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“El tribunal del tiempo”

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El teleproyecto “El tribunal del tiempo”, que sale en uno de los canales federales de Rusia, es muy especial para nuestra nación, incluso algunos creen que fue inspirado desde una de las torres del Kremlin, es decir, por uno de los grupos de la élite gobernante. Y es que durante los últimos 25 años, la televisión nacional de Rusia, en general, se ha parecido mucho, por no decir en un 95%, a todas las cadenas globales: se repiten las mismas tonterias y se inculcan las mismas ideas poco claras con respecto a nuestro pasado y nuestro futuro. La prensa es otra cosa, pero la gente suele ver la tele. Y los especialistas, que tratan de poner las cosas en orden, normalmente en la tele no son bienvenidos.

No obstante, en julio de 2010 arranca el proyecto, cuyo objetivo es sondear la opinión pública acerca de las cuestiones fundamentales de la vida rusa. “¿La incorporación de los países bàlticos fue una ventaja o una desventaja?”, “¿La introducción de tropas en Afganistán, fue una aventura de la partidocracia o una necesidad geopolítica?”, “¿La politica exterior de Alejandro Nevski fue funesta o fue la salvación?”, etc. El proyecto tiene la forma de un tribunal, donde hay un juez, abogados y procuradores. El hecho de que las decisiones del juez son siempre preconcebidas (contra la linea de la investigación desapasionada), solamente hacen al show más emocionante. Además, a finales de cada segmento los televidentes votan, y los resultados siempre son un esculpitajo a la cara del juez, director del proyecto, uno de los propagandistas más odiosos de nuestos tiempos, Nikolai Svanidze (en la foto de abajo, junto a su compañero de armas ideologicas Leoníd Mlechin).

 

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Claro que, los sondeos como tales, los tenemos de sobra, pero estos son extraordinarios, porque las formulaciones de las preguntas por primera vez desde hace mucho, son correctas. Y son correctas, sobre todo, gracias a la participacián del politólogo Sergio Kurginian, quien de hecho dirige todo el show, cortando el monólogo soso de los falsificadores.
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Algunos autores a favor y en contra de Stalin

Algunos autores a favor y en contra de Stalin

 

En este breve capítulo, analizaremos algunas de las críticas que se lanzaron contra Stalin, por parte de ex-comunistas, revisionistas, traidores y tránsfugas en las épocas negras del dominio revisionista. También veremos algunos escritores más equilibrados.

Winston Churchill, primer ministro británico durante la II Guerra  Mundial

Churchill, el famoso ministro británico durante la II Guerra Mundial, fue un hábil político y un personaje muy importante del siglo XX. Tuvo la oportunidad de conocer muy de cerca a Stalin y tratar con él en momentos cruciales de la II Guerra Mundial y por lo tanto, siendo un anti-comunista convencido y confeso, sus opiniones tienen un gran valor para aquilatar objetivamente la personalidad de Stalin.

Churchill negoció con Stalin una cantidad muy grande de problemas derivados de la guerra y de la alianza estratégica entre Gran Bretaña y la Unión Soviética. Sostuvo conversaciones y tratativas muy complejas con Stalin en tres conferencias internacionales: Teherán, Yalta y en parte Postdam. Sus criterios no pueden, de modo alguno, ser interpretados como una concesión, por el contrario, el hecho mismo de haber sido enemigos irreconciliables a partir de la guerra fría, muestran su honestidad y equidad.

Churchill escribió lo siguiente de Stalin:

La suerte para Rusia fue que durante los años de la grandes pruebas fue dirigida por ese estratega inflexible que fue José V. Stalin. Fue una personalidad importante, señalada e incuestionable. Stalin estaba dotado de una energía extraordinaria, era un erudito con una voluntad fuerte, inflexible, implacable tanto en el trabajo como en las discusiones y yo mismo, a pesar de toda mí ciencia del Parlamento inglés, no hubiera podido contradecirle en nada. La fuerza activa de su trabajo era tan grande en él que constituía un caso único entre todos los Jefes de Estado de todos los tiempos y de todos los pueblos.  Stalin producía impresiones muy fuertes sobre cada uno de nosotros. Su Influencia sobre el pueblo era incuestionable. Cuando entraba en la sala de la Conferencia de Yalta, cada uno de nosotros, como sí nos lo hubieran pedido, se levantaba y, de manera sorprendente, ponía las manos en las costuras de los pantalones permaneciendo inmóvil. Poseía una inteligencia profunda. Era un maestro inigualable para descubrir soluciones a los problemas más arduos, incluso en los casos en que parecía que no había solución posible. Había creado y mandaba un país colosal. Era una persona que habría podido eliminar a sus enemigos con la ayuda de las manos de sus enemigos y logró incluso hacernos combatir contra los imperialistas, a nosotros que también nos consideraba abiertamente como tales. Stalin era tan grande que era incomparable en el mundo. Había salido de la nada y dejó tras de sí una Rusia equipada de armas nucleares […] No, no importa lo que se diga de él, ni la historia ni los pueblos lo olvidarán…” (Subrayado nuestro)

Además, Churchill citado por Nina Andreieva, dice refiriéndose a Stalin:

Uno de mis más peligrosos adversarios políticos. Él fue una figura destacada que se impuso a nuestro tiempo en aquel período en que transcurrió su vida. Stalin fue un hombre con erudición y energía no comunes, con una fuerza de voluntad inquebrantable, brutal, áspero, implacable tanto en el trabajo como en las conversaciones; inclusive yo, educado en el parlamento inglés, nunca pude contradecirlo en nada. En sus obras se sentía una fuerza colosal. Esta fuerza era tan grande en Stalin que parece que él es inigualable entre los dirigentes de todos los tiempos y pueblos (sic). Su influencia sobre las personas era incontestable. Cuando entró en la sala de la Conferencia de Yalta, todos nosotros, como respondiendo a un comando, nos pusimos de pie. Y sorprendentemente manteníamos las manos en la cintura. Stalin tenía una inteligencia profunda, lógica y razón privada de todo pánico. El era un maestro perfecto para encontrar en los momentos difíciles los caminos para salir de las situaciones más difíciles. El era un hombre que liquidaba a sus enemigos con las manos de sus enemigos, él nos obligó a nosotros, que él llamaba abiertamente imperialistas, a enfrentarnos con los imperialistas. El encontró a Rusia con arado y la dejó equipada con armas atómicas….“.

Parecería que los anteriores conceptos proceden de un comunista de tendencia francamente estalinista, no es así, se trata del anti-comunista más destacado del siglo pasado.

¿Qué más claridad podemos pedir de un destacado estadista capitalista opinando sobre su peor enemigo político? Sigue leyendo