con el campo imperialista, en particular con el imperialismo norteamericano. En 1956, después de asegurar un control firme sobre el Partido, en el XX Congreso del PCUS, comenzaron a difundir su veneno revisionista entre otros Partidos Comunistas. Al mismo tiempo atacaron el llamado culto a la personalidad de Stalin e introdujeron su teoría revisionista de las ‘tres pacíficas’: transición pacífica, coexistencia pacífica y emulación pacífica.

La transición pacífica significaba la transición pacífica al socialismo por la vía parlamentaria. Kruschev propuso que en aquel momento histórico era posible alcanzar el socialismo ganando una mayoría pacífica en el parlamento y, luego, realizar reformas para traer el socialismo. De este modo, negó la necesidad de una revolución. Esta teoría fue simplemente una repetición del revisionismo de Bernstein y otros socialdemócratas.

La coexistencia pacífica entre Estados con diferentes sistemas sociales fue propuesta por Kruschev como la línea general de la política exterior del Estado socialista. De este modo, distorsionó la política de Lenin de coexistencia pacífica con los Estados capitalistas, que era sólo un aspecto de la política exterior del Estado socialista y del internacionalismo proletario. Kruschev subordinó todas las demás políticas a su deseo de mantener una coexistencia pacífica con el imperialismo. Convirtió las relaciones de ayuda a otros países socialistas y las luchas de los pueblos oprimidos dependientes de los requisitos de coexistencia pacífica con potencias imperialistas. Esto no era más que una política de cooperación con el imperialismo.

La emulación pacífica era la teoría de que la contradicción entre el imperialismo y el socialismo sería resuelta a través de la competencia económica entre el sistema capitalista y el socialista. Así, esta teoría rehusó reconocer el carácter reaccionario y belicista del imperialismo. Creó la ilusión de que la contradicción entre el campo socialista y el imperialista era una contradicción no antagónica que sería resuelta a través de formas pacíficas de lucha.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 29: La construcción del Socialismo: La experiencia china)

Capítulo 29

 

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Capítulo 29: La construcción del Socialismo: La experiencia china

 

La implementación del nuevo programa económico democrático comenzó incluso antes de la victoria de la revolución en todo el territorio nacional. Poco después de que el Ejército Rojo y la Revolución China entrasen en la ofensiva estratégica, en 1947, Mao anunció y comenzó a poner en práctica lo que se denominó como las tres principales políticas económicas de la Revolución de Nueva Democracia. Ellas fueron: 1) La confiscación de la tierra de la clase feudal y su distribución entre los campesinos, 2) La confiscación del capital de la burguesía compradora y 3) protección de la industria y el comercio de la burguesía nacional. Estas políticas fueron inmediatamente implementadas en amplias zonas del norte de China que ya estaban bajo control revolucionario, y la reforma agraria se completó en esa región a mediados de 1950. A continuación, el programa de la reforma agraria se completó en el resto del país.

La línea general y la colectivización paso a paso: En 1951, el Partido adoptó lo que vino a ser conocido como línea general de la construcción del socialismo, para el período de la transición entre el capitalismo y socialismo. El objetivo principal para este periodo era lograr la industrialización de China junto con la transformación de la agricultura, la manufactura y comercio y la industria capitalista. El objetivo fjado para la conclusión de este proceso fue de, aproximadamente, dieciocho años. Este se dividía en tres años de rehabilitación para que el país se recuperase de la destrucción causada por la guerra civil, más de quince años que cubrían los tres planes quinquenales para el desarrollo planeado de la economía.

De acuerdo con esta línea general, el plan de “paso a paso” se desarrolló para la transformación socialista de la agricultura. El primer paso era llamar a los campesinos a organizar equipos de ayuda mutua para la producción agrícola, limitados a aproximadamente doce familias cada uno. Estos equipos actuaban de acuerdo con algunos de los principios más básicos del socialismo, como la asistencia y la cooperación entre los miembros. El segundo paso era llamar a los mismos agricultores a formar cooperativas agrícolas, basándose en los equipos de ayuda mutua. Estas cooperativas eran de naturaleza semisocialista y se caracterizaban por la agrupación de la tierra y por la gestión unificada. Y por último, el tercer paso era llamar de nuevo a los campesinos a agruparse aún más teniendo como base las cooperativas, para organizar de este modo cooperativas de producción a gran escala totalmente socialistas. Los principios básicos que sustentaban este plan de paso a paso eran la participación voluntaria y el beneficio mutuo. Los campesinos debían ser persuadidos para participar voluntariamente en el proceso de colectivización.

El primer paso de los equipos de ayuda mutua se había iniciado en las bases de apoyo de la revolución, mucho antes de la victoria a nivel nacional. El segundo paso hacia las cooperativas elementales se materializó entre los años 1953-55. El tercer paso de transición a las cooperativas avanzadas llegó en 1956. Hubo una explosión de transformación socialista en el campo. Al mismo tiempo, a principios de 1956, un movimiento relacionado tomó ventaja y completó el proceso de nacionalización de la producción. Así, la industria y el comercio chino salieron de la la propiedad privada y se convirtieron en propiedad de todo el pueblo mucho antes de lo planeado.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 28: Mao en el Partido)

Capítulo 28

 

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Capítulo 28: Mao en el Partido

 

Desde el momento en que Mao asume el liderazgo del PCCh, se esfuerza al máximo para desarrollar el Partido en líneas verdaderamente leninistas. Debido a la dominación de las anteriores líneas incorrectas, en particular la tercera línea oportunista de “izquierda” de Wang Ming, hubo varias desviaciones en el funcionamiento del Partido. Debido a la comprensión sectaria, no había normas de centralismo democrático en funcionamiento y si un enfoque totalmente equivocado de la lucha de dos líneas. Se tomaban decisiones sin consultar, sin la participación de los cuadros del Partido y manipulando las sesiones plenarias y otras reuniones. La lucha de dos líneas no se llevó a cabo de manera abierta y muchos representantes de otros puntos de vista fueron acosados y castigados. Debido al dogmatismo, no había aplicación de la línea de masas. Mao lo intentó todo para corregir estas desviaciones, también construir foros y órganos adecuados. En el proceso, Mao también aclaró y desarrolló muchos conceptos de organización. También trató de corregir comprensiones erróneas que habían crecido dentro del movimiento comunista internacional y también en el PCUS bajo la dirección de Stalin.

El centralismo democrático: El intento de Mao de corregir las desviaciones sectarias y burocráticas se ve en su explicación sobre el centralismo democrático. La comprensión de Mao sobre el centralismo democrático es evidente, “primero la democracia, después el centralismo“. Explicó esto de diferentes maneras: “si no hay democracia, no habrá ningún centralismo“, “el nuestro es un centralismo que se basa en la democracia; el centralismo proletario se basa en una amplia democracia“.

Esa visión de Mao fue basada en la comprensión de que el centralismo significaba la primera centralización de las ideas correctas. Para que esto funcionase, era necesario que todos los camaradas expresasen sus posiciones y opiniones y no siguiesen atrapados dentro de sí mismos. Esto sólo sería posible si hubiese la democracia más completa, donde camaradas pudiesen sentir la voluntad de exponer lo que ellos quisieran decir e incluso expresar su ira. Por lo tanto, sin democracia, sería imposible sintetizar las experiencias correctamente. Sin democracia, sin ideas de las masas, sería imposible formular buenas líneas, principios, políticas o métodos. Sin embargo, con la democracia proletaria era posible lograr la unión de la comprensión, la política, la planificación, el mando y la acción sobre la base de la concentración de las ideas correctas. Esto es unidad a través del centralismo.

Mao no restringió la comprensión del centralismo democrático sólo al funcionamiento del Partido. Amplió la comprensión de la cuestión de la administración del Estado Proletario y la construcción de la economía socialista. Mao sentía que, sin centralismo democrático, la dictadura del proletariado no podía ser consolidada. Sin amplia democracia para el pueblo, era imposible que la dictadura del proletariado fuese consolidada o el poder político estabilizado. Sin democracia, sin incitar a las masas y sin supervisión de las masas, sería imposible ejercer la dictadura sobre los reaccionarios y los malos elementos, o remodelarlos de manera efectiva. Mao estaba haciendo estas observaciones después del ascenso del revisionismo moderno en la Unión Soviética y vio que las masas no eran movilizadas para ejercer la dictadura del proletariado. También vio el surgimiento de tendencias revisionistas dentro del PCCh al más alto nivel y reconoció que la única garantía contra estas tendencias era la iniciativa y la vigilancia de los cuadros de base y de las masas.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 27: Mao en la filosofía)

Capítulo 27

 

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Capítulo 27: Mao en la filosofía

 

Los escritos de Mao sobre filosofía están dirigidos a educar a los cuadros y a las masas del Partido en el marxismo-leninismo, con el fin de cambiar la forma de pensar y la práctica. El propio Mao fue un ferviente estudiante de filosofía. Cuando cogía libros de filosofía, los consumía con una intensa y concentrada lectura. Debido a la influencia anterior de los dogmáticos que habían regresado después de estudiar en la URSS y no conseguían relacionar su conocimiento con la realidad, Mao estaba constantemente ansioso por hacer estudios y enseñar al Partido cómo unirse a la práctica. Quería hacer filosofía marxista, y en particular, el método dialéctico marxista que sería de utilidad para todos los cuadros y activistas del partido y para las masas comunes.

La teoría del conocimiento: las enseñanzas de Mao sobre la teoría del conocimiento eran de gran importancia. Un trabajo importante fue su ensayo “Sobre la práctica, sobre la relación entre el conocimiento y la práctica, entre el saber y el hacer“. Aunque sólo le llevó dos horas leerlo, Mao dijo que le había llevado semanas escribirlo. El punto central que explica Mao es que el conocimiento no cae del cielo, sino que proviene de la práctica social. El verdadero conocimiento, o ideas correctas, provienen de tres tipos de práctica social: la lucha por la producción, la lucha de clases y la experiencia científica.

La teoría depende de la práctica. Es impensable, dice Mao, que la teoría no deba ser medida y verificada por la práctica. A su vez, la práctica cambia la teoría, cambia nuestro método de trabajo y el pensamiento. A través de esto se consigue la transformación y la obtención de más conocimiento. Nadie nace sabio, tampoco nace estúpido. El conocimiento no puede venir antes de la experiencia material; nadie puede convertirse en un experto antes de no hacer prácticamente nada.

Mao explicó el proceso de obtención de conocimiento. Comienza a partir del conocimiento sensorial, la etapa de percepciones e impresiones de los sentidos, donde el hombre, en primer lugar, ve sólo los aspectos separados, las relaciones exteriores de las cosas. Al avanzar la práctica social, las cosas que dan lugar a percepciones e impresiones de los sentidos humanos en el curso de su práctica, son repetidas muchas veces; en seguida, un cambio repentino (salto) tiene lugar en el cerebro en el proceso de comprensión, y se forman los conceptos. Los conceptos no son sólo los fenómenos, los aspectos individuales y las relaciones externas de las cosas; captan la esencia, la totalidad y las relaciones internas de las cosas. Entre los conceptos y las percepciones sensoriales no sólo existe una diferencia cuantitativa, sino también una diferencia cualitativa. El conocimiento conceptual o lógico o racional es una etapa más elevada que la etapa del conocimiento sensorial.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 26: El camino de la revolución para las colonias y semicolonias)

Capítulo 26

 

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Capítulo 26: El camino de la revolución para las colonias y semicolonias

 

Inmediatamente después del establecimiento de la República Popular de China, el movimiento comunista internacional reconoció la importancia del la senda china de la revolución para las colonias y semicolonias. El 27 de enero de 1950, el editorial “¡Por una paz duradera, por una democracia popular!“, el órgano del Kominform, dijo: “el camino tomado por el pueblo chino… es el camino que debe tomarse por los pueblos de los muchos países coloniales y dependientes en su lucha por la independencia nacional y la democracia popular“.

La experiencia de la exitosa lucha de liberación nacional del pueblo chino enseña que la clase trabajadora debe unirse con todas las clases, partidos, grupos y organizaciones dispuestas a luchar contra los imperialistas y sus mercenarios y formar un frente unido de escala nacional, dirigido por la clase obrera y su vanguardia, el Partido Comunista…

Una condición decisiva para el resultado victorioso de la lucha de liberación nacional es la formación, cuando las condiciones internas necesarias lo permitieron, de ejércitos populares de liberación bajo la dirección del Partido Comunista“.

Por lo tanto, la aplicabilidad universal de la teoría marxista-leninista desarrollada por Mao (Pensamiento Mao Tse-tung) fue reconocida y comenzó a convertirse en la guía de verdaderos revolucionarios de todo el mundo, particularmente en las colonias y semicolonias.

La formulación de la senda de la Revolución China de Mao había sido desarrollada en sus numerosos escritos durante el avance de la revolución. Lenin ya había señalado que, en la era del imperialismo y de la revolución proletaria, era el proletariado y no la burguesía el que lideraría la revolución democrático-burguesa. Mao, en su obra, “Sobre la Nueva Democracia“, llevando este planteamiento de Lenin adelante, señaló además que, en esta época, ninguna revolución en una colonia o semicolonia que fuese dirigida contra el imperialismo formaría parte de la vieja categoría de la revolución mundial democrático-burguesa, sino de una nueva categoría; ya no formaría parte de la vieja revolución burguesa o capitalista, sino que sería parte de la nueva revolución mundial, la revolución socialista proletaria mundial. Esas colonias y semicolonias revolucionarias ya no pueden ser consideradas como aliadas del frente contrarrevolucionario del capitalismo mundial; serían aliadas del frente revolucionario del socialismo mundial. Por lo tanto, con el fin de diferenciar a la revolución democrático-burguesa, llamó a la revolución en las colonias y semicolonias Revolución de Nueva Democracia. Sobre esta base elaboró la política, la economía y la cultura de la Nueva Democracia.

Mao también desarrolló el concepto del frente único que Lenin y Stalin habían formulado. Demostró que la burguesía en las colonias y semicolonias se dividía en dos partes, la burguesía compradora y la burguesía nacional. La burguesía compradora, que dependía del imperialismo para su existencia y crecimiento, siempre fue un enemigo de la revolución. La burguesía nacional era un aliado vacilante, a veces ayudaba a la revolución y a veces se unía a los enemigos. Así, el Frente Único, bajo la dirección del proletariado, consistiría en una alianza de cuatro clases, el proletariado, el campesinado, la pequeña burguesía urbana y la burguesía nacional. Los enemigos de la revolución fueron el imperialismo, la burguesía compradora y los terrateniente.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 25: La lucha de Mao contra las líneas de derecha e ‘izquierda’ y la victoria de la Revolución China)

Capítulo 25

 

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Capítulo 25: La lucha de Mao contra las líneas de derecha e ‘izquierda’ y la victoria de la Revolución China

 

La Primera Guerra Civil Revolucionaria: Desde 1924 hasta principios de 1926, la Revolución China avanzó rápidamente con el proletariado y el campesinado en gran efervescencia. En 1925, la protesta contra la matanza de manifestantes del 30 de mayo, por la policía británica en Shanghai, se convirtió en un movimiento popular antiimperialista en el que participaron todas secciones de masas de todo el país. El país estaba al borde de una batalla decisiva entre la revolución y la contrarrevolución.

Con todo, sin embargo, dos desvíos plagaban el PCCh. La camarilla de la derecha oportunista fue liderada por el entonces Secretario General del Partido Chen Tu-hsiu. Tomó la posición de que la revolución democrático-burguesa debería ser dirigida por la burguesía y el objetivo de la revolución debería ser la formación de una república burguesa. Según su línea, la burguesía era la única fuerza democrática con la que la clase obrera debería unirse. No vio ninguna posibilidad de construir una alianza con el campesinado. Por el otro lado, estaban los oportunistas de “izquierdas” que eran representados por Chang Kuo-tao, el líder de la Federación del Trabajo de Toda China. Sólo veia el movimiento de la clase obrera, y argumentaba que esta era suficientemente fuerte para hacer la revolución sola. Por lo tanto, su camarilla también ignoraba el campesinado.

Mientras luchaba contra estas dos desviaciones, Mao hizo sus primeras e importantes contribuciones para el desarrollo de la teoría marxista. En marzo de 1926 desarrolló su famosa “Análisis de las clases de la sociedad china” y en marzo de 1927 presentó su “Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Hunan“. En estas obras intentó responder a las cuestiones más básicas la Revolución China. ¿Quiénes son los amigos y los enemigos de la revolución? ¿Quién es la fuerza dirigente? ¿Quiénes son los aliados de confianza y los que vacilan? Argumentó que era el proletariado y no la burguesía el que debía dirigir la revolución. Pero el proletariado no sería capaz de ganar la lucha solo. Hizo hincapié en el papel del campesinado, que era el aliado más cercano y más numeroso del proletariado. También señaló que burguesía nacional era un aliado vacilante con la posibilidad de que el ala derecha se convirtiese en un enemigo y el ala izquierda restante, en una amiga de la revolución. Mao también presentó sus ideas sobre cómo deben ser movilizadas las masas, establecer un gobierno revolucionario y organizar a las fuerzas armadas campesinas. Esta fue la clara perspectiva de Mao para la dirección que las fuerzas revolucionarias deberían tomar.

Este fue la época de la Expedición al Norte, que fue una parte crítica de la primera fase de la Revolución China, la Primera Guerra Civil Revolucionaria. Fue una marcha llevada a cabo por el ejército revolucionario bajo la dirección del Frente Revolucionario Único (la alianza KMT-PCCh). Comenzó en julio de 1926 en Kwantung, en el sur de China, su objetivo era destruir el gobierno reaccionario de los señores de la guerra del norte, títeres del imperialismo, en una guerra revolucionaria y lograr la independencia y la unidad de China. La Expedición al Norte fue inicialmente un gran éxito en todo el Sur de China y muchos de los señores de la guerra del sur fueron derrotados o conquistados. Bajo la influencia de la Expedición al Norte, hubo un gran revuelo entre el campesinado. El proletariado organizó muchos levantamientos armados en la ciudad para corresponder al progreso del Ejército revolucionario. Incluso Shanghai, la mayor ciudad industrial y comercial de China, fue liberada en marzo de 1927, después de tres intentos de rebelión de los trabajadores armados.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 24: Los primeros años de Mao)

Capítulo 24

 

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Capítulo 24: Los primeros años de Mao

 

Mao Tse-tung nació el 26 de diciembre de 1893, en la aldea de Shaoshan Chung, en el fértil valle de Shaoshan, en la provincia de Hunan, en China. El distrito donde nació Mao era rico en agricultura. También era una zona estratégica con todas las principales rutas por carretera y por río que pasaban por la provincia de Hunan. Estando en el medio, el comercio del pueblo de Hunan era conocido por sus comerciantes campesinos. Al final el siglo XIX y principios del siglo XX, Hunan también se convirtió en un centro intelectual y un centro de disidencia y revuelta, creando algunos de los hombres más sabios de China. Formando tanto a los generales militares que ayudaron a los emperadores chinos como a los revolucionarios que derrocaron su gobierno. También fue un importante centro de la mayor revuelta campesina del siglo XIX, la gran revuelta campesina de Taiping. Hunan proporcionó cientos de miles de combatientes para la rebelión, que duró 14 años, de 1850 a 1864. Este amplio apoyo a la revuelta campesina fue debido a la severa pobreza de los campesinos, por la explotación de los propietarios y los impuestos excesivos. Aunque el levantamiento fue brutalmente aplastado, la memoria de la revuelta se mantuvo firme en los pueblos en donde Mao pasó su infancia y juventud.

El padre de Mao, Mao Jen-shen, fue un campesino pobre que se vio obligado a convertirse en soldado durante siete años, con el fin de pagar las deudas de su padre. Más tarde, gracias al trabajo duro y al cuidadoso ahorro, pudo comprar de nuevo sus tierras. Llegó a convertirse en un campesino medio y un pequeño comerciante. El patrón de vida familiar, sin embargo, fue muy pobre. Hasta los dieciséis años de edad, Mao sólo comía un huevo por mes y carne alrededor de tres o cuatro veces al mes. El padre de Mao puso a sus hijos a trabajar tan pronto como fue posible. Así, Mao comenzó a trabajar en el campo a los seis años. La madre de Mao, Wen Chi-mei, era el distrito Xiangxiang, sólo a 16 millas de Shaoshan. Mao era el hijo mayor. Tenía dos hermanos y una hermanastra. Los tres estaban entre los miembros de la primera rama campesina del Partido Comunista que formó Mao. Todos se convirtieron en mártires de la Revolución.

Mao fue un rebelde desde muy temprano. Llamaba a su padre Poder Dominante. A menudo se unía con su madre, su hermano y los trabajadores contra la autoridad de su padre. En la escuela también se opuso a las viejas costumbres. Una vez, en protesta contra su maestro, a la edad de siete años, huyó y estuvo durante tres días en las montañas que rodeaban su pueblo. Después de esta protesta -la cual Mao define como su primer ataque con éxito- no fue readmitido en la escuela.

La primera escuela de Mao fue la escuela primaria del pueblo, en la que ingresó a los siete años. Tan pronto como aprendió a leer lo suficiente, desarrolló pasión por la lectura. Prefería los libros románticos de rebeldía y de aventura. A menudo, leía toda la noche, a la luz de una lámpara de aceite. El padre de Mao, que tenía muy poca educación, no estaba interesado en que Mao continuase su educación durante mucho tiempo.

Necesitaba a alguien para trabajar en los campos y para mantener sus cuentas. Por lo tanto, en 1906, sacó a Mao de la escuela del pueblo.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 23: Las tácticas llevadas a cabo durante la Segunda Guerra Mundial)

Capítulo 23

 

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Capítulo 23: Las tácticas llevadas a cabo durante la Segunda Guerra Mundial

 

Durante la mayor parte del periodo entre la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial, la economía capitalista mundial se encontraba en estado de colapso. La producción industrial mundial creció a un ritmo muy lento, y el comercio mundial se mantuvo estancado. De hecho, el comercio total mundial en 1948 (tres años después del final de Segunda Guerra Mundial) fue el mismo que en 1913 (un año antes de comenzar la Primera Guerra Mundial). La peor fase fue la llamada Gran Depresión, entre 1929 y 1933, de la que el capitalismo realmente no se recuperó hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, en 1939. Fue una crisis que afectó a prácticamente todo el mundo, desde el país más industrializado al más atrasado. La producción industrial cayó y el desempleo alcanzó los niveles más altos de la historia. En Alemania, casi la mitad de la clase trabajadora estuvo sin trabajo. Los precios cayeron, afectando a las economías de casi todos los países.

A medida que las dificultades económicas aumentaban, las contradicciones se acentuaban y había agitación social y política generalizada en muchos países. En América Latina, hubo intentos de derrocar a los gobiernos en casi todos los países, muchos de los cuales fueron exitosos. También hubo una explosión de movimientos de independencia en muchos países, incluida en la India. Así, en todas las colonias y semicolonias hubo luchas y un giro a la izquierda. En los países imperialistas, las clases dominantes trataron desesperadamente de controlar los efectos sociales de la crisis. Algunos de ellos introdujeron planes de bienestar para desviar a las masas de la lucha. La mayor parte las clases dominantes, sin embargo, utilizaron medidas represivas para reprimir al pueblo. Muchos países trajeron regímenes de derechas y fascistas. Italia fue el primer país en traer el fascismo. Japón pasó de un gobierno liberal a un régimen nacional-militar en 1930-1931. Alemania llevó a los nazis al poder en 1933. En muchos otros países imperialistas también hubo un crecimiento de los partidos de derecha y una retirada de los partidos reformistas.

La Internacional Comunista analizó este crecimiento del fascismo. Mostró cómo tres factores en la situación de la posguerra habían afectado a las clases imperialistas y dieron lugar a la ascenso del fascismo. En primer lugar, el éxito de la Revolución de Octubre y la victoria del socialismo habían hecho a la burguesía temer el avance del proletariado y el éxito de la revolución en sus propios países. En segundo lugar, se estaban enfrentando a la crisis económica más severa de la historia del capitalismo. En tercer lugar, los primeros dos factores estaban haciendo que las masas trabajadoras de todo el mundo se pusiesen del lado de la revolución. La respuesta de las clases dominantes imperialistas a estos tres factores fue sacar el fascismo a la superficie.

En el VII Congreso de la Internacional Comunista, que se llevó a cabo en 1935, el fascismo y el peligro de guerra fueron analizados detalladamente. El fascismo fue definido como la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, chovinistas e imperialistas del capital financiero. Se explicó cómo los imperialistas planeaban aumentar drásticamente el saqueo de las masas trabajadoras. Se preparaban para librar una nueva guerra mundial imperialista, para atacar a la Unión Soviética, para dividir China entre las potencias imperialistas, y, así, impedir el avance la revolución. Mientras que los principales países imperialistas comenzaban a establecer gobiernos fascistas, llevaban a cabo guerras locales como preparación para una nueva guerra mundial para la división del mundo. Como Alemania y Japón comenzaron a atacar e invadir nuevas áreas, las otras potencias imperialistas como Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos iniciaron una política de transigencia y concesiones en relación a los agresores fascistas y trataron de utilizarlos para destruir la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Fue en el contexto de este tipo de tácticas peligrosas usadas por los imperialistas que el proletariado internacional tenía que trabajar y poner en práctica sus tácticas.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 22: La lucha contra el Trotskismo y otras tendencias oportunistas)

Capítulo 22

 

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.

 

 

Capítulo 22: La lucha contra el Trotskismo y otras tendencias oportunistas

 

Durante todo el período de la revolución rusa, e incluso después de la toma del poder, la línea bolchevique tuvo que librar una lucha contra diversas líneas oportunistas. Una de las más importantes tendencias antimarxistas fue el trotskismo, llamado así por su creador, Leon Trotsky. Trotsky era un miembro del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso que en la época de la escisión entre bolcheviques y mencheviques, se alineó con los mencheviques. Más tarde trató de formar un bloque separado de las dos tendencias, bolchevique y menchevique, e incluso se presentó como el “centro” que uniría los dos grupos. Tras el éxito de la revolución de febrero, hizo autocrítica por sus errores y fue admitido en el Partido Bolchevique, entrando directamente en el Comité Central. Después de la Revolución de Octubre fue Comisario de Asuntos Exteriores (1917-1918) y Comisario de Asuntos Militares y Navales (1918-1924), cargo del que fue retirado debido a sus actividades oportunistas y separatistas.

En el período de la construcción socialista, el trotskismo desempeñó un papel muy perturbador y separatista. Stalin lideró el partido en una lucha firme contra el oportunismo trotskista. Las tres características específicas del trotskismo, las que fueron esbozadas por Stalin en su discurso “Trotskismo o Leninismo“, son:

1) La teoría de la revolución permanente: Según esta teoría, Trotsky propone que el proletariado debe pasar rápidamente de la etapa democrático-burguesa a la etapa socialista de la revolución sin la ayuda de los campesinos. De esta forma se oponía a cualquier idea de dictadura del proletariado y del campesinado. Rechazaba el papel de los campesinos, el aliado más fuerte del proletariado. Esta teoría, que parece muy “de izquierdas”, en realidad, en esencia, significaba la traición de la revolución, porque sin el campesinado no había ninguna esperanza de éxito para el proletariado y la revolución estaba destinada a terminar en fracaso. Otro aspecto de esta teoría era que la revolución en los países capitalistas avanzados era necesaria para la construcción del socialismo. Su teoría de la revolución permanente fue también una teoría de la revolución mundial, que proponía que, a pesar de que la revolución comenzase a nivel nacional, los revolucionarios deberían trabajar de inmediato para difundirla en otros países. De nuevo, esta propuesta parece muy “de izquierdas”, pero en realidad significa una comprensión muy derrotista que se opone a la posibilidad de construcción del socialismo en un sólo país.

Lenin se opuso a esta teoría antimarxista nada más ser planteada, en el período inmediatamente después de la revolución de 1905, cuando Trotsky no era parte de la fracción bolchevique. Sin embargo, la teoría apareció en muchas formas y tuvo que ser combatida en diversos momentos después de la Revolución de Octubre, cuando Trotsky se había unido al Partido Bolchevique y se había convertido en uno de sus principales miembros.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 21: La construcción del Socialismo: La experiencia rusa)

Capítulo 21

 

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.

 

 

Capítulo 21: La construcción del Socialismo: La experiencia rusa

 

En la época de la Revolución de Octubre había dos puntos de vista supuestamente marxistas respecto a la construcción del socialismo.

Uno de estos puntos de vista era representado por los mencheviques y otros como ellos. Este grupo se oponía a continuar y llevar a cabo la revolución socialista y quería que el poder se mantuviese en manos de la burguesía. Su argumentación era que, dado que el capitalismo no se había desarrollado lo suficiente y se concentraba en los medios de producción, particularmente en la agricultura, el momento no era adecuado para que el proletariado conquistase el poder. Entonces propusieron que el proletariado debería esperar cierto tiempo hasta que el capitalismo se desarrollase en cierto grado sobre el control de la burguesía. Eso crearía las condiciones para la nacionalización de los medios de producción y para la construcción del socialismo. Los mencheviques eran como vemos, completamente contrarios a que el proletariado socializara los medios de producción y continuara el camino del programa de la construcción del socialismo.

El otro punto de vista era representado por un grupo interno del partido bolchevique de personas entonces llamadas comunistas “de izquierdas”. Su posición era que el poder debía ser conquistado y que todos los medios de producción debían ser inmediatamente nacionalizados hasta la socialización de la propiedad de los pequeños y medios campesinos y otros pequeños productores. Estos comunistas “de izquierdas” querían, como vemos, tomar una posición antagónica con el campesinado, y así alejar al principal aliado de la revolución.

Lenin luchó contra ambos puntos de vista, y trazó la línea correcta para la construcción del socialismo. Los principales aspectos del camino trazado por Lenin para la construcción del socialismo pueden ser resaltados en las siguientes formulaciones:

a) El proletariado no debe perder sus oportunidades, sino utilizarlas a su favor para conquistar el poder. Esperar sólo tendrá como resultado el avance del capitalismo que arruinará a millones de pequeños y medios productores individuales;

b) los medios de producción industriales deben ser confiscados y convertidos en propiedad estatal;
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 20: La juventud y las contribuciones revolucionarias de Stalin hasta la revolución de 1917)

Capítulo 20

 

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Capítulo 20: La juventud y las contribuciones revolucionarias de Stalin hasta la revolución de 1917

 

En los primeros años después de la Revolución de Octubre, Lenin dirigió directamente todas la tareas del Partido y del Estado. En agosto de 1918, una mujer del Partido Socialista Revolucionario atentó contra la vida del dirigente, dejando dos balas en su cuerpo. Lenin se debilitó por el ataque, pero continuó con su rigurosa agenda de trabajo, que le dejaba cerca de tres a cuatro horas de sueño al día. Todo este exceso de trabajo no tardó en afectar a su salud, especialmente a su cerebro. A finales de 1921, Lenin comenzó a sufrir fuertes dolores de cabeza y señales de vértigo (enfermedad que causa irreflexión), lo que interfirió en su rutina de trabajo. En mayo de 1922, sufrió un derrame cerebral que afectó a la mano y la pierna derecha, y también a su oratoria. A partir de ese momento hasta su muerte, Lenin fue incapaz de continuar con sus importantes contribuciones, a pesar de su espléndido esfuerzo para recuperarse y volver al trabajo. Justo antes del derrame de Lenin, en abril de 1922, el Comité Central elegió a Stalin como Secretario General. Así fue como Stalin asumió la dirección del Partido durante la enfermedad de Lenin e incluso después de su muerte, el 21 de enero de 1924.

Stalin ( “hombre de acero” en ruso), fue el más popular de los muchos nombres de Partido de Joseph Vissariónovich Dzhugashvili, nacido el 21 de diciembre de 1879, en una pequeña ciudad de Georgia, llamada Gori. Sus padres eran pobres y analfabetos, descendientes de esclavos. Su padre, pocos años después de ser liberado de la esclavitud de su señor feudal, se trasladó, en 1875, de su pueblo cerca de Tiflis a la capital del Cáucaso (una región atrasada del Imperio Ruso, que albergaba a Georgia y otros países oprimidos). Construyó una pequeña zapatería en Gori, que era equivalente a un distrito municipal. Sin embargo, no era posible ganar mucho con este negocio, por lo que tuvo que dejar a su esposa e hijo para ser empleado en una fábrica de zapatos en Tiflis, donde murió en 1890.

Como el padre de Stalin no contribuyó mucho a las tareas del hogar, este fue criado casi exclusivamente por su madre, Ekaterina. Trabajó duramente como lavandera, siendo sus ganancias la única manera de costear las cosas de la casa. Tuvo tres hijos antes de Stalin, pero todos murieron prematuramente. Por esta razón, Ekaterine hizo todo lo posible para dar a Stalin una educación apropiada. A pesar de las dificultades financieras, no obligó a Stalin a trabajar, como sería de esperar. Al revés, envió a Stalin a la escuela de la iglesia local cuando cumplió nueve años. Ekaterina se esforzó en aprender a leer y escribir a una edad avanzada. Fue un gran ejemplo de valor y determinación dentro de las masas trabajadoras.

Stalin experimentó personalmente la pobreza desde su infancia. Su casa tenía dos habitaciones muy pequeñas, que servían como tienda, taller y hogar. Aunque Stalin era fuerte y resistente, acabó sufriendo de un ataque de viruela a los seis o siete años de edad, lo que dejó cicatrices por todo su rostro. También sufrió una infección en la sangre, lo que paralizó, permanentemente, su brazo izquierdo.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 19: La cuestión nacional y colonial)

Capítulo 19

 

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Capítulo 19: La cuestión nacional y colonial

 

Los primeros movimientos nacionales surgieron en Europa Occidental. Estos movimientos nacionales fueron conducidos principalmente por la burguesía en su lucha contra el feudalismo. El objetivo principal de los movimientos nacionales era unificar la nación en un único estado de gran territorio, que en aquel momento estaba fragmentado por numerosos señores feudales. Esto era necesario para que la burguesía pudiese establecer un gran mercado unificado, evitando el desgaste que se produce cuando se trata con el dominio de varios señores feudales, cada uno con sus reglas mercantiles particulares. Entonces, la revolución burguesa contra el feudalismo y el movimiento nacional para establecer un Estado-nación unificado, a menudo se convertía en uno. Por lo tanto, el movimiento nacional no era una lucha para liberar a una nación de la opresión de otra. En toda Europa Occidental, el único lugar donde un movimiento nacional de independencia tuvo éxito fue en Irlanda, cuya población luchó para liberarse de Inglaterra.

Marx y Engels vivieron en ese período, cuando los movimientos nacionales tardíos aún estaban por surgir y explotar, causando un gran impacto. Por eso no dedicaron mucho tiempo y atención al desarrollo de la teoría marxista sobre la cuestión nacional. Marx, sin embargo, formuló la posición básica sobre este tema cuando se pronunció sobre la cuestión irlandesa, llamando al proletariado inglés a apoyar la lucha nacional del pueblo irlandés y a oponerse a la opresión nacional.

La siguiente fase de los movimientos nacionales surgió en Europa del Este, con la expansión del capitalismo y el debilitamiento de los imperios ruso y austrohúngaro. Comenzaron a crecer movimientos nacionales y organizaciones en toda Europa del Este, incluyendo Rusia. Tener una buena comprensión de esta cuestión era absolutamente necesario para el movimiento proletario internacional y el POSDR. Fue durante este período que Stalin, en 1913, hizo la primera presentación sistemática del marxismo sobre la cuestión nacional. Stalin era georgiano, miembro de una nacionalidad oprimida en Rusia, donde se estaba desarrollando rápidamente un movimiento nacional. En Georgia, por lo tanto, era necesario presentar la comprensión marxista correcta y la posición política correcta. Eso fue lo que Stalin trató de hacer con su obra pionera, “El marxismo y la cuestión nacional“.

En su obra, Stalin comenzó definiendo lo que es una nación. Él define nación como “es una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología, manifestada ésta en la comunidad de cultura”. Stalin rechazaba el concepto de nación basado sólo en la religión o la cultura, como los judíos. Insistía en que una comunidad debía tener todas las características anteriores para ser llamada nación. Propuso que todas estas naciones deberían tener derecho a la autodeterminación. Este derecho a la autodeterminación no podría, sin embargo, reducirse a la autonomía o al agrupamiento en una federación, como algunos partidos de la época estaban proponiendo. El derecho a la autodeterminación debía incluir el derecho a la separación, es decir, a separarse y existir como un Estado independiente. Sin embargo, Stalin señaló que la forma de ejercer tal derecho dependía de las circunstancias históricas concretas de un determinado período en el tiempo. Estaba en las manos de los revolucionarios influenciar a la nación respecto a su decisión sobre la autodeterminación. La decisión del partido revolucionario estaría basada en qué camino (autonomía, federación, separación u otro) sería mejor para servir a los intereses de las masas trabajadoras, especialmente del proletariado.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 18: La formación de la Tercera Internacional)

Capítulo 18

 

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Capítulo 18: La formación de la Tercera Internacional

 

El final de la Primera Guerra Mundial fue un período de ascenso revolucionario en todo el mundo. El éxito de la Revolución de Octubre tuvo impacto en muchos países, incluso donde el marxismo tenía poca o ninguna influencia. En Europa, el principal campo de batalla de la guerra estaba en una crisis revolucionaria creciente. La guerra acabó con el derrocamiento de cuatro emperadores y la caída de sus cuatro grandes imperios, el ruso, el alemán, el austrohúngaro (Habsburgo) y el turco (otomano). El estado de las estructuras estaba por los suelos y las masas estaban en un clima de revuelta. Las protestas masivas comenzaron incluso antes de que terminara la guerra. En enero de 1918, una ola de huelgas políticas de las masas y manifestaciones contra la guerra se extendieron por toda Europa Central. Fue seguida de revueltas en las fuerzas armadas de varios países. Hubo también un alzamiento nacional, lo que dio lugar a la formación de varios estados nuevos después del desmembramiento de los antiguos imperios.

En Alemania y en Hungría, sin embargo, la crisis condujo a la revolución. En noviembre de 1918, los marineros alemanes se amotinaron, y esto se extendió a una ola de revueltas en toda Alemania como resultado de la caída del emperador y el establecimiento de una República bajo la dirección del Partido Socialdemócrata (KPD). Los Soviets fueron inmediatamente establecidos en Berlín y en otras ciudades. Estos, sin embargo, fueron aplastados en enero de 1919 tras dos semanas de combates en las calles contra las fuerzas militares reaccionarias, que habían sido reorganizadas por el anterior gobierno socialdemócrata. Más tarde, se formó una república soviética en Baviera (una provincia de Alemania) en abril de 1919. Pero esta también fue aplastada. En Hungría, los comunistas lideraron una coalición con los socialdemócratas y tomaron el control del gobierno en 1919. Pero fueron derribados después de cinco meses por la presión militar de los gobiernos aliados.

Las luchas obreras continuaron durante al menos otros cuatro años, pero ambas revoluciones fracasaron.

Sin embargo, la creciente ola de la revolución y el éxito de la revolución en Rusia llevaron a la formación de partidos comunistas en muchos países.

Ahora existía la base real para una unión de los partidos comunistas, para la formación de la Tercera Internacional Comunista. Como se mencionó anteriormente, Lenin y los bolcheviques habían hecho el llamamiento a la formación de la Tercera Internacional en 1914. Ahora tomarían la iniciativa para hacerla en realidad.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 17: La Gran Revolución Socialista de Octubre)

Capítulo 17

 

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Capítulo 17: La Gran Revolución Socialista de Octubre

 

Como se ha mencionado en el capítulo 14, el período después de la derrota de la Revolución de 1905 fue de extrema represión y reacción bajo el mando del Primer Ministro del Zar, Stolypin. La clase obrera fue el principal objetivo del ataque. Los salarios fueron reducidos de 10 a 15%, y la jornada diaria aumentó de 10 a 12 horas. Se hicieron listas negras de trabajadores activistas y estos no consiguieron empleo. Se llevaron a cabo sistemas de multas a los trabajadores. Cualquier intento de organización era reprimido con violencia por parte de la policía y de los matones agentes del Zar. En esta situación, muchos intelectuales y pequeño-burgueses comenzaron a retirarse y algunos se fueron al lado del enemigo.

Para hacer frente a esta nueva situación, los bolcheviques cambiaron sus tácticas ofensivas (tales como huelgas generales e insurreciones armadas, utilizadas en el periodo de la Revolución de 1905) por tácticas defensivas. Las tácticas defensivas eran las tácticas de reunir fuerzas, eliminar los escuadrones de la clandestinidad y continuar el trabajo del partido de forma clandestinidad, combinando el trabajo ilegal con el trabajo legal de organizaciones de la clase trabajadora. La lucha revolucionaria abierta contra el zarismo fue reemplazada por métodos indirectos de lucha.

La supervivencia de las organizaciones legales sirvieron de disfraz para que las organizaciones clandestinas del partido siguieran teniendo conexiones con las masas. Para preservar tales conexiones, los bolcheviques utilizaron los sindicatos y otras organizaciones públicas legales, como sociedades benéficas debilitadas (hoy en día conocidas como ONGs), cooperativas de trabajadores, clubes, organizaciones educativas y hasta el parlamento. Los bolcheviques utilizaron la plataforma de la Duma Estatal para exponer la política del gobierno zarista, la política de los partidos liberales y para ganar el apoyo de los campesinos por parte del proletariado. La preservación de las organizaciones ilegales del partido permitió a este obtener una corriente precisa y reunir fuerzas para la preparación de una nueva insurreción de marea revolucionaria.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 16: Análisis de Lenin sobre el imperialismo, la fase superior del capitalismo)

Capítulo 16

 

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Capítulo 16: Análisis de Lenin sobre el imperialismo, la fase superior del capitalismo

 

El análisis de Marx sobre las leyes del funcionamiento del capitalismo pertenece al capitalismo de libre competencia, donde un gran número de capitalistas podían competir en el mercado. Analizó, en cierta medida, el proceso de centralización del capital. Sin embargo, Marx no vivió lo suficiente para ver el surgimiento de una nueva fase del capitalismo, el imperialismo. El surgimiento de esta nueva fase se produjo a principios del siglo XX, y Lenin fue el encargado de analizar este proceso. En 1897-1898 Lenin hizo algunos análisis iniciales sobre el desarrollo del mercado capitalista mundial, pero no profundizó en el análisis del imperialismo. Sin embargo, con el inicio de la Primera Guerra Mundial, que fue una guerra provocada por el imperialismo, era necesario un análisis exhaustivo sobre el imperialismo para comprender las bases económicas de la guerra y las consecuencias políticas para el proletariado.

Esta cuestión se hizo más urgente cuando en 1915, el líder oportunista y revisionista de la Segunda Internacional, Karl Kautsky, escribió un libro sobre el imperialismo donde defiende la teoría de que el sistema económico mundial se encaminaba hacia el “ultraimperialismo”, donde habría estabilidad y ningún riesgo de guerra. Su teoría era igual a la idea que muchas personas defienden hoy en día sobre la globalización, que, debido al crecimiento de las grandes corporaciones multinacionales y su expansión por todos los países, estarían contra cualquier guerra y por lo tanto no habría ningún peligro de una Tercera Guerra Mundial. La tesis de Kautsky presentada en la Primera Guerra Mundial nos da una imagen falsa del imperialismo. Una vez que esta falsa teoría fue presentada por Kautsky, que entonces era considerado el principal teórico marxista, fue necesario oponerse a esta teoría y presentar una visión correcta del imperialismo. Para acabar con la confusión creada por la Segunda Internacional, era necesario presentar el análisis correcto y las tácticas correctas para la clase obrera. Con este objetivo, en 1916, Lenin hizo una extensa investigación y produjo su famosa obra “El imperialismo, fase superior del capitalismo“. Además de esta importante obra, también escribió muchos otros artículos vinculando este análisis económico básico con la táctica del proletariado.

En primer lugar, Lenin trató de aclarar la confusión provocada por Kautsky y otros oportunistas en “¿Qué es el imperialismo?“. Respondiendo a esto, señaló que el imperialismo es una fase histórica específica del capitalismo. Su carácter específico es triple: el imperialismo es (1) capitalismo monopolista; (2) parasitario, o capitalismo decadente; (3) capitalismo moribundo o capitalismo en su lecho de muerte. La sustitución de la libre competencia por el monopolio es el rasgo económico fundamental, la esencia del imperialismo.

El capitalismo monopolista se manifiesta principalmente en cinco formas: (1) carteles, sindicatos, trusts. -La concentración de la producción llegó a un grado que da lugar a estas asociaciones monopolistas de los capitalistas que se unen para aplastar a los demás competidores. Fijan los precios, se asignan la producción y hacen otros arreglos y acuerdos para evitar que otros entren y tener éxito en el mercado. Desempeñan un papel decisivo en la vida económica. (2) La posición monopolista de los grandes bancos y la creación del capital financiero a través de la fusión del capital industrial monopolista y del capital bancario. -Durante la época de Lenin, los grandes bancos ya habían alcanzado un nivel en el que cuatro o cinco controlaban toda la vida económica de los principales países industrializados. (3) La exportación de capitales, que gana especial importancia. -Este recurso, que es diferente de la exportación de mercancías bajo el capitalismo no monopolista, está estrechamente vinculado al reparto económico y político mundial. (4) El reparto económico del mundo por los carteles internacionales. -En la época de Lenin ya había más de un centenar de estos carteles internacionales, que mandaban y se repartían entre ellos de una forrma “amigable” todo el mercado mundial. Claro que esta “simpatía” sólo era temporal y duraba hasta que la guerra era llevada a cabo para un nuevo reparto de los mercados. (5) El reparto territorial (político) del mundo (colonias) entre las mayores potencias capitalistas. -Este proceso de colonización de todos los países atrasados del mundo fue básicamente completado en el momento de surgimiento del imperialismo. Cualquier otra colonia solamente podía ser obtenida a través de un nuevo reparto del mundo, a través de la guerra.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 15: Primera Guerra Mundial: Oportunismo vs Tácticas revolucionarias)

Capítulo 15

 

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Capítulo 15: Primera Guerra Mundial: Oportunismo vs Tácticas revolucionarias

 

Los albores del imperialismo desde el cambio de siglo trajeron consigo las guerras de las potencias imperialistas por capturar colonias. Un ejemplo fue la guerra Ruso-Japonesa, que fue mencionada en el capítulo anterior. Esta guerra se llevó a cabo debido a que tanto Rusia como Japón querían ejercer el control de Manchuria en el norte de China y Corea. Comenzaron a estallar guerras similares, para capturar o recapturar colonias, en varias partes del mundo. Se hizo crucial para el movimiento proletario internacional adoptar la posición revolucionaria correcta sobre las cuestiones del colonialismo y de la guerra. Estas cuestiones, por lo tanto, tomaron fuerza en los Congresos de la Segunda Internacional.

Sin embargo, el oportunismo se había extendido ampliamente, hasta entonces, dentro de los partidos de la Segunda Internacional. Muchas de las principales secciones de los partidos de los países imperialistas habían comenzado, de hecho, a adoptar el punto de vista de la burguesía sobre varias cuestiones políticas cruciales. Esto se vio claramente en el Congreso de 1907 de la Segunda Internacional, donde las cuestiones del colonialismo y de la guerra fueron retomadas.

Sobre la cuestión del colonialismo, el órgano dirigente del Congreso -la comisión del Congreso- adoptó una resolución sobre la política colonial y la llevó al cuerpo general para su aprobación. Esta resolución, al tiempo que criticaba la política colonial de la burguesía, no rechazaba totalmente el principio de captura de colonias. Y, de hecho, argumentaban que bajo un régimen socialista, podría ser de “interés de la civilización” la captura de colonias. Tal posición, abiertamente imperialista, de estos llamados marxistas, fue fuertemente impugnada por los revolucionarios del cuerpo general, y la resolución fue derrotada por un pequeño margen de diferencia, 127 votos a 108.

Sobre la cuestión de la guerra se vio un oportunismo similar de la dirección. Bebel, un líder conocido y un estrecho colaborador y seguidor de Marx y Engels, preparó la resolución. La resolución, sin embargo, era vaga, sin ningún rumbo o curso de acción específica que debería ser adoptada por los miembros en caso de guerra. De nuevo, esta resolución fue fuertemente impugnada por los revolucionarios, particularmente por Rosa Luxemburgo de Alemania y Lenin. Estos propusieron un cambio que dio una dirección clara para los miembros de la Internacional, luchar para prevenir la guerra, luchar para poner fin a la guerra rápidamente en el caso de que se iniciase y hacer pleno uso de la crisis económica y política en caso de guerra para despertar al pueblo y hacer agitación y propaganda de la revolución. Esta fue una continuación de la posición proletaria y revolucionaria sobre la guerra que Marx ya había claramente establecido. Dado que los oportunistas no pudieron oponerse abiertamente a este entendimiento, la resolución fue aprobada por el Congreso. Como el peligro de guerra se aproximaba, alrededor de 1910 y 1912, los Congresos de la Internacional discutieron y aprobaron nuevamente resoluciones en relación con la guerra. Decidieron que todos los socialistas en el Parlamento deberían votar en contra de los créditos de guerra. También repitieron en sus resoluciones la redacción de la enmienda propuesta en 1907 por Rosa Luxemburgo y Lenin.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 14: La Revolución Burguesa Rusa de 1905: Desarrollo de las tácticas proletarias)

Capítulo 14

 

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Capítulo 14: La Revolución Burguesa Rusa de 1905: Desarrollo de las tácticas proletarias

 

La división en el POSDR se produjo en un momento de grandes cambios en la situación mundial. El período de 35 años de paz en Europa entre los países capitalistas fue roto con una serie de guerras. La era del imperialismo había comenzado y las nuevas potencias imperialistas comenzaron la lucha por el nuevo reparto del mundo. Estas potencias entraron en una serie de guerras regionales a causa de esto. Una guerra importante entre estas potencias fue la guerra ruso-japonesa de 1904-1905. Estas guerras regionales eran sólo una manera en la que las potencias imperialistas se preparaban para el nuevo reparto del mundo con la Primera Guerra Mundial de 1914-1918.

En este mismo período hubo un nuevo estallido de revoluciones. El sitio con la más alta incidencia de estas revoluciones fue en el Este de Europa y en Asia. La primera de ellas fue la revolución burguesa rusa de 1905, que fue seguida por la revolución turca, persa y la revolución burguesa en China. La más importante de estas revoluciones, desde el punto de vista de la proletariado y del desarrollo de las tácticas revolucionarias marxistas, fue la revolución rusa 1905. El punto de partida de esta revolución fue la guerra ruso-japonesa.

La guerra ruso-japonesa, que comenzó el 8 de febrero de 1904, terminó con la derrota del zar y un tratado de paz humillante el 23 de agosto de 1905. Los bolcheviques adoptaron una posición revolucionaria para la guerra, oposición a su propio gobierno y oposición a cualquier falsa noción de nacionalismo o patriotismo. Su enfoque fue el de que la derrota del zar sería útil, ya que debilitaría el zarismo y fortalecería la revolución. Esto es lo que realmente ocurrió. La crisis económica de 1900-1903 ya había agravado las dificultades de las masas trabajadoras. La guerra intensificó aún más este sufrimiento. Mientras la guerra continuaba y las fuerzas armadas rusas se enfrentaban a derrota tras otra, el odio del pueblo contra el zar aumentó. El pueblo reaccionó con la gran revolución de 1905.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 13: Lenin y el Partido Comunista de nuevo tipo)

Capítulo 13

 

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Capítulo 13: Lenin y el Partido Comunista de nuevo tipo

 

La cuestión más urgente cuando Lenin dejó el exilio, fue construir un verdadero Partido Proletario revolucionario. El Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR) fue formalmente establecido en un Congreso realizado en 1898 por 9 delegados. Sin embargo, el Comité Central elegido en el Congreso fue detenido repentinamente. La bandera del partido anunciada en el Congreso, de unificar todos los grupos y construir un solo partido estructura organizada, no fue cumplida. Así, en 1900, esta tarea estaba pendiente.

El plan de construir el partido fue elaborado en detalle durante el exilio. Lenin sintió que la clave para esto sería la creación de un periódico para todos los rusos. Lenin propuso que la única forma de organización política y organizativa de unir a los ciclos y grupos de estudios marxistas sería a través de este periódico. Este periódico sería capaz de unir políticamente a las diversas células del partido en toda Rusia, presentando la línea correcta y luchando contra todo tipo de desvíos oportunistas. Sin embargo, la tarea más difícil de distribuir clandestinamente el periódico, sería crear una organización clandestina capacitada para enfrentar el represivo servicio militar ruso. Lenin se proponía, en primer lugar, poner en marcha su plan antes de la convocatoria del Congreso del POSDR, ya que esto también era necesario en la lucha contra el oportunismo y el revisionismo que surgió en el movimiento a lo largo de años.

El plan de Lenin había sido discutido y aprobado por la Liga de la Lucha en varias ciudades rusas y en la conferencia de los socialdemócratas, la cual organizó para discutir este plan. Sus principales aliados en este plan eran Martov y Postresov, miembros del grupo central de San Petersburgo, con el que había sido exiliado a Siberia en la misma época. El plan era publicar el periódico primero en el extranjero, ya que era demasiado peligroso publicarlo en Rusia. Lenin también planeaba para este fin unirse al Grupo para la Emancipación del Trabajo de Plejánov, que ya existía en el extranjero. Las directrices editoriales requerían de seis miembros -tres del Grupo para la Emancipación del exterior y tres de Rusia-, Lenin, Martov y Postresov. Después de todos los preparativos, la primera edición del periódico salió en diciembre 1900.

Fue llamado “Iskra“, que significa Chispa. Este título llevaba las palabras de la primera burguesía revolucionaria rusa de 1825, “Una chispa puede encender la llama“. “Iskra” fue publicado en varios países y en varias épocas, Alemania, Inglaterra y Suiza. Jamás fue enviado directamente a Rusia, sin embargo, fue transferido hasta ser alcanzado por el comité secreto de “Iskra” en Rusia. Los distribuidores tenían muchas dificultades ante la policía secreta, y si los colaboradores de “Iskra” fuesen, por casualidad, atrapados, serían desterrados a Siberia inmediatamente. “Iskra” fue un buen punto de partida para la educación de la clase obrera con lecturas y grupos de estudio que consistían principalmente en artículos del periódico. Los militantes de “Iskra” aprovechaban todas las oportunidades que tenían para distribuir el periódico en secreto. Estos se distribuían no sólo en fábricas, sino también en las calles, en los teatros, en los cuarteles del ejército y a través de correos. En las grandes ciudades eran ampliamente difundidos a través de las calles y de los salones de teatros. En los lugares de trabajo eran distribuidos a altas horas de la noche o por la mañana temprano, almacenados en los patios de las fábricas y cerca de las bombas de agua, donde serían vistos por la mañana. En las pequeñas ciudades y pueblos, los panfletos del “Iskra” eran llevados en carrozas de campesinos en los días de mercado y colocados en las paredes. Todo esto era un trabajo peligroso y si era descubierto podría ser interceptado y sus colaboradores serían detenidos y enviados a Siberia. Los camaradas que participaban en este trabajo comenzaron lentamente a construir el núcleo de revolucionarios profesionales, núcleo que en la planificación de Lenin fue una de las bases en la construcción del Partido Comunista.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 12: El Marxismo en Rusia: La juventud de Lenin)

Capítulo 12

 

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.

 

 

Capítulo 12: El Marxismo en Rusia: La juventud de Lenin

 

Rusia fue uno de los países donde el Marxismo y la literatura marxista se extendieron más temprano. Hay que recordar que la primera traducción de la principal obra de Marx, “El Capital” (“Das Kapital“), fue a la lengua rusa. La edición rusa de 1871 (cinco años después del lanzamiento de la edición original en alemán) fue un éxito inmediato, generando buenas ventas y numerosas críticas positivas en periódicos de prestigio. Su impacto fue tan grande que, en 1873-1874, frases de “El Capital” aparecieron en materiales de propaganda de movimientos estudiantiles radicales en las grandes ciudades rusas. La traducción al ruso de otros trabajos marxistas también fue adoptada rápidamente por revolucionarios rusos atraídos por el Marxismo.

Una de estas revolucionarias fue Vera Zasúlich, una mujer conocida por su intento de asesinato contra el gobernador de San Petersburgo. Comenzó a cartearse con Marx en 1881, y después de su muerte mantuvo el contacto con Engels. En 1883 se unió a la primera organización marxista rusa, el Grupo para la Emancipación del Trabajo, liderado por Georgi Plejanov. Plejanov participó en el 1º Congreso de la Segunda Internacional, en 1889, en el cual se encontró con Engels por primera vez. Después de este encuentro, Plejanov continuó manteniendo contacto y recibiendo consejos de Engels.

Plejanov tuvo un papel fundamental en la consolidación del marxismo en Rusia. Tradujo y popularizó muchas obras de Marx y Engels. Mientras combatía las visiones anarquistas y socialistas campesinas de los Narodniks, también hacía importantes contribuciones teóricas al Marxismo. En aquella época, Rusia estaba bajo el régimen tiránico del Zar contra el que muchos revolucionarios independientes y organizados ya llevaban a cabo actividades. Sin embargo, muchas de estas organizaciones tendían al anarquismo y al terrorismo. Plejanov y el Grupo para la Emancipación del Trabajo fueron cruciales en la conversión de amplios sectores de estos grupos al marxismo. Sin embargo, Lenin, que más tarde se convertiría en socio de este grupo, vino a ser la figura más destacada y la que propulsó el Marxismo y el movimiento proletario como un todo.

Lenin era el nombre de partido de Vladimir Ilich Ulianov, nacido el 22 de abril de 1870, en la ciudad de Simbirsk, capital de la provincia del mismo nombre. Simbirsk estaba situada en las orillas del río Volga, el mayor río de Rusia. Incluso siendo una capital de provincia, la comunicación con el mundo exterior era difícil. No había ningún tren y el principal medio de transporte eran los barcos de vapor que iban y venían en el río Volga. Durante el invierno, incluso ese movimiento cesaba, ya que el río estaba congelado y los viajes largos terminaban siendo hechos a caballo.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 11: Proliferación del Marxismo y ascensión del oportunismo)

Capítulo 11

 

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.

 

 

Capítulo 11: Proliferación del Marxismo y ascensión del oportunismo

 

El período posterior a la Comuna de París fue caracterizado por una violenta ofensiva reaccionaria de la burguesía contra el movimiento obrero. Este fenómeno tuvo impacto en la Primera Internacional. La sección francesa sufrió las peores agresiones, con la mayoría de sus miembros convertidos en refugiados en otros países, habiendo también severas batallas de facciones entre ellos. Del mismo modo, el movimiento obrero alemán sufrió un descenso debido a la detención de sus principales líderes marxistas, Bebel y Liebknecht, que se opusieron a la guerra y la anexión de los territorios franceses. Esto significa que dos de las secciones más importantes de la Internacional fueron duramente afectadas. Al mismo tiempo, hubo una escisión en la sección británica, con algunos líderes dejando la Internacional en oposición a las posiciones militantes de Marx en su apoyo a la Comuna. Esto, sumado a las manipulaciones políticas llevadas a cabo por los anarquistas, debilitó la Internacional. Marx y Engels decidieron trasladar el cuartel general de la Internacional de Londres a Nueva York. Esta decisión fue tomada en el Congreso de 1872. La debilitada Internacional, sin embargo, no consiguió revivir y finalmente fue disuelta en 1876.

La disolución de la Primera Internacional no impidió el avance del marxismo y la creación de nuevos partidos del proletariado. El período posterior a la Comuna de París contó con un período pacífico de casi 35 años, sin ninguna guerra significativa entre las principales potencias capitalistas en suelo europeo. Durante este tiempo, el movimiento obrero se expandió rápidamente en la mayoría de los países industrializados. Partidos socialistas, que tenían básicamente una composición proletaria, construyeron largas y elaboradas estructuras. Bajo su dirección, crecieron los sindicatos, los periódicos, las cooperativas de trabajadores, etc. Trabajando constantemente en la legalidad, participaron con cierto éxito en los parlamentos burgueses. Varios de estos partidos se unieron para fundar la Segunda Internacional en 1889. La fundación de la Segunda Internacional dio ánimo y estimuló el crecimiento de nuevos partidos socialistas proletarios en varios rincones del mundo.

Hasta el final de sus vidas, Marx y Engels continuaron desempeñando el papel de líderes ideológicos y organizadores prácticos de este creciente movimiento de la clase obrera. Proporcionaban constantemente avances teóricos al emergente movimiento para fortalecer sus bases. Marx se concentró en el estudio de la economía política y en los temas más profundos del estudio del capitalismo. El primer volumen de “El Capital” fue lanzado en 1867. Después de eso, Marx continuó luchando contra sus severas enfermedades con el fin de completar los volúmenes restantes de su obra. No obstante, quedaron sin terminar debido a su muerte el 14 de marzo de 1883. Engels, sin embargo, completó la monumental tarea de recoletar las notas y fragmentos de Marx, editarlas y, finalmente, publicar el segundo y el tercer volúmen de “El Capital“. De hecho, Engels realizó sustanciales aportaciones teóricas después de dedicarse integramente a este trabajo, a partir de 1869. Junto con Marx, así como de forma individual, dio a luz a numerosas obras de filosofía, teoría socialista, evolución, origen de las instituciones políticas y sociales, etc. Después de la muerte de Marx, desempeñó el papel central en la conducción y construcción del movimiento obrero en varios países. A través de una regular correspondencia, desempeñó el papel de una especie de centro que, en cierto sentido, no existía durante este período. Estas actividades se llevaron a cabo hasta el día de su muerte, el 5 de agosto de 1895.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 10: Las lecciones de la Comuna de París)

Capítulo 10

 

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.

 

 

Capítulo 10: Las lecciones de la Comuna de París

 

La Comuna de París fue la primera vez en la historia que el proletariado alcanzó el poder y fue capaz de establecer su dominio. La Comuna no pudo consolidar su poder y fue aplastada tras un período de 72 días. Sin embargo, esta experiencia fue de una importancia histórica mundial. Durante su corta existencia, trajo consigo un punto de vista de la nueva sociedad. A través de sus ejemplos, positivos y negativos, proporcionó inconmensurables y valiosas lecciones para las clases trabajadoras de todos el mundo. Marx, en su papel de líder de la Primera Internacional, sintetiza las lecciones de esta gran experiencia para el proletariado internacional.

Las condiciones para la aparición de la Comuna de París fueron construídas por la guerra franco-prusiana de 1870-71. Esta comenzó en julio de 1870, con la orden del reaccionario emperador francés Napoleón III de llevar a cabo un ataque contra Prusia (que al unirse a otras provincias más pequeñas, se convirtió en Alemania en enero de 1871), debido a su pensamiento erróneo de que los prusianos estaban en una posición inferior. Sus ejércitos fueron rápidamente derrotados y el propio Napoleón III se rindió, siendo hecho prisionero por los prusianos en septiembre de 1870. Su rendición fue seguida de la instauración de una República dirigida por un político llamado Thiers. Thiers, en marzo de 1871, firmó un tratado de paz con los alemanes. París, sin embargo, que había sido rodeada por los ejércitos prusianos desde septiembre de 1870, no reconoció a Thiers como su gobernante. Estaba bajo el control de la Guardia Nacional de París, que estaba compuesta principalmente por trabajadores. El 18 de marzo de 1871, Thiers envió sus fuerzas armadas a desarmar a la Guardia Nacional. Entonces hubo una revuelta en la que dos de los generales franceses fueron asesinados y el ejército fue obligado a retirarse. El poder pasó a manos de la Guardia Nacional, que, en una semana, convocó elecciones y estableció un consejo constituído por 92 delegados. El consejo, que tenía un gran número de trabajadores, se convirtió en el órgano del gobierno popular. Promovió numerosas medidas progresistas para la reorganización de la vida social y administración de la ciudad, teniendo el apoyo total del pueblo trabajador. Sin embargo, la Comuna de París fue un gobierno bajo ataques constante. Por temor a la fuerza de las clases trabajadoras, los opresores franceses y alemanes se unieron inmediatamente con el fin de destruir la Comuna. Alemania ayudó directamente al gobierno provisional de Thiers, liberando una gran parte del ejército francés que se había rendido y había sido hecho prisionero en 1870. Alentado por los refuerzos, el gobierno de Thiers puso en marcha una campaña a gran escala para conquistar París. Los trabajadores lucharon con valentía, pero no eran rivales para un ejército profesional y bien equipado. Tras varios días de batalla heroica, habiendo miles de mártires, las Comuna fue aplastada el 28 de mayo de 1871. Incluso después de la reconquista de la ciudad, cerca de 30.000 Communards fueron masacrados a sangre fría. Más de 45.000 fueron sentenciados a un consejo de guerra, de los cuales muchos fueron ejecutados y otros enviados a la cárcel o al exilio. Era como si la burguesía estuviese decidida a enseñar una lección inolvidable a los trabajadores, para que nunca soñasen de nuevo con tomar el poder.

La Primera Internacional tuvo su pico más alto de apoyo popular en la época de la guerra franco-prusiana y de la Comuna de París. Tenía una amplia base de lucha entre los trabajadores y regularmente proporcionaba orientación sobre las cuestiones políticas. Cuando estalló la guerra franco-prusiana, Marx inmediatamente formuló un documento en nombre del Comité Central de la Primera Internacional. Este documento es una de las primeras aplicaciones de los principios tácticos marxistas sobre la guerra. Clamaba por la solidaridad internacional de los trabajadores al culpar a los gerentes de Francia y Alemania por la guerra. Gracias a la propaganda de la Internacional, un fuerte espíritu internacionalista apoyó a los trabajadores alemanes y franceses. De hecho, Bebel y Wilhelm Liebknecht, dos miembros del parlamento y dirigentes del partido proletario alemán, miembros marxistas de la Internacional, fueron detenidos por el gobierno prusiano por votar contra los créditos de guerra en el parlamento.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 9: Marx se une a la clase trabajadora)

Capítulo 9

 

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Capítulo 9: Marx se une a la clase trabajadora

 

Como hemos visto, Marx y Engels estaban profundamente involucrados con los grupos revolucionarios comunistas de los años 40 del siglo XIX. Acabaron liderando la Liga Comunista, una organización internacional que había unido a revolucionarios de varios países europeos. También desarrollaron su programa -el “Manifiesto Comunista“-, que adquirió una importancia histórica mundial. No obstante, en la época -en 1848-, la influencia del marxismo llegaría a alcanzar a las grandes masas trabajadoras. Las dimensiones de la Liga Comunista se limitaban principalmente a trabajadores e intelectuales exiliados. De hecho, en ese período, el marxismo era sólo una más de las corrientes del socialismo.

La revolución de 1848, que llevó la insurreción a lo largo del Viejo Continente, fue el primer gran acontecimiento histórico que el marxismo mostró en la práctica. Marx y Engels residían en Bruselas cuando se produjo el estallido de la revolución en Francia. El gobierno belga, temiendo la proliferación revolucionaria, expulsó a Marx de Bruselas y lo obligó a trasladarse a París, donde pronto se uniría a su amigo Engels. Sin embargo, con la ola revolucionaria extendiéndose a Alemania, ambos decidieron ir inmediatamente allí para participar directamente en los acontecimientos revolucionarios.
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Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 8: La economía política marxista)

Capítulo 8

 

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Capítulo 8: La economía política marxista

 

Como hemos visto, Marx desarrolló sus principios de la economía política en continuación y oposición a la economía política burguesa de los economistas ingleses. Gran parte de los escritos económicos de Marx de 1844 a 1859 son críticas a este tipo de economía política. Se posicionó contra las alegaciones de los políticos economistas burgueses de que el capitalismo era un sistema permanente y universal. Por otra parte, demostró que el capitalismo sólo puede existir durante un período limitado y está destinado a ser superado y sustituido por un nuevo y superior orden social. En sus últimos análisis económicos, especialmente en varios volúmenes de su principal obra, “El capital“, se centró en descubrir y estudiar las leyes económicas del capitalismo. Los análisis de las relaciones de producción en la sociedad capitalista en su origen, desarrollo y declive forman el buque insignia de la economía política de Marx.

Los economistas burgueses siempre han mantenido sus análisis en la forma de relación entre cosas, es decir, en el intercambio de mercancías por otras. Marx, sin embargo, mostró que la economía no trata cosas, sino relaciones entre personas y, en última instancia, entre clases.

Dado que, bajo el capitalismo, prevalece la producción de mercancías, Marx comenzó su análisis a partir de la mercancía. Señaló que el intercambio de mercancías no era simplemente un intercambio de cosas, sino que de hecho, expresaba la relación entre individuos productores en la sociedad que se unían a través del mercado. A pesar de que el intercambio de mercancías existe desde la antigüedad, fue sólo con el desarrollo del dinero y el ascenso del capitalismo que alcanzó su cima al interconectar la vida económica de millones de productores individuales en toda la sociedad como un todo. El capitalismo convierte la fuerza de trabajo en mercancía, comprada y vendida libremente en el mercado.

El trabajador asalariado vende su fuerza de trabajo al propietario de los medios de producción, es decir, el capitalista. El trabajador entonces pasa una parte de su jornada laboral produciendo lo equivalente a su salario, es decir, produciendo lo necesario para cubrir los costes de su subsistencia y la de su familia. La otra parte de su jornada laboral la pasa produciendo la manutención y el crecimiento económico del burgués. El trabajador no gana absolutamente nada por esta producción, que va integramente al gran capitalista. A este valor excedente que todo trabajador produce, que va más allá del valor necesario para ganar su salario y consigue mantener, Marx le da el nombre de plusvalía. Esta es la fuente de ingresos y riqueza para las clases capitalistas.
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