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La falsa suposición de que, bajo el socialismo, todo el mundo cobra el mismo salario

 

 

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Existe una falsa suposición circulando entre la gente poco instruida e incluso entre algunos que se consideran cultos, de que el Estado socialista se construye sobre el fundamento de la igualdad de salarios para todos los trabajadores, manuales o intelectuales, con el pretexto de que todos los hombres son iguales, con un derecho inherente a los servicios públicos y servicios producidos por la comunidad en la que viven, se agitan y tienen su entorno. Jamás existió semejante idea entre los marxistas. De manera completamente opuesta a esto, Karl Marx y Lenin, después de él, estigmatizaron siempre la concepción de una igualdad abstracta del hombre para el hombre, ya fuese en el recién nacido o en el adulto amoldado a las circunstancias. En el caso de algunos comunistas que, de forma individual, se entregan a pensamientos en cuanto a la forma en que se deberían dividir entre los miembros de la comunidad los bienes de esta, la consigna ha sido siempre de desigualdad. De hecho, es lo que se expresa constantemente en la frase “de cada cual según su capacidad y a cada cual según sus necesidades“, que, por supuesto, es diametralmente opuesta a una igualdad entre los individuos, en el sentido de identidad de recompensas o de sacrificios.

Esta máxima fue elaborada con precisión por Stalin en su discurso en el XVII Congreso del Partido Comunista, en enero de 1934: “Esas personas (esos “izquierdistas cabezones”, como se les llama en otros lugares) piensan, por lo visto, que el socialismo exige el igualitarismo, la igualación, la nivelación de las necesidades y de la vida personal de los miembros de la sociedad. Huelga decir que tal suposición no tiene nada en común con el marxismo, con el leninismo. El marxismo entiendo por igualdad, no la nivelación de las necesidades y del modo de vida de cada uno, sino la abolición de las clases, es decir: a) la liberación, igual para todos los trabajadores, de la explotación, una vez derrocados y expropiados los capitalistas; b) la abolición, igual para todos, de la propiedad privada sobre los medios de producción, después de que estos últimos han pasado a ser propiedad de toda la sociedad; c) el deber, igual para todos de trabajar según sus capacidades, y el derecho, igual para todos los trabajadores, de ser remunerados según sus necesidades (sociedad comunista). Además, el marxismo parte del hecho de que los gustos y las necesidades de los hombres no son ni pueden ser unos y los mismos en cantidad o en calidad, ni el período del socialismo ni en el período del comunismo. Ahí tenéis la concepción marxista de la igualdad“.

Esto en cuanto a los ideales perseguidos por el marxismo ortodoxo. El propio Lenin, sin embargo, era práctico por encima de todo. Se negaba a tomar en consideración un estado de la sociedad que aún no había nacido. Tuvo que construir el Estado socialista con el material humano representado por 160 millones de trabajadores y campesinos, a los que había enseñado durante siglos de opresión política y económica, a coger todo lo que pudiesen, a diestro y siniestro, y a utilizar en el servicio del terrateniente y del capitalista el mínimo esfuerzo que la osadía les dictase. Además de eso, Lenin reconocía que los impulsos implantados en el hombre común para la búsqueda de la comodidad y de la seguridad, así como en muchos hombres con el fin de mejorar sus condiciones habituales de vida, eran impulsos que, si fuesen orientados hacia el interés público y desviados de la intención de obtener algo a cambio de nada, serían incentivos útiles y deberían ser estimulados a través de medios apropiados de remuneración por los servicios prestados, Esto podría hacerse, bajo el comunismo soviético, sin el peligro de crear nuevas clases sociales, En los países donde el capitalismo reemplazó al feudalismo por la plutocracia -especialmente en Gran Bretaña y en los EE.UU.-, los diferentes niveles de ingresos, especialmente cuando son por diferentes fortunas particulares, con diversas herencias, dan resultado, sin duda, a la creación de clases sociales nítidamente diferentes entre sí. Con la abolición de los ingresos particulares provenientes de rentas y beneficios, la remuneración individual por servicios prestados podría ser suficientemente variada sin perjudicar aquella condición general de igualdad social, que es fundamental tanto para el socialismo como para el comunismo.
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Las relaciones entre la ciencia, la tecnología y la economía bajo el capitalismo y en la Unión Soviética

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El siguiente texto es un resumen del informe presentado por M. Rubinstein en el II Congreso Internacional de Historia de la Ciencia de Londres, en 1931.

 

 

Las relaciones entre la ciencia, la tecnología y la economía bajo las condiciones de la sociedad capitalista, y bajo el sistema socialista que se está construyendo en la Unión Soviética, son ostensiblemente distintas y, en varios aspectos, diametralmente opuestas.

El sistema capitalista de producción y de relaciones sociales es contradictorio por su propia naturaleza. Paralelamente a su desarrollo y expansión crecen y se desarrollan las profundas contradicciones intrínsecas que se manifiestan en todos los ámbitos de la existencia humana sin excepción. El propósito de este informe es presentar el desarrollo de estas contradicciones en el ámbito del trabajo científico y técnico, y mostrar cómo estas contradicciones se desvanecen y desaparecen bajo las condiciones del nuevo sistema de relaciones sociales que está siendo actualmente construido en la Unión Soviética.

Es inútil describir ante esta audiencia los colosales éxitos de la ciencia y la tecnología durante el último siglo. El informe se refiere solo a los tramos básicos de este desarrollo, a sus resultados actuales más importantes.

El progreso del desarrollo técnico y el triunfo del hombre sobre las fuerzas de la naturaleza se ha acelerado a medida que pasan las décadas. En definitiva, para la ciencia moderna y la tecnología no existen problemas irresolubles, y cuando, en su cincuenta aniversario, la Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos adoptó este eslogan: “No hay nada imposible”(1), lo hizo de manera totalmente apropiada.

El desarrollo de la tecnología en la época del capitalismo se apoya en los grandes éxitos y el incremento de la aplicación práctica de la ciencia. Las ciencias exactas, la aplicación de las matemáticas, de las leyes de la mecánica y la investigación de las transformaciones químicas y físicas de las sustancias, la penetración en la esencia de los procesos orgánicos del mundo vegetal y animal, han ocupado el lugar que antes correspondía al arte y a la experiencia.

Cada descubrimiento, cada avance en la ciencia natural, ha abierto nuevas posibilidades de desarrollo industrial, nuevas conquistas para la tecnología. Este informe ofrece una serie de ejemplos de modernas influencias de este tipo, que se han puesto de manifiesto de manera predominante en el dominio de la química y la electrotecnia.

Como dice Marx, la producción mecánica a gran escala, que constituye la más completa e impresionante encarnación de las tendencias del desarrollo técnico, por su propia naturaleza, “supone la sustitución de la energía humana por las fuerzas de la naturaleza, y de los métodos empíricos rutinarios por aplicaciones conscientes de la ciencia”. Al mismo tiempo, el rasgo más característico de todos estos cambios es su carácter fluctuante, un constante estado de movimiento, cambios revolucionarios en las bases técnicas de producción, así como en las funciones de los trabajadores y en las combinaciones sociales de los procesos de producción.
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Con ocasión del día internacional de la mujer proletaria

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Con ocasión del día internacional de la mujer proletaria publicamos el siguiente extracto del libro “La mujer en el camino de su emancipación” de Carmen Jiménez Castro.

 

 

(…) La opresión de la mujer es consecuencia directa del sistema social de explotación y va ligada, pareja e indisolublemente, a la aparición de la propiedad privada y de las clases. Para solucionar esta contradicción, para conseguir su verdadera y total emancipación no existe más camino que la revolución socialista, única que barrerá las bases sobre las que se asienta dicha opresión.

La revolución socialista sienta las bases económicas, políticas y sociales que permiten a la mujer alcanzar la igualdad con los demás miembros de una sociedad en donde ha sido eliminada la explotación del hombre por el hombre.

Tras la revolución socialista, el primer paso que se da es la proclamación de la igualdad de derechos para la mujer, obteniéndose, por tanto, la igualdad jurídica; pero el contenido de ésta es radicalmente diferente de las mismas conquistas ya obtenidas bajo el sistema capitalista. En el plano económico, una de las primeras medidas puesta en marcha es su incorporación a la producción social y su participación en ella en igualdad de condiciones; con ello, no sólo desaparece la discriminación salarial, sino que también la mujer puede acceder a ciertas profesiones que en la sociedad capitalista le estaban vedadas; al tiempo, se empiezan a poner los medios necesarios para ir acabando con la pequeña economía doméstica que la esclaviza y oprime; se suprime, asimismo, la discriminación en la educación, la prostitución y la dualidad moral entre los sexos. Pero, todo esto, son sólo los primeros pasos.

Lenin, un año después de la Revolución de Octubre, escribía: Observad la situación de la mujer. Ningún partido democrático del mundo en ninguna de las repúblicas burguesas más avanzadas, ha hecho, en este aspecto, en decenas de años, ni la centésima parte de lo que hemos hecho nosotros en el primer año de nuestro Poder. No hemos dejado piedra sobre piedra de las vergonzosas leyes que establecían la inferioridad jurídica de la mujer, que ponían obstáculos al divorcio, de los odiosos requisitos que se exigían para él, de la ilegitimidad de los hijos naturales, de la investigación de la paternidad, etc. En todos los países civilizados subsisten numerosos vestigios de estas leyes, para vergüenza de la burguesía y del capitalismo. Tenemos mil veces razón para estar orgullosos de lo que hemos realizado en este sentido. Pero cuanto más nos deshacemos del fárrago de la viejas leyes e instituciones burguesas, tanto más claro vamos viendo que sólo se ha descombrado el terreno para la construcción pero no se ha comenzado todavía la construcción misma.

La Revolución Socialista es el punto de partida tras el que las mujeres comienzan a recorrer masivamente el camino que les conduce a su emancipación, pero llegar a hacerla realidad requiere de un largo proceso. El socialismo es una etapa de tránsito que media entre el capitalismo y el comunismo y que tiene por objetivo la transformación revolucionaria de todas las esferas de la vida, para poder hacer realidad el principio De cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades. La emancipación de la mujer está enmarcada dentro de este largo proceso que culmina en la sociedad comunista.
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¿Quién reeduca a quién?

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El siguiente documento es de gran valor histórico, político y, sobre todo, ideológico, ya que expresa la lucha de las masas chinas por hacer la revolución en la educación, contribuyendo a la construcción del comunismo en China. Se trata de una crítica realizada por las masas chinas, dirigidas por el Partido Comunista de China y guiadas por el Presidente Mao Tse-tung, al revisionismo soviético jruschevista en el campo de la educación, a partir de un exhaustivo análisis científico de la obra “Pedagogía” de N.A. Kairov, verdadero tratado de educación revisionista en la URSS, editado después del XX Congreso del PCUS.

 

 

“¿Quién reeduca a quién?”

(Crítica al libro de N.A. Kairov, “Pedagogía”)

 

La “Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria“, elaborada por medio de la dirección personal del Presidente Mao Tse-tung, dice: “Reformar el antiguo sistema educativo, así como los antiguos principios y métodos de enseñanza, es una tarea extremadamente importante para la Gran Revolución Cultural Proletaria actualmente en marcha“. En este momento debemos proseguir esta tarea “extremadamente importante” formulada por el Presidente Mao.

Una tarea importante de la revolución proletaria en la educación, es la necesidad de persistir en la crítica revolucionaria de las masas, a través del pensamiento de Mao Tse-tung, con el fin de liquidar la perniciosa influencia de la línea revisionista contrarrevolucionaria introducida en la enseñanza por el renegado Liu Shao-chi, agente del enemigo y traidor de la clase obrera. Los fundamentos teóricos de esta línea se encuentran en el tratado “Pedagogía“, escrito por N.A. Kairov, “eminente” obra de la educación revisionista en la URSS. El primer capítulo de la edición de 1956 muestra que tal tratado contribuyó a la realización de las “nuevas tareas en el ámbito de la educación definidas por el XX Congreso” de los revisionistas soviéticos y que todas apuntan al mismo objetivo: la restauración del capitalismo. Poco después del comienzo de la revolución socialista en China, Liu Shao-chi y sus agentes en el ámbito de la cultura y la educación -Lu Ting-yi y sus secuaces- designaron tal obra de Kairov como un manual de enseñanza para las escuelas de formación docentes del país .

Buscaban, de esta manera, oponerse a la línea proletaria del Presidente Mao. En 1957 enviaron al mismo Kairov a Pekin y Shanghai, especialmente para permitirle difundir su absurda teoría. En esta ocasión, Liu Shao-chi lo recibió personalmente y tuvo una entrevista “a pecho descubierto” con él. En 1958, nuestros profesores y alumnos revolucionarios, siguiendo la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao, promovieron la revolución en la enseñanza y criticaron despiadadamente a Kairov y su “Pedagogía“. Lu Ting-yi salió en defensa de Kairov y trató de sabotear este potente movimiento revolucionario, afirmando, en un gran estallido, que “Pedagogía” era un “libro socialista“. Al exponer la ley de la lucha de clases durante el período socialista, el Presidente Mao dijo: “El proletariado quiere transformar el mundo según su propia concepción del mundo y la burguesía según la suya. Por lo tanto, en este sentido, no está decidido quién prevalecerá, si el socialismo o el capitalismo“. ¿Quién reeduca a quién? ¿Debemos transformar las viejas escuelas burguesas según la concepción del Presidente Mao sobre la educación proletaria o permitir que el sistema educativo de Kairov reine en nuestras escuelas? Se trata de una encarnizada lucha entre el proletariado y la burguesía al frente de la educación. Por lo tanto, es esencial analizar y criticar la obra “Pedagogía” de Kairov, con la ayuda del marxismo, del leninismo y del pensamiento Mao Tse-tung para desarrollar en profundidad la revolución en la educación.
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La reproducción socialista ampliada

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La sociedad socialista, de la misma forma que cualquier otra sociedad, no puede vivir y desarrollarse sin realizar la producción ininterrumpida de bienes materiales, ya sea comida, ropa, calzado, vivienda, combustible, instrumentos de producción, etc. Karl Marx escribió:

Cualquiera que sea la forma social del proceso de producción, es necesario que éste sea continuo, que recorra periódicamente, siempre de nuevo, las mismas fases. Del mismo modo que una sociedad no puede dejar de consumir, tampoco le es posible cesar de producir. Por tanto, considerado desde el punto de vista de una interdependencia continua y del flujo constante de su renovación, todo proceso social de producción es al propio tiempo proceso de reproducción“. (“El Capital“, Tomo I, Ed. Rusa, 1951)

Si la producción social se lleva a cabo cada año con el mismo volumen, será una reproducción simple. Si, sin embargo, el volumen de producción aumenta de año en año, y la sociedad no sólo compensa los bienes materiales consumidos, sino que produce, además de eso, nuevos medios de producción y objetos de consumo, tenemos la reproducción ampliada.

El marxismo-leninismo nos enseña que el carácter de la reproducción es definido por el modo de producción, que representa una unidad indisoluble entre dos aspectos de la producción social: las fuerzas productivas y las relaciones de producción.

La economía soviética se desarrolla según los principios de la reproducción socialista ampliada. La reproducción socialista se distingue radicalmente de la reproducción capitalista.
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La inevitabilidad del comunismo y la termodinámica

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La revolución socialista va a ganar: es un hecho que sigue el punto de vista de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tse-Tung. Para ellos, no es una cuestión de azar, o de deber moral: la revolución socialista es “necesaria” y no depende de una “elección”.

Veamos las palabras del propio Mao Tse-Tung:

El sistema socialista terminará por reemplazar al sistema capitalista: ésta es una ley objetiva, independiente de la voluntad del hombre. Por mucho que los reaccionarios traten de frenar la rueda de la historia, tarde o temprano se producirá la revolución y, sin duda alguna, triunfará“. (“Discurso en la reunión del Soviet Supremo de la URSS para el 40 aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre“, 6 de noviembre 1957)

“Ley Objetiva”: ¿Qué quería decir Mao con eso? ¿Se refería a que es una ley política? ¿una ley económica? ¿una ley moral? ¿Y no es extraño hablar de “ley objetiva” y decir que la voluntad humana es algo que no importa aquí?

De hecho, la concepción de Mao es comprensible solamente si uno sabe que para él, sólo hay una ley: la contradicción como única ley fundamental de la incesante transformación de la eterna materia.

Esta es la ley que hace que la revolución socialista sea inevitable. ¿Pero por qué? Si la materia se transforma, ¿por qué tendría que llevar al comunismo, y no, por ejemplo, de vuelta al feudalismo?
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Sobre la Bulgaria Socialista

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Extractos del libro del periodista australiano Wilfred Burchett, de 1983, sobre la Bulgaria socialista:

“¿Por qué debería escribir un libro sobre Bulgaria? Mientras escribía, me preguntaba por qué no lo había hecho antes. Entre los casi cuarenta países de Europa, América, Asia, Oceanía y África en los que trabajé, incluyendo una docena en los cuales fijé mi residencia semi-permanente, Bulgaria es el país que visité con más frecuencia y con más regularidad. El motivo de que Bulgaria no haya inspirado uno de mis muchos libros es que he estado ocupado sobre todo haciendo reportajes en las zonas más conflictivas del mundo. Bulgaria era el refugio donde me retiraba entre tormenta y tormenta. ¡Descansar sobre la arena del mar Negro y pescar algunos de sus peces tiene un extraordinario efecto terapéutico! En el ajetreado mundo en el que era obligado trabajar para los editores y directores de periódicos, la tranquilidad de Bulgaria se revestía con una cualidad poco común, que, sin duda, merecía una investigación y reflexión propias”.

“Con los años se ha hecho evidente -prácticamente bajo mis propios ojos- que una nueva generación, con nuevos ideales, estaba forjando el futuro del país. Niños cuyas cabezas estaba acostumbrado a acariciar y cuyos padres eran, en su mayoría, de origen muy humilde, se habían convertido en jefes de departamentos del gobierno, diplomáticos, médicos, científicos nucleares, expertos en cibernética. Los pueblos y más tarde las ciudades se volvieron irreconocibles. El antiguo axioma marxista sobre los trabajadores de que “no tenían nada que perder, salvo sus cadenas” había perdido su significado. Es cierto que esto también vale para la mayoría de los países desarrollados. Sin embargo, cuando visité por primera vez Bulgaria, el país era de los menos desarrollados entre los países reconocidamente subdesarrollados de la península balcánica. Los “grilletes” fueron reemplazados gradualmente por los privilegios de una vida digna, civilizada y refinada. Había muchas razones para investigar más a fondo que en las arenas y en las aguas del Mar Negro”.
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Sobre los orígenes de la teoría del socialismo en un sólo país

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En este artículo, examinamos los orígenes de la teoría del “socialismo en algunos, o incluso en un sólo país capitalista tomado de forma aislada”. Tal esfuerzo es necesario para contrarrestar la recurrente leyenda, creada y difundida por el trotskismo, de que tal teoría habría sido creada por Stalin en 1924, así como de que servía como expresión de la estrechez nacional de una creciente burocracia soviética conservadora. Este estudio nos revela que esta teoría ya estaba presente en la respuesta de los bolcheviques a la traición de los partidos socialdemócratas europeos al ideal de la revolución proletaria, lo que se produjo poco después del estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 (que los bolcheviques denunciaron como la guerra imperialista). La incomprensión de Trotsky, o incluso su negativa a aceptar esta concepción leninista, nos muestra que su ruptura con el menchevismo fue parcial, además de indicarnos la comprensión ultraizquierdista que tenía del proceso revolucionario mundial. Para ser breves, emplearemos el término “socialismo en un solo país” en lugar de “socialismo en algunos, o incluso en un sólo país tomado de forma aislada”.

Esta fue, de hecho, la más disputa más amarga en la historia del movimiento revolucionario marxista. En los debates que giraban en torno a la propia naturaleza del proceso revolucionario mundial, se trataba el papel que debe ser desempeñado por el socialismo, en caso de que este obtuviese la victoria solamente en algunos o incluso un sólo país capitalista. Creada principalmente en el conflicto entre Lenin y las corrientes oportunistas de la socialdemocracia, esta cuestión, más tarde, se transfiguraría en la disputa entre Stalin y Trotsky. ¿Pero por qué tal debate era tan central? La respuesta pertenece al tiempo, y puede ser encontrada en la naturaleza de la época en la que surgió.

El Partido Bolchevique, bajo la dirección de Lenin, fue el único partido de la Segunda Internacional Socialista que defendió una acción revolucionaria después del estallido de la Primera Guerra Mundial. Los demás partidos de la Internacional -cuyo Partido más notable era el socialdemócrata alemán- traicionaron la lucha por la revolución proletaria y por el socialismo al apoyar sus propias burguesías en la guerra de las potencias imperialistas. Comprometidos por su traición y expuestos ante los obreros avanzados, estos revisionistas, anteriormente ocultos, enemigos de la revolución de la clase trabajadora, necesitaban buscar justificaciones teóricas para su traición. Al peinar ciertas obras de Marx y Engels, encontraron lo que buscaban: el socialismo, decían, se debe dar a nivel internacional; o el socialismo será internacional, o no será nada.
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La lucha de dos líneas en los campos chinos

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En el mismo momento en que la economía nacional china padecía dificultades temporales, en razón del sabotaje de la camarilla renegada krutcheviana y de las calamidades naturales que hicieron estragos durante tres años seguidos mientras el imperialismo, el revisionismo moderno y la reacción de todo el mundo entonaban un canto antichino, el puñado de más altos responsables del Partido comprometidos en la vía capitalista, con el Jruschev chino a su cabeza, imaginando que ya era hora de hacer “cambiar la naturaleza” de China, ordenaron a sus subalternos grandes y pequeños que lanzaran un violento ataque general contra el socialismo en los frentes político, económico, ideológico y cultural.

El más alto responsable del Partido comprometido en la vía capitalista, atacó ferozmente a la comuna popular en estos términos: “Estos últimos años, los campesinos no han obtenido ningún beneficio de la economía colectiva“. En nuestros campos, debido a su instigación, se desencadenó la corriente nefasta del Zan-zi-yi-bao (la extensión de las parcelas individuales y los mercados libres, la multiplicación de las pequeñas empresas que asumen la total responsabilidad de sus beneficios y sus pérdidas, la fijación de las normas de producción sobre la base de la familia). Era un hermoso número de su tentativa por disgregar la comuna popular y restaurar el capitalismo.

Vociferó públicamente: “No temamos la marejada del capitalismo“, “hay que mantener el mercado libre“, “hay que operar una regresión suficiente de la industria y la agricultura, y al mismo tiempo extender la fijación de las normas de producción sobre la base de la familia y de la explotación individual“.

Sobre este punto, otro de los más altos responsables antes citados habla mucho más directamente. Dice: “Mientras podamos aumentar la producción se puede recurrir incluso a la explotación individual; no importa si un gato es blanco o negro, si caza ratones es un buen gato“.
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Socialismo y Religión

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La sociedad moderna está enteramente basada en la explotación de las grandes masas laboriosas por una ínfima mayoría de la población: las clases de los terratenientes y los capitalistas. Esta sociedad es una sociedad de esclavitud, porque los obreros “libres”, que trabajan toda su vida en provecho del capital, tan sólo tienen “derecho” a consumir los medios de existencia esenciales para subsistir como esclavos, mientras producen para los capitalistas, o, en una palabra, los medios de vida suficientes para asegurar y perpetuar la esclavitud capitalista.

Esta opresión económica de los trabajadores, engendra inevitablemente todas las formas de opresión política y de degradación social, haciendo cada vez más miserable y sórdida la vida espiritual y moral de las masas. Los trabajadores pueden adquirir un grado mayor o menor de libertad política para luchar por su emancipación económica, pero en la medida en que persista la dominación del capital, ningún grado de libertad podrá librarlos del desamparo, de la desocupación y de la opresión.

La religión es una de las formas de opresión espiritual que gravita por doquiera sobre las masas abrumadas por el trabajo incesante en bien de otros, por la pobreza y la privación. La impotencia de todos los explotados en su lucha contra los explotadores, origina inevitablemente la creencia de una vida mejor, después de la muerte, del mismo modo que la impotencia del salvaje en su lucha con la naturaleza, da origen a la creencia en los dioses, los diablos, los milagros, etc.

La religión enseña a aquellos que se debaten toda su vida en la pobreza a que sean resignados y pacientes en este mundo, y los consuela con la esperanza de la recompensa en el cielo.

En cuanto a los que viven del trabajo ajeno, la religión les enseña a ser “caritativos”, suministrándoles así un justificativo a su explotación y, por decirlo así, un billete barato para el cielo. “La religión es el opio del pueblo”(1). La religión es una especie de tóxico espiritual en el que los esclavos del capital ahogan su conciencia y adormecen su anhelo de una existencia humana decente.

Pero el esclavo que ha adquirido la conciencia de su esclavitud y que se ha elevado a la altura de la lucha por su emancipación, no es ya un esclavo del todo. El obrero conciente de hoy, educado en el ambiente de una fabrica inmensa y esclarecido por la vida urbana, rechaza con desprecio los prejuicios religiosos. Este obrero deja el cielo para los curas y los hipócritas burgueses. Lucha por una vida mejor en la tierra. El proletariado moderno se enrola en el socialismo que, con la ayuda de la ciencia, disipan la densa bruma de la religión y libera a los trabajadores de su fe en una vida después de la muerte, atrayéndolos a la lucha actual por una vida mejor sobre la tierra.

La religión debe ser considerada como una cuestión privada“; tal es la posición corriente de los socialistas respecto a la religión. Pero es menester definir el significado de estas palabras precisamente para evitar todo equivoco. Nosotros exigimos que se considere a la religión como una cuestión privada en lo que concierne al Estado; pero de ninguna manera podemos considerarla como una cuestión privada en nuestro propio Partido.
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“Socialismo para una época de escepticismo” Ralph Miliband

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En este libro Ralph Miliband realiza una crítica rigurosa y actual del capitalismo, demostrando que por su propia naturaleza está incapacitado para remediar los problemas sociales que genera su dinámica.
De manera paralela esboza las líneas generales de una alternativa socialista capaz de solucionar tales problemas.

PDF Descargar: http://www.mediafire.com/view/2i1xjiz27u43cxe/Ralph_Miliband_-_Socialismo_para_una_época_de_escepticismo.pdf

Lesbianismo: Una perspectiva feminista socialista

Artículo de Susan Williams

Prefacio
Soy una mujer lesbiana y mi lucha diaria para sobrevivir en una sociedad capitalista es el resultado de la opresión de todas las mujeres. La mayoría de las mujeres sienten que hay conflicto entre su propia autodeterminación y la definición social de las mujeres como sumisas ante los hombres; yo, como lesbiana, aprendí a comprender profundamente la naturaleza y el grado de la represión social y mi experiencia me llevó a desarrollar un análisis político radical que reconocía que la fuente de la opresión es el sistema capitalista y que las relaciones mismas que existen entre nosotros son el problema clave que afronta el oprimido. Sigue leyendo

“¿Anarquismo o socialismo?” Stalin

¿Cómo consideran los anarquistas el socialismo proletario?

“Ante todo, debe saberse que el socialismo proletario no es simplemente una doctrina filosófica. Es la doctrina de las masas proletarias, su bandera; los proletariosdel mundo la veneran y «se inclinan» ante ella. Por tanto, Marx y Engels no son unos simples fundadores de una «escuela» filosófica cualquiera: son los jefes vivos del movimiento proletario vivo, que crece y se vigoriza cada día. Quien luche contra esta doctrina, quien quiera «echarla por tierra», debe tenerlo bien en cuenta, para no estrellarse vanamente en una lucha desigual. Esto es bien sabido de los señores anarquistas. Por eso en la lucha contra Marx y Engels recurren a un arma totalmente desacostumbrada y nueva en su género.

¿Cuál es esa nueva arma? ¿Es un nuevo estudio de la producción capitalista? ¿Es una refutación de «El Capital» de Marx? ¡Naturalmente que no! ¿O tal vez ellos, armados de «nuevos hechos» y del método «inductivo», refutan «científicamente» el «evangelio» de la socialdemocracia: el «Manifiesto Comunista» de Marx y Engels? ¡Tampoco! Entonces, ¿en qué consiste ese extraordinario procedimiento? Sigue leyendo

“El mercado en el socialismo” W.Bill Bland

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¿Hay un mercado en el socialismo?

Fue sugerido durante el debate que el término “mercado” sólo tenía relevancia para una sociedad capitalista. Sin embargo, el diccionario define el término “mercado” como:
“La demanda…(Por una mercancía) “[Demand (for a commodity)] (‘Diccionario Oxford de Inglés’, Volumen 9, Oxford, 1979;. P 305)

Y el término “demanda” como:
“Llamada a la mercancía por parte de los consumidores.” [A call for a commodity on the part of consumers] (‘Diccionario Inglés de Oxford’, Volumen 4, Oxford, 1979;. P 430).

Sin embargo, en una sociedad socialista, como en una sociedad capitalista, las personas poseen diferentes sumas de dinero que gastan en las tiendas, en productos que están a la venta. Esta voluntad y capacidad de gastar dinero en mercancías constituye demanda, constituye un mercado.
Claramente, tanto en una sociedad capitalista como en una sociedad socialista, hay un “mercado” para las mercancías.

Distribución en el socialismo

La distribución es:
“…La dispersión entre los consumidores de las mercancías producidas.” [the dispersal among consumers of commodities produced] (‘Diccionario Inglés de Oxford’, Volumen 4, Oxford, 19,009, P 8S3.).

El principio en el que la distribución es realizada bajo el socialismo es que:
“El derecho de los productores es proporcional al trabajo que producen.” (K. Marx, “Crítica del Programa de Gotha”, en: ‘. Obras Escogidas “, Volumen 2, Londres, 1943, p 564)

Es decir, los ingresos son proporcionales -la distribución de mercancías está orientada- a la cantidad y calidad del trabajo realizado. Sigue leyendo

“El comunismo y el socialismo” Raymond Lotta

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El comunismo y el socialismo

Quiero definir primero el comunismo porque es la meta a la cual el socialismo apunta.

Imaginen una sociedad en que la gente conozca el mundo y lo transforme conscientemente… donde se haya zafado de las cadenas de la tradición y la ignorancia…donde trabaje colectivamente para producir los artículos básicos y también para explorar el arte, la cultura y la ciencia, ¡y se divierta haciéndolo!… donde el punto de vista científico y la imaginación se refuercen uno a otro… donde haya unidad y diversidad, y se dé amplio debate y lucha ideológica sobre el rumbo y el desarrollo de la sociedad, pero sin antagonismos de clase… donde las relaciones humanas se basen en respeto mutuo, amor a la humanidad y un verdadero interés por su bienestar. Un mundo que cuide el ambiente. Eso es el comunismo. Sigue leyendo

“Algunos problemas actuales del socialismo” Charles Bettelheim & Paul M. Sweezy

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Este libro recopila con gran acierto varios artículos (importantes para el estudio del marterialismo histórico) escritos por Paul M. Sweezy y Charles Bettelheim publicados en su día en Monthly Review, en los cuales ambos filósofos debaten sobre las causas en las que un país socialista se encamina a la restauración del capitalismo.

El primero de ellos es un artículo de Paul M. Sweezy en el que explica las causas de la invasión soviética a Checoslovaquia. Aunque también toca asuntos como la Revolución Cultural Proletaria China, su exposición se centra en este acontecimiento.

Este artículo recibe una respuesta de Charles Bettelheim, que sin dejar pasar la oportunidad de criticar su errada postura respecto a la Revolución Cultural China, cuestiona su análisis sobre la naturaleza del socialismo y la restauración del capitalismo, su “única atención a aspectos superficiales, formas económicas, hechos de menor importancia, etc.”

“Si reconocemos que la dominación de los productores sobre sus condiciones de existencia, es decir, sobre los medios de producción y sobre los productos de su trabajo, constituye lo esencial de las relaciones de producción socialistas, debemos llegar a la conclusión de que el progreso en la vida del socialismo exige una transformación de las formas de esta dominación para que pueda ser cada vez más completa. Creo que ésta es la significación de la lucha proletaria de clase bajo la dictadura del proletariado. Uno de los momentos esenciales de esta lucha consiste en la revolucionarización de los diferentes aparatos económicos, ideológicos y políticos, por que sólo a través de ella puede completarse la eliminación de las relaciones sociales capitalistas que continuan reproduciéndose y su sustitucion por relaciones sociales distintas.”

PDF Descargar: http://www.mediafire.com/view/7bc8517x3thh2jd/Charles%20Bettelheim%20%26%20Paul%20M.%20Sweezy%20-%20Algunos%20problemas%20actuales%20del%20socialismo.pdf

El socialismo puso a la URSS a la cabeza del progreso científico

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En 1917 Rusia era uno de los países más atrasados de Europa y su
población era casi totalmente analfabeta. La Revolución de Octubre cambió
esa situación radicalmente.
En toda una serie de direcciones, los adelantos de los soviéticos permitieron
a la ciencia soviética ocupar posiciones de vanguardia en la mundial. Se
prestó especial atención al fomento de las investigaciones fundamentales, de
las ramas del saber que aseguraban en muchos aspectos la tasa de progreso
de la economía nacional y reforzaban la capacidad de defensa del país.
Fue una realización histórica el dominio de la energía atómica (por un grupo
de científicos bajo la dirección del académico I. Kurchátov), la puesta en
marcha en 1947 de un sincrofasotrón, el más potente del mundo a la sazón,
para el estudio de las partículas atómicas (1). La creación en la URSS de la
bomba atómica enfrió el ímpetu de muchos instigadores de la nueva guerra
mundial.
Descentralización de la investigación científica
El descubrimiento de poderosas zonas petrolíferas, previstas en trabajos
anteriores, en Siberia Occidental y de grandes yacimientos de minerales en
Yakutia, los Urales, Siberia y el Extremo Oriente y la utilización de
riquísimos recursos hidroenergéticos condicionaron el impetuoso progreso
de estas comarcas. En un pasado reciente, las fuerzas científicas
fundamentales se concentraban en Moscú, Leningrado, Járkov, Kíev y otras
ciudades de la parte europea del país, pero hacia mediados de la sexta
década una parte de las organizaciones de investigación científica pasó a
concentrarse igualmente en los Urales, el Kazajstán, Siberia, Transcaucasia,
las repúblicas centroasiáticas y el Extremo Oriente.
[…] Tan sólo en el sistema de la Academia de Ciencias de la URSS había en
1956 un total de 120 institutos y grandes laboratorios, además de 12 filiales
locales. Se crearon bases de investigación en la isla de Sajalin, en
Kamchatka, en el Daguestán, las tierras del Volga y Crimea. Cuando ante el
país se planteó el importante problema de utilizar en gran escala las fuerzas
productivas de Siberia se resolvió crear allí un nuevo e importante complejo
de centros científicos -la Sección Siberiana de la Academia de Ciencias de la
URSS, con sede en Novosibirsk-, levantándose Akademgorodok, es decir,
un poblado con toda una red de instituciones científicas. Los científicos de
Siberia se dedican a investigaciones fundamentales de las direcciones
generales y específicas del territorio. En algunas direcciones científicas
importantes, la Sección Siberiana ocupa un lugar prominente en el país y
goza de fama mundial.
Merced a la consecuente aplicación de la política nacional leninista del
partido, a medida que aumentaban los cuadros científicos y se fortalecían los
centros de investigación científica en las zonas habitadas por otras
nacionalidades, ademas de la rusa, surgieron en los años postbélicos
[después de 1945] nuevas academias de ciencias de diversas repúblicas: las
de Kazajia, Estonia, Letonia, Tadzhikia, Turkmenia, Kirguizia, Lituania y
Moldavia. Muchas academias fueron fundadas partiendo de las filiales de la
Academia de Ciencias de la URSS. Estas instituciones pasaron a
desempeñar el papel rector en el progreso de su respectiva región. En el
período posterior a la guerra [II Guerra Mundial] se ha elevado aún más el
prestigio científico de la Academia de Ciencias de la RSS de Ucrania, en la
que se desplegaron vastas investigaciones en el dominio de la cibernética
(2), la física del estado sólido, la materialogenia, la química física, la
geología y la soldadura de metales. Hicieron considerable aporte al progreso
de la ciencia patria y mundial los astrofísicos de la Academia de Ciencias de
la RSS de Armenia; en la esfera de la mecánica y la matemática, los sabios
de la Academia de Ciencias de la RSS de Georgia; en la esfera de la química
de los alcaloides, los científicos de la Academia de Ciencias de la RSS de
Uzbekia; en la esfera de la geología, los hombres de ciencia de la Academia
de Ciencias de la RSS de Kazajia; en la esfera de la petroquímica, los
científicos de la Academia de Ciencias de la RSS de Azerbaidzhán; en el
dominio de la síntesis orgánica fina, los sabios de la Academia de Ciencias
de la RSS de Letonia, y así sucesivamente. Las academias de ciencias de las
repúblicas de Asia Central prestan atención a la investigación de las bases
científicas del cultivo del algodonero, al estudio de los desiertos, al
usufructo de las aguas y a los problemas de sismología.
[…] En estrecha colaboración creadora con científicos extranjeros
comenzaron a principios de la sexta década las investigaciones de la
Antártida y prosiguieron los intensos estudios del Ártico. Fueron
galardonadas con el Premio Nobel las realizaciones de los científicos
soviéticos N. Semiónov, J. Tamm, L. Landau, P. Cherenkov, I. Frank, N.
Básov y A. Projorov.
Fue un gran adelanto de la técnica soviética la creación de aviones
supersónicos militares y de viajeros (de los constructores A. Tupolev, S.
Iliushin, A. Yakovlev, O. Antónov y otros), en los que se batieron varios
récords mundiales.
Avances en Física subatómica
Una extensa labor de experimentación científica e investigación han
realizado, sobre todo en los últimos decenios, los físicos del país para revelar
los secretos del átomo y utilizar su energía con fines pacíficos. E1 27 de
junio de 1954 se puso en servicio en la Unión Soviética la primera central
atomoeléctrica de carácter industrial. Los hombres de ciencia de los países
socialistas mancomunaron sus esfuerzos para crear en la ciudad de Dubna,
cerca de Moscú, el Instituto Internacional de Problemas Nucleares. Este
centro científico de primer orden está dotado de magníficos equipos
modernos facilitados por el Gobierno de la URSS. En abril de 1957 se puso
en marcha aquí el acelerador de partículas atómicas más potente de la época.
Se comenzó con éxito la construcción de otro acelerador, todavía más
poderoso: hasta la energía de 70 mil millones de electrones-voltio (1). Los
aceleradores adquirieron gran empleo para atender las necesidades de la
industria socialista, al igual que la economía agropecuaria. Significó una
gran realización el descubrimiento de un isótopo pesado del 102° elemento
por un grupo de científicos bajo la dirección de G. Flerov, correspondiente
de la Academia de Ciencias de la URSS.
En 1958, en la Unión Soviética comenzó a generar fluido eléctrico una
central atómica con potencia de 100 mil kW y se emprendió la construcción
de varias centrales atomoeléctricas de gran potencia. En particular, en 1969,
se inició la construcción de una nueva central atomoeléctrica industrial con
reactor de neutrones rápidos, con potencia práctica de 600 mil kW.
Otro ejemplo de empleo pacífico de la enegría del átomo y momento de
viraje en la historia de las construcciones navales fue la botadura en la URSS
del rompehielos atómico Lenin (1959), el primero del mundo, construido en
los conocidos astilleros del Almirantazgo de Leningrado.
Desempeñó un papel relevante en el progreso de la física atómica el
académico I. Kurchátov, tres veces Héroe del Trabajo Socialista, cuya vida
fue una verdadera hazaña en aras de la ciencia y la Patria.
En el terreno de la física teórica hicieron nuevos descubrimientos los
académicos N. Bogoliúbov y B. Pontecorvo, cuyas investigaciones les
valieron el Premio Lenin.
Los descubrimientos de la física soviética, de reconocimiento mundial,
estuvieron ligados inseparablemente a la obra de figuras tan eminentes de
nuestra época como D. Skobeltsin, P. Kapitsa, I. Tamm, V. Véxler, L.
Landáu, A. Alexándrov, Y. Zeldóvich, B. Konstantínov, L. Artsimóvich, M.
Milliónschikov y otros (3).
Avanzaron con éxito las investigaciones en todas las direcciones de la
matemática contemporánea. Se probó la posibilidad de resolver las teorías
elementales de una amplia clase de campos normados, se hicieron relevantes
descubrimientos en la esfera de la teoría analítica de los números (4), se
logró puntualizar sustancialmente y argumentar ciertos problemas de la
teoría de la probabilidad (5) y la estadística matemática, así como en otras
ramas de dicha ciencia.
Contribuyeron en muchos aspectos al progreso de la economía del país las
nuevas realizaciones de la ciencia química (las investigaciones de los
académicos A. Nesmeyánov, N. Semiónov, I. Knuniants, A. Beloziorski, A.
Tópchiev, A. Sadykov y otros). En particular, se realizaron varios trabajos de
importancia básica en el terreno de la química cuántica, la petroquímica, la
química y la física de los compuestos macromoleculares, la química de las
altas energías, los procesos de obtención y tratamiento de metales, etc.
Hicieron un aporte considerable a la ciencia los investigadores soviéticos
dedicados a la mecánica, la radiofísica, la energética, la cibernética, etc.
Merced a los trabajos del académico N. Chetáev y otros se formó
definitivamente la escuela de la teoría de la estabilidad del movimiento del
cuerpo sólido.
Son de mucha importancia para la economía agropecuaria, la medicina y
ciertas ramas de la industria los resultados científicos de la biología. Se
realizaron investigaciones con el fin de conocer las bases físicas, químicas y
biológicas de la actividad vital. Se ampliaron continuamente las
proporciones de las búsquedas científicas en el terreno de la biología
molecular (las direcciones principales se consagraron a la estructura y la
función de los ácidos nucleicos y al proceso de la biosíntesis de la proteína)
y de la biofísica molecular (se descubrieron y se investigaron los estados
excitados estables en las proteínas y los ácidos nucleicos), en el terreno de la
fisiología del hombre y los animales, de la biología general (sobre todo la
genética). Se ampliaron sustancialmente las investigaciones para la
quimización de la agricultura, de mucha importancia para la elevación de los
rendimientos de los cultivos y la productividad del ganado (6).
En la lucha por el incremento de la producción agropecuaria, a la par con los
hombres de ciencia, participaron los seleccionadores prácticos. En 1962,
más de 20 millones de hectáreas ocuparon los sembrados de híbridos y
nuevas variedades de maíz obtenidos por B. Sokolov, M. Jadzhínov, G.
Galéev, A. Musíiko y V. Kozubenko.
Significaron valioso aporte a la medicina los trabajos de L. Bogush
(tratamiento de la tuberculosis), A. Vishnevski y B. Petrovski (enfermedades
del corazón), N. Blojín y N. Petrov (tratamiento y profilaxis de
enfermedades cancerosas), todos ellos Premio Lenin, y muchos otros
científicos eminentes. Fue valorado altamente por la medicina mundial el
preparado eficaz antipoliomielítico creado bajo la dirección de A.
Smoródintsev y M. Chumakov. Cientos de institutos y laboratorios de
investigación científica y decenas de miles de investigadores médicos se
ocuparon intensamente en problemas de prolongación de la vida humana.
Como hemos señalado antes, la duración media de la vida del hombre en la
URSS a principios de la octava década alcanzó 70 años. Hacía ya
aproximadamente 20 años que la Unión Soviética había ocupado el primer
lugar del mundo por el número absoluto de médicos, así como por la
proporción de éstos en el total de la población. Respecto de 1913, el número
de médicos por cada 10 mil habitantes a comienzos de los años 60 era 34
veces mayor en Turkmenia; 42 veces mayor en el Kazajstán y el Uzbekistán;
66 veces mayor en Kirguizia, y 112 veces mayor en el Tadzhikistán. Tan sólo
en el primer semestre de 1973, a cuenta de las asignaciones del Estado, se
construyeron y pusieron en servicio nuevos hospitales para 12 mil camas y
nuevas policlínicas para 23 mil visitas por turno.
Ingeniería y tecnología
Importantes cambios cualitativos se registraron en el progreso de la
construcción soviética de maquinaria. Aquí salieron a primer plano los
problemas de resistencia y automatización. Los hombres de ciencia e
ingenieros crearon muchas máquinas-herramienta automáticas y
semiautomáticas de alto rendimiento con transmisión hidráulica y
dispositivos copiadores para tratamiento de distintos materiales. Especial
atención se prestó a la dirección programada del mecanizado de metales.
Avanzó la teoría de la dirección automática (escuela del académico V.
Trapéznikov).
En el dominio de la tecnología creció sin cesar la importancia de los
métodos químicos de tratamiento de los metales. Merced al progreso de la
industria de polímeros comenzó la producción de nuevos materiales que,
además de desplazar a los naturales, poseen cualidades que la naturaleza no
conoce. En 1962, los colaboradores del Instituto Patón de soldadura,
dependiente de la Academia de Ciencias de la RSS de Ucrania, pusieron en
práctica un nuevo método de soldadura automática de aceros al arco. Los
metalúrgicos soviéticos resolvieron, en la práctica, el problema del empleo
del gas natural en los altos hornos. Se investigó activamente la tecnología de
la llamada micrometalurgia, o sea la obtención de hilos y cables metálicos
superdelgados, sin los cuales es inconcebible el progreso de la técnica
moderna.
La divulgación científica
Paso de gran significación para la formación de cuadros marxistas en la
esfera de las humanidades fue la fundación, al poco de terminar la guerra, de
la Academia de Ciencias Sociales, aneja al CC del PCUS. Comenzó a
desempeñar un gran papel en el sistema de educación de los trabajadores la
Sociedad de propagación de conocimientos científicos y políticos (hoy
denominada Sociedad Znanie) fundada en 1947 a iniciativa de los científicos
soviéticos. A finales de los años 40, en el sistema de la Academia de
Ciencias de la URSS se organizaron varias filiales (de la península de Kola,
de Yakutia, etc.), instituciones científicas de múltiples ramas, lo que
aumentó en amplitud y profundidad la geografía de la ciencia (7).
[…] La construcción del comunismo incorporó a la participación activa en el
fomento de la ciencia a las grandes capas de la población laboriosa de todas
las repúblicas del país. Se unieron a la lucha por el progreso científicotécnico
decenas de miles de obreros, ingenieros y peritos. En las empresas
de Moscú, Leningrado, Sverdlovsk y otros centros industriales surgieron
comisiones de asistencia al progreso técnico, oficinas de análisis económico,
etc.
Ocuparon importante lugar en la lucha por el progreso de la ciencia y la
técnica la Sociedad de inventores y racionalizadores de la URSS (su I
Congreso se celebró en septiembre de 1959) y diversas sociedades
científico-técnicas.
La ciencia soviética dispone de numerosos cuadros altamente calificados de
científicos, cuyas filas se engruesan continuamente a cuenta de la afluencia
de jóvenes investigadores. En el presente [1977], más de un millón de
personas se ocupa en la URSS en trabajos científicos y en enseñanza
científica. Es la cuarta parte de todos los trabajadores de la ciencia del
mundo.
La inauguración de la era cósmica
Entre las grandes realizaciones de la ciencia soviética ocupan legítimamente
el lugar principal los adelantos en el estudio del espacio cósmico y en la
investigación del núcleo atómico. Estas realizaciones produjeron una
auténtica revolución en la ciencia mundial y son de gran significación para
los destinos del género humano. El 4 de octubre de 1957, en la URSS se
puso en órbita el primer satélite artificial (spútnik) de la Tierra, con lo que se
dio comienzo al cumplimiento del sueño secular del hombre: el asalto del
Cosmos (8).
La palabra rusa spútnik arraigó de golpe en los diversos idiomas del mundo.
El progreso de la ciencia y la técnica en la URSS permitió a los soviéticos
penetrar más y más hondo en los misterios de la naturaleza. Tan sólo en
1959 se lanzaron tres cohetes cósmicos. El primero pasó a ser el décimo
planeta del sistema solar. El segundo llegó a la superficie de la Luna,
llevando a la zona de los mares lunares de la Claridad y la Tranquilidad un
gallardete con el escudo de armas de la URSS y la inscripción: Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas. Septiembre de 1959. El tercero puso una
estación automática interplanetaria en órbita alrededor de la Luna y permitió
fotografiar la cara invisible de la Luna. Se lanzaron al Cosmos animales,
plantas e insectos terrestres con fines de experimentación. Los datos
obtenidos brindaron nuevos conocimientos indispensables para la
preparación del vuelo del hombre al Cosmos. La ofensiva sobre el Universo
propició el nacimiento de una nueva rama de la ciencia: la física del
Cosmos.
El 12 de febrero de 1961 se lanzó a la zona de Venus una estación
interplanetaria soviética.
En la mañana del 12 de abril de 1961 se oyeron por radio las palabras: Habla
Moscú. Transmiten todas las emisoras de la Unión Soviética. El 12 de abril
de 1961 se ha lanzado en la Unión Soviética en órbita alrededor de la Tierra
la nave-satélite cósmica Vostok, la primera del mundo, tripulada por un
hombre. El piloto cosmonauta de la nave es el comandante de aviación Yuri
Alexéevich Gagarin, ciudadano de la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas. A las 10 horas y 35 minutos (hora de Moscú) del mismo día, la
nave cósmica soviética pilotada por el cosmonauta aterrizó en la URSS sin
contratiempo en la zona fijada de antemano. Se dio a Y. Gagarin, con toda
razón, el nombre de Colón del siglo XX.
El vuelo cósmico de Yuri Gagarin abrió vastas perspectivas de mayor
conquista del espacio circunterrestre por el hombre.
El 6 de agosto de 1961, a las 9 horas de la mañana, se puso en órbita
alrededor de la Tierra la nave-satélite Vostok-2 pilotada por G. Titov. El
nuevo cosmonauta pasó 25 horas a grandes alturas, más allá de la atmósfera
terrestre, siendo el primero en manejar una nave cósmica. El 16 de marzo de
1962 se lanzó al cielo el satélite Cosmos, el primero de la serie de sputniks
de investigación científica. Después de éste se oyeron reiteradas veces
comunicados acerca de la puesta en órbita circunterrestre de naves cósmicas
con cosmonautas soviéticos a bordo. En el verano de 1962 se realizó el
vuelo cósmico de A. Nikoláev y de P. Popóvich en naves-satélites Vostok-3
y Vostok-4, y al cabo de un año, el mundo fue testigo de otra victoria de la
ciencia soviética: se realizó un nuevo vuelo en grupo de varios días de la
nave Vostok-5 pilotada por V. Bykovski y Vostok-6 pilotada por Valentina
Tereshkova, la primera mujer cosmonauta del mundo.
En noviembre de 1962 se lanzó en la dirección de Marte la estación
automática interplanetaria Marte-1; el 2 de abril de 1963 salió en dirección
de la Luna la estación soviética Luna-4.
El 12 de octubre de 1964, un nuevo y potente cohete puso en órbita de
satélite de la Tierra, por vez primera en el mundo, la nave cósmica Vosjod-1
tripulada por tres personas: el ingeniero coronel V. Komarov, el colaborador
científico K. Feoktístov y el médico cosmonauta B. Egórov. Por vez primera,
un hombre de ciencia y un médico hacían sus observaciones directamente en
el Cosmos. Los cosmonautas realizaron el vuelo sin usar escafandras ni
sistema de catapultaje.
El 18 de marzo de 1965 salió a la órbita de satélite de la Tierra una nueva
nave cósmica soviética -Vosjod-2-, cuyo vuelo inauguró una nueva página
brillante en la historia de la penetración en el Cosmos: por vez primera en el
mundo, el hombre abandonó la nave para salir al espacio cósmico. Este
complejo experimento, que requería excepcional valor, fue realizado por el
piloto cosmonauta A. Leónov, con la asistencia del jefe de la nave Vosjod-2,
el piloto cosmonauta P. Beliáev.
Cabe estimar importante jalón en el estudio del Cosmos el alunizaje suave
en la Luna, el 3 de febrero de 1966, de la estación automática soviética, que
transmitió fotos de la superficie del satélite natural a la Tierra.
En abril de 1967 se probó la nave Soyuz-1. Tras cumplir todo el programa de
vuelo, al aterrizar, debido a ciertas circunstancias imprevistas, murió el
cosmonauta V. Komarov.
El 18 de octubre de 1967, la estación automática Venus-4, dotada de
aparatos científicos, realizó por vez primera mediciones en la atmósfera de
Venus, y a fines de octubre del mismo año, por vez primera en el mundo, se
efectuó el primer empalme automático en órbita de satélites artificiales de la
Tierra.
En 1968, el cosmonauta G. Beregovói realizó un vuelo en una nave nueva y
más perfecta: Soyuz-3; se lanzaron dos estaciones en la dirección de Venus,
que alcanzaron la superficie del planeta en mayo de 1969, llevando allí
gallardetes soviéticos.
En enero de 1969 se efectuó en órbita circunterrestre el empalme de dos
naves-satélites cósmicos: Soyuz-4, al mando del cosmonauta V. Shatálov, y
Soyuz-5 al mando del cosmonauta B. Volynov, así como el paso de los
cosmonautas E. Jrunov y A. Eliséev, a través del espacio abierto, de una
nave a la otra.
El 11, 12 y 13 de octubre de 1969 se pusieron en órbita en torno a la Tierra
tres naves cósmicas soviéticas: Soyuz-6 (con los cosmonautas teniente
coronel G. Shonin e ingeniero de a bordo V. Kubásov), Soyuz-7 (con los
cosmonautas coronel A. Filípchenko, ingeniero de a bordo V. Vólkov e
ingeniero coronel V. Gorbatkó) y Soyuz-8 (con los cosmonautas V. Shatálov
e ingeniero de a bordo A. Eliséev). Se cumplió un complejo conjunto de
trabajos previstos por el programa del vuelo, en particular, por vez primera
en la práctica mundial, se realizó en órbita un proceso tan complejo como la
soldadura de metales.
La carrera espacial
Los años de 1969 y 1970 mostraron claramente las peculiaridades y la
diferencia de los programas de la URSS y de los EE.UU. para la
investigación del Cosmos. La Unión Soviética investigaba con sentido
consecuente el espacio cósmico y los planetas del sistema solar, ante todo,
con ayuda de aparatos cósmicos dirigidos y dando pasos concretos para crear
estaciones científicas orbitales, mientras que los EE.UU. emprendieron el
camino de la preparación y cumplimiento de un programa de desembarco de
astronautas en la Luna (el programa Apolo).
El 16 de julio de 1969 se lanzó el Apolo XI (con los astronautas Neil
Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin). El 20 de julio, el módulo lunar
de Apolo XI alunizó en el satélite natural de la Tierra. En noviembre del
mismo año realizó un vuelo a la Luna la nave Apolo XII: Los astronautas
trajeron a la Tierra 36 kilos de muestras de suelo del satélite.
En la misma época, la Unión Soviética lanzó la nave pilotada Soyuz-9 y las
estaciones automáticas para el estudio de la Luna, Venus y el espacio
circunterrestre e interplanetario.
Del 1 al 19 de junio se realizó el vuelo de Soyuz-9 (jefe de la nave, A.
Nikoláev, ingeniero de a bordo, V. Sevastiánov, candidato a doctor en
Ciencias Técnicas). Su programa era investigar el efecto duradero del
conjunto de factores del vuelo en el organismo del hombre y, ante todo,
comprobar la capacidad de trabajar activamente en medio de la
imponderabilidad durante un largo período. El vuelo significó un paso
importante en la creación de estaciones orbitales.
El vuelo de la estación automática Luna-16 (septiembre de 1970) permitió
resolver un complejo problema científico-técnico de la cosmonáutica: la
toma de muestras de suelo de la Luna con medios automáticos y su
transporte a la Tierra. El 20 de octubre se envió a la Luna, para regresar a la
Tierra la estación automática Zond-8. El 17 de noviembre alunizó en la parte
occidental del Mar de las Lluvias Luna-17, que llevó allí el aparato
automóvil Lunajod-1. Durante diez meses y medio se llevó a cabo un
experimento cósmico único en su género, con empleo de un sistema lunar de
transporte para realizar un vasto conjunto de investigaciones científicotécnicas.
Lanzada el 17 de agosto de 1970, la estación automática
interplanetaria Venus-7 alcanzó el planeta Venus el 15 de diciembre,
investigó las capas inferiores de la atmósfera hasta la superficie y, por vez
primera, transmitió a la Tierra información científica directamente desde la
superficie de otro planeta del sistema solar.
La primera estación orbital
[…] Durante el vuelo conjunto de dos días (abril de 1971) de la nave cósmica
Soyuz-10 (con los cosmonautas V. Shatálov, A. Eliséev y N. Rukavíshnikov)
con la primera estación científica orbital se realizó un conjunto de complejas
investigaciones para comprobar la capacidad de funcionamiento de distintos
sistemas perfeccionados.
Relevante hazaña en aras de la ciencia patria y mundial fue el vuelo de la
estación Saliut (con el teniente coronel G. Dobrovolski, jefe de la nave, el
ingeniero de a bordo V. Vólkov y el ingeniero probador V. Patsáev). Durante
el vuelo orbital de inusitada duración (del 6 al 30 de junio de 1971), los
cosmonautas cumplieron un complejo programa de investigaciones en la
nave Soyuz-11 y durante el vuelo en la estación científica orbital Saliut. Al
regresar a la Tierra en la nave de transporte Soyuz-11, los valerosos
cosmonautas murieron, pero su vuelo hizo un aporte inapreciable al progreso
de la cosmonáutica.
[…] A principios de 1975 se puso en órbita la nave cósmica Soyuz-17,
pilotada por los cosmonautas A. Gúbarev y G. Grechko, que empalmó con la
estación [espacial]. Tras pasar a ésta, los dos cosmonautas cumplieron en 30
días de vuelo un extenso programa de investigaciones y experimentos
científico-técnicos.
Después de aterrizar Soyuz-17, la tripulación de la nave cósmica Soyuz-18,
P. Klimuk y V. Sevastiánov, empalmó con la estación, pasó a ella y trabajó a
bordo 63 días. Fue éste el más largo vuelo cósmico, durante el que se llevó a
cabo un vasto programa de investigaciones científicas.
Eminente experimento cósmico fueron el empalme y el vuelo conjunto en
julio de 1975 de la nave soviética Soyuz-19 con los cosmonautas A. Leónov
y V. Kubásov, y la nave norteamericana Apolo con los cosmonautas T.
Stafford, V. Brand y D. Slayton. El 17 de julio, las naves empalmaron, en la
órbita comenzó a funcionar un conjunto cósmico internacional. Soyuz-Apolo
fue el prototipo de las futuras estaciones internacionales.
[…] Fue prueba de notables éxitos de la ciencia y la técnica soviéticas el
lanzamiento de estaciones automáticas interplanetarias. El 22 y el 25 de
octubre de 1975 se pusieron en órbita de satélites artificiales de Venus las
estaciones automáticas Venus-9 y Venus-10. Los aparatos de descenso de las
estaciones realizaron un aterrizaje suave en la superficie del planeta en
distintos lugares y transmitieron a Tierra fotografías de la superficie de
Venus. Así, por vez primera en la historia, se crearon satélites artificiales de
Venus y se obtuvieron fotografías de la superficie de este planeta.
Las investigaciones del Cosmos contribuyen al rápido progreso de muchas
ramas de las ciencias naturales y la técnica, a la creación de nuevas
disciplinas científicas (biología, medicina y física cósmicas). La conquista
de los espacios cósmicos ha acelerado el ritmo de la revolución científicotécnica,
ha exigido la creación de la metalurgia de calidad, la producción de
nuevos materiales e, indudablemente, tiene ya ahora mucha importancia para
el avance de numerosas ramas de la economía nacional.
La ciencia es una fuerza productiva
En la URSS, la ciencia contemporánea se va erigiendo en fuerza productiva
directa de la sociedad. Los científicos soviéticos han logrado notables éxitos.
La propia ciencia se industrializa rápidamente. Su base experimental se
amplía a cuenta de instalaciones que, por su escala, nada tienen que envidiar
a las empresas industriales.
Han salido a primer plano los trabajos relacionados con las rápidas
calculadoras electrónicas. El impetuoso proceso de matematización de las
más diversas ramas del saber ha dado vida en el último decenio al
surgimiento de muchas ideas fecundas que han formado la base de la
cibernética, la biónica y otras direcciones importantes del progreso
científico-técnico. La simulación matemática en la química, la biología y las
distintas esferas de las ciencias técnicas durante el cumplimiento del plan
septenal y del octavo plan quinquenal aceleró la marcha de las
investigaciones y contribuyó a la aplicación práctica más rápida de los
adelantos de la ciencia. El progreso de la ciencia ahora depende más que
nunca del pertrechamiento técnico del experimento. A fin de satisfacer las
crecientes demandas de la ciencia soviética surgió en los años 60 una nueva
rama de la industria: la construcción de aparatos científicos.
[…] Los adelantos de la ciencia soviética encarnan el trabajo de los hombres
de ciencia de todas las repúblicas del país. En los últimos años han sido
puestos en marcha nuevos reactores atómicos en Kíev y Tbilisi, en Letonia y
Uzbekistán. Antes de la revolución no había un solo colaborador científico
en Kirguizia, y ahora trabajan en la república más de 25 mil. Cerca de 40
instituciones científicas funcionan dentro del sistema de la Academia de
Ciencias de la RSS de Kazajia y alrededor de 600 se hallan en Ucrania.
[…] En la sociedad socialista desarrollada, cuando la ciencia llega a ser el
factor decisivo del crecimiento de las fuerzas productivas de la sociedad, los
científicos soviéticos procuran que se utilicen con la máxima eficacia las
riquezas y las fuerzas de la naturaleza en beneficio de los trabajadores, en
aras del fortalecimiento de la paz en todo el mundo. La sociedad comunista,
que se construye con el trabajo creador y abnegado del pueblo soviético, será
la más alta encarnación del progreso social y científico-técnico.
Historia de la URSS, Editorial Progreso, Moscú, 1977, tomo III, pgs.265 a
284
Añadidos nuestros:
(1) Un sincofasotrón es un tipo gigantesco de acelerador de partículas
subatómicas que, como otros parecidos (ciclotrones, betatrones,
sincrotrones) incrementa la energía cinética de partículas cargadas
colocándolas dentro de campos electromagnéticos para utilizarlas como
proyectiles contra núcleos atómicos.
(2) La afirmación de que la cibernética estaba prohibida en la Unión
Soviética es, por tanto, falsa.
(3) P.L. Kapitsa fue quien realizó en 1937 un descubrimiento tan decisivo
para la Física moderna como la superfluidez.
(4) Aunque el texto no lo menciona, fue el matemático I.M.Vinogradov
quien impulsó esta teoría.
(5) La axiomatización de la teoría de probabilidades la realizó en 1925 el
gran matemático soviético A.N. Kolmogorov, quizá el mayor matemático
del pasado siglo.
(6) Sorprendentemente el texto tampoco cita las trascendentales aportaciones
del biólogo A.Oparin al estudio del origen de la vida en el universo.
(7) Desde los años treinta existía en la Unión Soviética una disciplina
pionera llamada Naukovodemia, un especie de ciencia de la ciencia, que
recopilaba y analizaba quién, cómo y dónde se investigaba y publicaba en
todo el mundo a fin de que el conocimiento fuera accesible a todos los que
desearan aprender.
(8) En la Unión Soviética se hablaba de cosmos y de cosmología por
influencia ideológica, específicamente rusa, que los comunistas heredaron,
derivada de las corrientes filosóficas más avanzadas de su país de mediados
del siglo XIX. En occidente se utilizan preferentemente las expresiones
universo y astronomía.

Extraído de la extinta Antorcha