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El progreso sólo es posible con la teoría de “uno se divide en dos”

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El siguiente artículo, que “Cultura Proletaria” ha traducido, ha sido escrito por Wang Ching-fan, empleado del Banco Agrícola de Pin Hsien, de Shensi, en China. (Publicado en “Ta-kung Pao“, Pekín, 24 de enero de 1965).

 

 

En la actualidad, existe un gran debate en el frente filosófico entre “uno se divide en dos” e “integrar dos en uno”. Creo que este debate es una manifestación de la agudización de la lucha de clases, una seria lucha de clases en el ámbito ideológico. Esta lucha es una defensa para proteger la dialéctica del Marxismo-Leninismo y llevar la revolución socialista hasta el final. Como soy un joven revolucionario, debo interesarme y tomar posición en este debate.

Aquí, voy a utilizar mi propia experiencia para discutir mis ideas sobre esta cuestión.

Después de graduarme en la escuela media superior en 1963, y guiado por mis maestros, me instaron a acudir al examen oral para la entrada de cuadros de la Escuela de Shensien en Comercio y Finanzas. Como no entendía correctamente el comercio y las finanzas, y me habían influenciado los hábitos de la vieja sociedad, sentí que este trabajo era demasiado simple, de poco interés y que si lo realizaba toda la vida, perdería todo el interés para mí. Pensé: “Si cojo este tipo de trabajo, habré perdido 13 años de estudio“. Al mismo tiempo, estaba cada vez más y más molesto, ya que después de haber crecido en la ciudad, temía que tuviera que dejar Sian si asistía a esta escuela. En ese momento, el individualismo ya había corroído todo mi pensamiento, era un miope que sólo veía las cosas que estaban cerca de mi casa, en Sian. No podía distinguir los niveles básicos, ni el norte ni el sur. No entendía que, para el desarrollo del socialismo y del frente comercial y financiero, se necesitaba urgentemente un gran número de personas con cierta conciencia política y conocimientos especializados. Menos aún comprendí que los niveles básicos requerían que los intelectuales jóvenes aportaran toda su fuerza y que fuera en lugares especiales. Por lo tanto, cuando fuí a rellenar un formulario para la prueba oral, y me preguntaron si estaba dispuesto a aceptar una asignación en concreto o cualquiera, rellené la casilla de “Cualquier asignación”.

Más tarde, a través de la educación en la escuela de la organización del partido, con las sinceras regañinas de los profesores, la paciente ayuda de los compañeros, y particularmente, después de estudiar las obras del presidente Mao, se libró una lucha en mi mente. Poco a poco me di cuenta de que la causa de mi error fue que me había relajado en la reforma ideológica.

Cuando vi que mis compañeros estaban dispuestos a aceptar cualquier asignación, que estaban decididos a ir a los niveles básicos a forjarse y soportar tormentas y pruebas, que eran luchadores revolucionarios proletarios dispuestos a asumir cargas pesadas y sufrir dificultades, me mostraron el heroísmo de la juventud en la era de Mao Tse-tung. Me sentí avergonzado y durante varias noches no pude dormir. Fiuras heroicas como Norman Bethune, Chang Szu-te y Lei Feng venían continuamente a mi mente.
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Método dialéctico para la unidad del Partido

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En lo referente al problema de la unidad, quisiera decir unas palabras sobre su método. A mi parecer, debemos tomar una actitud de unidad para con todos los camaradas, sean quienes fueren, exceptuando a los elementos hostiles y saboteadores.

En el trato con los camaradas, debemos adoptar el método dialéctico y no el metafísico.

¿Qué significa aquí el método dialéctico? Significa tratar todas las cosas de manera analítica, reconocer que todo hombre puede incurrir en errores y no descalificar completamente a alguien por el hecho de haberlos cometido.

Lenin dijo que no hay en el mundo persona alguna que no cometa errores. Toda persona necesita el apoyo de otras.

Hasta un valiente precisa la ayuda de otras tres personas y una cerca, el sostén de tres estacas.

Siendo tan bellas las flores de loto, sólo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.

Estos son proverbios chinos.

En China hay otro proverbio que reza: Tres simples zapateros hacen un sabio Chuke Liang. Un Chuke Liang por sí solo nunca es perfecto, siempre tiene limitaciones.

Miren el caso de nuestra Declaración de doce países: Ya hemos sacado el primero, segundo, tercero y cuarto borradores, pero hasta ahora no se ha terminado de pulirla.

Pienso que es inadecuada toda idea que lo lleve a uno a echárselas de sabelotodo y omnipotente como Dios.
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Uno se divide en dos: el arma revolucionaria de Mao Tse-tung

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El Presidente Mao ha sistematizado el estudio de la dialéctica centrándolo en el concepto de contradicción. Y ha logrado convertir esta teoría en un instrumento del más alto valor práctico mediante el método de UNO SE DIVIDE EN DOS, que puede ser considerado como un verdadero descubrimiento de Mao.

 

A. Sistematización teórica

Es corriente entre los escritores marxistas estudiar las llamadas ‘leyes de la dialéctica’ siguiendo la exposición que Engels hace en su conocido libro “ANTI-DÜHRING“. Mao declara sobre el particular:

Se ha considerado en el pasado que la dialéctica consiste en tres grandes leyes, y Stalin dijo que consiste en cuatro grandes leyes. Yo creo que sólo existe una ley básica, la ley de la contradicción. Cualidad y cantidad, afirmación y negación, fenómeno y esencia, contenido y forma, necesidad y libertad, posibilidad y realidad, etc., todos son unidad de opuestos“. (1)

Por consiguiente, nos es de todo punto necesario seguir a Mao, de modo puntual y fiel en su estudio de la contradicción, para poder captar la esencia de la ‘UNIDAD DE OPUESTOS’; ir habituándose a su método de ‘UNO SE DIVIDE EN DOS’, y abarcar los problemas mencionados junto con sus consecuencias prácticas entre las que destacan las ‘reglas para alcanzar la victoria’, finalidad primordial de su estudio.

La contradicción, como el movimiento, es, para todo marxista, algo objetivo que existe en la realidad de las cosas. Y el concepto de la contradicción es justamente el ‘reflejo’ de esa realidad en la mente humana. Por consiguiente, el estudio de las características de la contradicción y de las leyes generales que la rigen, sólo podrá realizarse teniendo presente dicha realidad.

Esa realidad objetiva de la contradicción y lucha existente en toda entidad o cosa, viene impuesta por la naturaleza misma, y no por el capricho arbitrario o la fantasía creadora de filósofos o escritores políticos.

Esa concepción dialéctica de ‘lucha universal’ no tiene, como bien dicen los chinos, nada de misterioso. Así, dentro de la manifestación ‘particular’ de la ‘lucha deportiva’ hallamos excelentes ejemplos dialécticos en sus diversas modalidades: fútbol, tenis, regatas, natación, etc.

La dialéctica no es ningún misterio, y podemos encontrar grandes dosis de ella en el juego del tenis de mesa“. (2)

Nadie desconoce, en efecto, que cualquier partido de fútbol, además de sus características específicas, posee ciertas características comunes con los demás partidos, estando todos ellos sometidos a idénticas reglas generales. Eso mismo sucede con la contradicción, con toda contradicción.

a) El huevo y la sociedad capitalista existen como entidades concretas que encierran su individualidad propia, su propia particularidad que las diferencia, tanto entre si, como en relación con las demás cosas. Pero al mismo tiempo, ambos, igualmente, están sujetos al proceso de desarrollo y cambio con relación al pasado (la gallina y la sociedad feudal, respectivamente), y con proyección al futuro (el pollo y la sociedad socialista).

De esta visión o enfoque, se desprenden DOS características fundamentales en toda contradicción: Su UNIVERSALIDAD y su PARTICULARIDAD.

b) El huevo ofrece en su individualidad una forma externa característica, y al mismo tiempo diversificada según sus variedades; y posee un contenido interno en el que reside su fuerza germinativa. Lo mismo sucede con la sociedad capitalista, que reviste el carácter general de la dominación del capital a través del control del poder político, pero apareciendo en forma diversificada según países y regímenes; y posee un contenido interno de lucha de clases –entre explotadores y explotados– en el que reside su potencial transformador.
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Tres importantes luchas en el frente filosófico de China (1949-1964)

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1976. Ediciones de Lenguas Extranjeras.

Escritos por el Grupo Redactor de Artículos para la Crítica Masiva Revolucionaria de la Escuela del Partido subordinada al Comité Central del Partido Comunista de China, salieron por primera vez por separado en Renmin Ribao (Diario del Pueblo), Hongqi (Bandera Roja) y Guangming Ribao (Diario de Kwangming). Basamos la traducción en las versiones en español del primero, tercero y cuarto artículos de Pekín Informa: “La lucha en filosofía y la lucha de clases” (No. 5, 3 de febrero de 1971); “Seria lucha en torno a la cuestión de la identidad entre el pensar y el ser” (No. 16, 21 de abril de 1971) y “La teoría de `integrar dos en uno’ es una filosofía reaccionaria para restaurar el capitalismo” (No. 19, 12 de mayo de 1971), respectivamente.

La filosofía del Partido Comunista es la filosofía de lucha”. “El marxismo sólo puede desarrollarse en la lucha; esto es cierto no sólo para el pasado y el presente, también es necesariamente cierto para el futuro“.

Entre 1949 y 1964, se libraron tres importantes luchas de principios en el frente filosófico de nuestro país, a saber: la lucha en torno a la cuestión de la base económica y la superestructura, la lucha en torno a la cuestión de si existe identidad entre el pensar y el ser, y la lucha en torno a la cuestión de que “uno se divide en dos” y “dos se integran en uno”. Las tres luchas fueron provocadas, una tras otra, por Yang Sien-chen, agente del renegado, traidor oculto y vendeobreros Liu Shao-chi en los círculos filosóficos, en coyunturas cruciales de la lucha entre las dos clases (el proletariado y la burguesía), los dos caminos (el socialismo y el capitalismo) y las dos líneas (la marxista y la revisionista). Se trataba de recias batallas entre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, por una parte, y el idealismo y la metafísica, por la otra. Fueron un reflejo, en el frente filosófico, de la aguda lucha de clases nacional e internacional.

I

Con la fundación de la República Popular China en 1949, se terminó en lo fundamental la etapa de la revolución de nueva democracia de nuestro país y se inició la etapa de la revolución socialista. En su informe ante la II Sesión Plenaria del VII Comité Central del Partido Comunista de China, celebrada en marzo de 1949, el gran líder el Presidente Mao señaló que, después de conquistada la victoria de la revolución en todo el país, la contradicción principal en la sociedad china era la “contradicción entre la clase obrera y la burguesía“, y llamó al pueblo a continuar haciendo la revolución, fortalecer la dictadura democrática popular, es decir, la dictadura del proletariado y “construir un gran Estado socialista“. A fines de 1952, el Presidente Mao dio un paso más formulando la línea general para el período de transición: llevar a cabo gradualmente la industrialización socialista y efectuar gradualmente la transformación socialista de la agricultura, la artesanía, y la industria y comercio capitalistas.
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